Nueva York, el mayor hervidero mundial de tendencias, es también la cuna del 'sexy fitness'. Desde aquí se han importado al resto del mundo formas de entrenamiento como la pole dance o barra vertical, o el stripdance, formas muy sensuales de ponerse en forma. Poco a poco, las españolas van animándose a practicar este tipo de clases. ¿Los resultados? Muchos, para el cuerpo, la mente, la autoestima y hasta el ego.
Desde hace mucho tengo claro que hacer ejercicio es una de las mejores formas de mantener la autoestima, ya que no sólo te hace sentir bien física y mentalmente, sino que te ayuda a tener un cuerpo más bonito. Se controla el peso, se endurecen las carnes, se moldea y estiliza el cuerpo; te sientes más ágil, fuerte y activa. Todo ello redunda en una mayor seguridad en uno mismo, en una energía vital diferente y en una mejor aceptación del propio cuerpo. Tambié, en una mayor seguridad e las relaciones sociales y de pareja.
Si hacer deporte nos ayuda a snetirnos más guapas y seguras de nosotras mismas, practicar una de estas nuevas modalidades de fitness multiplica los beneficios. El stripdance, por ejemplo, es una clase que combina pasos de aeróbic con movimientos de striptease. Es decir, que aprendes a bailar y a moverte de forma sexy mientras quemas calorías y mejoras tu forma física. La pole dance es aún más erótica, ya que se aprende a bailar como las mismísimas bailarinas de barra vertical. E intensa, ya que saltar a una barra, dar vueltas o subir a base de brazos es un ejercicio propio de los maries. Jennifer Aniston, Demi Moore o Kate Mose lo han practicado.
Al principio, a las practicantes de este tipo de actividades (deben ir con ropa de fitness y ¡tacones!) les da cierta verguenza, pero después resulta no sólo divertido y efectivo, sino muy liberador. Hace poco hablaba precisamente con una profesora de stripdance de los clubes DiR (www.dir.es) y me decía que sus alumnas están encantadas no sólo por los resultados físicos sino porque muchas han visto mejorar sus relaciones de pareja. Más sexys, más seguras de sí mismas, más guapas, así se sienten las alumnas de stripdance después de unas cuantas clases.
Hay otros tipos de ejercicio que también potencian la autoestima y la feminidad, como la danza del vientre, el baile sensual por excelencia. No lo he practicado nunca pero reconozco que me animaría sólo por llegar a tener el movimeinto de caderas de Shakira. La típica tripita redondeada de las bailarinas de danza oriental también me resulta muy sexy.
Creo que este tipo de ejercicio, de bailes o programas de fitness son especialmente benficiosos para quienes sienten ciertos complejos frente a su cuerpo, se sienten inseguros, poco atractivos o tienen la autoestima baja. Y no sólo hablo en femenino. Creo que el ejercicio hace sentir mejor tanto a hombres como a mujeres. Aunque a ellos no les veo moviendo las caderas con un pañuelo de monedas, seguro que ir al gimnasio o juegar al pádel les hace sentir mejor consigo mismos y con sus cuerpos.
Muchas veces el ejercicio consigue hacer milagros físicos. Pero cuando aunque éstos no se consigan, éstan los milagros psicológicos. Y moverse, estar activos, segregar endorfinas, sentirse ágil y fuerte, es mágico para cualquiera y nos hace sentir mejor en nuestras relaciones sociales y personales.
Luego está también la parte "voyeur" del tema. Me explico, ver a alguien hacer ejercicio también puede resultar muy sexy. Siempre recuerdo la antigua sala acristalada de mi gimnasio: cuando llegaba la hora del aeróbic o el body combat, la mayoría de los chicos que entrenaban en la sala contigua decidían hacer bici en ese momento. Huelga decir que las bicis estaban estretégicamente colocadas mirando a la sala de fitness, donde un montón de chicas sudaban la camiseta. Ellos también resultan muy sexys haciendo ejercicio; aunque nosotras somos más discretas, también miramos...
¿Habéis probado el stripdance o la danza del vientre? ¿Os hace sentir más sexys hacer ejercicio?