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# domingo, 03 de febrero de 2008 16:51

Odio comerme esto

Cuando eres pequeño tu madre te obligaba a comer un montón de cosas que "odiabas a muerte": filetes de hígado, guisantes, espinacas, pescado, queso fresco, coliflor, potajes... En mi caso, mi madre no solía consegurilo ni aunque me lo pusiese al día siguiente para desayunar, era una niña totalmente inapetente. En los comedores del colegio también se suelen pasar muchas penurias; los niños desarrollan tácticas de supervivencia avanzada para hacer desaparecer la comida: envolverla en servilletas y guardarla en los bolsillo, partirla en ciento de trozos milimétricos, dejársela en los carrillos como un hamster y luego escupirla...

Que un niño no coma resulta un martirio para sus padres. Nunca se me olvidará el día en que, como yo no quería desayunar por tercer día consecutivo, mi madre me echo el café con leche por la cabeza y me mandó así al colegio. Cuando llegué le dije a la profesora y a mis compañeros que me había caído en un charco... Lo curioso es que, una vez que eres adulto, te independizas de tus padres, dejas el colegio y nadie vigila lo que metes en tu nevera, ¡sigues comiendo cosas que no te gustan! Años soñando con mandar a tomar por saco los filetes de higado, las vísceras y otras porquerías, y ahora llenamos nuestra nevera de tofu, leche de soja, algas, pavo desgrasado, apio, alfalfa, levadura de cerveza, yogures bioactivos y otras muchas cosas que, en realidad, no nos gustan pero nuestro sentido común nos dice que tenemos que comer si queremos conservar la salud, la línea, el pelo y hasta la paz interior.

¿A qué edad se supone que vamos a poder hacer lo que nos venga en gana? Ahora que de mayor me gusta todo y tengo el apetito con el que siempre soñó mi madre, resulta que tampoco me como todo lo que me gusta porque mi conciencia me lo impide. Tampoco me privo, lo confieso, pero sí hay cosas que como porque sé que son buenas para mi cuerpo, para cuidar mi salud o para mantenerme en mi peso, pero que me como con mucha fatiguita. Por ejemplo, mis salchichas vegetarianas a base de tofu y verduras. No están del todo mal, pero cuando veo a mi novio comiéndose un bocadillo de chorizo frito mientras yo ceno mis finústicas salchicas con una ensalada de endivias y pepino, me dan ganitas de llorar. Lo mismo me pasa con las algas; me han dicho que son excelentes para el pelo y ahora me las hago en ensalada, una ensalada que me como con convencimiento pero con una cara de pena que si me viera mi madre me llevaba a un Burguer King.

¿Qué otras cosas como porque sé que son buenas para la salud pero no me gustan? La leche de soja. La de vaca me sienta mal, y ésta la tomo porque sé que es muy saludable, pero el sabor me da asquillo. Excepto un par de marcas que tolero mejor, las demás las escupiría como cuando eres pequeño y te atragantas con ese colacao que no se disuelve nunca. Tampoco me encantan los cereales biológicos sin azúcares o conservantes añadidos, pero me los tomo para desayunar porque sé que engordan menos y son más sanos. Pero, ¡ay! como me acuerdo de los Chococrispis de toda la vida.

Tengo amigas, muy naturistas ellas, que son de las que comen ajos crudos y se hacen batidos de apio y otras verduras poco apetecibles porque dicen que son buenísimos para prevenir enfermedades. Hace unos días una amiga me contó que a su novio, el homeópata le había prohibido comer casi de todo y le había prescrito una dieta a base de cereales integrales, verduras crudas y otras cosas poquísimo apetecibles para limpiar su hígado y que le hicieran más efecto las medicinas. Aunque sea buenísimo para la salud, yo a tanto no llego, me parece que renunciar al placer de comer es como morir en vida.

Sin llegar a estos extremos, o sí, ¿qué cosas coméis, aunque no os gusten nada, por vuestra salud o vuestra línea?

 

Comentarios

# ana ha opinado el lunes, 04 de febrero de 2008 11:10
re: Odio comerme esto

Yo odio beberme un preparado de zumo de arandanos que me mando el medico para prevenir la cistitis. Esta malisimo, nada que ver con los zumos de frutas del bosque o similares, pero me resulta bastante eficaz para evitar este problema, si que, alla voy a todas partes con mi  botellita roja

# maite ha opinado el lunes, 04 de febrero de 2008 11:14
re: Odio comerme esto

desde pequeña odio las legumbres, mi madre me obligaba a comerlas y yo me inventaba montones de excusas para dejarme la mitad del plato. Ahora las como yo porque me dijo el medico que tenía que tomarlas por lo menos dos veces en semana para tener bien el hierro y controlar el colesterol y el azucar. Me las hago en ensalada de botes ya cocidos para que no se parezcan mucho a los potajes de mi madre, pero aun asi no me gustan. Todo sea por la salud

# Pouvoir ha opinado el lunes, 04 de febrero de 2008 13:33
re: Odio comerme esto

Los all-bran marca carrefour. Al principio te saben a virutitas de madera, pero poco a poco les coges el gusto, yo me los como como pipas

Las galletitas gullón de fibra, tienen un 25 % de fibra y al principio todo lo que tenga fibra te sabe rarito, pero luego te gustan más que las que no tengan nada. Con los panecillos de fibra me pasa lo mismo (aunque los lleno de paté hasta arriba, no sé si es muy buena combinación)))

Antes odiaba el gazpacho y ahora me encanta el alvalle, cuando no me aptece una mierda cocinar me tomo un vasito y a la cama

