Una revolucionaria asociación catalana ha creado un proyecto que fomenta una menra de vivir y de morir más natural, responsable y tranquila. No se trata de una secta ni de una comuna naturista. MEL es una propuesta de medicina preventiva basada en la conciencia y en la práctica de cuatro pilares: cuerpo, nutrición, naturaleza, creatividad.
MEL inicia su trayectoria ubicada en el Parque Natural de Montseny, en Barcelona. Salud, reposo y acompañamiento, ésto es lo que MEL ofrece a todos aquellos que quieran mejorar su calidad de vida, su potencial como ser humano, y aprender a aceptar la muerte como algo natural, parte del proceso de la vida.
El equipo de MEL, formado por profesionales colaboradores de todas las áreas citadas, proyecta un espacio de acogida, de escucha, de acompañamiento y de información. Para MEL la salud es responsabilidad de cada persona, y por ello considera importante el conocimiento del cuerpo de manera integral: físico, mente, emociones y espíritu. MEL acompaña a las personas en todas las etapas de la vida, desde el nacimiento a la muerte. Viendo el currículum (impresionante, por cierto) del equipo de MEL, me encantó una cosa: en la cualificación de las mujeres especifica claramente “MADRE”, algo que me parece sensacional porque creo que es una de las experiencas más formativas que existen.
A MEL puedes ir un fin de semana para aprender a cuidar tu salud, mejorar tu creatividad, aliviar algún problema físico o emocional (depresión, estrés, tristeza, miedo, dolores crónicos, problemas de estómago...) o probar el Chi Nei Tsang, un masaje terapéutico beneficioso para cuerpo, mente y espíritu.
A MEL también pueden acudir personas que estén pasando por una enfermedad, una etapa de dolor, desorden emocional o duelo. Ellos te escuchan y te ayudan a encontrar soluciones. Pero MEL va mucho más allá: te enseñan a aceptar la muerte con naturalidad y tranquilidad. Con un espíritu profundamente innovador, MEL ofrecerá a quienes lo necesiten un espacio para retirarse a vivir una muerte más consciente, tranquila y natural, aligerando el sufrimiento en un entorno acogedor y amoroso.
A mí me ha encantado la iniciativa de MEL. Aunque profundamente enriquecedor, no sé si tendría fuerzas para formar parte de su equipo. ¿Qué pensáis de MEL? ¿Iríais para mejorar vuestra salud, para salir de una depresión o si estuviérais enfermos?