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Artículos - marzo 2009

# martes, 31 de marzo de 2009 11:59

Come más verde

Está demostrado, las frutas y verduras son alimentos indispensables para el cuerpo humano. Puedes prescindir de la carne y el pescado y hacerte vegetariano, puedes dejar las grasas animales, puedes eliminar la leche o el azúcar, pero no puedes eliminar de tu dieta los alimentos vegetales. Su aporte de vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes es fundamental para el buen funcionamiento de organismo, para preservar la salud y la juventud.

La OMS recomienda tomar diariamente entre 5 y 7 raciones de frutas o verduras. Lo ideal es que siempre comas una parte de estas verduras o frutas frescas: piezas de fruta, ensaladas, zumos naturales... Si las cocinas, que sea poco tiempo o al vapor para que no pierdan sus propiedades beneficiosas. Cuando comas proteínas o hidratos, tómalas siempre como acompañamiento.

Introducir más frutas y verduras en tu dieta diaria supone no sólo más salud sino menos calorías. Cambiar las guarniciones de patatas fritas, arroz o pasta por verduras baja enormemente tu ingesta calórica por comida, además de hacer más ligera tu digestión. Comer fruta entre horas en lugar de dulces o snacks salados te hace inclinarte hacia un interesante "déficit calórico" que se traducirá en un descenso de tu peso y en una mayor facilidad para mantenerlo.

Para tener buenas digestiones, lo ideal es comenzar cada ingesta comiendo las verduras o vegetales y después los hidratos y proteínas. Las sustancias que contienen los vegetales preparan tu estómago para los alimentos más pesados y, al ser ingeridos primero, evitan la fermentación. Y lo mismo ocurre con la fruta. Si siempre la tomas de postre y tienes digestiones pesadas, se te hincha la tripa o tienes gases, deberías tomarla al principio de la comida o entre horas. Tomarla como tentempié y sacar la fruta de tus comidas también te hará reducir mucho las calorías ingeridas, ya que la fructosa, el azúcar que contiene, es muy sano pero aporta demasiadas calorías tras una ingesta.

De entre los vegetales, los más interesantes e imprescindibles desde el punto de vista nutricional son los de hoja verde, ya que son ricos en vitaminas del grupo B. Entre las frutas, intenta consumir abundantemente las rojas (naranjas, fresas, arándanos, granadas...), ricas en antioxidantes que le aportarán salud y juventud a tu piel y a tu organismo.

Las verduras y las frutas tienen un alto contenido en fibra, algo fundamental para que nuestros intestinos funcionenn adecuadamente, evitando desagradables problemas de estreñimiento. También son ricas en agua, lo que hidrata nuestro cuerpo desde dentro, y tienen una interesante proporción de hidratos de carbono. Si comes menos hidratos de digestión lenta (pasta, pan, arroz) y los sustituyes por vegetales, tu organismo recibirá los carbohidratos que necesita y tú de nuevo estarás en "déficit calórico". Este es precisamente el fundamento de la conocida Dieta de la Zona, que se basa en la mayor ingesta de proteínas saludables, furtas y verduras.

Si acompañas los vegetales con aceite de oliva virgen, tienes aseguradas maravillosas dosis de salud y juventud.

¿Comes verde?

# jueves, 26 de marzo de 2009 9:34

Envejecer

¿A quién no le da miedo? Envejecer supone muchas cosas, no sólo la pérdida de la juventud o la belleza. Significa caminar hacia un lugar en el que, tal vez, volvamos a ser como niños. La pérdida de la independencia, de la energía física, de las personas queridas, deben ser dífíciles de asumir. Y más en una sociedad que hace mucho que dejó de venerar a sus mayores.

Envejecer asusta. Pero también debe ser hermoso atesorar tanto conocimiento, tantas experiencias. Si hemos sabido elegir bien nuestro camino interior, todo ese bagaje puede llevarnos a un estado de paz, calma y equilibrio difícil de experimentar durante los arrebatos de la juventud. Seguramente toda la vida es un aprendizaje para esa última etapa.

He hablado muchas veces en el blog sobre la belleza y el efecto que el paso del tiempo causa en ella. Las mujeres en mayoría, pero también ya muchos hombres, se afanan por alargar su juventud. Botox, cirugía, carísimos tratamientos... quienes viven de su físico, como las actrices, maltratan a veces su aspecto en un intento por mantenerse bellas. Para mí uno de los casos más claros es el de Nicole Kidman, que parece ya un doble de sí misma.

Envejecer con dignidad. Es una frase que todos decimos y que pocos saben cumplir. Para mí esta frase encierra toda una filosofía de vida, porque no todos sabemos ser siempre dignos de la vida que poseemos. Cuidar el cuerpo que tenemos, tanto física como espiritualmente, debería ser una tarea de todo hombre. Una persona con arrugas pero una expresión serena en el rostro, puede resultar infinitamente más bella que una cara estirada y apenas sin expresión. Porque los retoques, a no ser que estén excepcionalmete bien hechos, que los hay, se notan, confieren a la gente una expresión extraña, una apabullante pérdida de identiad.

