Mi concepto sobre los juguetes y artilugios eróticos ha cambiado mucho. Entre los rancios sex-shops que nos producían tanta curiosidad cuando éramos pequeños y las actuales boutiques del sexo, hay una gran diferencia. Ahora en una tienda de productos eróticos entra todo el mundo sin ningún tipo de vergüenza; porque, por fin, parece que empezamos a desmitificar el sexo y a descubrir lo saludable, divertido y necesario que puedellegar a ser.
He estado varias veces con mis amigas en Amantis y La Juguetería, dos de las boutiques eróticas más conocidas de la ciudad. Lo bueno es que entramos en ellas con la misma naturalidad con la que pódríamos entrar en Zara o H&M, aunque he de reconocer que yo soy de las que miro pero no compro. Y eso que hay cosas que me parecen divinas, como la línea de cosmética erótica Shunga, con chocolate líquido para pintar sobre tu pareja y luego comértelo (al chocolate y a él, por supuesto), o como los geles, aceites de masaje o esponjas gigantes en forma de fresa. La línea de juguetes eróticos Bijoux Indiscrets me parece absolutamente glamourosa, perfecta para quienes tenemos ciertos reparos ante los juguetes sexuales por sus formas y usos demasiado explícitos. Los bijoux indiscrets son bonitas cajas con juguetes de estética preciosista, hechos con buen gusto y un elegante concepto del erotismo: antifaces para jugar a los espías, galletas chinas de la suerte con mensajes que tienes que hacer realidad, atrezzo, boas de plumas, polvos de geisha, velas...
Reconozco que ni he comprado ni apenas he probado juguetes o accesorios eróticos más allá de un anillo vibrador para él con el que mi novio y yo nos partimos de risa porque lo único que nos hacía era cosquillas. Admiro a algunas de mis amigas, súper liberadas e informadas, que tienen auténticos maletines llenos de juguetes para disfrutar solas o en pareja; incluso disfraces de esos que tanto morbo les dan a los hombres.
Los juguetes sexuales están genial para las parejas pero también para los solteros. Las chicas de Sexo en Nueva York pusieron incluso de moda un modelo de vibrador rosa que se vendió como rosquillas después de que Charlotte se volviera completamente adicta a él. De hecho, muchos ginecólogos recomiendan comprarse un vibrador (y practicar con él solas )a mujeres con problemas de anorgasmia.
Reconozo también que tengo aún ciertos prejuicios respecto a los juguetes eróticos. Una antigua compañera de piso mía, muy natural ella con el sexo, tenía su dildo en la bañera y a mí me daba corte verlo. Tan pocos prejuicios tenía que incluso lo ponía de adorno en su habitación por lo bonito que le parecía. Sin llegar a tanto, me parece genial que tanto hombres como mujeres tengan sus complementos sexuales para pasárselo mejor tanto solos como acompañados.
Entre los juguetes sexuales los hay de menor y mayor voltaje, según las sensibilidades, gustos, prejuicios y preferencias de cada uno. Lo único que yo tengo en casa es un plumero para hacerse cosquillas en pareja, pero creo que debería animarme con unas bolas chinas (algo que siempre he querido probar), alguna caja de Bijoux Indiscrets o un vibrador. Una opción muy divertida para ir "abriendo boca" son los juegos de mesa eróticos, como el Karmasheetra, una versión picante del clásico "Enredos".
Las sesiones de "tupper sex" también se están poniendo de moda entre las chicas, ya que ni siquiera hace falta ir a una tienda erótica. Una experta en juguetes eróticos, como las de La maleta roja, va a tu casa cargada de artilugios para explicar al grupo que haya organizado la sesión para qué sirve cada juguete, como se utilizan y hasta cómo se cuidan. Se puede comprar en ese mismo momento. Estas sesiones se hacen mucho en despedidas de soltera, cumpleaños o, simplemente, por pura curiosidad o necesidad.
¿Utilizáis jueguetes sexuales o tenéis prejuicios al respecto? ¿Cuál me recomendaríais?