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Artículos - mayo 2009

# jueves, 28 de mayo de 2009 17:34

Él es tan guapo...

Inaugurando la temporada de cervezas veraniegas en una tarraza me hablaba una amiga sobre un chico gay con el que coincide en el gimnasio. Por lo visto han cogido mucha confianza porque los dos sufren lo suyo para estar guapos. Él primer día él ya le dijo que estaba fatal de los nervios, que tenía ansiedad, problemas para dormir, la autoestima baja y que, además, comía compulsivamente por las noches. Más adelante le confesó que su novio era muy guapo y eso le estresaba mucho.

Si entre las parejas heteros hay competencia e infidelidad, parece ser que entre las gays el tema es aún más complicado. El conocido de mi amiga sufre muchísimo pensando que su novio vaya a dejarle por otro más guapo, así que no para de ir al gimnasio a ver si consigue un cuerpo tan esbelto como el de su pareja y de paso libera un poco de adrenalina, que tantos celos e inseguridades le tienen todo el día en vilo.

Esta historia me recordaba al capítulo de Sexo en Nueva York en el que Miranda se liga a un policía guapísimo. Tan guapo, que el primer día que salen a cenar el resto de mujeres del restaurante, incluida la camarera, no le quita ojo de encima. Él no les presta ninguna atención, de hecho, está fascinado con Miranda, pero ella cada vez se siente más insegura y comienza a pedir cócteles sin parar para animarse un poco. Cuando llegan a su apartamento, ella está borracha como una cuba. Pasan la noche juntos, pero al día siguiente ella se despierta sola, con una resaca horrorosa y una nota en el recibidor con el teléfono de Alcohólicos Anónimos.

Por supuesto, esto de la belleza es muy subjetivo. Y como ejemplo, el de una amiga mía que salía con un chico más bien feíto y algo gordito. Ella era mucho más guapa y atractiva, pero sufría muchísimo, llegó a obsesionarse con la idea de que todas las mujeres con las que hablara su novio se enamorarían de él y se lo quitarían. No se separaba un minuto de él, controlaba todos sus movimientos y se moría de celos. Como os imagináis, no funcionó.

A todos nos suele parecer tan guapa y especial nuestra pareja cuando estamos enamorados que siempre tememos que los demás se echen en sus brazos atraídos por tantos encantos. Sentir celos, si se gestionan bien, es un sentimiento normal. A medida que maduramos, vamos ganando seguridad en nosotros mismos y nos sentimos más fuertes en las relaciones. Porque, por mucho que hagamos, si nuestra pareja se quiere ir con otro/a, no vamos a impedirlo por encerralo en una urna.

Hasta aquí todo normal. Pero si pienso en hombres como Brad Pitt, George Clooney, Clive Owen o Jugh Jackman, o modelos tan guapos como Andrés Valencoso, la cosa cambia. Igual que cambiaría para ellos ser la pareja de Angelina Jolie, Scarlett Johansson o Eva Mendes. A no ser que nosotros fuéramos tan espectaculares o tuviéramos la autoestoima por las nubes, creo que todos nos sentiríamos inseguros, tendríamos pensamientos obsesivos y comportamientos de "adolescente celoso".

En general mis parejas han sido hombres medianamente guapos y atractivos, pero nunca he estado con alguien increíblemente guapo. He conocido a algunos hombres bastante espectaculares y no me he sentido muy atraída por ellos, tal vez por la inseguridad que inconscientemente pudieran causarme y porque también me considero bastante realista (no soy Angelina Jolie precisamente).

He hablado algunas veces con mis amigas de este tema y todas coincidimos en que no nos gustaría demasiado estar con un hombre muy guapo, el típico al que todas las mujeres mirasen. Y no precisamente por los celos y la inseguridad, que también, sino porque nos da la impresión de que a un hombre con tanto éxito le costaría más ser fiel (¿es así, guapos anónimos?).

Y si a que un hombre es guapo se le suma que es famoso, el cóctel se vuelve extremadamente peligroso para la salud mental. Eso creo que lo llevaría mal. Estar con alguien a quien todo el mundo mira, a quien todo el mundo quiere conocer, a quien todo el mundo desea... lo llevaría francamente mal a no ser que él me transmitiera mucha seguridad y confianza.