El paso del tiempo suele jugar en favor de los hombres, que suelen tardar más que las mujeres en alcanzar la madurez... y el cambio físico, si se cuidan, les sienta bien. Pero tanto unos como otros ganan en belleza en función de lo que transmiten con el paso de los años.

Hacer ejercicio, comer bien, cuidarse la piel y la dentadura, leer, viajar, meditar o paracticar alguna disciplina cuerpo-mente pueden suponer una diferencia abismal en la forma de envejecer de una persona. Eso es muy diferente a pasar por quirófano repetidamente, estar permanentemente a dieta, hacer ejercicio extenuante, a comprarse ropa carísima para parecer más joven o a gastarse una fortuna sólo en cuidar el cuerpo.

Me asusta el paso del tiempo tanto como a cualquiera. Por eso cada vez tengo más claro que quiero mantener mi cuerpo lo más agil y en forma posible. Por supuesto, me encantaría alargar la juventud y la belleza lo máximo posible, pero si no es así, al menos me gustaría tener un aspecto agradable para los demás y para mí misma. Y he descubierto que el yoga ayuda mucho a conseguirlo.

¿Cómo lleváis el paso del tiempo?

# lunes, 23 de marzo de 2009 22:40

Qué es sexy en ellos

Me gusta la palabra sexy, aunque sea un anglicismo, refleja muy bien eso que diferencia a un persona guapa de una atractiva. Se puede ser muy bello y muy poco sexy, y viceversa. A cada uno nos resultan sexys cosas diferentes, sobre todo cuando hablamos de nuestra pareja. Y no sólo hablo del físico, sino de la actitud, gestos, palabras y hasta de la forma de moverse. ¿Qué es sexy en ellos? Ha hablado con varias de mis amigas y éstas han sido nuestras conclusiones.

La parte de la anatomía masculina que nos resulta más sexy es el trasero. Unos brazos y un pecho fuerte resultan muy masculinos, pero si algo miramos las mujeres cuando un hombre se da la vuelta, es, hablando claro, su culo. Unos Levi's de toda la vida, gastados a ser posible, pueden resultar irresistibles (acordaos de Brad Pitt en Thelma & Louisse). Creo que nunca un trasero masculino ha recibido tantas alabanzas. De adolescente me encantaban los "talla 28", es defir, los chicos que usaban Levi's de esa talla, con los bolsillos bajos. Por supuesto, ahora me da exactamente igual la marca del pantalón, pero no el contenido posterior...

Otra de las cosas que mis amigas señalan como sexy es la voz de un hombre. Que te hablen al oído con voz ronca, que te miren a los ojos y te digan algo intenso, que muestren su seguridad en sí mismos al hablar... resulta muy, muy sexy. De hecho, más de un@ se ha enamorado de la voz de un locutor de radio y, al conocerle en persona, se ha llevado el chasco de su vida.

Aunque las mujeres explotan mucho más esta posibilidad, la forma de vestir de un hombre también puede resultar muy sexy. Cuanto más sencillos, mejor. A no ser que tenga mucho estilo, es mejor que un hombre no arriesgue demasiado con su look. Con una camiseta o una camisa con las mangas remangadas, unos vaqueros y unas zapatillas, están fabulosos. Un pantalón y una camisa de lino también son una combinación ganadora.

Al margen del físico y la forma de vestir, la actitud, la forma de comportarse y la personalidad son, en mi opinión, lo más sexy de un hombre. Luego cada una tiene sus fefiches... A mí, por ejemplo, me resulta terriblemente sexy ver a un hombre conduciendo. Sé que es un tópico, pero si es una moto, mucho más. La destreza física también me resulta atractiva; un hombre que destaca en el deporte me resulta sexy. Recién salidos de la ducha, con una toalla, están espectaculares.

Un hombre que sabe estar en silencio, discreto, tranquilo, sereno, que habla de forma calmada y segura, me resulta embriagador. La forma en que un hombre se comporta contigo, su caballerosidad, su forma de estar en la intimidad, su manera de hablar y de conquistar, marcan la diferencia entre un hombre sexy y alguien que te resulta indiferente.

Pequeños gestos, expresiones faciales, la forma de coger las cosas incluso, pueden resultar increíblemente sexys. Un hombre que sonríe es sexy por definición. La naturalidad, también. Que ellos se sientan sexys, también potencia su atractivo.

¿Qué os parece sexy en vuestra pareja o en los hombres?

