Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - marzo 2007

# jueves, 29 de marzo de 2007 20:50

Gisele Bundchen: la Mejor Top Model

Archivado en:
La modelo brasileña ha sido la más votada por los lectores del post Elige a la Mejor Modelo . Heidi Klum y Naomi Campbell la siguen de cerca. En cuarta posición, la dulce Valeria Mazza. Curiosamente, kate Moss, que ostenta uno de los cachés más altos, ha sido de las menos votadas. ¿Quién faltaba en la lista? 

 

 

 

 

 Gisele. "Perfecta, guapísima, inteligente, simpática, buena persona, creada para el pecado, un 10 sobre 10". Éstos son algunos de los calificativos que le han dedicado los bloggers. Estoy de acuerdo. Tengo una amiga brasileña que la conoce y que me contó algo curioso: "Leonardo di Caprio me parecía un niñato hasta que salió con Gisele; esa chica es demasiado inteligente como para salir con un tonto". Así pues, confirmada la opinión de que Gisele es "un 10 sobre 10", por su belleza y su inteligencia. A mí siempre me ha encantado: curvas estilizadas, piel morena, sexy, deportista, sana... Gisele me parece un buen modelo para las chicas jóvenes.

 

 La modelo más rica. Según han publicado numeroso medios de comunicación, Gisele posee una fortuna que supera los 70 millones de dólares; su cuenta corriente supera incluso a la de Kate Moss. Dicen incluso que es la mujer más poderosa e influyente de Brasil. Estrella de la marca de ropa íntima Victoria's Secret (es uno de su ángeles), ha desfilado y trabajado para los mejores diseñadores: Dior, Dolce y Gabbana, Gucci, Prada, Cavalli o Louis Vuitton, con quien protagonizó una millonaria campaña (este año ha sido sustituida por Scarlett).

 

 

Empresaria. La gran fortuna de Gisele no sólo proviene de su trabajo como modelo. Entre sus numerosas inciativas empresariales está Ipanema, su firma de sandalias. Volviendo a su carrera profesional, una de las más impactantes y sólidas entre las modelos (tiene 27 años), hace algunos años intentó una incursión en el cine con "Taxi", pero no le ha vuelto a tentar ni siquiera convertirse en "chica Bond".

 

 

 

  Adriana Lima. La gran ausente de la lista y la quinta mejor modelo seún los bloggers, es esta impresionante brasileña de 26 años. Como Giselle y Heidi Klum, ostenta el estatus de "ángel" para la firma Victoria's Secret. De origen humilde, fue descubierta a los 13 años en un centro comercial.

Gisele tiene cinco hermanas, una de ellas, Patricia, es su gemela (¿por qué no será también modelo?). De niña era tan flaca que sus amigos la llamaban Olivia Palito. También fue descubierta a los 13 años mientras se comía una hamburguesa en un McDonals (¿las habrá vuelto a comer?). En su debut, Vogue anunció que su cuerpo marcaba el retorno de la modelo sensual y el final de las modelos delgadísimas como Kate Moss (en eso se equivocaron...).

¿Os parece que el cuerpo y la cara de "Olivia Palito" valen los más de 50.000 dólares diarios que cobra?

# miércoles, 28 de marzo de 2007 14:22

MRN: Malcriados Ricos y Niñatos

Archivado en:
 Educar a un hijo es una de las tareas más difíciles que existen. Uno hace las cosas lo mejor posible y, aún así, a veces los hijos no se comportan como uno espera. Todos queremos darle a nuestros hijos todo lo que a nosotros nos ha faltado, pero algunas veces nos pasamos. Darle a un niño todo lo que pida, evitarle cualquier esfuerzo o no ponerle límites puede inhibir en ellos algo fundamental para mí: la capacidad de desear. Algo que necesita de esfurzo, capacidad de superación e ilusión; que hace soñar; que facilita el hábito del trabajo. Poseer jamás será sinónimo de felicidad.

Esto precisamente le ocurre a algunos hijos de multimillonarios, de famosos e incluso de aristócratas que, habiendo tenido una vida en exceso regalada, hacen del hecho de vivir de sus herencias de fama o dinero su profesión. Tentador, no lo niego, pero engañoso: no producir, ni material ni intelectualmente nada, no enriquece, ni culturiza, ni enseña, ni satisface, ni nos hace dignos de admiración. Esto es lo que le ocurre a la "troupe" de famosillos y jóvenes herederos tipo Paris Hilton o Andrea Casiraghi, que matan su aburrimiento en fiestas, cócteles, presentaciones, pasarelas, shows y son bien conocidos en la noche de Nueva York, Londres, Milán o París.

Aunque de vez en cuando quisiera para mí la vida que llevan y todo lo que tienen sólo por el hecho de ser "hijos de", no me gustaría ser como ellos; mucho menos me gustaría que mis hijos lo fueran. Dedicar tu vida, simplemente, a divertirte puede acabar convirtiéndose en algo profundamente aburrido y llevar, casi inevitablemente, al exceso como forma de obtener satisfacción. Alcohol, drogas, inestabilidad emocional, incapacidad para interagrararse socialmente, anorexia... son algunos de los problemas que acaban teniendo muchos de ellos. Veamos a algunos de estos "jóvenes vividores":

 Hermanas Hilton. Herededas del imperio hotelero Hilton, se dedican, básicamente, a pasárserlo bien. Paris incluso a desarrollado un extraordinario don para sacar dinero de sus tonterías, ocurrencias y tremendo exhibicionismo. Aunque no lo necesite,  Paris ha hecho de vivir de su imagen la profesión más rentable. Pero qué imagen más hortera. Drogas, alcohol, adicción a las compras, escándalos sexuales... lo tiene todo y no hay amiga que se le acerque a la que no ponga del revés, como a la pobre Britney Spears, que acabó saliendo a la calle sin bragas y cogiéndose tales cogorzas que ha terminado en un centro de desintoxicación. Eso sí, hay que reconocer que París es una fiestera profesional sin rival.

  Niciole Ritchie. Méritos personales y profesionales: ser hija adoptiva del gran músico Lyonel Ritchie y haber protragonizadio junto a su gran amiga Paris el reality "The simple life", en el que aparecían trabajando en una granja o como simples empleadas. Lamentable. A partir de ahí Nicole descubrió el poder de la fama y ha sabido explotar como nadie, gracias a su estilista Rachel Zoe (que me parece más bien hortera), el filón de las revistas femeninas cuando empiezan a considerarte icono de la moda. A mí personalmente me parece alucinante que dos chicas que se dedican básicamente a no hacer nada se hayan convertido en el modelo a seguir por millones de jóvencitas.

Allegra Beck Versace. "La piccola principessa", heredera del imperio Versace, va siempre acompañada por seis guardaespaldas y las fiestas que da en su casa del lago Como (es vecina de George Clooney) son conocidas por toda la "high society".  Sin embargo, su madre reconocía públicamente esta misma semana que Allegra lleva años luchando contra la anorexia.