Creo que los celos no son uno de mis defectos y en general le doy bastante libertad a mi pareja, pero no sé cómo me comportaría si estuviera con alguien así. Y no quiero descubrirlo...

¿Habéis salido con alguien mucho más guapo que vosotros? 

 

 

# martes, 26 de mayo de 2009 10:17

Despedidas de soltera

Deberían escribir una normativa sobre las despedidas de soltera que prohibiera el mal gusto, los disfraces espantosos, los penes en la cabeza, las borracheras escandalosas y los boys. No he ido a muchas despedidas de soltera en mi vida, hace tiempo que me negué a no ser que fueran íntimas amigas, pero la mayoría fueron insufribles.

El típico plan de cena con espectáculo erótico, diadema con "abalorio fálico", alcohol y la consigna de tener que pasársdelo bien a toda costa, me puede. Porque cuando te obligan a tener que estar súper divertida y chisposa, no me sale. De hecho, en varias despedidas dije que me encontraba mal para poder huir a mi casa.

Entiéndase toda esta ironía con sentido del humor, por supuesto que hay chicas que se lo pasan genial en sus despedidas, pero en general los planes me parecen áburridísimos. Excepto algunos que he leído en un artículo y que yo misma he probado.

Uno de ellos es celebrar la despedida en un spa, como The Lab Room en el Hotel MIguel Ángel. Te lo cierran para ti, puedes poner tu propia música y charlar tranquilamente con tus amigas mientras te das una sauna o un baño en el circuito termal. Luego hay catering y cócteles. Un plan genial para relajarte, ponerte guapa y estar con tus amigas sin necesidad de salir de copas o andar por ahí con un disfraz horroroso. Yo estuve en una spa party en este sitio y me encantó. La hicimos por la tarde noche y luego algunas salieron un rato y otras se fueron tranquilamete a casa.

Otro plan de despedida de soltera que me gusta es irte a pasar un fin de semana a otra ciudad. No tiene por qué ser al extranjero ni a un sitio carísimo. Valencia, Sevilla, Barcelona, Málaga, son sitios maravillosos para pasar un fin de semana de amigas, ir de visita turística, de cañas, de copas o a la playa. Si puedes gastarte algo más y alojarte en un buen hotel, también puedes disfrutar de spa y buen ambiente sin moverte del sitio.

Pasar un día relajándote o haciéndote algún tratamiento de belleza con tus amigas también es divertido y te quita la "presión" de tener que estar divirtiéndote como una loca si no te sale. Aunque lo curioso es que cuando planteas un plan de este tipo luego sí suele apetecer continuar tomándose unas copas o saliendo a bailar. Si el toque "erótico" os parece indispensable en una despedida, uan buena idea esorganizarle a la novia una sesión sorpresa de tupper sex.

Recuerdo una despedida especialmente aburrida con un grupo de chicas a las que no había visto en mi vida. Era la típica boda de compromiso y yo, inocente de mí, me presté a ir a la "súper juerga". Entre la cena de rigor, el regalo a la novia, las copas y los disfraces adyacentes, me gasté un dineral y encima estuve sufriendo toda la noche, no veía el momento de irme. Me aburrí como una ostra, cené fatal y me bebí un montón de copas que no me apetecían sólo para pasar esa noche loca que se supone que debe tener toda mujer al perder su soltería. Una y no más, no volví a picar...

Como digo, a las despedidas de soltera una no debe ir a no se que se trate de una amiga muy cercana o que el plan te apetezca mucho. Si sumas la despedida a la boda, la ruina económica es tremenda. Hay gente qur tiene tan poca piedad de sus amigas que organiza una despedida en solitario y luego otra conjunta con su pareja. Y encima cojen y se casan en un pueblo perdido al que te tienes que desplazar por tu cuenta, pagar hotel y "manutención".

Mi pregunta es ¿qué pasa con las que no nos casamos? ¿Con las que conviven con su pareja sin una boda de por medio? Estoy encantada con mis amigas solteras y las que viven con su pareja sin tener que haberme hecho pasar por semejante trauma. Si un día me casara, no obligaría a nadie a venir a mi despedida. De hecho, no organizaría nada como tal, simplemente le propondría a mis amigas pasar un fin de semana en la playa, al que si pudiera, invitaría yo.