 

# domingo, 22 de marzo de 2009 16:49

Peluquerías, estrés y demás parientes

He aquí una nueva entrega sobre peluquerías, Hacía tiempo que estaba tranquila con este tema, pero mi última visita ha hecho revivir mis paranoias. Como sabréis los que leéis el blog desde hace tiempo, odio ir a la peluquría. A diferencia de la mayoría de la gente, a la que le relaja y le encanta, a mí me estresa y me pone los pelos (que luego habrán de cortar) de punta.

He de reconocer que llevaba una época tranquila, porque la peluquera a la que voy (la única a la que dejo que me corte), me tiene muy cogida la medida. Sabe que yo me corto un día y me echo el tinte vegetal otro, no soporto hacer las dos cosas juntas, es demasiado tiempo para mí sentada con la cabeza en manos ajenas, se me hace eterno. De peinarme, ni hablamos, odio ir por la calle con el típico pelo repeinado y que todo el mundo sepa que acabas de salir de la peluquería. Así que, con la excusa de que voy después al gym, sólo me dejo secar el pelo y luego ya me lo pongo yo a mi aire.

Volviendo al "día X". Fui, tranquila y confiada, a cortarme un poco el flequillo y las puntas. Me recibió mi peluquera de siempre, pero a la hora de lavarme el pelo... me tocó con "la rusa", la persona del que os hablé en el otro post, la que me hizo aquella manicura mortal. "Madre mía", pensé para mis adentros, hoy salgo de aquí con una lobotomía. Dicho y hecho...

"Tu sentar aquí, hay que lavarrr bien el pelo, voy a limpiar bien cuerro cabelludo". Casi me lo arranca, os lo juro. Me lavó el pelo como si le fuera la vida en ello. Con agua hirviendo para empezar y helada para terminar. Y si soltaba un "ay", encima me decía un "muy bueno para brillo pelo, aguanta, tú joven y fuerrrte". Pero lo peor fue el momento de secar y escurrir. La técnica de secado de "la rusa" consiste en sujetarte el pelo con una mano a modo de goma y tirar con todas las fuerzas de demonio con la otra para escurrírtelo. Te tienes que agarrar al asiento para no saltarte por encima del lavadero y caer en sus brazos. En esos momentos rezas para no quedarte calva, porque con la fuerza con la que tira, es casi imposible que te quede un sólo pelo en la cabeza. Y tú dile algo...

Menos mal que tras el dolorosísimo lavado volví a las manos de mi peluquera, que esta vez me convenció para que dejara peinar "como Giselle Bundchen" y, aunque el tipo no era el mimso, he de reconocer que el pelo quedó espectacular. Y para que yo lo diga... Desde luego, fue una merecida recompensa a los sufrimientos infringidos por la rusa.

¿Os gusta ir a la peluquría? 

 

# lunes, 16 de marzo de 2009 22:00

Horóscopos

Nunca he creído en los horóscopos, y menos desde que una amiga periodista me contó que ella se los inventaba para la revista en la que trabajaba. No todas publicaciones son tan poco serias, la mayoría cuenta con un experto en astrología (ejem) para hacer sus previsiones. Pero si un mismo día pruebas comparar horóscopos diferentes, te puedes echar unas buenas risas, pensar que tienes múltiples personalidades o quedarte con la versión que más te guste.

Aunque suelo leer revistas femeninas, suplementos dominicales, etc, siempre paso de largo por la página de los horóscopos, no me despierta ningún interés. La mayoría de las cosas que dicen me parecen soberanas tonterías. Cuando era más jovencita, me hacía gracia cuando los leía en voz alta con mis amigas, pero ahora, reconozco que cuando alguien de mi edad lo hace, y no es para reírse, me produce cierta extrañeza.

Una cosa son los horóscopos y otra la personalidad que marca tu signo astral. Ahí sí que reconozco identificarme casi completamente con las cualidades, rasgos y defectos que me atribuyen. También he leído alguna carta astral anual hecha por un experto, y me he tenido que rendir ante la cantidad de cosas reales y acertadas sobre la persona en cuestión. Aunque sigo reconociendo que no me gusta saber cosas sobre mi futuro, me condiciona y en parte me asusta. Siempre he pensado que es uno mismo quien marca su vida por aquello de que "se recoge lo que se siembra", la versión occidental de la ley del karma, en la que sí creo.

Ni me gustan los horóscopos ni las previsiones de futuro. Lo respeto, pero no entiendo a la gente que se gasta una pasta en videntes. Y también es cierto que "ven" cosas sorprendentes, pero me sigue dando cierto miedo abrir la puerta del futuro, me parece algo contra natura y que no quiero saberlo de antemano sino irlo viviendo poco a poco.

