Antes me comía cualquier cosa envasada sin plantearme qué contenía además de los ingredientes más obvios (zumo, chocolate, carne, …). Hasta que empecé a leer artículos sobre los azúcares y grasas añadidas que tienen muchos de los productos que comemos.
Sin saberlo, podemos estar añadiendo a nuestra dieta un montón de calorías innecesarias que pueden ser las culpables de esos dos o tres kilos de más que nunca conseguimos quitarnos.
Os cuento las calorías ocultas que yo tengo identificadas, a cambio de que me digáis las vuestras.Zumos envasados. Están riquísimos pero tienen un sospechoso efecto adictivo (yo no puedo tomarme sólo un vaso) debido a la cantidad de azúcares añadidos que tienen. Encima, no te quitan la sed sino que te dan más. Así que yo sólo tomo zumos naturales (en casa de naranja y fuera me encantan las zumerías) o alguno biológico que de verdad sólo lleve lo que dice.
Sándwiches envasados. Son una bomba. Llevan mantequillas, mayonesa u otras grasas para darles sabor. Los tipo wraps, burrito, kebab, etc. son tremendos. Excepto en casos de urgencia, no quiero ni verlos. Prefiero un bocadillo “hecho a mano”, con pan normal o de molde integral y un relleno que pueda identificar. Los cruasanes y las medias lunas con relleno salado también son un bombazo para el cuerpo.
Salchichas envasadas. Me encantaban unas blancas de tipo alemán que están súper jugosas, de las pocas que no saben a plástico. Mi novio y yo las tomábamos para cenar al menos una vez a la semana, hasta que hice el post de las grasas trans y me dio por mirar los ingredientes. Alucinad: “carne de cerdo y pavo, tocino, cortezas (de qué?), fécula, proteínas de leche, lactosa, proteína de soja, antioxidantes, estabilizador… En ningún lado especifica las calorías… En hamburguesas envasadas he llegado a ver en los ingredientes hasta cereales. Intento comer este tipo de cosas los menos posible.
Bollos. Si te quitas los bollos del desayuno, te estás quitando un montón de calorías y grasas poco recomendables. La bollería se suele hacer con manteca y otras grasas, lo que suma demasiadas calorías en un simple desayuno o una merienda. Yo prefiero desayunar tostadas y dejar los bollos para momentos de capricho.
Panecillos y tostaditas. Toda esa clase de tostadas para untar patés o hacer canapés suelen tener bastante azúcar y grasas entre sus ingredientes. Por no hablar de las galletitas saladas, que son “matadoras” si se emplean como base para canapés. Yo prefiero hacer mini bocadillitos de pan o buscar unas tostadas lo más simples posible.
Palomitas de cine o de microondas. Las palomitas hechas en casa con una gotita de aceite de oliva son súper sanas y engordan poquísimo, pero las de máquina o las que vienen en un paquete para hacer en el microondas son mortales, llevan mucha grasa o mantequilla. Ya decía yo que cuando me comía las del cine me sentía como si me hubiera comido un bloque de cemento…
Bolsitas de frutos secos. A mí los frutos secos me parecen el mejor tentempié entre horas. Un puñadito no supone muchas calorías, te quita el hambre y te da muchísima energía. Yo tomo nueces, almendras o avellanas casi todos lo días. Pero los prefiero naturales, porque los tostados (sobre todo las bolsitas tipo cóctel) a veces llevan aceites vegetales sin especificar que, además de engordar más, hacen que sean más pesados.
Galletas y dulces sin azúcar e integrales. Yo creo que este tipo de productos son los que más nos confunden a todos. Que no llevan azúcar no significa que no tengan calorías; todo lo contrario, llevan más grasa para darles sabor y otro tipo de edulcorantes calóricos. Suelen ser para diabéticos. En cuanto a los integrales, son súper sanos, pero tienen las mismas o más calorías que los productos normales. Es más, en teoría necesitarías comer menos si se trata de algo integral, ya que es más saciante.
Chicles y caramelos sin azúcar. Lo primero que le dijo el endocrino a mi amiga al ponerle una dieta, es que se olvidase de los chicles y caramelitos que estaba todo el día tomando. Aunque no tengan azúcar, llevan otro tipo de endulzantes que sí aportan calorías. Yo no he dejado de comer chicles y caramelos, pero sin pasarme.
Ensaladas & salsas. Suele ser una mala combinación a no ser que la salsa la hagas tú. Cuando pides en un restaurante la típica ensalada con muchas verduras, fruta, pollo, etc. y viene aliñada con una salsa que no sea vinagreta o yogur, malo: lo que te ahorras con lo verde lo ganas con el aliño. Lo mejor es siempre aceite de oliva, vinagre, sal y, si quieres más sabor, una cucharadita de mostaza o hierbas aromáticas.
Refrescos, salsas, helados, platos precocinados… hay un montón de cosas ricas pero bastante mortíferas para la salud y el peso. ¿Qué calorías ocultas habéis desechado de vuestra dieta vosotr@s?