Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - abril 2007

# viernes, 27 de abril de 2007 10:00

Reciclar o morir

Archivado en:

Cuando somos jóvenes tendemos a acumular muchas cosas, nos da pena tirarlas. Apuntes, dibujos, las notitas que te pasabas en clase con el chico que te gustaba, entradas de conciertos, revistas, fotos, ropa que ya no te sirve y toda clase de cosas inservibles que a nuestras madres les ponían de los nervios porque se llenaban de polvo o atiborraban los armarios. Siempre recuerdo a mi madre detrás de mí para que tirara los papeles que se amontonaban en mi escritorio y para que ordenara mi armario; la pobre me compraba hasta archivadores y cajas bonitas para animarme a ser más ordenada.


Hasta que no me hice razonablemente mayor y me fui de casa no me di cuenta de la importancia que tiene desprenderse de las cosas inservibles, es decir, reciclar, sobre todo cuando vives con tu novio en un apartamento de 46 metro cuadrados. Ahora me pasa todo lo contrario, necesito tirar todo lo que sobra, no soy capaz de concentrarme ni de trabajar con trastos y desorden a mi alrededor. ¿Sabíais que cada ciudadano español genera un kilo de basura diaria? Siete kilos a la semana, 28 kilos al mes, 56 kilos año, que multiplicados por los casi 45 millones de españoles dan como resultado... ¡SOCORRO!

Aunque es una imperiosa necesidad social, reciclar tiene en realidad mucho que ver con la filosofía Feng Sui, que invita a tirar todo lo que nos sobra, a no acumular ni amontonar, a rodearnos de orden, limpieza e incluso una decoración minimalista y que equilibre adecuadamente los cuatro elementos de la naturaleza: agua, aire, tierra y fuego. Yo ya practicaba esta filosofía cuando vivía en pisos compartidos; una de las épocas más divertidas pero a la vez exasperantes que pasé fue en el ático que compartía con una amiga, estupenda pero tendente a acumular millones de cosas y a generar increíbles cantidades de basura diarias. Me enfermaba llegar a casa y encontrarme el salón lleno de montañas de ropa sucia, millones de revistas, papeles y cds, maderas, espumas, herramientas o botes de pintura (era decoradora y solía hacer sus "ñapas" en el salón de casa).

Cuando me fui a vivir con mi novio cambié mi estupendo armario doble por uno mucho más pequeño, con lo cual tuve que desprenderme de la mitad de mi vestuario, lo que, sorprendentemente, lejos de entristecerme, me hizo sentir aliviada. Tenía ropa de diez años atrás por lo menos, pasada de moda pero que aún me servía y conservaba por aquello de que las modas siempre vuelven. Desde entonces, si me compro algo, procuro que también salga algo del armario. Pero no lo tiro, reciclo mi ropa dándosela a amigas o a otras personas que sé que la necesitan más que yo.

En el Planeta somos muchos y reciclamos poco. Lo de reciclar los vidrios y los plásticos es relativamente reciente en España, y ni siquiera todo el mundo lo hace. Una amiga de Menorca me decía que en Barcelona todo el mundo recicla, que a su hijo, por ejemplo, no se le ocurre tirar un envase de yogur en la basura de restos orgánicos. Me temo que en Madrid estamos aún lejos de esa realidad. Por suerte, mi novio tiene muy presente la necesidad de deshacernos de lo que nos sobra, de reciclarlo adecuadamente y de no gastar energías innecesarias. Nos hemos comprado uno de esos cubos de basura con tres compartimentos, reutilizamos los millones de bolsas de plástico que llegan a casa para la basura y apagamos por la noche la televisión y todos los aparatos electrónicos para no consumir energía tontamente. También intentamos consumir agua de una forma moderada.

El tratamiento de los residuos constituye uno de los principales problemas urbanos. Pero para reciclar hay que educar y poner a disposición de los ciudadanos suficientes puntos de reciclaje, así como proceder a su retirada de una forma frecuente y eficiente, ya que muchas veces los puntos de reciclaje se convierten en auténticos basureros. El proceso de reciclado está directamente relacionado con el cambio climático y puede contribuir a frenarlo. Aunque no son sólo los ciudadanos quienes deben reciclar -las industrias son las mayores generadoras de basuras- lo que tú hagas en tu casa puede influir mucho en el ahorro de energía: al reciclar una lata de aluminio se reduce en un 95% la energía que se necesita para fabricarla; una tonelada de papel reciclado salva 17 árboles, y esa misma cantidad de plástico evita la emisión de 1,5 toneladas de dióxido de carbono, el principal gas que produce el efecto invernadero.

¿Cómo reciclas en tu casa o en tu trabajo?

# jueves, 26 de abril de 2007 14:57

Comerse un frito

De vez en cuando me río sola acordándome de una contestación que me dio una vez una amiga. Iba yo francamente emocionada hablando de cuánto me gustaba salir a cenar, mi afición por la buena mesa, por probar platos nuevos y comprar delicatessen. Debía estar poniéndole mucha efusión al asunto porque de repente ella (toda gótica vestida, botas metálicas incluidas) me miró y me dijo muy seria: “Pues que quieres que te diga, yo prefiero comerme un frito”. Me quedé toda cortada pero en seguida nos pusimos a reír a carcajadas. El domingo por la noche, frente a un plato precongelado de crema de espinacas con gambas, me acordé de lo de “comerse un frito” y, por supuesto, me volvió otro acceso de risa. Todo esto viene al caso para decir lo triste y poco apetitoso que me resulta la comida precocinada, prefabricada y precongelada. Además de lo nefasta que es para la salud y el tipo.

Nunca compro este tipo de cosas, excepto lasagnas congeladas para mi chico o algún pescado o verdura, pero nunca precocinados. Mi congelador suele tener comida fresca que yo misma he congelado. Platos precocinados, ni medio. Ese día caí con aquella crema de espinacas porque estaba tan agotada que, al verlas de cara en el Open Core (al que tanto le debemos mi novio y yo) se me antojó algo fácil y rico. Con el añadido de que cuando estás cansado o de resaca (no era mi caso) te apetece más que nunca comida basura. Fácil de preparar sí era, pero estaba más malo que un revuelto de tornillos. Las gambas las tuve que apartar porque me daban asquillo, y la crema de espinacas tenía tanta sal que podría haber hecho con ella una lubina a la “ídem”.