Volviendo a los horóscopos. Para ratificarme en mi opinión de que la mayoría son literatura humorísitica, he hecho una búsqueda en Internet por diferentes páginas de atrología y he econtrado unas "perlas" dignas de compartirlas con vosotros:

- En la primera web en la que he entrado, mi previsión anual dice literalmente: "en general tu salud será buena, pero es posible que en el segundo trimestre de 2009 sufras problemas de gases". ¿Cómo ?????

- Pero la cosa debe ser más cierta de lo que pienso, porque en la previsión mensual que esta misma web me da dice: "la comida basura está bien, pero sólo de vez en cuando". Ya entiendo lo de los gases, aunque rara vez tomo comida basura... ¿Bastará con que entre una sola vez en un Mc Donalds para que tenga flatulencias durante todo el año?

- En otra web me hacen una previsión semanal bastante original: "Para no aburrirte en el gimnasio, cambia tu ejercicio deportivo: un día spinning, otro Pilates, otro piscina...". Conmigo han tenido suerte, porque da la casualidad que sí voy a un gimnasio, pero digo yo que habrá otros miles de personas de mi signo cuyo entrenamiento mayoritario sea tumbarse en el sofá después del trabajo...

- Mi "eróscopo" en otro site sudamericano me ha encantado: "¿Emparejada? Unos juegos previos, picantes y perversos, como atarle las manos con la corbata, aumentarán su placer y sus ganas de sexo contigo". Pues tendré que atárselas con el cordón de las zapatillas, porque mi novio nunca usa corbata...

- En el último que consulté, me alentaban a pasarme a la acción: "es el momento de probar aventuras nuevas, como escalada libre". Creo que yo todavía estoy a tiempo, pero ¿y todos los pobres octogenarios pertenecientes a mi signo? ¿De verdad un horóscopo puede decir cosas ta precisas?

Nota; léase el post con sentido del humor.

¿Creéis en los horóscopos?

 

 

 

# jueves, 12 de marzo de 2009 22:14

¿Comes bio?

Cada vez conozco a más mujeres que compran alimentos biológicos, ecológicos, integrales y dietéticos, yo entre ellas. La mayoría son más sanos y naturales que los normales o los envasados, pero otros... son más marketing que otra cosa. La corriente ecológica mundial ha despertado un inusitado interés por una alimentación más sana, boom que han aprovechado muchas marcas alimenticias para sacar líneas de productos dietéticos. A diferencia de los antiguos productos de herbolario, éstos están riquísimos.

Riquísimos y carísimos. Ésta es la realidad. Galletas, yogures, panes, cereales, mermeledas, casi de diseño. Hay hasta gominolas con efecto adelgazante o antioxidante. Pero al mirar las etiquetas de estos productos, algunos no son tan naturales como parece. Y de esto puede dar fe una amiga experta en alergias. Cualquier alimento que no sea realmente natural le produce incómodas reacciones cutáneas, con lo cual revisa de arriba a abajo las etiquetas de todo lo que compra. Ella fue quien me dijo que muchos panes, galletas, cereales o productos integrales o ecológicos llevaban aceite de palma (¡nefasto!), azúcar añadido, colorantes y conservantes varios.

¡Y es cierto! Yo, que compraba confiada y pagaba convencida el exagerado precio de mis compras "delicatessen", me he quedado muy sorprendida al comezar a leer los ingredientes con los que están elaborados. Evidentemente, no tienen ni la mitad de porquerías que la bollería industrial u otros alimentos envasados, pero tampoco son tan "bio" como parece. No es tan fácil encontrar un pan de molde que no lleve azúcar o grasa vegetal, y los que no lo tienen, como el de espelta, suelen estar más secos que una mojama. La leche de soja también suele ser una gran decepción; las que publicitan conocidísimas marcas de leche no son más que batidos azucarados. Yo he encontrado dos marcas sin azúcar y de sabor neutro, pero ¡son carísimas!

En mi nevera hay leche y yogures de soja, hamburguesas y salchichas de tofu, mermelada, compota sin azúcar añadido y pan integral. En mi despensa guardo cereales integrales, levadura de cerveza, semillas de sésamo, pan tostado dextrinado, miel de agricultura ecológica (desconfía de las que siempre está líquidas), algas (todavía no me he atrevido a comérmelas), sopa de miso (ídem), magdalenas integrales y unas cookies con pepitas de chocolate a las que les perdonaría hasta que llevaran gasolina (¡me he vuelto adicta!).

Creo que es buena idea introducir e nuestra alimentación alimentos procedentes de agricultura y ganadería ecológica, productos integrales y libres de pesticidas, dejas de ingerir, sin saberlo, tantas grasas y azúcares encubiertos. Son más nutritivos y sanos. Pero sospecho que yo no lo estoy haciendo del todo bien, porque sigo comprando la fruta (brillante por las ceras y seguro que llena de pesticidas), las verduras y otros alimentos frescos en el mercado o el súper. Y en los herbolarios, El Corte Inglés o tiendas de alimentación natural, todos los caprichos de los que os he hablado. Bueno, el otro día compré un trozo de queso de oveja ecológico que estaba de muerte...