Andrea y Carlota Casiraghi. No tienen otra ocupación conocida que la de ir de compras y asistir a fiestas. Ah no, perdón, Carlota es muy aficionada a la hípica. Andrea y su novia Tatiana no se pierden un sarao que se precie en cualquier parte del planeta. Las jóvenes cuñadas comparten, por su puesto, su gran afición por la moda y por gastarse grandes cantidades de dinero, que ellas no ganan, en ir de compras.

Atina Rusel Onassis. Con tan sólo 21 años, la joven heredera del imperio Onassis ya está casada con un hombre 12 años mayor con ella. el jinete brasileño Doda Miranda. Igual que Carlota Casiragui, su mayor ocupación conocida es montar a caballo.

Bee Shaffer. La hija de la archiconoda editora de Vogue USA, Anna Wintour, es casi tan polémica como su madre, de la que aprovecha bien su fama para vivir sin dar ni golpe.

No sé si consentiría demasiado a mis hijos si tuviera tanto dinero que no necesitara trabajar, probablemente el papel de los padres de estos famosos no sea tan fácil como pensamos. Ahora que las riquezas no nublan mi raciocinio, tengo claro que aunque pueda, no quiero malcriar a mis hijos. Intentaría no darles en exceso y que, desde pequeños, sepan ganarse las cosas y apreciarlas. Sé que podría ser tentador darles lo que yo no he tenido, pero tengo claro que les quitaría, como he dicho al principio, uno de los principales motores que el ser humano tiene en la vida: la capacidad de desear; unos de los grandes acicates de la felicidad.

¿Si vuestra familia fuera rica os daríais a la buena vida como estos jévencitos malcriados? ¿Cómo es la educación que queréis darle a vuestros hijos?

# sábado, 24 de marzo de 2007 22:21

Abajo la Operación Cuerpo 10 S.S.

Archivado en:
 Es decir, "Operación Cuerpo 10 para Semana Santa". No me entendáis mal, no le quiero boicotear las vacaciones a nadie, todo lo contrario, lo que me gustaría es que nadie se estresase ante la posibilidad de volver a ponerse el bañador. Llegada esta época del año, todas las revistas femeninas empiezan a publicar reportajes sobre cómo conseguir un cuerpo 10 para lucir en Semana Santa. Es una carrera de fondo que llegará hasta el verano y que tiene su punto álgido en mayo, cuando revistas como Elle -de la que tanto se habla estos días por las fotos robadas de Elsa- publican sus especiales de verano con moda de baño y un decáclogo con los útlimos tratamientos para conseguir transformarse antes de vacaciones. ¡Qué estrés y qué pereza¡

 

 A la "Operación Cambio de Cuerpo para Semana Santa" yo creo que no llega nadie, porque todavía hace frío cuando empiezas a pensaar dónde te vas a escapar, y porque el tiempo, por suerte, casi siempre es malo y nos libramos de la temida prueba del biquini: es decir, cuántos kilos y cuánta flaccidez has ganado desde el año anterior por esas mismas fechas.

Yo para Semana Santa ni me molesto, porque rar vez me ha hecho tiempo de playa, pero reconozco que los mensajes que recibo en forma de portadas de tías tan estupendas como la Pataky, de maravillosos modelitos playeros y todo tipo de tratamientos que solucionarían todas mis imperfecciones, empiezan a crearme cierta tensión y van creando en mi mente la idea de que tengo que empezar a hacer algo si quiero poder ponerme decentemente el biquini.

Suelo leer con interés y cierta fruición las páginas que recogen las novedades en tratamientos de estética y, no sé si a vosotros os pasará igual, me siento estúpidamente aliviada al pensar que, si me decidiera, podría hacer algo por mi tripa o mis estrías, mis puntos flacos. Pero luego miro el precio, calculo las sesiones que necesitaría para conseguir resultados (unas 10, dicen las especialistas) y me preguntó quién podrá -que no sea la Pataky y compañía- gastarse ese pastón en tratamientos. Porque quitarme de comer o de salir para tener una tripa increíblemente sensual por ahora no me compensa. Prefiero gastarme el dinero en las vacaciones en sí.

  Ellos tampoco se libran de las "operaciones cuerpo 10", ya que por estas fechas también empiezan a acosarles con reportajes del tipo "Consigue unos pectorales de película", "Luce abdominales estas vacaciones", "Bronceado natural en sólo una sesión".

Este interés por cuidarse antes de las vacaiones de Semana Santa y verano se ve sobre todo en los gimansios. Este mes al mío se apuntaron una oleada de mujeres que preguntaban todo el rato que tenían que hacer para adelgazar y endurecer. Mayo, cuando el verano está a la vuelta de la esquina, es el mejor mes del año para los clubes deportivos.

Como os decía, yo para Semana Santa no hago nada, bastante que consiga salir de Madrid y quitarme el estrés acumulado desde Navidad y el tono verdoso-azulado que da la vida urbanita. Pero sí que empiezo a pensar en cuidarme para el verano, cosa que no veo mal porque siempre se cogen algunos kilos durante el invierno. Hasta ahí bien, pero pensar que con las tablas de ejercicio, las dietas o los tratamientos milagrosos que te proponen las revistas se te va a poner un cuerpo como el de Giselle Bundchen o la tan nombrada Elsa Pataky, es bastante ilusorio. A no ser que te metas en un quirófrano y te hagas un recauchutado integral, como una amiga mía peruana, que se ha ido de vacaciones a su país y ha vuelto liposuccionada de arriba a abajo (y por la mitad de precio que aquí).

 ¿Os tomáis en serio las "Operaciones Cuerpo 10" cuando llega el calorcito? ¿Os gastáis el dineral que valen los tratamientos en cuidaros? Y, si es así ¿os funcionan?

 

# viernes, 23 de marzo de 2007 11:35

El mejor momento del día

Archivado en:
Hay días que se hacen muy cortos y otros que no terminan nunca. Hay días que quisiéramos convertir en eternos y otros que querríamos enterrar en el olvido. Días grises, días divertidos, días anodinos, días magníficos... Pero todos ellos tienen, seguro, algún momento especial, privado, personal; un momento que esperamos, con el que incluso soñamos, un momento que disfrutamos especialmente: nuestro momento del día.   

