Elegante, delicada, refinada, discreta, culta y poseedora de una belleza y un talento excepcionales. esa es mi visión de kate Blanchett, una de mis actrices preferidas. Cate me recuerda mucho a Catherine Hepburn, a quien interpetó magistralmente en "El Aviador", papel por el que obtuvo un Oscar a la mejor actriz secundaria. Y ciertamente me recuerda mucho a ella: una actriz al margen de los cánones de belleza, con un estilo propio, un magnetismo especial y una capacidad interpretativa capaz de materializarse en todo tipo de matices y registros. Poseedora de algunos de los premios más prestigiosos de la industria cinematográfica, Cate mantiene una vida discreta desde la que emite la luz que sólo las verdaderas divas poseen.
Nacida en Melbourne hace 37 años, su 1,74 de altura y su estilizado cuerpo bien le podrían haber hecho triunfar como modelo (fue imagen de Donna Karan). Sin embargo, Cate abandonó pronto sus estudios de Economía y Arte para ingresar en la Escuela Nacional de Arte Dramático de Australia. La vocación la llamó al hacer de extra de forma fortuita en una película que se rodaba en Egipto cuando ella viajaba por el país como turista. Tras su graduación se unió a la Sidney Theatre's Company, donde tuvo gran éxito con diversas obras. Su primera incursión en el cine fue en un filme australiano, "Police Rescue", pero pronto dio el salto a Hollywood para rodar "Camino al paraíso", protagonizada por Glenn Close. Tras intervenir en "Thank God he met me Lizzie" -durante el rodaje conoció al escritor y montador Andrew Upton, su marido-, le llegó el reconocimiento internacional con "Elisabeth", por la que ganó el Globo de Oro y fue nominada al Óscar. Volvió a ser nominada al Globo de Oro por "Bandits" y "Verónica Guerin".
"Óscar y Lucinda", "Un marido ideal", "Fuera de Control", "El talento de Mr. Ripley", "Vidas furtivas", "Atando cabos", "Little fish"... son algunas de las películas que rodó hasta ser elegida para interpretar a la maravillosa Galadriel de "El Señor de los Anillos", por la que Frodo casi pierde la cabeza. A mí me fascinó en esta película; nadie mejor que ella -junto con la bella Liv Tailer- para encarnar a una criatura tan hermosa y delicada, tan mágica y luminosa. Mi admiración aumentó cuando, al verla en las fotografías de sus estrenos o apariciones públicas, no perdía ni un sólo destello de luz y esplendor. Siempre femenina, siempre elegante, siempre resplandeciente, como aquellas actrices de los años 40 que siempre iban vestidas de damas y se comportaban como tal. En "Life Aquatic", una de sus últimas cintas, hace un papel súper divertido, a tono con la peli. Estoy deseando ver Babel, su última película, en la que comparte cartel con Brad Pitt y Gael García Bernal.
Su deslumbrante piel de porcelana y sus ojos azules completan un camaleónico conjunto: Cate está guapa con el pelo, rubio, castaño o pelirrojo; bella en papeles de hada o de resuelta mujer del siglo XXI. Siempre radiante y perfecta, Cate dice que su maravillosa piel traslúcida es efecto del maquillaje, que le encanta desayunar bien y que el mejor tratamiento de belleza es ¡quedarse embarazada¡ Y es que cate dice no haber estado nunca tan guapa como durante el embarazo de sus dos hijos, ambos de Andrew Upton, con quien sigue casada.
Su belleza, su imagen, su talento, su personalidad, todo ello produce un efecto mágico sobre los personajes que interpreta. Un efecto único y maravilloso que tiene el poder de hacerme soñar. ¿Os gusta Cate Blanchett tanto como a mí?