Mis amigos no se lo creen, pero a mí me encantan las cosas ecológicas, me saben riquísimas. Cuando ellos piensan en comerse una hamburguesa o un trozo de pizza, yo me relamo pensando en mis galletas de chocolate o mis hamburguesas de tofu y espinacas, para mí son un capricho. Por supuesto, me sigue encantando el cocido, un buen pescado o un plato de pasta, pero en mi dieta diaria el salchichón ibérico convive perfectamente con los alimentos "bio".

Volviendo al marketing que acompaña a esta nueva generación de marcas "bio" (en las boutiques dietéticas de El Corte Inglés podéis verlas todas), sospecho que a muchas mujeres nos está pasando como con la ropa... nos entra por los ojos. De hecho, empiezo a preocuparme: muchas veces prefiero irme de compras "delicatessen" antes que de tiendas... Y hace poco me sorprendí en el vesturio del gimnasio al oír a varias chicas hablar de lo riquísimas que estaban las galletas, el pan o los yogures de tal o cual marca bio (¡las mismas que me encantan a mí!). Sospecho también que muchas mujeres piensan que los alimentosa bio e integrales engordan menos, y no tiene por qué, de hecho, los integrales suelen ser más energéticos.

¿Coméis bio? ¿Conocéis las marcas de las que os hablo? ¿Cuáles son vuestros mejores descubrimientos?

 

Mientras escribo este post me estoy comiendo un increñible yogur de pl

# martes, 10 de marzo de 2009 14:01

Dime cómo duermes...

¿Y te diré cómo eres? No sé si llegaré a tanto en este post pero sí puedo deciros que nuestra forma de dormir revela muchas cosas de nuestra personalidad y nuestro estado físico y emocional. Contar con una buena cama y una buena compañía ayudan, aunque hy muchas más cosas que pueden ayudarnos a dormir bien o a quitarnos el sueño.

¿No os ha ocurrido alguna vez que estáis tan cansados que no podéis dormir? La hiperactividad física y mental es mala amiga del descanso. Por eso es más que recomendable intentar estar tranquilos, huir de las cosas que nos causan estrés (si, ya sé que no puede uno salir corriendo de trabajo), alejarnos de los pensaientos obsesivos o negativos, hacer cosas que nos agraden, hacer ejercicio suave...

El ejercicio es una gran ayuda contra el imsomnio, pero no cualquier tipo y de cualquier manera. Quienes tienen habitualmente problemas para concicliar el sueño, tienen que intentar hacer ejercicio por la mañana o hasta el medio día, ya que pocas horas antes de dormir activa demasiado. También es importante elegir actividades físicas suaves (yoga, tai chi, natación, caminar...) y huir de las que nos hacen descargar adrenalina y se hacen con música alta y tipo máquina (aeróbic, spinning, fitness).

Las preocupaciones, las obsesiones y las paranoias también son malas amigas del descanso nocturno. Un pensamiento repetitivo mantiene nuestro cerebro activo y preparado para reaccionar ante lo peor. Sea cual sea el problema hay que intentar no darle demasiadas vueltas, las cosas siempre son menos importantes de lo que parecen y parecen menos a la mañana siguiente. Lo de consultar los problemas con la almohada no es una gran idea.

Las penas y tristezas, la ansiedad y la depresión, cuadros que desgraciadamente presentan muchas personas, también producen alteraciones en el sueño. Ante problemas leves, el ejercicio y los amigos se plantean como una buena solución. Cuando la cosa es más grave, la ayuda de un psicólogo puede ser clave. Una infusión relajante, un baño caliente, un rato de lectura... son buenas ideas; tomar somníferos por nuestra cuenta siempre es una mala idea.

Como he dicho antes, tener un buen colchón y una almohada que se adapten a las necesidades de nuestra espalda es básico para asegurarnos un buen descanso nocturno. Mucha gente padece frecuentes dolores de espalda, de cabeza, mal humor, cansancio crónico... por dormir en una cama inadecuada. Si en una casa tenéis que invertir en algo, hacedlo en la cama: las de látex son magníficas, ya que se adapatan a la forma y peso del cuerpo, permitiendo dormir en pareja sin que el más grande hunda al otro. Si tu colchón tiene más de diez años, ¡tíralo inmediatamente!

Las condiciones ambientales del lugar donde dormimos también son muy importantes, ya que pueden invitarnos a un plácido sueño o a una indeseable noche de insomnio. Procura que la habitación esté limpia y ventilada. Si eres alérgica o te afecta especialmente la sequedad, coloca un humidificador o un recipiente con agua, sobre todo si mantienes la calefacción o el aire acondicionado encendencidos durante la noche. Intenta que haya el menor ruido posible; si es necesario cambia tus ventanas para que sean más aislantes. Huye de los ambientadores fuertes, el calor o el frío excesivos (como en el famosos anuncio...). 