 

  Poniéndole un poco de humor a este post -ya nos emocionamos tod@as bastante con el anterior-, mi novio dice que el mejor momento del día es cuando se quita los calcetines... Yo soy algo menos escatológica y más gourmet: mi momento preferido del día es el desayuno. Me encanta tener tiempo para desayunar viendo la tele: me hago un zumo de naranja natural, me preparo un "breakfast tea" y unas hermosas tostadas con aceite de oliva y mermelada (sí, yo hago esa mezlca). Además, me gusta desayunar sola, para ir despertándome y volviendo a la vida sin prisa. Hasta que no desayuno no soy capaz de ducharme y arreglarme. Cuando viajo, el desayuno también suele ser mi momento y mi comida preferida; en noviembre estuve en Londres y disfruté como una niña con los desayunos del hotel: todo tipo de tés, panes, mermeladas, bollitos, frutas... mmmmh¡

Otro momento del día especial para mí y que disfruto muchísimo es cuando, después de un día de trabajo intenso, en el que he acabado con la cabeza "como un bombo", llego a casa y no hay nadie. Ese ratito sola, en el que ceno viendo la tele o alguna película espcial, o que aprovecho para ordenar mis cosas o mi cabeza, me da la vida otra vez, me devuelve la calma y la cordura.

 

 

Ahora que lo pienso, el día tiene para mí varios momentos especiales, que espero casi con emoción, como el tiempo en el que, en el metro o en el autobús, puedo sacar por fin mi libro y leer sin que nada me moleste. Curiosamente, rodeada de gente anónima y en esos momentos de tiempo suspendido que son para mí los viajes, es cuando más puedo entregarme y disfrutar de la lectura (soy incapaz de leer en vacaciones). De hecho, creo que en el metro es donde más libros he leído, donde por fin pude acabar los densos y larguísimos volúmenes de "El tiempo perdido" de Proust (el último, "El tiempo recobrado", junto con "La Orden del Fénix", de Harry Potter, se alternan ahora en mi bolso a la espera de largos y jugoso trayectos).

¿Cuál es vuestro momento del día?

 

# miércoles, 21 de marzo de 2007 11:36

Todo lo subjetivo que me gusta de ti

Archivado en:

 Enamorarse. Es uno de los estados vitales más extraordinarios y, al mismo , tiempo, más subjetivos e impredecibles que existen. La belleza atrae, pero no siempre enamora. Sutiles gestos, ciertos rasgos, pequeñas imperfecciones; una forma de mirar, de hablar e incluso de moverse pueden enamorar mucho más que un cuerpo o una cara. Enamorarse es uno de los pocos actos vitales que no puede elegirse; simplemente, ocurre. De la forma más inesperada, aquella voz que antes nos era indiferente comienza a resonar dentro de nosotros, se convierte en algo esperado; una presencia que antes nos era indiferente se nos hace de pronto indispensable; el contacto de un cuerpo que antes ni siquiera contemplábamos, ahora se convierte en preciado objeto de deseo. 

 Cuántas horas vanas dedicamos a contemplarnos, a juzgar nuestra belleza, pensando que de ello depende el que otros nos quieran. Cierto, la belleza tiene un poderoso efecto sobre los demás, pero es la más subjetiva de las percepciones. ¿Qué es bello para los demás? ¿Qué enamora? Una cara y un cuerpo bello invitan a la admiración, son fácilmente deseables. Pero son aquellos rasgos difíciles -como aquellos "Aires difíciles" de Almudena Grandes-, aquellas reverberaciones de la personalidad que trasluce el cuerpo, la forma de ser y estar en la vida, los que enamoran profundamente. Es fácil querer algo hermoso, perfecto a la vista; pero el amor fruto de la profunda observación, del deseo labrado con el tiempo, de la imperfección asimilada como hermosa diferencia, persisten más allá, condenan a aquel que al fin traspasa el cuerpo para ver el alma, a amar profunda y largamente.

Tras varias rupturas provocadas por dudas que me atormentaban y me empujaban apartarme de aquel de quien no conseguía discernir si estaba enamorada -cuántas veces nos habremos hecho esta pregunta-, descubrí, en un  detalle sutil, que aquellos eran el cuerpo y el alma donde querían parar los míos. Estaba el deseo, pero no era suficiente... Una noche certera, en medio de la música, la gente y la embriaguez del reencuentro, le vi de espaldas. Esa forma de andar, que hubiera reconocido una y mil veces, la manera en la que ese cuerpo estilizado como un junco, se iba de mí, me hizo querer que volviera para siempre.

 

Por fin, entendí. La observación, la similación de sus gestos, palabras y hasta movimientos, me había llevado al amor, a sentirme en casa si él estaba cerca, a estar  en paz sabiéndole conmigo. Le observo en la distancia. Me gusta verle cuando habla con otros y no me mira, cuando no se sabe observado. Sonríe y me llena de vida; abraza cariñosamente a alguien y me hace sentir afortunada. Me gusta cómo duerme acurrucado como un niño; cómo se le queda el pelo cuando se levanta por la mañana; todas las canciones que me canta para divertirme; cómo ordena sus cosas y las mías; la forma en que se viste y lo que se pone; cómo me abre diligente la puerta para que vaya yo primero; su expresión inocente y tierna cuando se despide de mí y se queda mirando hasta que el autobús me lleva... Tantas son las cosas que hacen que ya no vea su cuerpo ni su cara, que le vea sólo a él.

¿Qué cosas, imperceptibles para los demás, os enamoraron de la persona con la que compartís vuestra vida?

 

# domingo, 18 de marzo de 2007 11:32

Elige a la mejor modelo

Archivado en:
 Las adoramos y las vilipendiamos a partes iguales. Demasiado delgadas, demasiado jóvenes, demasiado frívolas, demasiado divas... pero no dejan de ser unas profesionales que, desde pasarelas, revistas, catálogos o anuncios, nos acercan la moda o se convierten en la imagen de todo tipo de marcas. Discutible o no, son "la percha" que muy pocas privilegiadas tienen, y su trabajo también consiste en cuidarse para los demás. Como decía Judith Mascó en el concurso "Supermodelo", hay miles de chicas guapas, pero muy pocas valen para ser modelos. Algunas, muy pocas, llegan a ser consideradas tops models, como la veterana Naomi Campbell, que, aún en activo, ha demostrado que la juventud puede prolongarse pasados los treinta.

Os propongo una lista con mis diez modelos preferidas y mis tres ganadoras. ¿Cuáles son, para vosotros las mejores modelos del mundo en activo? 

 1. Naomi Campbell. Recientemente era condenada al castigo que más se podía merecer: bajarse de su pedestal y limpiar un edificio público por las aresiones a las que sometió a su asistente. Personalmente no me cae bien, pero contemplándola desde el punto de vista profesional me parece increíble: tiene un cuerpo de escándalo, fibroso y musculado, y se mantiene entre las primeras a sus 35 años.

 

 

2. Claudia Schiffer. ¿Cómo se puede estar tan espectacular a los 36 años? Junto con Naomi, es de las pocas "tops modelos" de los 90 que se mantienen en activo, con el handicap de haber tenido dos hijos. No es la belleza que más me guste, pero Claudia me parece la modelo por excelencia, siempre sale bien en las fotos, es magnífica, su cara y su piel parecen irreales.

