Colgantes, tocados, tauajes, pinturas, peinados, escarificaciones... en toda África existen desde tiempos remotos estos tipos de formas de expresión. Las mujeres, aunque también los hombres, son quienes más ornamentan sus cuerpos de diferentes formas para embellecerlos, manifestar su paso a la edad adulta o mostrar su lealtad hacia su familia. Los hombres suelen pintarse el cuerpo para el momento de la guerra o del amor, ya que es así como muestran su valentía, su atractivo sexual o su potencia reproductora.
Aguantar taconazos, embutirte en unos vaqueros que sólo te abrochan si no comes en tres días, meterte en un vestido en el que sólo puedes respirar como si estuvieras de parto, pasarse horas arreglándose el pelo o las uñas... Tonterías. Quienes de verdad le dan sentido a la frase "para estar bella hay que sufrir" son las mujeres africanas. Como las de la tribu de los muri, a las que se les perfora el labio y se les extraen los incisivos inferiores a la edad de 15 años para colocar un cilindro de madera que, en la edad adulta, puede llegar a convertirse en un disco del tamaño de un plato de postre. O las mujeres hamar, que son azotadas por sus parientes masculinos cuando llegan a la mayoría de edad para conseguir "bellas cicactrices" que luego lucirán con orgullo como prueba de lealtad a la familia.
Una práctica que me pone especialmente los pelos de punta es la escarificación, que en África consiste en levantar la piel con la espina de un arbusto, practicar una incisión con uns cuchilla y frotar la herida con ceniza hasta que forme un tejido abultado, uan cicatriz identificativa. Eso en África, porque en Occidente también hay quien se somete a este tipo de práctica, me imagino que con métodos más modernos que la espina de un arbusto, por puro gusto y deseo de llamar la atención, diría yo. No llego a comprender, si es por pura estética, la necesidad de someterse a semejante tortura. Lejos no anda tampoco alguna veces la cirugía estética respecto a lo de sufrimiento absurdo.
Hoy en día resulta casi raro encontrarse con alguien que no tenga un tatuaje o un piercing, éstos últimos sobre todo entre los adolescentes; los tatuajes han existido siempre. Me gustan, los hay espectaculares, pero yo no me haría uno a menos que para mí tuviera un significado realmente especial. Como los que lleva Angelina Jolie en el cuerpo con las fechas del nacimiento de sus hijos. Y van cinco...
Si para ti un tatuaje tiene un sentido especial, se trata de una imagen elegida por algo o realmente decora tu cuerpo y va con tu personalidad, me parece bien. Pero ir a un establecimiento de tattoos, elegir uno de un libro de dibujos estándar y marcar tu piel de por vida por ir a la moda o llamar la atención, me parece bastante absurdo. Sobre todo porque en el futuro te puedes arrepentir. Muchas modelos y actrices tienen verdaderos problemas para tapar sus tatuajes a la hora de trabajar. Aunque también las hay, como Elsa Pataky o Penélope Cruz, que los muestran orgullosas en sus tobillos, el lugar preferido por las chicas para tatuarse. Uno de los tattoos más bonitos y elegantes que he visto es el que tiene mi amiga Sara en el empeine: unas letras árabes cuyo significado sólo conoce ella. Porque ésa es otra, cuidado con tatuarse cosas en otros países sólo porque las letras sean muy bonitas...
Reconozco que hay tatuajes espectaculares, y que a ciertos hombres y mujeres les aportan atractivo, Pero hay otros francamente horrorosos o excesivamente típicos: lunas, estrellas, dragones, tribales... Y encima duele un montón haérselos. Igual que los piercings, que además suelen producir rechazo por parte del cuerpo y provocar importantes problemas de salud, sobre todo en boca y ombligo. Cuando era adolescente el dolor fue la razón que me disuadió de hacerme un tatuaje, ni siquiera me atreví a hacerme otro agujero en la oreja. No sabéis cuánto me alegro ahora, me encanta no tener ninguna marca en el cuerpo más que las que traía "de serie".
Volviendo la tema de los piercings, me dan especial grima, siempre me da la impresión de que la susodicha/o se lo va a enganchar con algo; y los hay puestos en muy mal sitio... Las únicas perforaciones que me gustan fuera de las orejas son las que las mujeres hindúes se hacen en la nariz para colocarse un brillantito, me resulta muy elegante y sensual.
¿Estáis tatuados o perforados? ¿Qué significan vuestros ornamentos? ¿Os gusta la gente tatuada o con piercings?