Años de empachos, kilos de más y un alto grado de inquina acumulada contra la Navidad, me han hecho desarrollar una serie de tácticas y estrategias para poder superarla sin demasiados traumas. Os los cuento por si sois de los que aún caéis en todas sus trampas, esto es: comer sin parar,
engordar varios kilos, gastarte la paga extra en material navideño diverso, aguantar a gente o familiares insufribles...Si quieres salir airos@ de las Navidades, lo primero es aceptar que ya no no te gustan. No pasa nada, no te sientas culpable. Piensa en las cosas que sì te gustan de la Navidad, disfrútalas e intenta prescindir del resto. Este primer paso te puede llevar a dar los siguientes, que justamente coincidirán con mis estrategias para sobrevivir a la Navidad:
Di que NO a todo lo que no te apetezca y esté dentro de lo razonable (no le digas a tu jefe que NO trabajas la mañana de Nochebuena porque probablemente te despida). Pero niégate a ir a todas las cenas que tienes estos días. Aunque te supliquen y te digan que todo el mundo tiene muchas ganas de verte... Mantente firme y MIENTE: di que tienes otro compromiso ineludible ese mismo día. No sabes el dineral que te vas a ahorrar...
Regalos... Para mí, lo peor y lo más estresante. Lo ideal sería comprarlos un mes antes, cuando no hay nadie en las tiendas y puedes pensar con claridad. Si en tu familia sois muchos, lo mejor es hacer un "amigo invisible": sólo tendrás que comprar UN regalo. Otra opción razonable en familia es dar "vales regalo" para gastar en rebajas, cuando todo vale la mitad. Otra posibilidad muy acertada es negarse en redondo a hacer regalos a quienes no sea estrictamente necesario.
Comer, beber, amar (¿habéis visto la peli?). Este punto seguramente sea el más delicado para muchos de vosotr@s. A mí me agobia bastante ver tanta comida, una no es de piedra... En este caso tengo varias tácticas:
- el día de las grandes comidas Nochebuena, Navidad, etc, intento comer lo menos posible antes y hacer ejercicio para no sentirme tan mal cuando me meta entre pecho y espalda todo lo que sé que me voy a acabar comiendo. Éstos son grandes días para ir al gimnasio y hacer sesión doble o darse un paseo de dos horas y media (si puedes repítelo después del susodicho banquete). Yo este año me he sacado un bono para hacer yoga Bikram (yoga a 40º), que te deja relajada para enfrentarte a cualquier evento navideño y te ayuda a eliminar a base de sudarlas bien, todas las toxinas festivas.
- compra los dulces justos, no te dejes llevar por las luces de neón de los supermercados iluminando mágicamente las cajas de polvorones. Si no los tienes en casa, no podrás comértelos.
- en caso de ir a pasar las Navidades a un pueblo, hay que desarrollar destrezas especiales. Siempre se va de visita, y en cada una de las casas a las que vas te espera inexorablemente la bandeja de turrones. Te la vas a encontrar hasta en los bares. Quienes tienen pueblo saben lo difícil que es decirle que no quieres un polvorón a tu tía abuela... Mi solución: pedir siempre un poleo o una copita de vino (sólo le doy unos sorbos) y coger un polvorón, estrujarlo, sacar con el dedo unos trocitos y dejar el resto (se nota menos).
- no mezclar. Y no me refiero a licores, que también, sino a alimentos. Ante una comida navideña hay que "ir siempre del mismo palo", es decir, o comes carne o comes pescado, pero no las dos cosas. Y mejor que mejor, todo acompañado de ensalada. Tírate a lo verde con efusión y dale al marisco cocido, si puedes, sin mayonesa.
- cuando tengo una comida de compromiso y no quiero comer mucho, me sirvo unas cuantas gambas o langostinos (siempre hay) y me pongo a pelarlos con cuchillo y tenedor (tardas un montón y puedes tirar con ellos hasta el siguiente plato).
- El día siguiente a una comilona navideña hay que pasárselo a caldos, frutas y verduritas, los turrones ni tocarlos. Y a ser posible, otro poquito de ejercicio, sobre todo para quitarse los remordimientos por haber comido tanto.
De fiesta. Aquí también hay que tenerlo muy claro: el peor día del año para salir es Nochevieja. Lo mejor es quedarse en casa con amigos o, como mucho, ir a una fiesta a la que puedas ir andando. Coger el coche esa noche es una locura: te van a quietar mil puntos y puedes tener un accidente. También hay que contemplar la idea de no salir ese día y aprovechar para ¡dormir¡ Yo este año voy a salir el día 30, que además es sábado.
Masajes. Creedme, Navidad es la mejor época para darse un masaje , una sesión spa y todo tipo de tratamientos de belleza o relajación que se os ocurran. Yo ya tengo pedida hora para los Baños Árabes este viernes, justo antes de que empiece el sarao.
Irse lejos. Ésta es la madre de todas las estrategias. Yo todavía no he podido ponerla en práctica por falta de días de vacaciones y de dinero, pero tengo clarísimo que unas Navidades en el Caribe tienen que llevarse muy, muy bien.
Un beso y, "pese a todo", ¡Feliz Navidad¡ ¿Me contáis vuestras técnicas para esquivar los golpes de la Navidad?