 

 

  3. Heidi Klum. La modelo alemana, de 33 años, es la heredera del título "el cuerpo", ostentado duarnte tantos años por Elle McPherson. Me encantan su cuerpo y su cara, me parece una mujer espectacular que brilla por encima dce todas esas chicas escuálidas, sin masa muscular y rostros andróginos. Tras haber sido madre tres veces, sigue manteniéndose en la cima. Como modelo de Victoria's Secret brilla con luz propia.

 

 

 

  4. Gisele Bündchen. Para mí, la brasileña es la mejor heredera de la generación de las famosas tops models; para muchos, es la número uno. Tiene un cuerpo y una cara preciosos, y cuenta con un atractivo especial. Joven, deportista, inteligente, su noviazgo con Leonardo di Caprio, multiplicó su fama. Pero en ningún caso la ayudó, ya que tiene mérios suficientes para tener uno de los cachés más altos del mundo.

 

 

 

   5. Valeria Mazza. Otra de las grandes, Aunque le falta algo de pecho para tener un cuerpo exuberante, tiene una de las caras más bonitas del mundo de la moda. Tras haber dado a luz a tres hijos, sigue estando espectacular a sus 33 años. Es una mujer llena de luz que transmite dulzura, elegancia y saber estar. Tal vez sea una de las modelos "más normales" del panorama internacional. Retirada de las pasarelas, continúa trabajando como imagen de grandes firmas y de su propia línea de belleza.

 

 

6. Nieves Álvarez. No podía faltar en esta lista una de las mejores modelos españolas, aparte de la ya retirada Judith Mascó. Musa de Yves St Laurent y modelo estrella de Hermés, Ungaro, Aramani o Dior, Nieves tiene uno de los rostros más bellos de la pasarela y posa como nadie con las creaciones de alta costura. También madre, Nieves sigue manteniéndose entre las mejores a sus 32 años.

 

 

 

   7. Kate Moss. No es la más guapa ni tiene el mejor cuerpo, pero para muchos es la número uno y el mayor icono de moda viviente. Para mí no está entre las primeras en la pasarela ni por su belleza, pero como modelo de fotografía sí me parece la mejor, tiene algo que traspasa el objetivo del fotógrafo y llega directamente al público. Irónicamente, su controvertida vida ha contribuido a multiplicar su caché. Burberrys, Chanel, Gucci... las grandes firmas la adoran.

 

 

 

 

  8. Gemma Ward. Con 20 años, esta australiana de 1,80 de altura es una de las más jóvenes pero ya se ha convertido en una de las grandes. Su rostro felino y dulce a la vez la hace destacar tanto en la pasarela como en las fotos de moda, donde parece casi un dibujoa. Su cara, en la que resaltan unos increíbles ojos azules, es espectacular. Desde su desembarco en 2004, su rostro es imprescindible en las pasarelas internacionales y en las revistas de moda. Es imagen habitual de Prada, Dolce & Gabbana y Burberrys.

 

 

 

  9. Eugenia Silva. Para mí, está entre las mejores y aporta un sofisticado look latino a las pasarelas que la hace destacar por encima de tanta belleza rubia. Musa de diseñadores como Armani, Victorio & Luchino o Custo, Eugenia está entre las modelos más solicitadas del mundo, lo que la obliga a vivir entre Nueva York y Madrid (donde cada vez pasa menos tiempo por el acoso de la prensa). Tiene 31 años.

 

 

 

 

  10. Carolin Murphy. Temporada tras temporada, la veo desde las revistas en las campañas de Estée Lauder, en las que luce bronceado como nadie. Me encanta su imagen, su clase y su glamour. Con 31 años, en 1998 fue elegida Mejor Modelo del año. Aunque sigue siendo una de las más solicitadas por los grandes en la pasarela, como modelo fotográfica me parece de las mejores.

¿Os habéis dado cuenta de cómo se ha alargado la vida profresional de las modelos más allá de los 30 años?

Hay muchas más modelos que seguramente os gustarán -Eva Herzigova, Carmen Kass, Natalia Vodianova, Stella Tenant, Liya Kebede, Carolina Kurkova...- pero éstas son mis preferidas, de las que elijo a tres, sin orden de preferencias, como las mejores; Heidi Klum, Naomi Campbell y Claudia Schiffer. ¿Cuál es vuestra elección?

# jueves, 15 de marzo de 2007 23:33

¿Madres cuando deberíamos ser abuelas?

"Tengo 34 años, no sé si quiero ser madre y ni siquiera tengo novio". "Como siga así me veo como la mujer de Cádiz, teniendo hijos a los 67". Esta conversación sobre la maternidad que tuvieron, una vez más, mis amigas, me ha hecho volver a plantearme el tema. Y da para mucho: las hay que quieren ser madres pero no tienen con quién; las hay que sí tienen con quién pero no tienen tiempo ni dinero; las hay, como yo, que con 33 años piensan que aún tienen mucho que vivir; y las hay que ni siquiera saben si quieren tener hijos e incluso tienen claro que eso no es para ellas (como pude comprobar en el post "No quiero ser padre ni madre"). Conclusión: entre unas cosas y otras van a ser muchas las que no tenan hijos hasta los 40, o más. ¿Debemos preocuparnos?

 Decía una conocida periodista en una página de opinión de una revista femenina que no le parecía bien la decisión de la mujer que ha sido madre a los 67 años, ya que privará a sus hijos de su madre a muy pronta edad; tampoco podrá cuidarlos o jugar con ellos como una madre más joven. Y todo eso si mantiene la salud y no son los niños quienes tienen que acabar cuidándola a ella. Estoy de acuerdo. Pero sin llegar a este extremo, muchas mujeres se verán obligadas a ser madres a edades muy tardías. De hecho, creo que un par ede décadas será normal tener hijos a los 40. ¿Egoísmo u obligación?

 

  A mi entender, un poco de cada. Egoísmo porque a los 30 está una en el mejor momento de su vida, personal, profesional, económico y emocional, y apetece mucho vivirlo, como es mi caso. Obligación porque tal y como funcionan hoy las relaciones sentimentales y laborales, y lo bajos que son los sueldos, da miedo lanzarse a la aventura de ser madres. Por suerte, la ciencia y la medicina se alían con nosotras (que además vivimos más que los hombres) para preservarnos no sólo la ansiada juventud sino la salud, lo que nos facilitará ser madres maduras. Si ahora nos casamos a los 30 -las que se casan-, lo normal es que formemos la familia cerca de los 40 ¿no?

 

Una duda que me asalta respecto a este tema es, si nosotrras seremos madres cuando deberíamos ser abuelas, ¿ninguno de estos niños tendrá abuela? ¿Quién nos ayudará entonces a cuidar a nuestros hijos mientras estemos trabajando, labor que ahora cumplen los abuelos? Ay, perdón, que ya estaremos jubiladas para entonces...