Mucha gente se duerme viendo la televisión, algo que los expertos desaconsejan. Es más, ni siquiera deberíamos tener televisión en la habitación, para ver la tele está el salón. Acostumbrarte a dormir con la tele te crea dependencia respecto al aparato y te proporciona un sueño mucho menos relajante.

Dormir o no acompañado también puede influir en la calidad de sueño. Hay quien no es capaz de conciliar el sueño si su pareja no está en la cama, y quien querría mandarla a sofá para poder dormir a gusto. No existe una relación directa entre el sueño y el amor, es decir, se puede querer mucho a alguien y dormir fatal acompañado por esa persona. Por eso es importante tener una cama grande, que no se hunda y hacerle entender al otro que tras los arrumacos iniciales, necesitamos espacio para dormir.

Cenar mucho. Acostarse nada más cenar o hacer una comida demasiado copiosa suele asegurarnos una noche llena de pesadillas y turbulencias, cuando no de insomnio y dolores de estómago. 

"Dime cómo duermes y te diré cómo eres". Siempre cuento la paliza que me dio una de mis amigas la primera noche que dormimos juntas. Os lo juro: se paso la noche dando dando vueltas de 365 grados en el aire, dándome puñetazos y patadas, agarrándome y empujándome, moviéndose sin parar... Ella se levantó sin acordarse de nada y yo con un dolor de cuerpo espantoso. En esa época ella era una persona extremadamente nerviosa y activa. Observar a la persona que duerme a vuestro lado puede daros una idea de cómo es o cómo se siente: la expresión de su cara, su postura, si se mueve mucho, si tiene pesadillas, si ronca...

Y los sueños. Aunque ésos somos sólo nosotros misms quiene spodemos interpretarlos, concederles o no importancia. Nuestro subconsciente se manfiesta a través de ellos y nos da información sobre cosas que no entendemos o no queremos ver. Aunque tú te empeñes en mantener una situación, una relación, un trabajo o una amistad, si tus sueños te dicen lo contrario, hazles caso... Si en tus sueños huyes de algo, quieres volar y no puedes, consigues sentirte libre y por fin haces lo que piensas y lo que deseas pero cuando te despiertas esas sensaciones no perduran, algo no va bien.

Hay quien puede dormir en cualquier sitio, en un sofá en el suelo, en una tienda de campaña, en la playa, en una habitación llena de gente... Yo tengo mal dormir, me cuesta mucho hacerlo acompañada y cualquier preocupación me altera el sueño. Pero en cuanto me monto en un coche se me empiezan a cerrar los ojos y me quedo roque, ¡soy el peor copiloto del mundo!

¿Tenéis problemas para dormir? ¿Sois peculiares durmiendo?

 

# jueves, 05 de marzo de 2009 18:07

Dolor de espalda

¿A quién no le ha dolido alguna vez la espalda? Hace un par de años tuve una ciática que me hacía llorar de dolor y me obligaba a trabajar tumbada con el portátil en la tripa. Con un billete pagado a Bali, monté mi dolorida espalda en un avión durante casi 24 horas. Si no llega a ser por el Tens que me vendió mi fisio, salgó de allí por fascículos. Tras un cóctel frente a una espectacular playa, una deliciosa cena en un auténtico japonés y un despertar en una casa rodeada de estanques, flores y chill outs, ya no me acordaba del dolor de espalda ni casi de cómo me llamaba.

Tensión. Esta es una de las causas más frecuentes de los dolores de espalda. Y el sedentarismo, el enemigo número uno de nuestra columna. Y el estrés, un excelente contractor muscular. Todos estos síntomas presentaba el lunes una de mis amigas cuando tuvo que ir de urgencias al fisioterapeuta. Ni ese día ni el siguiente pudo ir a trabajar. Lo cual supone unos gastos tremendo tanto para los empleados como para las empresas.

Hace tiempo que en EE.UU la Adminstración Pública comenzó a darse cuenta de los elevadísimos costes sociales y empresariales que el sedentarismo producía. Un empleado son sobrepeso severo y sedentario le puede costar una millonada a una empresa entre bajas y faltas al trabajo para acudir al médico. Por, supuesto, al trabajador le supone un malestar y un gasto insostenibles, pero no es ahí donde quiero llegar. Si las empresas facilitaran a los empleados tiempo o descuentos para hacer ejercicio, ¡todos ganarían! Los empleados en salud y bienestar, y la empresa en productividad y beneficios.

