
No sé a vosotras, pero a mí esta frase me saca de quicio.
Sólo me la han dicho una vez en la vida, un ex-novio, y me dieron ganas de darme media vuelta e irme sin siquiera molestarme en contestarle. Ni tenía el período ni me parecía justo ni elegante justificar mi enfado en ese momento con el hecho de tener la regla. Porque encima,
ni siquiera el nerviosismo y mal humor que muchos hombres atribuyen al período se debe a eso, sino al SPM, es decir, al síndrome premenstrual.
¡CHICOS, NO ESTAMOS IRRITABLES CUANDO TENEMOS LA REGLA SINO UNA SEMANA ANTES! Por suerte, a mi actual pareja nunca se le ha ocurrido recurrir a ese argumento para quitar peso a mis opiniones en una discusión o momento tenso, que es cuando te lo suelen decir. Y sí, es cierto que
el SPM provoca irritabilidad y cambios de humor, y estaría genial que ellos lo tuvieran en cuenta para tratarnos con más "tiento" y ayudarnos a llevarlo mejor. Porque
lo peor que tiene el dichoso SPM no son los síntomas, sino
la sensación de que los demás, sobre todo ellos, no se den cuenta de que se trata de un estado físico provocado por un cambio hormonal
, y no fruto de un carácter caprichoso, depresivo o irracional.
Este post está hecho pensando tanto en nosotras como en ellos; en
nosotras para ayudarnos a identificar los síntomas -en lugar de pensar que estamos fatal de la cabeza- para poder ponerles remedio;
y en ellos para que sepan cuándo tienen armarse de paciencia y tener el chocolate a mano...
El síndrome premenstrual es debido, como casi todos los males femeninos, a las malditas hormonas, en concreto,
al desequilibrio hormonal que se produce en la segunda mitad del ciclo menstrual, una o dos semanas antes de la menstruación. No a todas las mujeres les afecta tanto ni de la misma manera.
A mí, por ejemplo,
se me manifiesta por una hinchazón abdominal que me pone la tripa del tamaño de un aerostático, pero no me noto cambios importantes de carácter; puede ser porque tomo la píildora y eso atenúa bastante los síntomas. Pero
otras sé que no tenéis tan buena suerte.
Chicos: qué humor tendríais si os doliesen la cabeza, la espalda, los riñones, el pecho y los
testículos (a nosotras los ovarios);
si estuviérais cansados, durmiérais mal y se os hinchase la tripa; si estuviérais
estreñidos a la par que sueltos y, para amenizarlo,
vomitáseis de vez en cuando; y si, además de todas estas "pequeñas molestias", os sintiérais
tristes, irritables y quisiérais poneros de chocolate, espaguetis o entrecotes hasta las cejas...
¿Un poco descolocados no? Pues esto es lo que le pasa todos los meses a las mujeres que os rodean.
Ellos. Si sois capaces de poneros mínimamente en el lugar de una persona que tiene que aguantar durante varios días todos esos síntomas sin meterse en la cama o no ir a trabajar, seréis capaces de ofrecernos
lo que más necesitamso en esos días: QUE NOS ENTENDÁIS. Que no penséis que somos unas histéticas, unas débiles o unas malhumoradas, porque
bastante mal nos sentimos ya nosotras físicamente, pensando encima que estamos como una regadera o que tenemos algún problema psicológico. Y, sobre todo,
no nos, digáis con alevosía y retintín, justo en medio de una discusión o como respuesta a una queja: "¿qué te pasa, estás con la regla?". Cambiad el tono y la intención para preguntarnos, cuando nos encontréis raras, irritables o tristes sin motivo aparente, si estamos pasando por el SPM.
Sé que la culpa no es vuestra, que muchas veces os falta información y que a veces no os lo ponemos fácil,
pero si nos apoyáis en esto, nos tenéis ganadas
Nosotras. Yo creo que
muchas de nosotras
ni siquiera nos enteramos de que estamos pasando por el SPM cuando nos da un bajón emocional, nos sentimos raras o no somos capaces de controlarnos con la comida. Y
encima lo que hacemos es castigarnos con
sentimientos de culpa y pensamientos negativos acerca de nosotras mismas.
Stop. Existen soluciones. 1. Identificar el SPM, aceptarlo y relajarnos. 2. Hacer deporte de forma regular y comer bien.
3. Llevar un
diario del ciclo menstrual para saber cuándo te va a pasar y prevenir a tu chico o a tu familia.
4. Tener a mano
versiones ligeras de todo lo que se nos suela antojar en esos días: chocolate, dulces, pasta, hamburguesas...
5. Acudir al ginecólogo si los síntomas son demasiado fuertes para que nos prescriba algún tratamiento (ibuprofeno, hormonas, diuréticos), no os automediquéis.
6. Informarnos todo los posible acerca del
síndrome premenstrual.
¿Cómo os afecta a vostro@s el SPM? ¿Tenéis algún truco o remedio casero para aliviar los síntomas?