Entre los trastornos alimenticios, me llama especialmente la atención el de los comedores selectivos, es decir, aquellas personas que se alimentan exclusivamente de un reducido número de alimentos. Normalmente, no más de diez, y se considera que una persona padece el síndrome del comedor selectivo cuando se alimenta de esta forma durante al menos cinco años. Este trastorno suele estar relacionado con otros más graves como la anorexia o la bulimia; puede que incluso hayan derivado en comedores selectivos después de haber padecido alguna de estas enfermedades.
La selectividad alimentaria suele estar relacionada con trastornos obsesivos de la personalidad, como el trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Este tipo de comedores suele alimentarse a base de un reducido número de alimentos a los que tienen cierta adicción o a los que consideran bajos en calorías o sanos; jamás prueban aquellos que piensan pueden hacerles engordar o enfermar. Este tipo de comedores tiene un punto de sibaritismo y de ortorexia, es decir, de obsesión por los alimentos sanos. Los comedores selectivos suelen padecer importantes carencias nutricionales, sobre todo por la falta de vitaminas y minerales.
No penséis que este trastorno es tan raro, mi antigua compañera de piso era una clara comedora selectiva (también por su perfil psicológico, totalmente obsesivo). Su dieta se componía de pan, pasta, arroz, atún, lechuga, canónigos, yogures, leche y alguna que otra fruta. Hacer que probase algo nuevo era desesperante. Además, se comía las cosas sin apenas cocinarlas ni aliñarlas, y podía almorzar, merendar y cenar, un día tras otro, exactamente lo mismo.
Pero no quiero profundizar en este trastorno sino más bien desdramatizarlo un poco y, si es posible, contemplarlo con un poco de sentido del humor. Porque, ¿no nos gustaría a todos alimentarnos selectivamente a base de los alimentos que más nos gustan? Yo, incluso, sería selectiva por días. Creo que podría alimentarme exclusivamente a base de chocolate y sus derivados, pan, pasta, quesos, jamón ibérico, cocidos extremeños, salmorejo, helados, milhojas de crema y bocadillos de tortilla de papata con pimientos. De hecho, cuando viví en mi primer piso compartido me alimentaba casi exclusivamente a base de pasta y arroz, lo más barato y fácil de preparar.
¿De qué alimentos seríais capaces de alimentaros exclusivamente si no fuera perjudicial para vuestra salud?