¿Os asusta la idea de ser madres tardías?

 

 

# martes, 13 de marzo de 2007 22:37

Un 10 para la sociedad danesa

 Si ya admiraba a los daneses por el desarrollo social que han conseguido y por su excelente política de protección de la natalidad y de la mujer, mi admiración aumenta ante su civilizada reacción frente a la boda de Alexandra, la ex esposa del príncipe Joaquín de Dinamarca. Todavía recuerdo cómo miraba a su marido el día de su boda; pocas veces he visto una novia tan enamorada, irradiaba absoluta felicidad por estar casándose con él. Con dos hijos en común, su separación fue una de las que más me sorprendió, aún presente en mi recuerdo esas imágenes tan intensas. Pero lo que realmente me ha sorprendido ha sido la naturalidad, coherencia e inteligencia con la que tanto ellos como la sociedad danesa han llevado su separación, el posterior noviazgo de Alejandra con un chico menor que ella, su reciente boda, y la futura boda del propio Joaquín con su actual pareja. No sé qué habría sido de ella si esto hubiera ocurrido en España...

 Con 42 años, Alejandra se casa a los dos años de divorciarse de su marido, con el que estuvo una década y con el que tiene dos hijos de 5 y 7 años. Los daneses no sólo aceptaron bien esta separación sino que se pusieron del lado de Alejandra, ya que Joaquín no se comportó todo lo bien que debía con ella (bebía en exceso y era aficionado a ir con jovencitas). Natural, simpática y discreta, Alejandra no ha perdido nunca el respeto de un país que no es el suyo; de oriogen chino, Alejandra Manley era de nacionalidad británica y se dedicaba al mundo de los negocios. Lo dejó todo por Joaquín: familia, trabajo y país.

  Poco después de su divorcio, la princesa comenzó a ser vista con un joven técnico de televisión, al que conoció cuando el padre de éste grababa un documental sobre la entonces familia principesca (por aquel entonces la relación entre Alejandra y Joaquín estaba rota). Se supo que Alejandra comenzaba a salir con este joven y que incluso se iban juntos de vacaciones con los niños, pero ni la prensa, ni la familia real, ni la sociedad danesa reprobó su conducta ni invadió su vida privada. Cuando su noviazgo se hizo público -mediante un comunicado de la propia familia real- los daneses reaccionaron con alegría al ver que alguien tan querido rehacía su vida.

 

 

Hace diez años Alejandra Manley se convirtió en princesa por amor y ahora ha dejado de serlo, también por amor, al casarse con un plebeyo. Aunque perderá su categoría de alteza, seguirá siendo condesa y contará con una dotación oficial para el mantenimiento de sus hijos, que ya viven con ella y su nuevo marido (quince años más joven), y  a los que pudo verse en la boda acompañando a su madre con toda naturalidad.

¿Os imagináis que esto hubiera ocurrido aquí, con la prensa del corazón que tenemos y la cantidad de prejuicios que aún no hemos superado? No creo que nos hubiésemos comportado con tanto respeto y discrección o nos hubiésemos tomado tan bien la historia. Una vez más, la sociedad danesa nos ha dado una lección de madurez y desarrollo social e intelectual: no se ha escandalizado ni por el divorcio, ni por el pronto noviazgo de Alejandra, ni por la diferencia de edad con su actual marido, ni porque los pequeños príncipes vayan a vivir con ellos.

Mucha gente se extraña de que yo sea amiga de las ex novias de mi pareja, o de que me parezca estupendo y normal que tenga amigas y quede con ellas cuando quiera, igual que yo con los míos; otros se asombran por la libertad que tenemos, por el hecho de que hagamos cosas por separado, porque no vayamos siempre juntos a todas partes. ¿Por qué? A la sociedad española aún le queda mucho para ser realmente "civilizada" en cuestiones sentimentales, para conseguir separaciones, divorcios e incluso relaciones de pareja civilizadas. ¿Por qué no podemos tomarnos con más naturalidad este tipo de situaciones e intentar mantener buenas relaciones entre los ex y los "nuevos", sobre todo cuando hay niños de por medio? Pero voy más allá: para ser una sociedad tan desarrollada como la danesa o la de otros países del norte debemos superar fenómenos como el de la bochornosa prensa del corazón que tenemos, como el carácter indiscreto que nos pierde, como los prejuicios que aún tenemos respecto a las relaciones, en las que pecamos de posesivos. Para mí, los daneses han demostrado, sobre todo, ser un pueblo inteligente.

¿Creéis que la soeciedad y la prensa españolas hubieran reaccionado igual si se hubiera tratado de alguno de los miembros de nuestra familia real?

# domingo, 11 de marzo de 2007 11:32

Escatologías cotidianas insoportables

Archivado en:
Tenía una compañera de piso a la que le encantaba contarle su vida sexual a todo el que se ponía por delante sin ahorrarse ningún tipo de detalle. Una amiga que venía a menudo a casa, y que alucinaba con esta incontinencia de privacidad, siempre le decía que ella no necesitaba compartir su vida sexual, que era algo que prefería reservarse para ella sola. Esto mismo pienso yo de las cuestiones escatológicas propias y ajenas que, sea por mala educación o por descuido, padecemos o hacemos padecer a los demás. Y es que hay cosas que no deberían compartirse ni con la pareja. Evitando entrar en detalle o recrearme en el tema, cosa que os pido también a los que opinéis en este post, hay ciertas cosas que no soporto que los demás compartan conmigo.

 Mi primer trabajo como periodista fue en una editorial de revistas informáticas en la que había un alto porcentaje de frikis en la plantilla. A la hora de comer había una persona que me ponía especialmente enferma, ya que tenía por costumbre, además de succionar todos y cada uno de los huesos que se le pusieran por delante, limpiarse después los dientes con el plastico de los paquetes de tabaco. SÍ, HABÉIS LEÍDO BIEN. No he visto una cosa igual en mi vida. Lo más increíble es que cuando asistimos a la boda de una compañeras de trabajo, hizo lo mismo al terminar el banquete, en el que chupó con ahínco y sonoramente todas las cabezas de gambas propias y ajenas. Acto seguido, y aguantando una copa por no quedar mal, dije que no me encontraba bien y me fui a mi casa sintiéndome profundamente aliviada. Hay comportamiento ajenos ante los que uno debe salir huyendo sin ningún tipo de miramiento.

 Seguramente todos hacemos cosas que desagradan a los demás de las que no somos conscientes. Por ello, con este post os invito a reflexionar en voz muy baja sobre todas esas cuestiones escatológicas respecto a las cuales a veces no siempre somos todo lo discretos que deberíamos. Por ejemplo, algo que no soporto es que alguien se suene los mocos en la mesa, sonoramente y mientras los demás comen. Lo correcto, a mi entender, es levantarse e ir al cuarto de baño, o al menos girarse y retirarse del campo de visión de los comensajes, por descontado, sin hacer ruido. Meterse el dedo en la boca para sacarse algo de los dientes también es algo profundamente asqueroso para el que tiene que verlo. Lo de comer con la boca abierta ni lo comento.