Y ahí es donde quiero ir. Aunque no tengamos mucho tiempo para cocinar, hay que huir de este tipo de platos precongelados, ya que tiene una cantidad altísima de sodio, grasas y azúcares encubiertos. Vamos, que si incluyes demasiados platos de este tipo en tu dieta puedes acabar con la tensión y el colesterol por las nubes, y unos kilos de más que “no entiendes a qué se deben si tú sólo comes platos ligeros y verduras”. Yo no tengo mucho tiempo para cocinar, pero siempre preparo algo fácil y rápido como una tortilla, unas verduras al vapor, carne o pescado a la plancha, y una buena ensalada para acompañarlo todo. Tampoco se tarda mucho en hacer una crema de verduras (la de calabaza está riquísima, sólo tienes que dorar cebolla, echarle la calabaza, aceite de oliva, sal y cubrir de agua).

La comida que habitualmente consumimos tiene ya tanto añadidos, que al menos tendríamos que evitar este tipo de platos o al menos dejarlos para emergencias. El Test de Alcat, que detecta los alimentos a los que somos intolerantes, muchos de los cuales nos hacen engordar, también detecta un montón de sustancias nocivas -conservantes y edulcorantes-, que nos hinchan y dañan nuestra salud. Os digo cuáles son por si los queréis evitar:

- Aspartamo. E951. Provoca cefaleas.
- Glutamato monosódico. E621. Culpable del “síndrome del restaurante chino”.
- Metabisulfito sódico. E223. Este conservante puede provocar trastornos gastrointestinales.
- Nitrato y nitrito potásico. Del E249 al E252. Conservante de quesos, embutidos o pizzas que puede provocar dolor de cabeza, urticaria y toxicidad.
- Sulfitos. Del E220 al E228. Sal sódica empleada como conservante, antioxidante y blanquante de ciertos alimentos. Provoca diarreas y eritemas, especialmente en asmáticos.

¿Vosotros tiráis mucho de frito y de congelado?

# martes, 24 de abril de 2007 15:15

El dr Perricone nos desinfla

Un nuevo gurú ha llegado al firmamento de Hollywood. Una nueva filosofía rejuvenece y adelgaza a sus estrellas: la dieta del doctor Perricone, que en lugar de quitar kilos, quita hinchazones. ¿Cuántas veces, más que pasadas de peso, os habéis sentido hinchadas? Pues teníais razón. Jennifer López, Julia Roberts, Uma Thurman o Shryl Crow ya han desinflado y rejuvenecido sus cuerpos gracias a este doctor, que incluso ha lanzado una línea de productos y cosméticos “antiinflamatorios”. Chicas, animaos, puede que no estemos gorditas, sólo hinchadas…

Según el doctor Perricone la inflamación del organismo es la que provoca el aumento de peso y la aceleración del envejecimiento. Este gurú ha creado todo un programa para desinflar el cuerpo que, además, promete alargar la vida diez años, rejuvenecer la piel y la mente, y hasta mejorar el ánimo. Suena bien ¿no? La teoría tiene un fundamento lógico, la pega es que hay que pasar un poquillo de hambre y sale un pelín caro: hay que hacer una dieta desintoxicante, tomar hasta ¡24! suplementos diarios y hay que usar sus cosméticos.

Según Perricone el hecho de engordar y envejecer están relacionados. Como explicaba este doctor en una conocida revista femenina, “la membrana de las células puede endurecerse, lo que impide que los nutrientes penetren en ella y los residuos salgan. Son los desechos los que inflaman las células y las deshidratan, lo que pone en marcha el proceso de envejecimiento. La inflamación también puede hacer a una persona ganar peso.

 La inflamación del organismo puede desencadenarse por: una dieta inadecuada, la acción de los radicales libres, una infección, estrés e incluso las radiaciones ultravioletas. El pan, la pasta, los pasteles, los zumos son para este doctor “alimentos “proinflamatorios”. Para Perricone el azúcar es el alimento más tóxico que existe, ya que se adhiere al colágeno, a las venas, arterias, ligamentos e incluso al cerebro, deteriorando todas las funciones orgánicas.

 Perricone prescribe a las celebrities un régimen de 1.800 calorías distribuidas de la siguiente forma: 40 % de proteínas, 30 % de hidratos de carbono, entre un 20 y un 30 % de ácidos grasos repartidos en tres comidas, más dos tentempiés (60 g de pavo, 1 pera o una manzana, 3 almendras o aceitunas). Las proteínas tienen que ser de alta calidad: salmón salvaje, sardinas, caballa, marisco, pollo sin piel o huevos; los lácteos y la carne roja pueden ser inflamatorios. Los hidratos deben provenir de las frutas y verduras, los frutos secos, la avena, la cebada, el trigo sarraceno, la cebolla o el ajo. Vamos, que nada de pasta ni patatas. Las grasas tienen que ser de pescados como el salmón o la caballa, los frutos secos, el aceite de oliva virgen, la soja o el aguacate. Para beber, agua y té verde, que estimula el metabolismo y la quema de grasas. Para Perricone hay algunos superalimentos que todos deberíamos tomar: ajo, cebolla, puerros, brotes de cereales, algas, yogur, kéfir o frutos secos.

 Perricone también recomienda unos suplementos alimenticios con efecto antiedad, cápsulas de Omega-3 para bajar el colesterol y equilibrara las hormonas; otro suplemento para desintoxicar el colon y el hígado, y un producto prebiótico para prevenir la pérdida de masa muscular. Además, Perricone añade al plan una línea de “cosmocéuticos”, unos poderosos cosméticos con efecto antioxidante que podrás encontrar en tiendas Sephora.

¡Ahí es nada¡ No sé a vosotras, pero a mí este plan me parece tremendo. La revista donde lo vi incluía una dieta con la que yo pasaría hambre seguro. Además del dineral que tiene que costar todo el tratamiento. Sin embargo, he querido hacer un post sobre este tema porque me parecía interesante la idea de que muchas veces, más que gordas, estamos hinchadas; para tomar nota de los alimentos que pueden ayudarnos a desinflarnos y, por qué no, para hacernos con alguno de sus cosméticos en Sephora.

¿Pensáis que vuestros kilos de más son en realidad producto de la hinchazón…?





