El sexo es motivo de discusión o preocupación en muchas parejas. Por pobre, insatisfactorio, difícil, escaso o inexistente. Entre los solteros también se dan muchos problemas sexuales además del propio hecho de no tener todo el sexo compartido que uno quisiera: falta de orgasmo, falta de erección, vaginismo, eyaculación precoz... además de prejuicios, miedos y tabúes. Existe un especialista capaz de tratar y, en muchos casos, solucionar este tipo de problemas: ¡el sexólogo!, of course. Pero, ¿cuántos de nosotros iríamos a su consulta?
Me incluyo en esta pregunta porque nunca he ido a un sexólogo. Seguramente, departida, mi planteamiento sea tan equivocado como el de muchos de vosotros: "yo no tengo ningún problema sexual". Porque esto es lo que suele ocurrir en estos casos, sobre todo en el de los hombres: si en general les cuesta hablar y expresarme, cuánto más si se trata de hablar de su sexualidad, que tan implícita y erróeamente lleva aparejada para ellos su virilidad. Y más aún de reconocer que existe un problema sexual. El segundo error del planteamiento es pensar que a un sexólogo sólo hay que acudir si se tiene un problema. En absoluto, un profesional de este tipo puede ayudarnos, simplemente, a disfrutar más de nuestra vida sexual, puede proporcionarnos información y educación sexual muy valiosa.
Hasta hace poco, lo del sexólogo era casi como lo de los sex shops, algo raro, marginal y que da mucha vergüenza. Pero los antiguos sex shops se han convertido en boutiques eróticas y los sexólogos en profesionales que cursan estudios universitarios para convertirse en especialistas de una importantísima área de la salud humana.
Porque tener una vida sexual activa forma parte de una vida sana y feliz. Partiendo de esta idea, si nuestra salud sexual se resiente de alguna manera, lo más lógico sería acudir al especialista adecuado para curarnos o recibir asesoramiento. Por supuesto, algunas veces, los problemas sexuales no tienen solución en la consulta del sexólogo, sino que pasan por cambiar de pareja. Cuando uno no está enamorado, le tratan mal, es infeliz o o una relación no funciona, la falta de deseo sexual por parte de alguno de los miembros de la pareja es un síntoma de que algo falla. Todo ello siendo realistas: tras cinco años de relación con una misma pareja es normal no tener tanta actividad sexual como el primer mes. Pero de ahí a que el sexo sea cero, hay una diferencia.
Volviendo a las competencias de este profesional. La mayoría son también psicológos, por lo que incluso si tus dudas van más allá del sexo, podrían ayudarte a sber si lo que no va bien es tu relación de pareja. Y si el problema es realmente sexual, puede salvar tu relación. Un sexólogo puede incluso darnos armas para escapar de la rutina y el aburrimiento sexual al que llegan la mayoría de las parejas. Saber más sobre el propio cuerpo y el de tu pareja, sobre los mecanismos sexuales, zonas erógenas, juguetes, etc. puede teneros entretenidos durante unos cuantos años más...
Confieso que el sexólogo me da un "yu-yu" parecido al ginecólgo. Aunque puesto a pensar, si pruebo seguramente me quedaría con el primero, al que al menos no hay que enseñarle nada ni sentarse encima de un potro metálico con las nalgas al aire. Sí, creo que si me sintiera bloqueada sexualmente, no consiguiera disfrutar o, a estas alturas de mi vida aún no hubiera tenido un orgasmo, iría a ver a un especialista de este tipo. Creo también que si mi pareja me lo sugiriera, pasado el corte inicial, también accedería. En general, por lo que me ha contado una amiga psicóloga y sexóloga, a nosotras nos cuesta menos ir, y somos las que tiramos de ellos para acudir a una consulta de este tipo.
Desde aquí quería preguntaros a tod@s si estaríais dispuestos a acudir un sexólgo Y a vosotros os pido que me contestéis, amparándoos en el anonimato que permite la Web, ¿por qué os cuesta tanto ir? Por si os animáis... www.humane.es