Muchas empresas españolas consiguen descuentos para sus empleados en clubes deportivos. Otras son flexibles con el horario para permitirles hacer deporte en la hora de la comida (mi gimnasio está lleno en esa franja horaria), las menos tienen un pequeño gimnasio e incluso regalan masajes a sus empleados para combatir el estrés. La mayoría resultan castrantes respecto a los horarios y están más que lejos de invitar a sus empleados a moverse, siquiera del puesto de trabajo.

Mi fisioterapueta, que lleva años dando cursos de ergonomía en el trabajo, es una auténtica experta en la prevención de patologías y problemas derivados de la actividad laboral, sobre todo de espalda. Y por laboral también entiende el trabajo que hacen las amas de casa. Ha enseñado a muchos cámaras de televisión a sostener adecuadamente sus cámaras para no defenestrarse la espalda, a muchos profesores de fitness a dar sus clases de forma segura para ellos y sus alumnos, a muchas mujeres a realizar adecuadamente sus tareas domésticas, a muchos trabajadores a convertir su lugar de trabajo en un entorno ergonómico y adecuado. A cualquiera de nosotros nos vendría bien hacer uno de estos cursos; para las empresas debería ser casi obligado enseñar a sus empleados a trabajar de forma no lesiva (el ordenador, el teléfono y las sillas de trabajo son matadoras oficiales de espaldas).

Además de la inactividad, el estrés y las malas posturas en el trabajo, las tensiones emocionales también causan y empeoran los problemas de espalda. Tras un disgusto es normal quedarse con el cuello tieso o levantarse con una contractura. Cuando uno tiene una preocupación desmedida, tensa los músculos hasta convertirlos en clabes de acero. Por eso es tan importante buscar actividades o momentos de relajación, tomarse la vida con la mayor calma posible y tratar de escupir los problemas fuera en lugar de guardarlos. Hacer yoga, tai chi, meditación, body balance... es más que recomendable para evitar problemas de espalda.

Y darse un masaje de vez en cuando. Algo que no es tan caro y que rara vez hacemos a no ser que estemos ya a punto de morirnos. Y yo la primera, que cuando llego al fisio ya casi me tiene que ingresar. ¿30, 40 o 50 €? Eso es lo que puede costarnos un buen masaje o un circuito spa. Un ragalo para el cuerpo y la mente que pocas veces nos hacemos.

¿Sufrís dolores de espalda? ¿Cómo los combatís?

 

# miércoles, 04 de marzo de 2009 9:15

Tupper sex

Una amiga mía organizó el otro día una fiesta muy original. Citó a su círculo más íntimo a las 6 de la tarde en su casa, les dijo que llevara tarjeta de crédito y que fueran preparadas emociones fuertes. Cuando llegaron, se encontraron con café, té, sandwiches, pastelitos... y una "tapersera" con una maleta rosa.

La "tupper party" era en realidad una despedida de soltera para una de las chicas del grupo. Como me contó mi amiga, durante la merienda, la "tapersera" les explicó un montón de cosas sobre la sexualidad y el erotismo femenino, sobre orgasmo, placer y preliminares. Aunque al principio todas estaban un poquito tímidas, en cuanto se abrió la primera botella de vino se lanzaron a preguntar como cosacas. ¿Qué hacer para subir la libido? ¿Cómo tener más de un orgasmo? ¿Qué hacer cuando tu vida sexual te aburre? ¿Cómo hacer que él disfrute más?

La respuesta a muchas de estas preguntas surgió cuando la "tapersera" abrió su maleta rosa... ¡llena de juguetes eróticos! Cuando concertó la cita por teléfono, mi amiga le contó a la experta en sexo que se trataba de una despedida de soltera, por lo que el contenido de la maleta fue especialmente divertido: preciosos vibradores rosas, opulentos dildos de considerable tamaño, bolas chinas, cosmética sensorial, libros, esposas, antifaces, cajas con juegos para dos, lencería picante...

La "tapersera" les fue explicando uno a uno cómo funcionaban los juguetes, la mejor forma de introducirlos en una relación de pareja (a ellos aún les cuesta), cuáles eran los mejores para cada gusto erótico, cómo mantenerlos en buen estado... Los tocaron, los probaron (por encima de la ropa, claro) y, sobre todo, se rieron y aprendieron  mucho sobre su propia sexualidad y la de sus parejas.

Según mi amiga, aunque en una sesión de "tuppersex" tienes que comprar un mínimo de productos, ella y sus amigas casi doblaron la cifra. ¿Cómo resistirse a una maletita erótica de fin de semana, a un lubricate con sabor a fresas y champán, a un vibrador tan discreto que podrías ponerlo de adorno en tu salón y tus misitas no se darían cuenta?

La idea de la "tupper party" me encantó y estoy deseando organizarla. Ya he estado echando una ojeada a la "carta de taperseras" de Los Placeres de Lola". Además de llevar años oreciendo este original servicio, las dueñas de esta boutique erótica femenina también hacen tupper sex para parejas y organizan sesiones en su local para quienes no pueden hacerlas en casa o no pueden reunir a un grupo de amigas.

