Ellas, que parecen diosas a los ojos de millones de adolescentes. Ellas, que muestran cuerpos increíblemente delgados que tantas mujeres querrían tener. Ellas, que parecen perfectas, radiantes y felices.
Ellas, muchas de ellas, no son dueñas de sus cuerpos, de sus mentes, de sus emociones o de sus impulsos. Algunas veces, tal vez demasiadas, los delgadísimos cuerpos cuerpos que lucen como un triunfo las famosas son, desgraciadamente, fruto de los desórdenes alimenticios. Su extrema delgazdez suele ser síntoma de diversos problemas: exceso de trabajo, exceso de presiones por estar estupendas, malas rachas sentimentales, excesos con las drogas, obsesiones o problemas de alimentación.
Me parece muy valiente que algunas, como la modelo Nieves Álvarez, reconocieran públicamente sus trastornos alimentarios, en este caso, la norexia. Ese generoso acto desmitifica sus famélicos cuerpos ante millones de adolescentes y mujeres capaces de cualquier cosa por parecerse a ellas, que, irónicamente, no son sino personas enfermas. Reconocer ante los medios de comunicación padecer un trastorno alimenticio puede hacer reflexionar a muchas mujeres sobre el peligro que conlleva jugar con al salud para querer parecerse a alguien y sobre la inutilidad del cruel sacrificio que conlleva privarse de comer.
Porque cuando dejas de comer no pareces una súper modelo ni una mujer más guapa y deseable. Cuando dejas de comer pareces una persona enferma y te quedas sin fuerzas y energías para vivir la, supuestamente, maravillosa "vida de delgada" que imaginabas.
No todas las famosas que sufren o han sufrido problemas de anorexia lo reconocen (y están en su derecho), pero a veces es tan evidente que salta a los medios de comunicación. Veámos algunos casos para que todas aquellas que envidiáis "los "cuerpos delgados y perfectos" de las famosas, sepáis que no todas deben ser vuestros modelos a seguir.
Jane Fonda. Esta maravillosa actriz, que pasados los 60 es imagen de L'Oreal, confesó hace años haber padecido anorexia y bulimia dura ¡25 años de su vida!, por la presión que sentía por estar delgada. Ella misma lamentaba el tiempo perdido, la estúpida obsesión por el cuerpo.
Victoria de Suecia. Éste fue uno de los casos de anorexia que más me impactó. La enfermedad no perdona ni a las princesas. Aún tengo fresco su recuerdo asistiendo a los actos oficiales tan delgada que parecía una muñeca que fuera a romperse bajo el peso de la tiara. La presión de sentirse observada por los ciudadanos y la prensa fue el desencadenante de una enfermedad que se cogió a tiempo y de la que hoy está totalmente recuperada.
Lindsay Lohan. Actualmente
está intentando superar sus problemas de alcoholismo. En los dos últimos años
ha adelgazado 17 kilos, lo que le ha llevado a lucir la alrmante delgadez que muestra, de rubia platino, en la última película de Altman, que rodó junto a la magnífica Meryl Streep.
Christina Aguilera. Es, junto con Mariah Carey, una de las famosas que más fluctúa de peso. Ella misma reconoció haber padecido una bulimia de la que aún se sigue recuperando.
Jessica Alba. La joven actriz, de origen latinoamericano, decidió cocinarse su propia comida cuando empezó a a hacerse famosa y se sentía presionada por estar delgada. Los hábitos alimenticios y culinarios de su familia le parecían poco beneficiosos para mantener la línea. Su obsesión la llevó a pesar 45 kilos, lo que hizo saltar la alarma sobre sus problemas de alimentación.
Victoria Béckam. Ya me aburre hablar de ella. Es evidente que su peso no es normal. Lo que me parece preocupante es lo que publicó el diario londinense Daily Mail: "Victoria se ha convertido en un icono entre las jóvenes que padecen anorexia". Gery Hallywell, otra ex spice, declaraba haber adelgazado veinte kilos a base de una combinación entre anorexia y bulimia. No se pueden tener tan pocas luces, decidme que son palabras sacadas de contexto...
Alicia Machado. Esta venezolana fue nada más y nada menos que Miss Mundo. Guapa, famosa, rica, deseada.. y con problemas de sobrepeso, bulimia y anorexia ¡desde los 6 años! La obsesión por ser miss alcanza cotas de locura en América (por favor, ved "Pequeña Miss SunShine"), condenando a miles de niñas a arrastrar de por vida una terrible obsesión por su cuerpo.
Mary-Kate Olsen, Christina Ricci, Nicole Ricci, Anna Cournikova, Kate Bosworth (que impresionante la diferencia entre ambas imágenes, antes y después de triunfar); Keira Knightley, Hillary Duff, Calista Flockhart, Jennifer Aniston, París Hilton, Kate Moss, Claudia Schiffer... La lista es demasiado larga para escribirla. Todas ellas delgadas, estoy convencida, por la moda y las presiones impuestas. ¿Cuántas de ellas enfermas tras esa apariencia de glamour y felicidad? La brasileña Ana Carolina Reston (en la imagen) murió con tan sólo 21 años a causa de la anorexia. Para terminar, me quedo con las palabras de otra famosa:
Kelly Osbourne. La famosa hija de "The Osbournes" ya tenía problemas con las drogas antes de comenzar la serie, pero luego sintió una presión insorportable por adelgazar. "Sufrí más por ser gorda que por drogarme. Ser famosa te puede hacer vivir una existencia horrible, porque no eres lo que tú deseas sino lo que los demás quieren que seas. Por eso muchas actrices acaban sufriendo desórdenes alimenticios"...