¡Cuánto ha cambiado el topless desde que la cirugía estética se ha popularizado! Y no lo digo necesariamente para mal, ya que visualmente el espectáculo ha ganado en volumen, forma, firmeza y hasta suspensión. Cuando yo empecé a hacer topless, hará unos siete años, aún no se veían demasiados pechos operados. Ahora abundan, orgullosos y desafiantes, por las playas españolas. Precisamente acabo de volver de Ibiza, destino que muchos parecen elegir para exhibir en verano los cuerpos que a base de dieta, gimnasio y cirugía, "se trabajan" durante todo el año. Siempre he pensado que la belleza natural es la más atractiva, pero empezé a replantearme esta cuestión entre paseo y paseo por las paradisíacas playas de formentera junto a una de mis amigas: yo más o menos una 90 de pecho natural, y ella más de una 100 de pectoralidad mejorada.
Cada vez que mi amiga se levantaba de la hamaca para darse un baño o un paseo, media playa se giraba para mirar descaradamente su pecho; y no sólo hombres, también las mujeres se quedaban mirando, entre admiradas e impactadas, su aumentada pectoralidad. Otro tanto la miraba con curiosidad intentando averiguar si aquel portento era natural o "made in quirófano" dado lo bien hecho, todo hay que decirlo, que estaba hecho el asunto.
Pero no todos los pechos operados están tan logrados como el de mi amiga -con un pelín de caída que les proporciona naturalidad-. Muchas mujeres,a mi entender, que otra cosa suelen pensar ellos, se lo aumentan demasiado, lo que suele resultar un poco vulgar a la hora de vestir y enseñar. El exceso de turgencia, dureza y levantamiento también delatan el origen sintético del busto.
Tras mis observaciones en playas ibicencas he confirmado que ya no son sólo las famosas o las pudientes las que se ponen pecho; he visto hasta adolescentes que no tendrían mucho más de 18 años con bustos dignos de Pamela Anderson. Y es que ahora muchas jóvenes les piden a sus padres una operación de pecho como regalo de cumpleaños o fin de curso.
¿Por qué se aumenta o se opera la gente el pecho? En el caso de mi amiga, porque tras darle el pecho a sus dos hijos, se le había estropeado mucho. Francamente, y como dice Paz Padilla, si me veo con los pechos como dos pimientos fritos después de dar a luz, creo que me operaría. Tanbién si estruviera lisa como una tabla. Pero creo que nunca, muy a pesar de mi novio, me pondría una 100 de pecho si tuviera una 80 o una 90, no me atrae nada la idea de convertirme en un busto andante, tendría la sensación de ligar sólo por mis atributos pectorales.
¿Os gusta el pecho operado? ¿Os habéis puesto u os pondríais una 100 de pecho?