¿Haríais una tupper party? ¿En pareja o con amigas?

 

 

 

 


 

# lunes, 02 de marzo de 2009 11:27

Alimentos 10

Me encantan los artículos sobre nutrición, sobre todo esos que recomiendan alimentos eficaces para estar más guapa, para rejuvenecer, para tener más salud, para mantener los kilos a raya. Me pasa como con las recetas de cocina, cuando los leo me hago el firme propósito de comerlos, de incluirlos en mi dieta y en mis platos. Aunque no cumpla al 100% mis buenos propósitos alimenticios, siempre algo queda. Por eso, me gustaría compartir con vosotros mi último hallazgo: una lista con los alimentos más beneficiosos para la salud, esos que de verdad pueden cambiarte por dentro y por fuera.

Lo interesante de esta lista de "farmalimentos" es que los recomiendan los mejores expertos en medicina y nutrición del mundo. ¿Lo mejor? Que la mayoría están buenísimos.

Para el corazón y el cerebro. El doctor Fuster, experto en neurociencia, recomienda comer granos enteros (avena, arroz integral, cebada, pan o cereales, ricos en vitaminas del grupo B), frutas y vegetales de color vivo (brócoli, arándanos, cerezas, espinacas o remolacha, ricos en vitamina C y A), aceites vegetales como el de oliva o el de hígado de bacalao (ricos en ácigos grasos omega, vitaminas E y D), chocolate y vino tinto (¡con medida!). 

Contra el Alzheimer. El descubridor del virus del sida y Premio Nobel de Medicina, Luc Montaigner, recomienda inflar la dieta de antioxidantes, ya que pueden prevenir las enfermedades neurodegenerativas. Se encuentras en las frutas y hortalizas, como la granada. También es importante que las personas con este tipo de dolencias, además de los enfermos de sida, refuercen su dieta con este tipo de alimentos.

Un cerebro equilibrado. Para Eduardo Martínez Vila, presidente de la Sociedad Española de Neurología, los alimentos que provocan enfermedades cerebrales son básicamente todos aquellos que elevan el colesterol y provocan la diabetes: grasas, fast food, azúcares... Las grasas beneficiosas son aquellas que provienen del aceite de oliva, los frutos secos. La dieta mediterráea, rica en verduras y legumbres, es la más recomendable.

Pescados no grasos. Según Guillermina Font, presidenta de la Asociación Española de Toxicología, en el pescado el problema es la acumulación de metales, que se encuentran sobre todo en pescados muy grasos o grandes. El pescado azul es el más cardiosaludable.

Hablando de alimentos en singular, éstos son los que no deberían faltar en tu despensa:

- Legumbres. Todos los nutricionistas las alaban por su aporte de proteínas, fibra y amoinoácidos.

- Pescado. Rico en ácidos cardiosaludables, sobre todo la caballa, el salmón, el boquerón y la sardina.

- Verduras. Cuantas más, mejor. Las más recomendables son las de la familia de las coles (brócoli, coles de Bruselas, coliflor), las rojas-naranjas (zanahorias, boniatos, tomates, remolacha, caabaza, ricos en betacarotenos) y las verdes (espinacas, canónigos, brócoli, aguacate, ricos en ácido fólico).

- Aceite de oliva. La reina indiscutible de las grasas saludables.

- Cereales integrales. Pan, fécula, granos. Fundamentales por su alto contenido en omega 3. Prueba las semillas de lino, la quinoa, el ñame, la avena o el muesli.

- Hierbas aromáticas y especias. Tienen demostradas virtudes anticancerígenas. Puedes tomarlas sin límite. Que no falten el ajo, la cebolla, los puerros, el tomillo, el orégano, la albahaca, el romero...

- Postres. No renuncies a ellos pero elige frutas rojas (fresas, frambuesas, arándanos), cítricos como el caqui o la granda, frutos secos (nueces, avellanas o almendras), sirope de agave o miel como sutituto del azúcar, y una onza de chocolate negro.

Para beber. Agua, té verde y vino tino con moderación.

Cuidado con. Los expertos que participaban en el artículo también recomiendan tener cuidado con ciertos alimentos y sustancias perjudiciales para la salud: los pesticidas presentes en las frutas (hay que lavarlas y pelarlas), las grasas vegetales hidrogenadas (lee las etiquetas), los metales presentes en los pescados (no abuses de los grasos y grandes), las grasas saturadas (carnes rojas, embutido, fast food), conservantes y colorantes (no compres productos con más de 3 "E").

¿Vuestra dieta incluye estos farmalimentos? ¿Qué hay de las grasas, pesticidas o conservantes?

 

 

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