# lunes, 23 de abril de 2007 11:11

Deliciosa Marta

Archivado en:
Marta... su nombre me recuerda al de la exquisita película "Deliciosa Martha", en la que Sergio Castellito enseña a Martha a disfrutar de la vida mientras ambos preparan deliciosos platos en la cocina de un gran restaurante. Deliciosa me parece ahora, a sus cuarenta, Marta Sánchez, que a diferencia de la protagonista de la película a sabido aprovechar y saborear la vida apasionadamente. Considerada una de las mejores voces del pop nacional, se ha labrado a fuerza de tesón y sabiduría un magnífico cuerpo y un estilo propio. El mes pasado fue portada de Elle y, en mi opinión, no tiene nada que envidiar a la que este mes protagoniza Elsa Pataky. ¿Queréis saber cómo se cuida?

 Ver a una mujer como Marta Sánchez, increíble a sus cuarenta años, me produce admiración y me confirma la idea de que si te lo propones, puedes estar magnífica pasados los treinta, incluso mejor que a lo veinte. Para estar así, Marta se cuida muchísimo y no tiene ningún pudor para reconocerlo. ¿Sacrificio? Seguro, pero al ver su impresionantes fotos con un mini short y un chaleco, creo que merece la pena. La cantante también es una buena prueba de que ser madre no es el final para tu cuerpo ni el inevitable comienzo del deterioro físico. 

Como siempre os digo frente a un cuerpo esbelto y tonificado, más del 50% es fruto del ejercicio físico. Y, por supuesto, un buen control de la alimentación - y dieta cuando sea necesaria- guiado por un experto en nutrición. Marta combina ejercicio cardiovascular con pesas (convencéos, son el mejor remedio contra la flaccidez).

Para cuidarse la piel, Marta acude regularme al centro de belleza de Maribel Yébenes (Pº Castellana, 114. Tel. 91 4117404) y a Belsolei. En el primero se hace tratamientos a base de vitamina E y C, soja y ácido hialurónico. En casa, exfoliación y buenas cremas hidratantes; Marta es muy estricta con la hidrtación de su piel. Para el pelo usa mascarillas de Kérastase, pero también tiene un buen truco casero: dormir de vez en cuando con aceite de coco o de oliva en el pelo (cubierto con una toalla) para hidratarlo a fondo. Jamás se acuesta sin quitarse el maquillaje e hidratarse bien la cara y el cuerpo.

 

Marta dice en la entrevista que le hacen en Elle, que le gusta estar en forma y cuidarse, pero no sólo por ella sino por su público. Además, conoce perfectamente sus limitaciones, lo que, sin duda, le hace acertar con lo que se pone. En la evolución de su estilo me recuerda un poco a Jennifer López, que con los años se ha ido refinando e inclinando por un estilo más elegante y femenino sin recurrir a las estrecheces.

Su hija y su marido son para ella sus prioridades por delante de la música, sin la que no puede vivir. Ellos le han aportado una felicidad y una serenidad que ha multiplicado su belleza. Aunque no sea fan de su estilo musical, le agradeceré que nos haga bailar en las pistas con "Levántate", su nuevo trabajo, para mantenernos en forma.

¿No os parece que, a los cuarenta, Marta está mejor que nunca?

 

 

 

# viernes, 20 de abril de 2007 11:46

Parecidos razonables en las parejas

 Más de una vez he leído una curiosa teoría según la cual las parejas que llevan muchos años juntos acaban pareciéndose. A priori la idea es algo estrambótica, pero tiene su lógica, al menos en la forma de vivir, las aficones y, seguramente, en la forma de hablar y gestos que cada uno acaba asimilando del otro. Pero esta teoría hablaba también de parecido físico; idea que me recordó, lo siento, a los curiosos parecidos entre los animales de compañía y sus dueños.

Examinando a las parejas que hay en mi entorno he descubierto, para mi sorpresa, que muchas se parecen tremendamente, incluso mi pareja y yo... ¿Es que tras un tiempo considerable de convivencia uno se acaba mimetizando con su pareja? Puede ser, tengo un par de argumentos a favor de estas curiosas similitudes en las parejas. 

 Muchos psicólogos dicen que las mujeres buscamos hombres parecidos a nuestros padres, no sólo en la forma de ser sino incluso físicamente. Así, no sería raro que nos pareciésemos a nuestras parejas. Si yo pienso en mi pareja, es cierto que se parece a mi padre en la forma de ser: cariñoso, servicial, familiar y amantísimo de su pareja; vamos, el típico hombre que te trata como a una reina, igual que mi padre a mi madre. Pero también somos del mismo "estilo" físico: morenos de pelo y ojos y de complexión delgada, vamos, el típico prototipo mediterráneo. Curiosamente, mis hermanos también se parecen a su parejas, o al menos yo les encuentro parecidos más que razonables.

 Otra explición al por qué de las curiosas afinidades físicas entre las parejas es, en mi opinión, que inconscientemente nos sentimos atraídos por las personas que se  parecen físicamente a nosotros, sobre todo si estamos a gusto con nuestro aspecto. Por supuesto, esta teoría puede rebatirse ampliamente; ya seas rubia, morena, bajita o gordita, ¿a quién no le gusta Asthon Kutchner o George Clooney? ¿Y a qué hombre no le gusta Scarlett Johansson? Pero no me parece descabellada, supongo que si uno se gusta a sí mismo, le gusta la gente que se le parezca. A mí, por ejemplo, siempre me han gustado los hombres de tipo latino, no me llaman la atención los rubios y menos aún de piel clara.

 

Haced la prueba con las parejas que conocéis. Es bastante gracioso encontrarles parecidos físicos. Yo también le encuentro bastantes similitudes a las parejas de famosos. Por ejemplo, Gwyneth Paltrow y Chris Martin, ambos rubitos, altos y delgados. Aunque Kate y Moss es infinitamente más guapa que Pete Doherty, ambos tienen un aspecto escuálido y unos rasgos inquietantes. Angelina y Brad Pitt son uno rubio y la otra morena, pro ambos son increíblemente guapos. Madonna y Guy Ritchie también se me dan un aire. Por no hablar de cuánto se parecen todos ellos vistiendo... A los que no les encuentro mucho parecido es a Jennifer López y a Mark Antonhy; o a Eva Longoria y su altísimo futuro marido...

Algo hay también de mimetización gestual e intelectual entre las parejas que puede hacer que incluso les veamos parecidos físicamente. Cuando alguien te gusta mucho acabas diciendo muchas de las cosas que dice e incluso imitando sus formas y gestos, más aún tras años de convivencia. Por otro lado están las afinidades vitales. Con las lógicas diferencias de personalidad que enriquecen a toda pareja, suele subyacer un devenir común traducido en aficiones, opiniones, códigos de valores, actitudes ante la vida, etc. Aunque somos muy diferentes en algunas cosas, cosa que nos hace complementarnos mejor, mi pareja y yo tenemos muchas afinidades e incluso similtudes físicas.