Hay modas y comportamientos escatológicos costumbristas que deberían erradicarse por ley. Me refiero a la terrorífica uña larga del meñique que algunos lucen con orgullo -ayer, sin ir más lejos, un taxistas me dio las vueltas enseñándome una de estas uñas grimosas- y a la deleznable costumbre de limpiarse las orejas con esta uña, que para eso se la dejan larga. AAAAAAAH¡

Una cuestión que algunas veces he comentado con mis amigas es el grado de intimidad que uno debe tener con su pareja. Unas defienden compartir todo, hasta las cuestiones escatológicas, y otras abogan firmemente por tener baños separados. Yo me quedo con un punto intermedio: ahorrarle a tu pareja el máximo de detalles íntimos escatológicos para preservar en lo posible el glamour, pero tener la confianza de poder compartir baño si es necesario o de no tener que aguantarte hasta la muerte una necesidad fisiológica sólo por no romper la magia. ¿Os acordáis del episodio de Sexo en Nueva York en el que Carrie se martiriza por que se le ha escapado un pedo estando en la  cama con Mr. Big? Por Dios, somos humanos, la perfección es imposible y se agradece un poquito de relax en pareja respecto a este tema. Con la pareja, no con la sociedad...

Que te tosan cuando estás pegado a alguien en el metro o en el autobús, que escupan por la calle con sonido premonitorio incluido, que la persona que tienes a tu lado en yoga tenga las uñas de los pies como mejillones, que tu compañero de trabajo huela sistemáticamente a sobaco, que la gente no se lave los dientes después de comer y te estés enterando vía olfativa de lo que han comido, que tu compañerea de trabajo vaya al gimnasio al medio día y prefiera ducharse por la noche en su casa, que el chino de la tienda de al lado se saque los mocos mientras tu escoges unas mandarinas...

¿Que escatologías cotidianas no soportáis?

# jueves, 08 de marzo de 2007 22:35

Rania: la reina del siglo XXI

Archivado en:
Elegante, ésa es la palabra que define a Rania de Jordania; en su forma de vestir, en su forma de actuar y hasta en su forma de pensar. Reina, mujer, madre y activista por la causa de sus homónimas en el mundo árabe, pocas mujeres encarnan como esta jordana de origen palestino el ideal de la mujer del siglo XXI: independiente, cosmopolita, culta, tolerante, orgullosa de su feminidad y comprometida socialmente. Nunca imaginó que se converetiría en un personaje tan popular como Jackie Kennedy, Diana de Gales o la mismísima Grace Kelly. Por suerte, Rania ejerce un papel mucho más activo en la vida política de su país y en el panorama internacional.

 

  Tiene 36 años, es madre de cuatro hijos y, lejos de retirarse al cuidado de su familia, se ha convertido en el estandarte de las mujeres de Oriente Medio. Espectacularmente bella, su estilo inspira también a mujeres de todo el mundo, hasta el punto de ser considerada un icono de la moda. Viéndola, uno siempre piensa que no podría ir mejor vestida, mejor peinada; incluso que nadie podría superar su exquisita educación y saber estar.

 

 El cine, la gimnasia, los restaurantes, eran sus aficiones en Kwait, la ciudad donde creció de forma totalmente anónima. De no haber conocido al rey Abdallah se habría convertido en una mujer de negocios. Aunque le costó acostumbrarse a la vida de palacio, un excepcional instinto y naturalidad le hicieron brillar pronto con luz propia. Su marido, con el que lleva casada trece años, tiene en sus manos el poder ejecutivo, político y económico, pero tiene en cuenta la opinión de su mujer.

 

  La voz de Rania de Jordania se ha convertido en la de millones de mujeres del mundo árabe que reclaman mayor protagonismo y libertad en la vida pública y privada, y en la mejor interlocutora para desterrar mitos y prejuicios. Rania afirma que no llevar velo es una decisión personal, pero en mi opinión es un signo de apertura y modernidad, aunque ella dice que llevarlo nada tiene que ver con situaciones de opresión o sumisión, opinión de la que difiero pero que me aporta otro punto de vista. "Juzguemos a las mujeres por lo que tienen en la cabeza y no encima de la cabeza", ha dicho.

 

 

  A través de su propia fundación, Rania promueve el acceso a la educación de las jóvenes y las alienta a acceder al mercado laboral. Según la reina jordana, Oriente atraviesa uan época de cambios importantes para la mujer, ya que sus propias familias empiezan a reconocer su productividad al trabajar fuera. Efectivamente, en Jordania las mujeres son tan cultas o más que los hombres, pero no se trata de algo extensivo a todo el mundo árabe. Respecto a las tradiciones y costumbres que frenan el desarrollo de la mujer, como los crímenes de honor, Rania reconoce que la solución es complicada y pasa necesariamente por la educación. Ante las duras preguntas a las que Rania se ve sometida algunas veces, contesta diciendo que "la violencia hacia la mujer no es un hecho aislado en el mundo árabe". Y tiene razón pero, como mujer, prefiero vivir en occidente.

A pesar de no tener ninún poder político, Rania cuenta con uno tremendamente poderoso: el mediático, que emplea de forma justa y acertada para promover el acercamiento entre el mundo árabe y el occidental. Tras el fatídico 11 de septiembre, Rania dio una conferencia por voluntad propia en la Zona Cero. Volviendo a la situación de las mujeres en Oriente, Rania dice algo muy acertado y que también debe aplicarse en Occidente: "la lucha por los derechos de la mujer es también cosa de hombres". Rania viaja por el mundo llevando luz sobre la situación de la mujer árabe y derribando falsos mitos, como que ser feminista y musulmana es incompatible. La reina de Jordania pide a las mujeres de todo el mundo que se unan para aplacar el odio y disipar los miedos, que pongamos en práctica el rol conciliador que siempre hemos ejercido.

La figura de Rania de Jordania no sólo provoca admiración, también es objeto de críticas hacia su excesivo interés por su aspecto, por la moda y por ciertas actitudes frívolas. En mi opinión, la belleza de Rania, su aspecto cuidado y moderno, su interés por cultivarse física e intelectualmente promueve una imagen fresca y actual de la mujer musulmana, un ideal de vida e independencia por el que muchas de ellas se atreven a reclamar en voz alta sus derechos.

¿Cuál es vuestra opinión sobre Rania de Jordania?

NOTA: Mucha de la información recogida en este post ha sido extraída de una entrevista publicada en el número de febrero de la revista ELLE.

# miércoles, 07 de marzo de 2007 8:44

¿Cuándo no es el Día de la Mujer Trabajadora?