¿Cómo han sido vuestras mejores y peores despedidas de soltera?

 

 

# jueves, 21 de mayo de 2009 19:15

Practica el 'slow'

Parar, estarte quieto, caminar en lugar de correr, dormir más, descansar, meditar, comer despacio y con  tiempo, hacer sólo una cosa a la vez, leer, disfrutar de las pequeñas cosas... Éstas son las claves de la "cultura slow", importada de USA. No han inventado nada nuevo, pero le han dado un nombre "cool" y ya son muchas las celebrities que están adoptando este estilo de vida más tranquilo.

Las slow gym o gimnasias suaves triunfan desde hace años en los clubes de fitness (ahora wellness) de todo el mundo. Yoga, tai chi, pilates, body balance, estiramientos, tonificación... por suerte, hace tiempo que los expertos se dieron cuenta de que para mantenerse sano y en forma, e incluso controlar el peso, no hace falta matarse en el gimnasio. Haciendo yoga, por ejemplo, se activa el metabolismo y se queman muchas calorías, además de los beneficios mentales y espiritules que tiene esta disciplina, tan necesarios en los estresados tiempos que corren.

Caminar se ha convertido para los "practicantes de la calma" en el ejercicio estrella, el más beneficioso para el organismo. Cuida el corazón, tonifica las piernas, permite controlar el peso, nos hace producir endorfinas... y puede hacerse en cualquier lugar y en cualquier momento. No hay ejercicio más eficiente, práctico y barato. Aunque, por supuesto, los entrenadores personales que predican el ejercicio slow (que ya los hay), aconsejan emplear zapatillas adecuadas, como las de MBT, que por su forma cóncava, reducen el impacto, mejoran la postura y aumentan la actividad muscular.

Comer bien, ligero y equilibrado también parte de la "cultura slow". Tomarse tiempo para comer (olvídate de los bocados rápidos delante del ordenador), incluir en la dieta abundantes frutas y verduras, beber mucha agua, resulta imprescindible para que nuestro organismo funcione correctamente. El desayuno se presenta como un momento clave del día, que puede servirnos para hacernos una composición tranquila y relajada de lo que vamos a hacer.

Esta nueva filosofía de vida nació en Roma en 1986 como un movimiento reivindicativo contra la comida fast food. Y, fracamente, me gusta, porque anima a huir del estrés, a disfrutar a otro ritmo de la vida, a tomarnos las cosas con más calma, a cuidar nuestro cuerpo en lugar de machacarlo. Desde que practico yoga, cada vez me siento más en esta "onda slow" y lo he notado en todos los aspectos de mi vida.

Hacer una sola cosa a la vez. Creo que para muchas de las "súperwoman" y "súperhombres" que habitan las ciudades moderas, esto es casi un imposible, un sueño. ¿Cuándo fue la última vez que sentaste, solo, a leer, ver una película o, simplemente, no hacer nada? Si tus obligaciones te lo impiden, aprovecha momentos como el de la comida, para irte tú solo a dar una vuelta, leer (llévate la comida y come en un parque), pasear o escuchar música con tu iPod.

Dormir. Algo de lo que también andamos escasos en el "mundo moderno", sobre todo quienes trabajan y cuidan niños pequeños. Nada altera tanto a una persona como la falta de sueño y el estrés. Para esto no tengo una solución, pero sé que la famosa siesta española está entre las recomendaciones de esta nueva tendencia mundial.

¿Practicáis la "cultura slow"?

 

# martes, 19 de mayo de 2009 9:18

¿Él se cuida más que tú?

Hace unos días leí en una revista femenina un reportaje sobre cómo se cuidaban varias parejas de guapos (ella modelo, él súper empresario o famoso). Ellos decían que al haberlas conocido habían ido adoptando muchos de sus hábitos de belleza y que incluso compartían cremas y tratamientos. Ellas también se habían apropiado de algunos productos de ellos, como su perfume.