 

¿Os parecéis a vuestras parejas?

 

 

 

 

# jueves, 19 de abril de 2007 10:31

Lumbago existencial

Archivado en:
¿Cuántas veces habéis querido dejarlo todo para iros lejos, a vivir cerca de la playa o el campo, o en una ciudad tranquila? Supongo que es una idea que nos ronda a todos por la cabeza pero que pocos se atreven a hacer realidad. El año pasado, un amigo que estaba sometido a mucha tensión, tanto laboral sentimental, desapareció durante varios días sin decirle a nadie dónde estaba. Imagináos la preocupación de su novia, su familia y sus amigos. Cuando apareció dijo, simplemente, que había explotado, que no podía más, que se había tenido que ir lejos. Pero volvió a su trabajo, a su vida y a su relación. A mí me ha ocurrido algo parecido.

 Como algunos ya sabéis, alterno diferentes trabajos a lo largo del día, lo que habitualmente se convierte en duras jornadas de trabajo que me dejan rota física y mentalmente. A este desgaste habitual se le sumó hace un mes un lumbago que me dejó literalmente doblada. Me quedaba en casa, sí, pero no pude dejar de trabajar, me iba del sillón a la cama con el portátil a cuestas. Llegó un momento en que no sabía ni cómo ponerme, me faltó escribir mientras hacía el pino. Al cabo de dos semanas tenía los ánimos por los suelos, me dolía el cuerpo y el alma; lloraba cada día.

 Estar enferma y no poder dejar de trabajar y de atender a mis obligaciones, me hizo replantearme mi vida. No me he liado la manta a la cabeza y lo he dejado todo, pero sí me he cogido 13 días de vacaciones para ¡irme a Bali! Me gasto el sueldo del mes en el billete y me voy en uno de los peores momentos de trabajo del año, pero eso, o hago como mi amigo y desaparezco por ahí, o lo que es peor, caigo enferma. Ir a Bali ha sido siempre uno de los sueños de mi vida y por fin voy a hacerlo realidad. El viaje también se lo debo a mi novio, que pacientemente aguanta mis largas jornadas de trabajo, mis cambios de humor y el escaso tiempo que a veces tengo para él (para mí misma ya ni hablamos). En este post publico fotos de Bali sacadas de Internet, pero cuando vuelva veréis las que habré hecho yo misma.

Este mes con lumbago me hizo pensar no sólo en todos los que estáis sometidos a una carga excersiva de trabajo y responsabilidades fuera y dentro de casa, sino también en todas aquellas personas que se ven atrapadas en vidas en no quieren vivir. Aunque no me lo han dicho, sé que en mi círculo de amistades hay quien se ha conformado con una pareja de la que no está enamorada, quien se ha casado y ha tenido hijos porque "era lo que había que hacer", quien aguanta situaciones vitales que no desea, quien no se atreve a hacer lo que realmente desearía... Estoy segura de que  todos ellos sueñan secretamente con reunir un día la fuerza necesaria para dejarlo todo y empezar una nueva vida.

Tengo varias preguntas. ¿Alguna vez lo habéis dejado todo para empezar de nuevo? ¿Soñáis a menudo con hacerlo? ¿Dónde os iríais o qué haríais?

 

# lunes, 16 de abril de 2007 21:45

Las fotos más divertidas de los famosos

Ante los desaforados, furiosos y tremendos comentarios que ha provocado, muy a mi pesar, el post anterior, en éste quiero quitarle hierro al blog e intentar arrancaros una sonrisa. Se ha dicho tanto, que por esta vez me he quedado sin palabras. Allá van las imágenes.  

 

 

 

 

 Las fotos están sacadas de Yonkis.es. No os pongo el acceso directo porque hay contenidos no recomendables para menores de edad e incluso de dudable gusto, pero otros son muy divertidos. Los milagros del Photoshop...

 

1. Tom Cruise con la inolvidable Scarlett O'Hara. 2. Justin Timberlake con Audry Hepburn.

 

3. Clive Owen con una joven Liz Taylor. 4. Johnny Deep deslumbrado por el escote de Marilyn y la belleza de Lauren Bacall.

  

 

 

 

  5. Audry con Collin Farrell en su regazo.

 

 

 

 

5. Mel Ginbson con el "Gordo y el Flaco". 6. Scarlett Johansson con Rock Hudson. 7.. Mónica (Courtney Cox), de "Friends", con Kirk Douglas.

   

  

Me encantan la de Johnny Deep y la de Clive Owen. ¿Cuál os gusta a vosotros?

# sábado, 14 de abril de 2007 16:38

Vota al famoso más feo

Qué sorprendida me quedé al ver que el "Tomate" hacía un concurso paralelo al de Miss y Mísiter España para elegir a la miss y al mister más feo. Las chicas no se lo tomaron demasiado bien, sobre todo la candidata de Madrid (que por cierto, era bastante mona), pero los chicos aceptaron el título con mucha deportividad. El ganador fue Mister Cuenca, uno de los famosos (de alguna manera ya lo es) que voy a incluir en mi lista de candidatos para que me ayudéis a escoger al menos agraciado. Por supuesto, e igual que con las votaciones de guapos/as, será una elección subjetiva y con ello no quiero ofender a nadie, pero me pica la curiosidad por saber cuál es vuestro concepto de fealdad. Ahí van mis candidatos.

 1. Mister Cuenca. Y no porque el chico sea especialmente feo, sino porque ya parte con el título de Míster Feo 2007, otorgado por el polémico programa "el Tomate". A mí me parece un chaval normal, pero la verdad es que no tenía ni cuerpo ni cara para presentarsea la elección de Míster España. ¿Quién le elegiría Mister Cuenca?

 

 

 

 

  2. Pete Doherty. Lo siento Kate, pero tu novio me parece feísimo y poco atractivo. Su valía artística no la pongo en duda, pero el aspecto que me lleva el angelito es lamentable; da sensación de guarrete. Sus hábitos tampoco contribuyen mucho a mejorar su imagen, ya que con las melopeas que se coge se le descuadra hasta la cara.

 

 

  3. Kiko. No quiero ofenderle ni a él ni a su madre, que bastante la están machando ya, pero Paquirrín es bastante poco agraciado, lo que encima contrasta más con los hermanos tan guapos que tiene. Eso sí, el tío es súper simpático y "salao", lo que seguro que a los que le conocen les hace verle con mejores ojos.