Archivado en:

1911,cuando se celebró el primer Día Internacional de la Mujer, las miles de mujeres que participaron públicamente en esta celebración demandaban el derecho a voto, a acceder a cargos públicos, a la enseñanza vocacional, al fin de la discriminación en el trabajo y hasta pedían el simple derecho a trabajar. 96 años después, todas estas demandas son una realidad para la mayoría de las mujeres de los países desarrollados pero ¿a qué precio lo hemos conseguido? 

 

 El cambio legal más relevante de este 8 de marzo es la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres. Según los sindicatos UGT y CC.OO, esta ley supone una transposición a nuestro ordenamiento jurídico de las Directivas europeas sobre Igualdad de Trato y recoge reivindicaciones históricas como el derecho al permiso de paternidad o la eliminación de los requisitos de cotización para acceder a la prestación  por maternidad. Entre los nuevos derechos de los trabajador@s que promulgará esta ley estará el deber de negociación de los planes de igualdad en las empresas de más de 250 trabajadores, además de los permisos de paternidad de 13 días.

 

  Estos sindicatos recalcan, acertadamente, que esta ley implica a la sociedad en su conjunto, desde el Gobierno a las empresas, partidos políticos, mujeres y HOMBRES. El impacto de esta Ley se recogerá pasados cuatro años desde su implantación. Tiempo en el que habrá que luchar por conseguir la misma independencia económica para hombres y mujeres, por conciliar vida laboral y personal, por promover la representación paritaria de hombres y mujeres en la toma de decisiones, por erradicar la violencia de género y la trata de seres humanos, por eliminar estereotipos sexistas de la sociedad, por promover la igualdad de género fuera de la Unión Europea.  

 

 

Denostadas hoy en día por hombres y mujeres las grandes figuras del feminismo, a las que muchas veces se "retrata" imbécilmente de "masculinas", "retrógradas" y hasta "feas", irónicamente hoy en día nos hace más falta que nunca un movimiento feminista, o al menos un sentimiento común entre  mujeres que nos ayude a pedir juntas lo mismo: IGUALDAD. Porque lamentablemente, y aunque queden muy lejos los tiempos en que luchábamos por algo tan básico como el derecho a votar, millones de mujeres aún viven y trabajan en condiciones muy desfavorables respecto a los hombres.

Al margen de la clara discriminación que la mujer sufre en los países menos desarrollados, en las sociedades más avanzadas la igualdad de oportunidades se ha conseguido a base de un extenuante y continuado esfuerzo extra de la mujer. Hemos conseguido trabajar fuera de casa al mismo nivel que los hombres, pero seguimos trabajando dentro de casa también al mismo nivel. Nuestra independencia pasa muchas veces por desarrollar una capacidad de trabajo sobrehumana que nos permita cumplir en nuestra vida laboral, familiar y personal, todo ello con unos altísimos niveles de exigencia propia y ajena. ¿Era ésta la igualdad por la que luchaban las feministas?

ELLOS no son los tiranos de esta situación, pero sí siguen siendo quienes ostentan mayoritariamente la toma de decisiones. En España, donde más del 50% de la población son mujeres y donde las universidades están copadas por el sexo femenino, no hay una correspondencia entre esta realidad y la minoría de mujeres que accede a puestos de responsabilidad. ¿Para cuándo una CANDIDATA a la presidencia del Gobierno? Al margen de las escalofriantes cifras de violencia doméstica que arrojan cada año las estadísticas, MUCHOS HOMBRES intentan asumir sus derechos y obligaciones hacia las mujeres y hacia sus familias frente a una sociedad que aún se lo sigue poniendo difícil. ¿Cuántos hombres anónimos SÍ se reparten las tareas demésticas de forma justa, SÍ apoyan a sus mujeres en sus carreras laborales, y SÍ querrían acceder a una baja por paternidad sin poner en riesgo su puesto de trabajo?

En mi opinión, en este siglo el protagonismo de las reivindicaciones feministas debería recaer en los HOMBRES. Son ellos quienes deberían liderar esta revolución en pro de la igualdad de género. Porque ellos son nuestros PADRES, nuestros JEFES, nuestros GOBERNANTES, nuestros PROFESORES, nuestras PAREJAS, nuestros HIJOS. Sin una situación de igualdad en el hogar, es imposible que una mujer pueda disfrutar y hacer realidad todos esos derechos que las leyes implantan; sin una situación de absoluta asimilación de derechos y obligaciones familiares, de comprensión y apoyo, las mujeres jamás podremos deshacernos del sentimiento de culpa que nos asedia cuando dejamos la casa y los hijos para ir a trabajar IGUAL QUE ELLOS.

Nunca me he sentido discriminada por ser mujer y mi pareja comparte responsabilidades conmigo por igual; de hecho, él es un firme candidado a militar en las filas de los pocos hombres que pedirán la baja paternal en los próximos cuatro años. El punto más complicado de esta historia me parece, sin duda, la maternidad, donde aún estamos a años luz de las medidas protectoras de los países del norte de Europa. Por eso, me gustaría preguntaros, a vosotras y a vosotros,  cuál es vuestra visión respecto a la situación laboral de las mujeres en España. 

Se me olvidaba: que paséis un esperanzado y bonito Día Internacional de la Mujer.

# domingo, 04 de marzo de 2007 22:40

La educación de los fumadores

 Cada vez soy más intransigente con el tabaco, tal vez vez porque he fumado y no hay peor detractor de un fumador que un ex consumidor de nicotina. Ahora me molesta el humo en cualquier situación, incluso en los locales nocturnos, donde tantas veces he cumplido el tópico copa más cigarrillo. En realidad, mi relación con el tabaco siempre fue de amor-odio; sólo fumaba de vez en cuando, de forma social, pero después me daba un asco horrible oler y saber a tabaco.

Una bronquitis en pleno agosto en la playa me quitó para siempre las ganas de fumar. Desde entonces, lo reconozco, me he vuelto muy puntillosa con el tabaco; me molesta en cualquier sitio y en cualquier circunstancia. La Ley Antitabaco nos ha salvado a muchos no fumadores de los humos ajenos. Aunque en España la ley se ha aplicado con mucha mano ancha: prohibido en lugares de trabajo, pero de libre implantación en los pequeños locales de restauración. Así, muchos de estos pequeños restaurantes o cafeterías se han convertido en auténticos fumaderos; en algunos, con los churros deberían adjuntar un ventolín.

 No es que me parezca mal, entiendo que fumar es una opción personal, el problema surge cuando en estos locales no todos son fumadores. O cuando en tu grupo de amigos, o en tu propia pareja, unos fuman y otros no, y hay que decidir en qué zona de los restaurantes cenar o a qué lugares ir. A mi juicio, el hecho de que los no fumadores no nos volvamos demasiado intolerantes  y acabemos adoptando posturas tan radicales como en EE UU, depende de la buena educación de los fumadores.

