El otro día volví a ver Terminator, una película que en su momento me fascinó. Pero no la nombro por sus escenas de acción sino porque, viéndola, recordé la increíble escena en que Sarah Connor (Linda Hamilton) y Kyle Rees (Michael Biehn) hacen el amor por primera y única vez. Juntos en un motel, huyendo del cyborg asesino, él le dice que está enamorado de ella, y acto seguido tienen el sexo del siglo y conciben al futuro líder de la resistencia humana frente a las máquinas.
Volver a ver esta escena, para mí el súmmum del amor y la carnalidad cuando era jovencita y aún no sabía mucho de estas cosas, me ha hecho pensar en las escenas de amor que a cada uno de nosotros nos han marcado o impactado especialmente. Os diré cuáles son las que a mí me han llegado especialmente.
En los últimos tiempos, y en la línea de Terminator, en "300", la escena de amor entre Leónidas y su esposa antes de la batalla es impresionante por su fuerza, su belleza salvaje, su potencia y la camaradería que ambos, esposos y compañeros, muestran en el lecho. Una escena con un contenido erótico impresionante y que casi reemplaza a la de Terminator en mi "biblioteca" de imágenes eróticas de película.
Otra escena para mí y para media humanidad icono del romanticismo es la famosa fotografía "El beso", de Robert Doisneau. Del beso de esta pareja ante el municipio de París se han hecho millones de copias y se convirtió en una de las pocas imágenes, en mi opinión, no cursis ni empalagosas, del romanticismo a partir de los años 50.
Aunque era fácil recurrir a esta película, me sigue gustando Memorias de África y sus escenas de la sabana, entre ellas, las que protagoniza el amor maduro de Maryl Streep y Robert Redford. Me gusta también la paciente y noble relación de amor entre dos de los protagonistas de Tigre y Dragón, Li Mu Bai (Chou Yun-Fat) y Yu Shu Lien (Michelle Yeoh). Por su extraordinaria belleza, sentido estético y tempo, me encantan las escenas, casi fotogramas diría, de "Deseando amar", un regalo para los sentidos.
Pero sin duda, para mí, la escena de amor de los últimos tiempos nos la ha regalado la televisión. El nuevo anuncio de Dolce & Gabbana Light Blue es francamente espectacular; la quintaesencia de la belleza, el erotismo, la juventud. Y la música... La imagen de los dos cuerpos semidesnudos en una barca en el mar me resulta fascinante; el momento en el que él, el inglés David Gandy (¡no es italiano!), uno de los hombres más deseados del momento, se echa encima de ella para besarla es impactante. He usado esta colonia varias veces, y cada vez que veo el anuncio me dan ganas de salir corriendo a comprármela otra vez para ver si alguien ¡me besa de esa manera...!
¿Cuáles son vuestras escenas de amor preferidas?