Los treinta de ahora no tienen nada que ver con los treinta de antes. Con mi edad, mi madre ya tenía cuatro hijos y era considerada una señora (y lo parecía).
Ahora, con treinta, sigues siendo y pareciendo joven, más aún si sabes potenciarlo. ¿Cómo conseguirlo? Lo primero, hacer un
diagnóstico de la situación: coge una foto tuya y otra de tu madre a tu misma edad y mira a ver en qué se diferencian y en qué se parecen. Si te resulta una señora, y tú te pareces demasiado a ella, tienes que trabajar todo aquello que no te gustaría compartir aún:
el peinado, la forma de vestir, la piel, el peso, el tono muscular... Si lo que ocurre es precisamente lo contrario, no maldigas tu mala herencia genética y toma a tu madre como modelo.
Esto es lo que yo hago para sentirme bien en mi piel.
Gimnasio. Te guste o no, es lo más barato y eficaz para mantener las cosas en su sitio y no empezar a engordar pasados los treinta, cuando el metabolismo empieza a hacerse perezoso y ya no sales tanto a bailar como a los veinte. Igual que a vosotras, me da pereza ir, pero luego me siento genial y gracias a eso me puedo permitir mis palmeras de chocolate y otros deleites gastronómicos. Comparad a dos personas de más de la misma edad, una que haga ejercicio y otra no: ¿quién parece más joven?
Piel limpia. Ha sido el mejor consejo de belleza que me han dado. No sabía como tener la piel más luminosa y con mejor aspecto hasta que una buena experta en belleza me dijo que tenía que limpiarme a fondo la cara mañana y noche, además de hidrtármela. Por la mañana uso un el gel ligeramente exfoliante de Johnson (Clean/Clear) que me va genial; por la noche, una limpiadora suave y un tónico. Funciona: la piel está mucho más brillante y bonita.
Tratamientos faciales. He de reconocer que sólo me he hecho una limpieza de cutis en mi vida, tengo una buena herencia genética. Pero sí
he probado algunos tratamientos faciales (iluminador con oxígeno o hidratante con cosmética celular) y se nota. Mi amiga
Carmen, directora del Centro de Belleza Metropolitran Abascal me decía que no está a favor de la cirugía sino de los cuidados estéticos, que te permiten envejecer bien y con dignidad. Estoy con ella: una piel cuidada rejuvenece de forma natural, una piel operada rejuvenece pero resulta demasiado artificial.
Bronceado. Para muchas de vosotras veros morenas no os hará sentiros más jóvenes. A mí sí, porque me hace sentir más guapa y saludable. Como los rayos UVA, a la larga envejecen, yo me he apuntado a la moda del autobronceador (sólo para la cara, para el cuerpo no me compensa). El Flash Bronzer de Lâncome (el mismo que usa Elsa Pataky) ha sido mi mejor descubrimiento: te deja un color súper natural y ninguna mancha.
Gimnasia facial. Tal como lo leéis. La descubrí hace tiempo en Walkernine (Monte Esquinza, 46. Tel. 91 3194745), el centro de María Garrigues Walker, y me ha ido de maravilla. Se trata de ejercicios para los músculos de la cara (ojos, pómulos, boca), que pueden tonificarse casi como los del cuerpo. Tengo que volver para que me enseñe más (son personalizados), pero los de los ojos me han ido muy bien para las ojeras y el aspecto cansado. Los hago por la mañana antes de levantarme y me ayudan a despertarme. Me hace muchísima gracia cuando mi novio me imita haciéndolos, pero funcionan y ayudan a evitar la flaccidez, uno de los primeros síntomas del envejecimiento facial.
Estar en tu peso. Unas veces estoy más contenta que otras con mi peso, pero más o menos lo mantengo. Seguir viéndo tu cuerpo más o menos como hace diez años te hace parecer y sentir joven. Y en los demás produce un efecto similar. Cuando alguien te dice, después de varios años sin verte, que estás igual es, sobre todo, porque no has engordado. El peso, como os he dicho antes, lo manteno yendo al gimnasio y no pasándome con la comida.
El pelo. Esto es algo en lo que mis amigas y yo estamos de acuerdo y que hemos prometido no hacer jamás: cortarnos media melena y ponernos mechas rubias. Desde ese mismo momento te conviertes en tu madre. Si encima te compras un abrigo color camel y una bufanda de cuadros Burberrys, serás oficialmente una señora. Yo ahora tengo el pelo bastante largo y me he cortado el flequillo recto. Según mis amigas mi gran cambio a mejor y que me hizo rejuvenecer varios años, fue hacerme un buen corte de pelo. Me fui a Llongueras, me gasté un pastón, pero cuando salí parecía otra. Siempre me han traumatizado las peluquerías, no siempre puedo pagar tanto dinero y no me gusta demasiado ir, pero he tenido la suerte de encontrar una peluquera en la que confío completamente (Rubí), cerca de mi casa (She, en el barrio de Fuencarral, Tel. 91 5214984) y que encima está bien de precio. Para otro día mis experiencias extrasensoriales enlas peluquerías...
El look. Esta es una de las grandes bazas que tenemos las mujeres para seguir pareciendo jóvenes. Eso sí, sin que se te vaya la mano y acabes pareciendo una ridícula que no acepta su edad. Por ejemplo, a mí, pasados los 30, ya no me gustan tanto las hiperminis que me ponía a los veinte (tal vez para la playa...). Pero mi vestuario no se parece mucho al que tenía mi madre a mi edad. Reconozco que me encanta la moda, pero jamás la he seguido ciegamente, es más, suelo evitar ponerme cosas que se llevan demasiado (como los leggins). Creo que tu forma de vestir es una increíble forma de expresión, que además puede resultar muy terapéutica (chicas, uñas rojas y zapatos rojos cuando estéis depres) y rejuvenecedora. Yo soy bastante especial vistiendo, sobre todo con los zapatos, me encantan y siempre busco los que nadie tenga. Últimanete he descubierto varias marcas de ropa que me hacen sentir súper femenina y que podría llevar a cualquier edad sin parecer ni una niñata ni una madre: BDBA, Muka , Raasta y Manoush.
Alimentos y hábitos de vida. Tu forma de comer y tus hábitos pueden hacer mucho por preservar tu juventud. Con los años, me he vuelto mucho más inteligente y selectiva comiendo, y mi piel me lo ha agradecido muchísimo: tomo cantidades ingentes de fruta, compongo mis comidas con alimentos muy sanos (verduras, legumbres y pescsado sobre todo), tomo aceite de oliva, nueces, té verde, chocolate negro, miel, agua en abundancia. No fumo, bebo muy poco y trasnocho lo justo ( a nos ser que lsa ocasión lo merezca).
La actitud. Sin esto estás perdida. Tengo una amiga muy mona y bastante joven (más que yo), que a mi lado parece mi abuela. Todo le da miedo, sólo le gusta salir con su novio y se pasa la vida metida en casa de sus suegros. Hacer planes con mis amigas, ir a conciertos, hacer nuevas amistades, aprender break dance, hacer deporte, seguir saliendo por la noche, hacer cosas sin mi pareja (y con él, por supuesto), ser la pareja y no la madre de mi novio, leer, seguir estudiando... todo eso me hace sentir joven.
¿Qué hacéis vosotros para estar y sentiros jóvenes?