Yo misma he tenido una pésima educación como fumadora cuando era adolescente: fumas en las situaciones y en los lugares más absurdos para hacerte la interesante sin plantearte que puedes estar ahumando a alguien. Con los años, me volví mucho más consciente de que, si a mí misma el humo me desagradaba, a los no fumadores que me rodeaban les podía repeler. Así que tenía mucho cuidado de no encenderme un cigarrillo en un lugar inadecuado (un coche) o una situación innecesaria (cuando los demás comensales comen). También intentaba tener siempre el cigarro abajo o bien arriba, donde no le molestase a nadie, y no echarle el humo a nadie a la cara al. 

Recalco todo esto porque, aunque parezca muy obvio, muchos de los fumadores que conozco no tienen tanto cuidado. Recuerdo con horror a una compañera de trabajo que fumaba como un carretero desde primera hora de la mañana y me tenía todo el día asfixiada. Insufribles me resultan los viajes en coche con fumadores, pero éstos no suelen preguntar si molestan cuando el coche es suyo. Tremendo me parece un amigo mío que tiene tal adicción al tabaco que no apaga el cigarro ni cuando se mete en un ascensor. Desconsiderada al máximo me parece la gente que fuma entre plato y plato cuando los demás comen aún. Inaceptable me parecen quienes fuman al lado de niños y bebés, no digamos si son sus propios padres. Nerviosa me ponen quienes no saben controlar sus manos cuando sujetan un cigarro y te lo acercan a la cara, a la ropa, al pelo; o esos taxistas que se ponen a fumar sin preuntarte si te molesta...

No me gustaría que llegásemos a una prohibición total del tabaco en lugares públicos, me parece un vicio e incluso un placer que no tengo derecho a quitarle a nadie. Pero sí le pido a los fumadores que sean más educados con los no fumadores, evitando las situaciones anteriores y preguntando antes de encender su cigarro cuando intuyan que puede molestar. Entiendo que los fumadores también estén hartos de quejas y protestas, pero que yo no fume no altera su salud o comodidad, mientras que al contrario sí afecta a quien se convierte en fumador pasivo por obligación.

¿Os molesta que fumen cerca de vosotr@s? ¿Evitáis los sitios sin humos? ¿Sois fumadores y estáis hartos de tantas quejas?

# sábado, 03 de marzo de 2007 19:08

A mí el gimnasio no me adelgaza

Archivado en:
Esto me lo decía hace poco una amiga que se había apuntado con mucho ímpetu a un gimnasio después de Navidad, por fin decidida a quitarse esos kilos de más acumulados tras años de ferviente sedentarismo y ansiosa por recuperar la forma física perdida. Cuando me la encontré la semana pasada no la vi tan esbelta como me imaginaba sino tan curvilínea como siempre. Prudentemente no le pregunté si es que al final no se había apuntado a hacer todas esas clases de spinning, aeróbic y yoga que me había enumerado tan convencida; enseguida me sacó de mi duda diciéndome que, efectivamente, iba tres veces en semana a su "club" y que había hecho muchas relaciones sociales interesantes, pero de adelgazar, nada. Y es que son muchas las razones que pueden hacer que uno ni pierda peso ni gane mucha forma aún yendo regularmente al gimnasio.

"Cómo es posible que haciendo una hora de ejercicio intenso cada vez que vas al gimnasio no hayas bajado de peso?", le pregunté. "Pues yo creo que es, primero porque me he tomado muy en serio lo de comer bien para hacer deporte, así que al medio día me como todos los platos de pasta que antes no me permitía; luego, hacer ejercicio me da tanta hambre, que cuando llego a casa 'me como hasta a mi madre por los pies'; y para más 'inri', me he hecho un grupito de amigos con los que casi todos los días me voy a tomar unas cañas para relajarnos del esfuerzo", me dijo sincera y hasta contenta. Adelgazar no había adelgazado, pero se había echado un ligue...

Lo que me dijo mi amiga me hizo reflexionar sobre por qué la gente va a los gimnasios y sobre el papel social que actualmente juegan. Me explico, los "clubes de fitness", como ahora los llaman, se han convertido en auténticos centros de ocio, donde la ente no sólo va a hacer ejercicio sino a desconectar de su trabajo y hasta de su vida, a relacionarse con otras personas -muchos con el objetivo incluso de encontrar pareja-, otros tantos a machacarse conscientemente para conseguir el cuerpo con el que sueñan, otros porque están enganchados a las endorfinas que produce hacer deporte, y algunos incluso porque se lo ha mandado el médico -"está usted un poco deprimido/a, vaya usted a un gimnasio". Si sois socios de algún "club" entenderéis perfectamente lo que digo.

  Llevo más de doce años yendo regularmente al mismo gimnasio, y os puedo asegurar que he visto de todo. Recuerdo a una chica con la que coincidía en clase de aeróbic -hará diez años- que siempre venía pintada como una puerta y peinada de peluquería. Yo, que sudaba bien la camiseta y terminaba con el pelo mojado, no concebía ir pintada a hacer deporte. Ella salía intacta, no se le corría ni el rimmel. ¿Cómo lo conseguía? Moviéndose en plan teleñeco, es decir, menos que una fotografía. Por supuesto, ésta era una de las que decía que por mucho que iba al gimnasio no conseguía quitarse la tripa. Y así muchas. Luego está el "rollo" de la sala de fitness, que es cosa más bien de hombres. Tengo un grupo de amigos que van TODOS los días una media de tres horas al gimnasio -os lo juro- y no están ni mucho menos espectaculares. La razón es que del tiempo que se pasan en la sala la mitad lo gastan hablando con la excusa de que entrenan juntos para ayudarse con las pesas. Fijáos el día que vayáis a hacer máquinas; hay quien le da más a la lengua que a las pesas. A éstos, por supuesto, tampoco les cunde mucho el gimnasio.

También hay mucha gente en los gimnasios que no tiene ni idea de lo que tiene que hacer si quiere adelgazar (sobre todo, ejercicio aeróbico). Puedes ir al gym todos los días de tu vida y lucir la misma tripa con la que entraste si no haces ejercicio que implique moverse, y además te recuperas del esfuerzo comiendo el doble que el día que no vas. Las máquinas y los programas de ejercicio se han modernizado mucho, e incluso hay algunas que lo hacen todo por ti; pero los que vamos a un gimnasio normal, sin maquinaria vanguardista, todavía tenemos que sudar la camiseta para mantener el tipo. ¡Y cuánto cuesta a medida que te vas haciendo mayor! A mí ahora me ha dado por el yoga, que te endurece el cuerpo y te deja muy relajada, pero claro, por sí solo tampoco adelgaza...

 ¿A vosotros el gimnasio os adelgaza, os engorda u os deja indiferentes?

Publicidad


Recomendaciones

Síguenos

Buscar