 

 

 

 

4. José Manuel Parada. Este es, para mí, el caso de alguien que no era feo pero que con la cirugía se ha puesto la cara como "un cristo". Tampoco me gusta mucho ese pelo teñido y ese maquillaje que se prodiga. Como en los otros casos, no puedo opinar personalmente de él pero no me parece nada guapo.

 

 

  5. Francisco Álvarez-Cascos. Dicen de él que su atractivo reside en su sentido del  humor, su personalidad e incluso en el poder que ostenta. Yo con él no me iba ni a tomar un café. Por supuesto, es un decir, pero de verdad que no entierndo las pasiones amorosas que desencadenó este hombre, a mí me parece bastante feo.

 

 

 

 

 6. Adrien Brody. Me parece un actor estupendo, tiene un cuerpo bastante aceptable, pero de cara me parece bastante feúcho. En torno a él las opiniones son encontradas; muchas mujeres -sobre todo Elsa Pataky- le encuentran atractivo y seductor; otras muchas pensamos que si no fuera famoso no se comería ni un colín, al menos en la primera impresión.

 

 

 

7. Ronaldinho. Otro tipo simpático, con un cuerpo atlético y grandes méritos profesionales, pero feíllo como él solo. Seguramente, por aquello del éxito con las mujeres que tienen los futbolistas, sobre todo los que tienen una buenas cuenta corriente, tendrá muchas más posibilidades de ligar que si fuera un desconocido.

 

 

 

 

 8. Bill Gates. Un buen ejemplo de que que no hace falta ser guapo para triunfar en la vida. Es una de las personas más ricas del planeta, y para mí, también una de las menos atractivas. Es ese prototipo de hombre de aspecto soso y gris, que dif´´iclmente puede inspirarte una pasión loca, aunque estoy segura de que suple su falta de belleza con una potente inteligencia.

 

 

   9. Mick Jagger. No podía faltar en la lista uno de los feos más carismáticos del mundo y con mayor éxito con las mujeres. Bianca y Jerry Hall, dos hermosísimas mujeres, cayeron rendidas ante sus encantos. Provocador dentro y fuera del escenario, Jagger desprende, pese a su cara y a su escuálido cuerpo, un potente atractivo; se podría incluso decir que es un hombre sexy. Pero a feo, pocos le ganan.

 

 

 

 10. Michael Jackson. No sabéis cuánta pena me da incluir a Michael Jackson en esta lista, pero después de las barabaridades que se ha hecho en la cara, dudo que alguien pueda considerarlo guapo. Tras blanquearse, estirarse y operarse reoetidas veces la nariz, los pómulos y los ojos, no parece humano. La terrible enfermedad de la fama...

¿Cuáles son vuestros tres candidatos para elegir al "famoso más feo"?

# jueves, 12 de abril de 2007 15:25

El hombre que tenía caspa

Le he puesto este titular al post porque me recuerda a "El hombre que miraba pasar los trenes", una novela George Simenon que leí hace tiempo y de la que no consigo recordar absolutamente nada. Igual que aquel hombre con el que salí una vez a cenar y del que no puedo recordar más que las superficies nevadas que cubrían los hombros y la espalda de su chaqueta. Las facciones de su cara se han borrado de mi memoria visual, tan perjudicada por el paso del tiempo.

Era una primera cita, y fue también la última. Aquel matiz escatológico adquirió para mí, en tan sólo unos segundos, la categoría de certeza: la de que jamás podría tener una relación sentimental con el hombre que se sentaba frente a mi. Por más que quisiera, por más que me empeñara, sabía perfectamente, sin áun conocerle, que nunca podría llegar a estar convencida plenamente junto a él, que no tendría nunca la sensación de estar con la persona buscada, con el hombre adecuado para mí, que no podría llegar a establecerme con él; que siempre tendría dudas junto a él.

 Nuestro destino puede decidirse en tan sólo unos segundos. El instinto es el arma de conocimiento más potente que existe. Podemos acallarlo con tesón, comodidad o una felicidad relativa, pero las dudas creadas por el instinto no desaparecen jamás. Estar plenamente convencido de querer estar junto a alguien es una de las sensaciones más intensas que existen; no querer movernos de su lado significa amor incondicional. Y eso se puede sentir en una milésima de segundo.

 

 

 Tener caspa no es ningún pecado, ni motivo suficiente para ser rechazado. Pero aquella espalda cubirta de motas blancas en unas primera cita significaba mucho más. No tenía nada que ver con el esmero con el que yo me había arreglado, con el cuidado que había puesto en tener los dientes limpios y la boca fresca; con el tiempo que me había tomado para hidratar piel y peinar mi pelo; con todos los detalles que había añadido a mi atuendo para resultar agradable y atractiva. Sentados el uno frente al otro, en un resturante mal escogido por su parte, experimenté una extraña sensación de incomodidad. Tuve la impresión de estar viviendo un "deja vu" del futuro. No pude imaginarme, diez años después, con aquel hombre, frente a frente en un restaurante mal escogido; él con los hombros nevados de caspa y yo, desarreglada, apática y frustrada.

Algunas de las parejas que tenido, además de la actual, han tenido problemas estétivos como la caspa. Igual que yo. Pero en ese instante decisivo en el que estás predispuesto a enamorarte o a vivir una aventura, no puede existir algo semejante. Nunca he podido, por ejemplo, salir con un hombre con las uñas largas o mal cuidadas; no soporto la idea de que esas manos puedan tocarme, lo que inmediatamente convierte en inaceptable a esa persona en el terreno sentimental.

¿Qué os puede llevar a rechazar inmediatamente a una persona, antes siquiera de haberla conocido?

# martes, 10 de abril de 2007 14:52

¿Te harías un Cambio Radical?

Archivado en:

El nuevo programa de Antena 3 me produce opiniones encontradas. Por una parte veo los espectaculares cambios de los concursantes y me dan ganas de operarme todos los defectos con los que no estoy contenta. Por otra, y apoyada por la opinión de El Defensor del Paciente y la Sociedad Española de Cirugía Plástica, me da miedo que operaciones tan delicadas y peligrosas se frivolicen y se presenten como fáciles e inocuas. Hacerse una sola operación de estética ya supone un riesgo; hacerse muchas a la vez me parece una barbaridad. Pero... ¿y si en un par de meses pudieras cambiar un físico que te acompleja y te impide ser feliz?

