Igual que con los móviles, muchos de los que al principio los utilizábamos con cierto recelo, ahora no podríamos vivir sin Internet, está totalmente integrado en nuestra vida diaria. Como fuente de información no hay nada mejor: inmediata, gratuita y universal. Y con algo que no te da ir a informarte en persona: privacidad y rapidez. Restaurantes, direcciones, prensa, viajes, moda, sexo... cada día consultamos milllones de cosas, pero hay cuatro que están relacionadas y podrían resumirse en una: salud. ¡Se pueden pedir dietas, entrenamientos, consultar operaciones de cirugía estética y hasta ir al médico por Internet!
Reflexionando acerca del tema, al principio me pareceía bastante descabellada la idea de visitar a un médico virtual, sobre todo en caso de enfermedad importante,. alguna urgencia o síntomas que requerirían la realización de análisis y pruebas médicas. Sin embargo, los médicos virtuales no están para eso sino para todo lo contrario: dudas, consultas leves, asesoramiento y seguimiento. Evidentemente, si te da un ataque agudo de apendicitis no te vas poner a encender el ordenador, te vas a urgencias. Pero sí que me parece genial para todas esas preguntas que siempre tenemos, para esos pequeños malestares por los que siempre nos da pereza pedir hora a nuestro médico, para esas cuestiones un poco delicadas o demasiado triviales como para decidirnos a ver a un especialista. Una web que estábien es Tu Otro Médico .
¿No os ha pasado alguna vez que al conocer a alguien que es médico, nutricionista o entrenador personal no habéis podido evitar acribillarle a preguntas? Pues lo mismo se puede hacer cómodamente desde casa a través de Internet. Incluso me parece muy intersante poder estar en línea con tu propio médico para poder hacer consultas leves sin saturar las consultas, como qué tomar ante un resfriado o una cistitis, e incluso si, por los síntomas que presentamos, es conveniente que vayamos a ver al médico de verdad. También para buscar centros y especialistas médicos.
Internet es también uno de los mejores lugares para buscar buenos cirujanos plásticos, que pertenezcan a la Asociación Española de Cirugía Estética, para informarse sobre las operaciones -precio, resultados, postoperatorio- y sobre todo tipo de tratamientos de estética. Aunque la verdad es que yo he visto algunas webs donde te muestran operaciones de estética que te quitan las ganas de hacerte nada, si es que las tenías.
Lo mismo con el tema nutrición (para mí las dietas son más delicadas y en muchos casos requieren análisis médicos para ser de verdad personalizadas). Todos tenemos mil preuntas acerca de los alimentos y las dietas que vemos por ahí. En este caso, las consultas virtuales de nutrición están siempre muy solicitadas y la verdad es que aclaran muchas dudas interesantes. Internet también es uno de los mayores dispensadores de todo tipo de dietas para adelgazar; hay muchísimas webs, previo pago por supuesto, que te hacen dietas "a medida" según tus datos físicos (peso, altura, IMC) y un cuestionario sobre hábitos alimenticios y de vida, y posibles enfermedades.
Internet también se ha convertido en un interesante "gimnasio virtual" en el que es posible contratar entrenadores personales, ver todo tipo de ejercicios y programas de entrenamiento, comprar material deportivo, visitar virtualmente los clubes a los que queremos apuntarnos, e incluso entrenar en casa con entrenadores cibernéticos.
Por si queréis un "testimonio real", yo misma trabajé para un portal de nutrición y ejercicio físico - Gymhome - en el que, por una cantidad razonable, se prescriben dietas y programas de ejercicio personalizados. Y no estaban nada mal, ya que la persona que los hacía había sido deportista olímpica, se había convertido en entrenadora personal y además tenía un máster en nutrición. Además de la dieta, se hace un seguimiento y siempre se puede consultar on line cualquier duda. Ante casos severos de obesidad o enfermedades graves se recomienda acudir al médico o al endocrino.
Yo nunca he utilizado este tipo de servicios por Internet y no me seduce la idea de pagar por ellos, aunque sí he buscado información sobre alimentos o dietas, y me gusta leer las preguntas de los consultorios de nutrición porque resuelven muchas de mis propias dudas. ¿Habéis utilizado vosotr@s este tipo de servicios? ¿Qué tal os ha ido? ¿Tenéis intención de hacerlo?