Lejos de ser un drama quedarse sin vacaciones en agosto, muchos han descubierto en ello todo un placer. Agosto es el único mes del año en el que se puede disfrutar de las ciudades no costeras. No hay tráfico, no hay colas, se puede salir a cenar sin reservar, el metro resulta cómodo y amplio, se pueden hacer trámites burocráticos en poco tiempo, el nivel de ruido desciende, la cantidad de gente en la calle es razonable...
No sé de otras ciudades, pero Madrid en agosto es una maravilla, Además, desmontando el tópico de que se trata del mes más caluroso del año, resulta mucho más llevadero que julio, cuando los días son más largos. Por fin puedes ir a los restaurantes a los que durante el año es imposible ir porque ni siquiera te dejan reservar, como Bazar. Por fin puedes ir de rebajas sin los agobios de julio, cuando todo el mundo quiere haqcerse con los modelitos playeros; además, es cuando se encuentran los verdaderos chollos. Por fin puedes pasear por la calle y entrar en el metro sin que comerte el codo de el de al lado o respirar el aliento del de detrás.
Para quienes trabajan, agosto es un mes de relajación y tranquilidad, ya que los jefes suelen estar de vacaciones y nade te presiona, te vigila o te fastidia desde primera horea de la mañana. Si los compañeros petardos tamkbién se han cogido la svacaiones en agosto, el trabajo se convierte casi en un paseo; puedes ir a tu ritmo sin que nadie te toque las narices, cosa que durante el año ocurre a menudo.
Agosto esw también un mes sin niños. Pobrecitos... pero están mucho mejor haciendo castillos de arena en la playa que berreando en los supermercados, empujándote en el metro, llorando a media noche en la habitación justamente contigua al a tuya en la casa de al lado... En mi gimnasio, en el que las chicas compartimos vestuario con los niños que van a la piscina, es una maravilla no cambiarse entre gritos (a los niños les hace mucha gracia gritar), portazos de las taquillas, olor a cacas (sí, los bebés también nadan) y barullo permanente.
A los adolescentes tampoco se les echa mucho de menos en verano. Me da pena por las ciudades o pueblos donde se vayan de vacaciones, porque estoy segura de que seuirán haciendo botellón allá donde vayan. Los perros, y no pretendo ni mucho menos incluirlos en la misma cateoría que los adolescentes, también parecen irse de vacaciones, porque, al menos en mi barrio, se ven menos cacas por la calle (por el centro no se puede caminar alegremente sin mirar alsuelo si no te quieres ir con un regalito a casa).
Las terrazas, los centros de estética, los spa, los bancos, las administraciones públicas, los supermercados... en agosto da gusto ir a cualquier sitio, sólo tienes que pensarlo y "dicho y hecho". En unos días me voy a Cádiz, y aunque estaré feliz cerca del mar, cuando vaya con mis amigas al súper de Barbate a hacer la típica compra para el apartamento, creo que me acordaré de Madrid en agosto.
¿Os gusta vuestra ciudad en agosto?