   

 

He estado viendo la web del programa, Cambio Radical, y en él, además de hablar del equipo médico (dirigido por Javier de Benito) y presentado por Teresa Viejo (que dice no haber pasado por quirófano...), aparecen las fotos de los aspirantes a hacerse un "cambio radical" y los motivos por los que quieren hacerlo. Y no puedes evitar ponerte en su lugar; si a casi todos nos acompleja algo y nos encantaría tener un aspecto mejor, hay que pensar en quién de verdad ha nacido con un físico poco agraciado. Que hay que aceptarse como uno es y todo eso como teoría está genial, pero en la práctica hay que vivirlo. Si una operación de estética nos va a ayudar a sentirnos mejor y a vivir sin complejos, adelante. Cuando hablo de este tema siempre me acuerdo de dos personas: una prima mía que después de operarse la nariz se hizo modelo (antes los chicos se burlaban de ella; después, hacían cola para pedirle salir), y una amiga que se pagó muy jovencita una operación de estética para arreglarse la nariz y ponerse mentón (de no salir de casa, se echó novio y se casó).

  Estos argumentos y algunos más me salen para estar a favor de las operaciones de estética. Como el hecho de que al ir cumpliendo años, yo misma no descarto en el futuro quitarme tripa o arreglarme el pecho si me quedo hecha un asco después de tener hijos (casi todas las aspirantes al "cambio radical" dicen habrse deteriorado físicamente tras haber dado a luz). Varias de mis amigas se han hecho liposucciones y han quedado estupendas. Además, es fácil decir que uno está en contra de la cirugía estética cuando está estupendo/a o no tiene ningún gran defecto físico. Porque además, como recalcan los concursantes del programa, no estar a gusto con la propia imagen desencadena toda una serie de problemas psicológicos basados en la falta de autoestima que influyen, sobre todo, en las relaciones de pareja y en la sexualidad.

En contra del planteamiento del programa y de la cirugía "masiva" que se se practica en el, también tengo algunos argumentos. Estoy de acuerdo con El Defensor del Paciente, que envió una carta al MInisterio de Sanidad para pedir la retirada del programa porque "incita a los ciudadanos a intervenirse para conseguir felicidad"; y con Carmen Salgado, que dice que en Cambio Radical se da la sensación de que estas operaciones son sencillas y lúdicas. Por su parte, la Sociedad Española de Ciurugía Plástica (SEDCPRE) critica la falta de ética de este tipo de programas, advierte de su riesgo y señala la ruptura de la confidencialidad existente en la relación médico-paciente; la frivolidad y falta de profesionalidad de sus contenidos, difundidos en forma de reality show, que llevan a banalizar esta especlidad y a no considerar los peligros de la cirugía. SEDCPRE advierte del riesgo que supone para los participantes de Cambio Radical y para cualquier persona someterse a numerosas cirugías.

 Lamentablemente, y aunque el fin sea bueno, Cambio Radical convierte la cirugía en espectáculo. Estoy totalmente de acuerdo con SEDCPRE en el peligro que supone sometrese a la vez a varias operaciones de estética. De hecho, aunque Boomerang TV, la productora del programa, lo niega, se ha publicado que una de las últimas participantes permaneció tres días en coma y que a otras personas se les instó a hacerse operaciones que no deseaban. Por otra parte, dos meses me parece un tiempo totalemente insuficiente para recuperarse de operaciones tan invasivas; lo siento, pero tras una liposucción, una operación de pecho y otra de nariz es imposible estar haciendo ejercicio con un entrenador personal...

Por otra parte está el tema psicológico. Si bien quienes se someten a una operación de cirugía suelen hacerlo por traumas y complejos, muchos se quedan peor de lo que estaban. Me explico. La cirugía no siempre tiene el efecto soñado (recordad la horrible nariz que le dejaron a Karina de Bulgaria y los desmesurados labios de Esther Cañadas, que ya no pueden cambiar). Someterse a un cambio tan drástico como el que sufren los participantes de Cambio Radical puede ser muy difícil de asumir. No sé cómo encajaría el hecho de acostarme con una cara y levantarme con otra completamente diferente, supone una brutal pérdida de identidad. En en el caso de las extracciones de grasa -liposucciones y demás-, la cirugía no es permanente: si no te cuidas puedes volver a engordar y encima tendrás la sensación de haber tirado a la basura el dinero que te gastaste. Esto mismo le ha pasado a alguna amiga mía...

 Expuestas estas opiniones encontradas, sigo sin poder pronunciarme respecto al programa, y reconozco que, quitando el exhibicionismo de emociones, como el reeencuentro de los familiares, me maravilla ver el cambio de los participantes y el programa me tiene hasta enganchada, cosa que no me pasa con otros realitys. Respecto a mi posición frente a la cirugía, de forma privada y anónima (jamás iría al programa), sí estoy a favor de la cirugía estética con mesura y justificación; sí estoy a favor de una cirugía que mejore, no que arrase; de una cirugía que se haga como solución y no por adicción; de una cirgía que sepa mantener las diferencias, no que practique la clonación estética.

 ¿Acabaremos todos operándonos?

 

# domingo, 08 de abril de 2007 21:12

Dime qué desayunas y te diré cómo eres

Archivado en:

Me llaman mucho la atención los artículos con este tipo de "títulos gancho" que sacan conclusiones psicológicas de los comportamientos más curiosos, como el hecho de desayunar. Aunque os parezca increíble, encontré un test con este titular en una de las revistas del año catapún de la sala de espera del dentista. Me encantó la imaginación que el redactor le había echado al tema; según tu forma de desayunar dabas como resultado un perfil psicológico graciosísimo: la estresada independiente, la romántica calmada, la equilibrada segura de sí misma, la inestable con tendencias compulsivas... magnífico. Aunque el test era un auténtico despropósito, hecho por un psicólogo seguramente sí podrían establecerse relaciones entre lo que desayunamos, la forma en que lo hacemos, y nuestra personalidad. Comer es uno de los actos vitales más influenciados por las emociones.

Dejando las profundidades a un lado, centrémonos en lo mejor del asunto: los desayunos. Para mí, la mejor comida del día. Y sí, tiene mucho que ver con el estado emocional, la forma de ser y hasta las obligaciones de cada uno (hay quien se toma el café de camino al coche). Soy capaz de levantarme antes para poder desayunar tranquilamente y como una reina. ¿Mi desayuno preferido? ¿Mi perfil psicológico?

