Me encanta. Es el único"reality" que ha conseguido engancharme. A diferencia de otros programas similares donde los concursantes son insufribles, en Fama muchos de los chicos tienen un don, como Quique, como Vicky, como Susana, como Álex o Juan Carlos. Y los espectadores pueden disfrutar de ese don cada día, ver pequeñas actuaciones a veces sólo entretenidas, a veces divertidas o emocionantes, algunas veces también malas, y otras sensacionales. La danza, el baile en muchos de sus estilos, con sólo encender la televisión.
Vivir del baile en éste o en cualquier país es francamente difícil. Muy pocos llegan, muy pocos tiene siquiera la oportunidad de formarse para llegar. Y los que lo consiguen, lo logran a base de tremendos sacrificios físicios y personale. A diferencia de otras carreras artísticas, como la de los cantantes o actores, la vida profesional del bailarín es muy corta y muy dura. Sólo los más grandes consiguen cumplir años en escena; los mejores, acaban convirtiéndose en coreórafos o directores de compañías de danza; los buenos pueden vivir del baile como profesores o reciclándose en el mundo de la danza para acabar entre bambalinas. La mayoría, consigue bailar, tal vez despuntar, pero no vivir de su vocación, de su pasión.
Fama me ha enganchado porque ha dado a conocer -y les ha otorgado credibilidad- estilos de baile conocidos y engloobados dentro del street dance: break, hip hop, popping, tecktonic... Hasta ahora, estos estilos se veían en los vídeos musicales o en la calle; también se enseñaban en algunas escuelas de baile. Pero mucha gente los desconocía, pensaba que era cosa de chavales "modernos", los consideraba poco serios o poco meritorios. Muchos excelentes bailarines ni siquiera habían probado o incluso despreciaban estas nuevas formas de bailar. Eso me gusta de Fama: exige a los chicos que dominen todos los estilos de baile, lírico, funky y street dance.
Además de las coregorafías de los chicos en pareja, individuales o grupales, del programa también enganchan las relaciones que han ido surgiendo entre los concursantes. Primero entre las propias parejas de baile (alguna ha trascendido al terreno sentimental), entre todo el grupo de alumnos y entre los chicos y los profesores. Tal es la "vidilla" que hay en la casa (imagináos, la mayoría lleva dentro de la escuela desde enero sin salir, codo a codo con sus compañeros). Hay quien, como una amiga mía, sigue el programa todo el día desde el canal digital. Mi amiga desayuna con ellos, sigue sus clases de la mañana, come con los chicos, ve las nominaciones, luchas por la inmunidad, retos, etc. y luego sigue los ensayos en la casa, sus charlas y avatares.
Yo sólo lo veo al medio día, pero reconozco que no me lo pierdo casi nunca, y es la primera vez que me pasa algo así con un programa de este tipo. Fama me gusta también por la imagen saludable que dan los chicos. Algunos, como Kiko, tiene cuerpos espectaculares; otras, como Susana han conseguido adelgazar más de diez kilos bailando y comiendo sano. Aunque la mayoría son jóvenes y lo normal es que estén estupendos, me encanta que se transmita la idea de que bailando, haciendo ejercicio, se puede tener un aspecto estupendo; sin tener que recurrir a dietas drásticas, ni a operaciones de estética, ni a carísimos tratamientos.
Aunque lo puntuaría con un notable, no todo me gusta de Fama. Aunque el casting de profesores me parece tan bueno como el de concursantes, no siempre me convence su forma de actuar (excepto Sergio, el más normal y natural de todos, en mi opinión) y las cosas que les dicen a los chicos. Aunque, por supuesto, son normas del programa y hay que captar audiencia, algunos de los comentarios que se les hacen a los concursantes me parecen excesivos, inapropiados, crueles y hasta tontos. Tanto para los chicos como para los profesores yo incluiría en el programa una asignatura de cultura general y Lengua Española, porque las más de las veces se le dan unas patadas al diccionario tremendas. ¡Ah! El estilismo de algunos profesores a veces me parece horroroso; hay alguna que no se sabe si va vestida de aeróbica, de "modérnica", o de una fusión de ambas cosas.
P.D. Otro de los motivos por los que Fama me conquistó fue que su apabullante éxito de aduencias contribuyó a que por fin desapareciera el lamentable programa del corazón que todos conocéis.
¿Qué os parece Fama? ¿Quiénes son vuestros preferidos?