Inmediatamente pensé en mi pareja. Él usa crema hidratante. Nada más. Y cuando no tiene a mano la suya, se pone un poco de la mía. Nada más. Lo de la cosmética masculina lo ve todavía de "metrosexual", no ve la necesidad de usar una crema para la cara y otra para el ¿contorno de ojos? Y eso que él dista mucho de ser el típico macho ibérico que piensa que usar crema hidratante le restaría virilidad o algo así.

Poco a poco, los hombres empiezan a cuidarse y a acostumbrarse a usar algunos productos cosméticos. De hecho, L'Oréal y otras grandes firmas tienen líneas exlusivamente masculinas pesadas para la piel del hombre, más grasa y gruesa que la de la mujer. Respecto a la caída del cabello sí son más receptivos, ahí son capaces de echarse lo que sea y gastarse un dineral si el producto es efectivo.

Me gusta que los hombres se cuiden, que se hidraten la piel, que usen lociones de afeitado, guantes de crin para tener la piel más suave (mi novio muchas veces la tiene la suave que yo...), colonias... pero reconozco que no me gustaría estar con un hombre que se cuidase tanto o más que yo. Tampoco estoy todavía preparada para que mi chico se maquille (ya hay muchos hombres que lo hacen). Y reconozco también que hace poco vi a un chico hetero con los ojos pintados y estaba espectacular.

En pareja lo que sí suele ocurre más es que ellas, que suelen cuidar más lo que comen, acaban pegándoles sus buenos hábitos alimenticios a ellos, poco amigos de la fruta, las ensaladas y el pescado, y muy amantes de los filetones, las hamburguesas y la comida basura. Aunque también se da el caso contrario, por supuesto: la pareja de una de mis amigas es quien cocina en casa, hasta le prepara los tupper para el trabajo.

La depilación también empieza a ser una cosa compartida en las parejas, son muchos ya los hombres que quiern verse el pecho, la espalda, las axilas y su zona íntima libre de pelos. Ésta última es muy de agradecer. Donde yo voy a hacerme la depilación láser suele haber siempre algún que otro chico esperando (eso sí, siguen prefiriendo leer el As al Hola).

Cremas, algún tratamiento, manicuras, algo de depilación, perfumes... todo esto me agrada en un hombre, pero no me gustan los que van excesivamente arreglados, mega bronceados, súper fashion o con mechas (esto último me tira bastante para atrás). Aunque, igual que nosotras, creo que tienen todo el derecho a cuidarse y embellecerse como quieran.

Pero no saben dónde se meten... Aparte del dinero que cuestan todas estas cremas, el sufrimiento de la depilación y la esclavitud de otros tratamientos de belleza, no se lo deseo a ningún hombre.

¿Compartís las cremas y la depiladora con vuestro chico?

# miércoles, 13 de mayo de 2009 16:12

Cuarenta, ¿y qué?

Que hoy en día a los treinta uno sigue siendo un "joven" es algo que todos tenemos claro. Pero los 40 de ahora también han dejado de ser los 40 de antes. Halle Berry, Cindy Crawford, Cate Blanchet, Demi Moore, cada vez son más las celebrities que cruzan la barrera de los cuarenta sin perder ni su belleza ni su aspecto joven.

Y no sólo famosas, a mi alrededor veo muchas mujeres de cuarenta y tantos tan estupendas como las de trenta y tantos. ¿La clave? Ahora nos cuidamos más, comemos mejor, hacemos más ejercicio y nos arreglamos mejor. La forma de vestir y el pelo son claves para seguir pareciendo joven. Adaptando el vesturio a la edad que tenemos, no hay por qué renunciar a vestirse de forma sexy y femenina. Unos vaqueros y una camiseta le pueden sentar tan bien a una mujer de treinta como a una de cuarenta.

Para mí, y en vista del afán de las famosas por contratar entrenadores personales, la gran clave para mantener la juventud es hacer ejercicio. Tengas la edad que tengas, tu cuerpo puede bajar de peso y muscular. De hecho, la toificación es el secreto de que las carnes no se caigan, de que el trasero y el abdomen sigan en su sitio y nuestros brazos no delaten nuestra edad. Muchas mujeres piensan que la musculación es cosa de hombres. Gran error, ya que mantener la musculatura del cuerpo es lo que lo mantiene joven y estilizado.