   Mi desayuno ideal es una fusión entre el mediterráneo y el inglés: zumo de naranja natural recién exprimido, dos tostadas hermosas de pan integral o de leña con aceite de oliva y, no os asustéis, mermelada de fresa y mojaditas en un breakfast tea. Lo sé, es un poco estrambótico y crea cierta incompresión en mi entorno, sobre todo en las cafeterías, pero me encanta. Reconozco que lo mejor para las tostadas es un buen café con leche, pero como no tolero la lactosa, tuve que pasarme al té. Os juro que al principio me parecía como mojarlas en agua, pero te acabas acostumbrando. Lo del aceite con la mermelada es otra "guarrerida" con muchos detractores, pero me fascina. Ya sé que lo mejor son las tostadas con aceite y tomate, pero no me gusta nada desayunar salado, soy incapaz de meterme unos huevos revueltos o fiambre. El desayuno me encanta tomármelo mientras veo la tele y, a ser posible, sola (es uno dee mis momentos del días). 

Otras cosas que me gustan para desayunar son los churros y las porras, pero por mucho que lo he intentado, están horrorosos mojados en el té. Igual que los cereales, que también me encantan -sobre todo los Chococrispis-, pero tampoco hay quien se los coma mejados en una infusión, y con la leche de soja no puedo. Cuando tengo poca hambre o me quiero desintoxicar un poco me encanta desayunar fruta. No me gusta nada desayunar bollos o galletas; a lo mejor es algo psicológico, pero no me sienta bien  empezar el día tomando bollería industrial (ahora, que por la tarde ya es otra cosa...). Perfil psicológico: sibarita, rarita y eclética, por aquello de las mezclas. ¿Tendrá esto algo que ver con mi hiperactividad laboral o mi necesidad de espacio propio en la pareja?

 El desayuno de mi novio: lo que pille y muchas veces en "en seco", es decir, es capaz de comerse una magdalena o una tostada sin beber ni agua. Preferiblemente desayunos salados tipo huevos revueltos, salchichas, bocadillos, sandwiches, pinchos de tortilla o similar. Perfil psicológico: aquél que hace suyas las máximas "a mal tiempo buena cara", "en tripa llena no entran penas", "la botella, siempre medio llena", "más feliz que una perdiz" y "más a gusto que un arbusto".

Bromas aparte, me encantaría que me contáseis qué desayunáis, soy de esas que se deleitan leyendo recetas de cocina y viendo fotos de platos deliciosos que luego nunca preparo. Pero tal vez haga una excepción con vuestros desayunos...

# miércoles, 04 de abril de 2007 10:27

Comerse un bollicao

Archivado en:
Por fin deja de estar mal visto que una mujer salga con un hombre más joven. Es más, empieza a ser algo más que una excepción para convertirse casi en una moda. Cuánto me alegro. Las mujeres siempre hemos sido terriblemente jugazadas, incluso por parte de nosotras mismas, por nuestra conducta moral, emocional y sexual. Y mientras ellos dándonosla con otra más joven... Como no podía ser menos, y por razones que ahora os diré, esta tremenda injusticia se ha acabado. Mujeres famosas y estupendas en su madurez como Demi Moore, Alexandra de Dinamarca, Julianne Moore, Mira Sorvino, Ana Obregón o Susan Sarandon se han casado con hombres más jovenes que ellas, son felices en sus relaciones, han tenido hijos, y ¡aquí no ha pasado nada!   

 ¿Os imagináis hace veinte años, separadas y diciéndoles a vuestra familia que os volvéis a casar con un hombre 15 años más joven que vosotras? Os hubieran "fusilado socialmente", incluso os hubieran acusado de haber perdido el juicio, de inmaduras, de inmorales... Y ellos mientras pegándonosla con una que podría ser su hija.

 

 

No sólo me parece estupendo que por fin la sociedad -y nosotras mismas- acepte que hay vida para una mujer más allás de los cuarenta, más allá de ser madre, más allá de una separación, más allá de los hombres de nuestra edad. Si antes tener una relación cpon alguien mucho más joven estaba mal visto era, sobre todo, porque implicaba un comportamiento moralmente inaceptable. ¿Por qué?

A los 30 estamos mejor que nunca, sobre todo de coco; gracias a los avances de la estética y la medicina, a los 40 seguimos siendo muy deseables; a los 50 incluso podemos seguir siendo mujeres atractivas. Y no me refiero sólamente al físico sino, sobre todo, a la mente: cuán sabia se hace una mujer a partir de los 30...

Vivimos más que ellos, nos cuidamos y cuidamos de los demás, somos totalmente autosuficientes sin pareja, estamos liberadas sexual y emocionalmente, tenemos una seguridad en nostras mismas que multiplica nuestro atractivo, tenemos experiencia, cultura y ganas de exprimir la vida... Algo que a muchos hombres de nuestras edad les da miedo pero que atrae a otros más jóvenes, deseosos de vivir una relación con una mujer sin los complejos, las inseguridades y las tonterías propias de los veinte.

 

 

 

 Yo misma estoy con un hombre menor que yo; y varias de mis amigas también. Siempre me atrajeron los hombres mayores, experimentados, seguros de sí mismos... Y todos resultaron un fraude, estaban tan de vuelta de todo que habían perdido la fé en las relaciones y hasta la capacidad de enamorarse.

Si estás harta de encontrar hombres que no quieren comprometerse, hombres que no creen en el amor, hombres que no quieren tener hijos, hombres que han perdido el sentido el humor, hombres que ya no tienen ganas de divertirse... búscate uno más joven.

¿Saldríais con un hombre más joven? Chicos, ¿qué os parecen las mujeres mayores que vosotros?

 

# domingo, 01 de abril de 2007 10:20

Mis trucos para ser y parecer más joven

Los treinta de ahora no tienen nada que ver con los treinta de antes. Con mi edad, mi madre ya tenía cuatro hijos y era considerada una señora (y lo parecía). Ahora, con treinta, sigues siendo y pareciendo joven, más aún si sabes potenciarlo. ¿Cómo conseguirlo? Lo primero, hacer un diagnóstico de la situación: coge una foto tuya y otra de tu madre a tu misma edad y mira a ver en qué se diferencian y en qué se parecen. Si te resulta una señora, y tú te pareces demasiado a ella, tienes que trabajar todo aquello que no te gustaría compartir aún: el peinado, la forma de vestir, la piel, el peso, el tono muscular... Si lo que ocurre es precisamente lo contrario, no maldigas tu mala herencia genética y toma a tu madre como modelo. Esto es lo que yo hago para sentirme bien en mi piel.

