Aunque pueda llevar a confusión, no puedo dejar de utilizar este calificativo para hablar de la hora y media que he pasado en el centro de Felicidad Carrera. Por fin he hecho realidad el sueño de ir a un sitio para que me cuiden y me pongan guapa. No sólo lo conseguí, sino que mientras tanto me dieron un montón de masajes relajantes. Os cuento paso a paso el Tratamiento Elixir Bellefontaine; espero no daros mucha envidia...
Este tratamiento, a base de productos naturales, tiene como objetivo prevenir y tratar los signos de envejecimiento, hidratar e iluminar la piel, mediante radiofrecuencia, cosmética científica (agua de los Alpes suizos, polvo de oro y de perla, entre otras sugerentes sustancias) y oxígeno puro. Así fueron mis dos horas de placer:
Para empezar, me dieron la bienvenida con un masaje de espalda suave pero eficaz en todos y cada uno de los músculos cervicales, cuello, nuca y espalda. El entorno, una cálida cabina blanca y minimalista con una delicada música de fondo. Nada podía apetecerme más después de toda una semana de trabajo, estrés y tensiones.
Una vez relajada y casi dormida, media vuelta para comenzar con una limpieza facial para eliminar impuerezas y continuar relajándote. A continuación, un peeling con partículas de Nylon para arrastrar las células muertas. En ese momento yo ya estaba empezando a olvidarme del mundo y a entrar en un agradable duermevela.
Una vez limpia la piel, el tratamiento continúa con una sesión de radiofrecuencia por la cara y el cuello para activar la producción de colágeno y reafirmar la piel. La sensación externa era de frío y calor a la vez; en mi ya profundo estado de relajación, me creía casi en la playa tomando el sol mientras una suave brisa me refrescaba la cara.
Después, me colocaron una agradable mascarilla antiarrugas con extracto de mora a la vez que me daban un masaje facial con un pincel. Mientras me hacía efecto, la profesional empezó a darme un masaje en los pies y las piernas. Os juro que no daba crédito a tanto placer. Tras retirar la mascarilla, llegaba el turno del serum reafirmante con partículas de oro para iluminar la piel.
A esas alturas del tratamiento creo que empecé a conciliar el sueño, lo que debió coincidir con un masaje facial antiarrugas para alisar la piel y activar la circulación. Tras el masaje, el momento estrella del tratamiento: la aplicación del "elixir de belleza", un producto con 11 ingredientes de efecto mágico sobre el que se dispara oxígeno puro con un equipo de alta tecnología. La senasción es la de estar dándote un masaje con aire, una auténtica gozada.
Para terminar, le llega el turno al cuello y la cabeza, con un delicioso masaje relajante que te deja profundamente relajado. Como a esas alturas ya estás casi en el séptimo cielo, te cubren con una mantita y te dejan un rato a solas para seguir disfrutando de la extraordinaria e insólita sensación de no hacer nada, de no tener que hablar, de no tener siquiera que moverte.
Como imaginaréis, una sale de allí como si flotara, con una sonrisa de placidez y satisfacción en la cara que no se te quita hasta unas cuantas horas después. El tratamiento cuesta 160 euros y para mí, mereció totalmente la pena. Pienso repetirlo cuando no pueda más, cuando quiera verme guapa, cuando necesite que me masajeen el cuerpo, cuando tenga la imperiosa necesidad de que alguien cuide de mí mientras descanso.
¿Cuál es el mejor tratamiento de belleza o relajación que habéis probado?