Conscientes de la atención que suscita el papel cuché, las ONG han puesto en marcha una nueva técnica para concienciar a a la población sobre la necesidad de cuidar el Planeta: captar un famoso para su causa. Leonardo di Caprio se ha convertido en el ídolo de los ecologistas, de hecho, él mismo se define en MySpace como "actor y ecologista". Amigo personal de Al Gore, ha producido y prestado su voz a "The 11th hour", sobre el cambio climático. Ha otras muchas celebrities que se han subido al carro de la denuncia ecologista y, lo más importante, que predican con el ejemplo.
El citado Di Caprio, por ejemplo, acudió a la última edición de los Oscar en un coche híbrido. La ocasión no podía ser mejor para presentar su nuevo coche. Sheryl Crow también se desplaza en autobús biodiesel por las universidades de EEUU para alertar a los estudiantes sobre los peligros de no actuar frente al cambio climático.
Julia Roberts, otra de las grandes de Hollywood, más que protaginizar campañas ecologistas, predica con el ejemplo: siempre lleva en su divino bolso una taza de metal para evitar los vasos de usar y tirar, devuelve las bolsas en el súper, conduce un coche híbrido, tiene paneles solares en casa y lucha por proteger la fauna y la flora del Valle de Vidal, en nUevo Méxivo, cerca de su rancho.
La guapísima Sienna Miller ha demostrado no ser sólo una fashion victim participando en un cortometraje para una ONG junto al primer ministro británico, Tony Blair, y algunas estrellas de Bollywood. En el corto, Sienna, caracterizada de princesa Leia, cuenta desde el futuro las desgracias ocurridas en la tierra debido al calentamiento global.
Muchos famosos nacionales también han querido poner su popularidad "al servicio del Planeta". David Bisbal ha prestado su imagen, junto a la baronesa Thyssen o Frank Rijkaard, a la campaña "Movimiento clima", de Adena. Bisbal también predica con el ejemplo; en su casa de Almería ha instalado energía solar. Los directores Julio Medem e Isabel Coixet han grabado dos cortos sobre desarrollo sostenible.
Frente a esta lluvia de celebrities verdes, las propias ONG afirman que la utilización de famosos en sus camapañas les ha ayudado a llegar a sectores de la población que nunca les hubieran hecho caso. Por su parte, y sin poner en duda la sincera preocupación ecológica de los famosos, a éstos les beneficia la imagen de ciudadanos comprometidos.
A mí la idea de que los famosos utilicen su popularidad para llamar la atención sobre el cambio climático me encanta, de hecho, me parece la mejor forma de emplear su fama. Cuando además publican con el ejemplo, me gustan mucho más. Y, como dicen las ONG, seguramente Di Caprio o Julia Robert conseguirán concienciarnos más sobre la necesidad de ser respetuosos con el medioambiente, que cientos de campañas ecologistas. Es más, creo que los famosos están consiguiendo que ser verde esté de moda y sea, como decía en el titular, algo cool. Por mi parte estupendo, por fin una moda sirve para algo y tiene beneficos para todos los que habitamos en este maltrecho planeta y no sólo para unos pocos pudientes.
En casa, mi novio y yo separamos la basura (nos hemos comprado un cubo muy práctico de tres compartimentos), intentamos ahorrar agua, por la noche desconectamos todos los aparatos eléctricos (tv, router, microndas, etc.) y, desde que nos regalaron un carrito de la compra intentamos, como Julia Roberts, no traernos las bolsas del súper.
¿Qué os parece la moda del ecologismo? ¿Lo practicáis?
¡Ah! Se me olvidaba: si queréis saber más sobre famosos implicados en causas ecologistas y otrso que dicen ser verdes y luego resulotan ser de lo más "tóxico", visitad la web ecorazzi.com