Ni dietas, ni restricciones, ni tratamientos, ni gimnasios. Lo que más adelgaza es enamorarse. Y encima, se pierden kilos sin pasar hambre ni hacer esfuerzos, todo lo contario, sintiéndonos mejor que nunca, exultantes y pletóricos. Cuando uno se enamora el cuerpo libera hasta 300 sustantcias químicas cuyo sorprendente objetivo es hacernos sentir mejor, embellecernos y afinar nuestra silueta.
Cuando uno está enamorado no se acuerda ni de comer. Pero esto, según los científicos no es tanto debido al pensamiento obsesivo por la persona amada, sino por la cantidad de procesos químicos que tienen lugar en nuestro organismo.
Entre las sustancias que libera nuestro cuerpo está la famosa bilirrubina, que nos pone el ánimo "sandunguero". Pero hay mucho más. La glándula del timo segrega timina, una sustancia que estimula el buen humor. La glándula suprarrenal reprime la producción de cortisol, la hormona responsable del estrés. El hígado libera glucosa, que atempera el cansancio muscular y las agujetas. Los glóbulos blancos se reactivan, aumentando las defensas y la presión sanguínea.
El cerebro es el órgano en el que más se sienten los efectos del amor. Bajo ese estado de feliz exaltación y emebelsamiento, produce ácido glutámico y feniletilamina, neurotransmisores que nos hacen sentir en el mismísimo cielo. Nuestro "coco" enamorado también envía a la médulas espinal adrenalina y endorfinas que nos hacen olvidarnos del dolor y las penas, y nos llevan a un estado de euforia levitativa.
Todas estas reacciones fisiológicas nos hacen sentir tan bien que no tenemos necesidad de calmar ningún tipo de penas o ansiedades con la comida. Pero encima, el subidón de dopamina que nos produce estar enamorados bloquea la hipófisis y anestesia literalmente las demanadasa del estómago. Es decir, que, milagrosamente, desaparece la sensación de hambre.
Dada la efectividad de amor como método adelgazante, yo, si fuera nutricionista o endocrino, añadiría a mis servicios profesionales un consultorio sentimental. No pasas hambre, no te gastas dinero, no tienes que sudar la camiseta... ¿Existe una forma más maravillosa de adelgazar? La única pega es que uno no se enamora cuando puede; Cupido es harto caprichoso e inesperado.
¿Cuánto os adelgaza a vosotr@s el amor?
Nota: Gracias Juan Manuel de Prada por la idea de este post.