A todo kiski le gusta más un woper del macdonalds, pero si te tomas uno al día tb acaban cansando... Supongo que es cuestión de acostumbrar el gusto. Conozco gente que no puede ni ver el chorizo ni la carne

# danielxx ha opinado el lunes, 04 de febrero de 2008 16:05
re: Odio comerme esto

Mi novia se ha convertido en mi madre, me obliga a comerme un monton de verduras y de platos raros que se inventa bajos en calorias y cosas asi. No me deja ir al burguer, en casa no entran grasas ni un triste chorizo, estoy del pavo hasta las orejas

# PELINES ha opinado el lunes, 04 de febrero de 2008 18:52
re: Odio comerme esto

Cuando era una chinorris no me gustaban las verduras como a cualquier hijo de vecino. Ni el filete de higado claro. En el cole filete de higado que caia en mi plato, filete de higado que salia volando a la mesa de al lado en cuanto "La Elisa" (gorda asquerosa que vigilaba el comedor)se daba la vuelta. Esto lo haciamos todos claro, asi que al final de la comida había alfombra de filetes de higado (literalmente). Mi falta de alimentos los compensaba con buenos tarugos de pan, hasta que un dia la famosa Elisa me pilló por banda y me hizo comerme tres platos de menestra...quise matarla...pero me los comi claro.

Ahora de mayor, me gusta casi todo menos el filete de higado (claro está) y algunos otros productos de casquería 8pero als verduras ya si me gustan casi todas, odio las coles de bruselas ves tu...). Por lo general no como nada que no me guste que bstante te agría ya el carácter el madrugar a diario como para encima comer cosas que te desagraden....que se las coma la Elisa no te j....jajajaja

# rct ha opinado el lunes, 04 de febrero de 2008 19:18
re: Odio comerme esto

Jeje, vaya con tu madre.....

Yo de pequeña también era de las que comía poco, me acuerdo perfectamente estar sentada en la mesa llorando porque no me dejaban levantar hasta que me lo comiera todo... mi truco era apretar la comida en un rincón del plato...

El post de hoy me viene muy bien pues estoy haciendo un curso de comida vegetariana y os juro que me como cada cosa, jejjeje..... impensable hace tan solo unos meses.

Yo no soy vegetariana, ni lo pretendo, simplemente quiero aprender a alimentarme mejor, porque como tiempo atrás dijiste, comemos veneno.

Hay infinidad de alimentos saludables, pero que saben a “rayos” y entre ellos, especialmente las algas. Por eso quiero compartir con vosotras un truquillo para introducirlas en nuestra alimentación, comodamente y sin que se note demasiado, en realidad es un “condimento de mesa remineralizante”. Ingredientes: 1/2 taza de alga wakame; 1/2 taza de alga dulse. 2 cucharadas de semillas de sésamo y 2 de semillas de calabaza. Tostar las algas en una sarten sin aceite (sin lavar, directamente del paquete) durante 5-7 minutos, cuando estan crujientes y secan se pulverizan. Lavar las semillas, escurrirlas i tostarlas por separado en la sarten , tambien pulverizar (yo lo hago en un mortero). Mezclar el polvo de las algas con el de las semillas. Para un efecto remineralizante, la proporcion seria 1 de polvo de algas por 4 de polvo de semillas. Yo lo guardo en un bote de cristal tapado y lo utilizo como un condimento más, en las ensaladas, en los purés, los estofados, etc..., dura la tira, es facil de utilizar y el gusto es tirando a salado.

Uff!! Perdonad por el rollo!

# javci ha opinado el martes, 05 de febrero de 2008 15:15
re: Odio comerme esto

me pasa lo mismo que a javier, mi novio me oblia comer verduras y cosas sanas, nada de embutidos, hamburguesas, carne una vez a la semana. no sabia lo que era el brocoli hasta que la conoci

# IXIS ha opinado el miércoles, 12 de marzo de 2008 18:19
re: Odio comerme esto

Bueno, en mi caso mi madre ni mi abuela (que es la que guisa en casa) jamás me obligaron a comer verduras, creo que por eso no les tengo manía. Antes me eran totalmente indiferentes, no me agradaban demasiado (especialmente si eran cocidas). Ahora me encantan, sin embargo, si en mi plato cae una buena hamburguesa (no vegetariana), no vacilo en comerla jejejeje, qué puedo decir, adoro también lo que son embutidos, carnes. y la verdad, tampoco me privo de nada, aunque sé que debo controlarme jejeje. Todo sea por la salud.

Está bien comer saludable, pero también es bueno destramparse un poquitín de vez en cuando. La comida es uno de los placeres más grandes de la vida. Tanto es malo el comer de más, como lo es el exceso de la privación de lo que más le gusta a uno ¿no creen?.

# IXIS ha opinado el miércoles, 12 de marzo de 2008 18:19
re: Odio comerme esto

Bueno, en mi caso mi madre ni mi abuela (que es la que guisa en casa) jamás me obligaron a comer verduras, creo que por eso no les tengo manía. Antes me eran totalmente indiferentes, no me agradaban demasiado (especialmente si eran cocidas). Ahora me encantan, sin embargo, si en mi plato cae una buena hamburguesa (no vegetariana), no vacilo en comerla jejejeje, qué puedo decir, adoro también lo que son embutidos, carnes. y la verdad, tampoco me privo de nada, aunque sé que debo controlarme jejeje. Todo sea por la salud.

Está bien comer saludable, pero también es bueno destramparse un poquitín de vez en cuando. La comida es uno de los placeres más grandes de la vida. Tanto es malo el comer de más, como lo es el exceso de la privación de lo que más le gusta a uno ¿no creen?.

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