  Gimnasio. Te guste o no, es lo más barato y eficaz para mantener las cosas en su sitio y no empezar a engordar pasados los treinta, cuando el metabolismo empieza a hacerse perezoso y ya no sales tanto a bailar como a los veinte. Igual que a vosotras, me da pereza ir, pero luego me siento genial y gracias a eso me puedo permitir mis palmeras de chocolate y otros deleites gastronómicos. Comparad a dos personas de más de la misma edad, una que haga ejercicio y otra no: ¿quién parece más joven?

Piel limpia. Ha sido el mejor consejo de belleza que me han dado. No sabía como tener la piel más luminosa y con mejor aspecto hasta que una buena experta en belleza me dijo que tenía que limpiarme a fondo la cara mañana y noche, además de hidrtármela. Por la mañana uso un el gel ligeramente exfoliante de Johnson (Clean/Clear) que me va genial; por la noche, una limpiadora suave y un tónico. Funciona: la piel está mucho más brillante y bonita.

Tratamientos faciales. He de reconocer que sólo me he hecho una limpieza de cutis en mi vida, tengo una buena herencia genética. Pero sí he probado algunos tratamientos faciales (iluminador con oxígeno o hidratante con cosmética celular) y se nota. Mi amiga Carmen, directora del Centro de Belleza Metropolitran Abascal me decía que no está a favor de la cirugía sino de los cuidados estéticos, que te permiten envejecer bien y con dignidad. Estoy con ella: una piel cuidada rejuvenece de forma natural, una piel operada rejuvenece pero resulta demasiado artificial.

Bronceado. Para muchas de vosotras veros morenas no os hará sentiros más jóvenes. A mí sí, porque me hace sentir más guapa y saludable. Como los rayos UVA, a la larga envejecen, yo me he apuntado a la moda del autobronceador (sólo para la cara, para el cuerpo no me compensa). El Flash Bronzer de Lâncome (el mismo que usa Elsa Pataky) ha sido mi mejor descubrimiento: te deja un color súper natural y ninguna mancha.

 Gimnasia facial. Tal como lo leéis. La descubrí hace tiempo en Walkernine (Monte Esquinza, 46. Tel. 91 3194745), el centro de María Garrigues Walker, y me ha ido de maravilla. Se trata de ejercicios para los músculos de la cara (ojos, pómulos, boca), que pueden tonificarse casi como los del cuerpo. Tengo que volver para que me enseñe más (son personalizados), pero los de los ojos me han ido muy bien para las ojeras y el aspecto cansado. Los hago por la mañana antes de levantarme y me ayudan a despertarme. Me hace muchísima gracia cuando mi novio me imita haciéndolos, pero funcionan y ayudan a evitar la flaccidez, uno de los primeros síntomas del envejecimiento facial.

Estar en tu peso. Unas veces estoy más contenta que otras con mi peso, pero más o menos lo mantengo. Seguir viéndo tu cuerpo más o menos como hace diez años te hace parecer y sentir joven. Y en los demás produce un efecto similar. Cuando alguien te dice, después de varios años sin verte, que estás igual es, sobre todo, porque no has engordado. El peso, como os he dicho antes, lo manteno yendo al gimnasio y no pasándome con la comida.

El pelo. Esto es algo en lo que mis amigas y yo estamos de acuerdo y que hemos prometido no hacer jamás: cortarnos media melena y ponernos mechas rubias. Desde ese mismo momento te conviertes en tu madre. Si encima te compras un abrigo color camel y una bufanda de cuadros Burberrys, serás oficialmente una señora. Yo ahora tengo el pelo bastante largo y me he cortado el flequillo recto. Según mis amigas mi gran cambio a mejor y que me hizo rejuvenecer varios años, fue hacerme un buen corte de pelo. Me fui a Llongueras, me gasté un pastón, pero cuando salí parecía otra. Siempre me han traumatizado las peluquerías, no siempre puedo pagar tanto dinero y no me gusta demasiado ir, pero he tenido la suerte de encontrar una peluquera en la que confío completamente (Rubí), cerca de mi casa (She, en el barrio de Fuencarral, Tel. 91 5214984) y que encima está bien de precio. Para otro día mis experiencias extrasensoriales enlas peluquerías...

El look. Esta es una de las grandes bazas que tenemos las mujeres para seguir pareciendo jóvenes. Eso sí, sin que se te vaya la mano y acabes pareciendo una ridícula que no acepta su edad. Por ejemplo, a mí, pasados los 30, ya no me gustan tanto las hiperminis que me ponía a los veinte (tal vez para la playa...). Pero mi vestuario no se parece mucho al que tenía mi madre a mi edad. Reconozco que me encanta la moda, pero jamás la he seguido ciegamente, es más, suelo evitar ponerme cosas que se llevan demasiado (como los leggins). Creo que tu forma de vestir es una increíble forma de expresión, que además puede resultar muy terapéutica (chicas, uñas rojas y zapatos rojos cuando estéis depres) y rejuvenecedora. Yo soy bastante especial vistiendo, sobre todo con los zapatos, me encantan y siempre busco los que nadie tenga. Últimanete he descubierto varias marcas de ropa que me hacen sentir súper femenina y que podría llevar a cualquier edad sin parecer ni una niñata ni una madre: BDBA, Muka , Raasta y Manoush.

Alimentos y hábitos de vida. Tu forma de comer y tus hábitos pueden hacer mucho por preservar tu juventud. Con los años, me he vuelto mucho más inteligente y selectiva comiendo, y mi piel me lo ha agradecido muchísimo: tomo cantidades ingentes de fruta, compongo mis comidas con alimentos muy sanos (verduras, legumbres y pescsado sobre todo), tomo aceite de oliva, nueces, té verde, chocolate negro, miel, agua en abundancia. No fumo, bebo muy poco y trasnocho lo justo ( a nos ser que lsa ocasión lo merezca).

La actitud. Sin esto estás perdida. Tengo una amiga muy mona y bastante joven (más que yo), que a mi lado parece mi abuela. Todo le da miedo, sólo le gusta salir con su novio y se pasa la vida metida en casa de sus suegros. Hacer planes con mis amigas, ir a conciertos, hacer nuevas amistades, aprender break dance, hacer deporte, seguir saliendo por la noche, hacer cosas sin mi pareja (y con él, por supuesto), ser la pareja y no la madre de mi novio, leer, seguir estudiando... todo eso me hace sentir joven.

¿Qué hacéis vosotros para estar y sentiros jóvenes?

Publicidad


Recomendaciones

Síguenos

Buscar