El star system está lleno de mujeres increíblemente guapas, pero las que a mí más me llaman la atención son las mamás. Tan hermosas,
jóvenes y radiantes como cualquiera que no haya pasado nunca por uno o varios embarazos y partos, con la ganancia de kilos, pérdida de firmeza, estrías, etc. que supone para la mayoría de las mujeres.
Me encanta verlas tan estupendas porque yo, que no soy madre, y que ya me cuesta lo mío cuidarme,
pienso que puedo estar tan guapa como antes si me lo propongo. Cierto es que estas famosas
tienen medios económicos como para permitirse entrenadores personales, nutricionistas y tratamientos de belleza de todo tipo para recuperarse al poco tiempo de dar a luz. Tan rápido lo consiguen algunas que incluso
Sarah Jessica Parker ha tachado de dar un mal ejemplo a quienes a los dos días de haber sido madres ya han recuperado su figura. Luego os cuento algunos de los trucos
que utilizan
para conseguirlo.
Os enseño las mamás que a mí me parecen más impresionantes.
Gwyneth Paltrow. En abril de este año daba a luz a Moses, el segundo de los hijos (la niña se llama Apple) que tiene con Chris Martin, el vocalista de Cold Play. Ella tiene 33 y el 29, pero está maravillosa, parece más joven que su pareja. Gwyneth nunca ha perdido su figura, durante sus embarazos estaba guapísima, reflejando una serenidad de la que hace gala en su vida. El yoga, que practica habitualmente, y la dieta macrobiótica, la han ayudado mucho en su recuperación. Ganadora de un óscar en 1988 por “Shakespeare in Love”, yo le daría otro como mujer y como madre.
Catherine Zeta Jones. A sus 37 años, es madre de dos hijos (que la acompañan las 24 horas cuando está de rodaje), ha rodado la segunda parte de El Zorro (demostrando una agilidad impresionante), está casada con el famosísimo Michael Douglas y posee uno de los físicos más impresionantes de Hollywood. De curvas generosas y con tendencia a engordar (en los embarazos se le notaba más) consigue mantener el peso a raya gracias al entrenamiento físico (¿la vísteis bailar en “Cabaret”?). Vive en Las Bermudas con su marido, lejos de la locura de Hollywood y veranea en Mallorca. Esta claro que su prioridad es su familia.
Kate Moss. De todas, es la que menos impresión de madre me da, es más, no parece ni que lo haya sido a juzgar por su exiguo cuerpo y su extraño -en ocasiones- ritmo de vida. Ni la maternidad ni su problema con las drogas han hecho ninguna mella en su carrera como modelo; todo lo contrario, trabaja más que nunca y que nadie. No hay más que abrir una revista femenina cualquiera para verla en la mayoría de las páginas de publicidad de las grandes firmas. Kate quiere ahora retomar el tema familiar al lado del conflictivo Pete Doherty, que pasaría a convertirse en el padre adoptivo de Lila Grace, su niñita de cuatro años. Intimidades aparte, el caso es que ser madre no ha hecho que Kate pierda su figura sino todo lo contrario, parece más mujer que cuando empezó.
Angelina Jolie. No podría faltar en este post la que más vocación de madre parece mostrar. Ya tenía dos niños adoptivos de su anterior relación (Madox y Zahara) y acaba de ser madre de otra niña con el guapísimo Brad Pitt. ¿La véis más gorda o menos guapa? Para nada, incluso Brad hizo algunas declaraciones durante el embarazo de su mujer mostrando cierta preocupación por su delgadez. Para mí Angelina rompe de una vez el mito de que las mujeres dejan de ser sexys cuando se convierten en madres. Es más, a Brad debió parecerle todo lo contrario, porque no sólo dejó a la impoluta Jennifer sino que adoptó enseguida a los niños de Angelina. En la recuperación de su figura han intervenido el cuidado de la alimentación, el ejercicio, la felicidad y estar muy activa.
Sarah Jessica Parker. A diferencia de su personaje en Sex & The City, lleva nueve años casada con el también actor Matthew Broderick, con quien tiene un niño de tres añitos. Muy a propósito del tema del post, hace poco Sarah criticaba a algunas famosas, como Victoria Adams, por perder tanto peso después de dar a luz. Según “la mujer más rica de Nueva York”, recuperar la figura con tanta rapidez después de dar a luz lanza un mensaje equivocado a la sociedad. Aunque ella también está delgadísima (de jovencita era igual) estoy totalmente de acuerdo con su opinión, ya que estar tan estupenda a los dos días de haber dado a luz no se consigue de forma natural ni está al alcance de la mayoría de las mujeres. Sarah Jessica Parker dice haberse puesto en manos de un nutricionista tras dar a luz para asegurarse de comer adecuadamente y mantener su peso para poder cuidar bien a su hijo durante los primeros meses.
Natalia Vodianova. Otra mamá que no parece haberlo sido, ya que la jovencísima modelo sigue pareciendo una niña aún teniendo ya dos hijos, fruto de su matrimonio con el aristócrata británico Justin Portman. Haber sido mamá tan joven (con 19 añitos la primera vez y 24 la segunda ), sin duda influye mucho en la recuperación física, que no cuesta ni la mitad que a los 30 o a los 40. Siendo una de las tops número uno, Natalia está obligada a cuidar de su cuerpo y su imagen, más aún después de dar a luz. Estoy convencida de que durante su embarazo Natalia no se permitió coger ni un gramo más de lo estrictamente necesario, algo que después te ayuda mucho a recuperar la figura. Neva, su hijita, nacía el pasado mes de marzo y en septiembre ya estaba tan espectacular como siempre para protagonizar la campaña de Calvin Klein.
¿Cómo lo hacen? Que todas estas famosas se recuperan antes que cualquier otra mamá, es evidente, pero lo que no cuentan, y lo que Sarah Jessica Parker critica, es la forma de conseguirlo. Aparte de hacer ejercicio y cuidar la alimentación, cosa que me parece muy bien, llevan a cabo otro tipo de prácticas al alcance de poca gente, carísimas y no sé hasta qué punto saludables y dignas de imitar. Como habréis podido observar, la mayoría de las las famosas dan a luz por cesárea, algo mucho menos estresante para el cuerpo (duele al día siguiente pero te evitas el agotamiento del parto y la episotomía), y que les permite hacerse algún arreglito aprovechando que están en el quirófano (sobre todo liposucciones). Para volver cuanto antes a “estar en el mercado”, la mayoría se somete a dietas draconianas para perder el peso ganado, lo que, recordaba Sarah, no es saludable ni para la mamá ni para el bebé si le quieren dar el pecho. Además, se rumorea que ciertas famosas, como la ex-spice girl, se someten a una especie de sedación tras dar a luz para no tener que sufrir el cansancio y los estragos posteriores. Estoy de acuerdo con Sarah Jessica Parker en que todo esto puede incitar a muchas mujeres a hacer cosas peligrosas para su salud con tal de volver a recuperar su figura. ¿Por qué? ¿Quién lo exige? Nadie puede estar físicamente espléndida tras dar a luz, el proceso normal y natural lleva su tiempo. Yo creo que lo verdaderamente importante tras dar a luz es DISFRUTAR DE TU BEBÉ, de la nueva vida que has traído al mundo.
Como la mayoría de las mujeres que participamos en este blog somos normales, me gustaría preguntar a las que son madres, qué hicieron para recuperarse tras el parto.