Además del ejercicio, las famosas en los cuarenta cuidan especialmente su alimentación. Es cierto que ésta es tal vez la parte más sacrifcada, ya que los cambios hormonales hacen que cada vez se retenga más grasa y se queme menos. Por eso es tan importante hacer ejercicio de forma regular (aunque sea caminar), ya que es lo más efectivo para mantener activo el metabilismo.

Disciplinas como el yoga, que casi todas las famosas practican, también resultan muy eficaces para trabajar de forma amónica la musculatura y activar el metabolismo. Muchas asanas trabajan especialmente la tiroides y otras glándulas, lo que supone grandes beneficios para los órganos internos. Las posturas invertidas, por ejemplo, rejuvenecen el cuerpo desde el interior llevando nueva sangre y oxígeno a los tejidos. La calma, paz y autocontrol que proporciona esta disciplina también ayudan a relajar las facciones y evitar arrugas.

De todas las celebrities en la cuarentena, Halle Berry y Cate Blanchet son mis preferidas. Me parecen espectacularmente bellas, tienen unos cuerpos que muchas veinteañeras quisieran y una piel resplandeciente y preciosa. Por supuesto, tieen más dinero que la mayoría de las mujeres para hacerse tratamientos, pero el ejercicio, la buena alimentación y un espíritu joven están al alcance de todo el mundo.

¿Os sentís jóvenes en vuestros 40?

# martes, 12 de mayo de 2009 10:35

Chicas Dove

Todas somos chicas Dove. Porque, quién de cuantas muejres conocéis tiene el cuerpo de Heidi Klum, Gisele Bundchen o Naomi Campbell. ¿Cuántas la cara, la perfección de la piel, la altura y las medidas? Tal vez una o dos se aproximen, pero el resto de las mujeres somos como las más de 200 chicas que se presentaron al Dove Urban Casting.

Éste ha sido el primer casting abierto y real para un anuncio de belleza femenina. Porque a los otros se presentan chicas muy pocos reales. De hecho, más que mujeres, los anuncios de anticelulíticos de las grandes firmas cosméticas los hacen adolescentes casi niñas, las únicas con una piel perfecta. El anuncio de Perfect Curves, el sérum reafirmante anticelulítico de Dove lo protagonizarán tres mujeres reales.

Noemi, Marisol y Georgina, las tres ganadoras del concurso Dove son tres mujeres de verdad, con las que podría identificarse cualquiera. No son especialmente altas, ni delgadas, ni tienen medidas perfectas, pero en mi opinión son muy guapas y tienen cuerpos muy bonitos. Cuerpos con curvas, de esos que hacen que la ropa siente bien, que dan impresión de salud y feminidad.

En el casting, el primero online de esa magnitud en España, no se tenían en cuenta las medidas o altura de las candidatas, sino su personalidad y simpatía. Evidentemente, también se buscaban cuerpos armónicos, pero respetando las curvas de cada mujer.

Y ese es el gran acierto de Dove y su Manifiesto por la Belleza Real. Como ellos mismos decían, reafirmar la piel de una súper modelo no tiene ningún mérito; ofrecer un producto de belleza eficaz a una mujer normal, sí. Como muchas de vosotras, muchas veces uso cremas de Dove, me gustan, me resultan agradables y suaves, su textura, aroma y resultados me convencen. Su imagen, seguramente por su filosofía, me atrae, son productos de gama media que destacan entre el resto en las perfumerías.

Sea o no una acertada campaña de marketing, alabo la iniciativa de Dove. Porque le dice a las mujeres que, manteniendo sus curvas, pueden mejorar su belleza, que pueden tener una piel bonita y suave sean cuáles sean sus medidas, que pueden resultar atractivas siendo ellas mismas. Que no hace falta estar tan delgadas como las modelos para ser bellas. Porque además, como os he dicho antes, los cuerpos por los que tanto suspiramos, muchas veces se corresponden con el de niñas o adolescentes.

Partiendo del modelo de belleza real que nos propone Dove se pueden hacer muchas cosas. Sin ponernos metas tan imposibles como la de tener un cuerpo como el de las modelos, seguramente conseguiremos potenciar mucho más nuestra belleza, cuidar nuestros cuerpos en lugar de macharcarlos, lucirlos en lugar de ocultarlos.

¿Sois chicas Dove?

 

# jueves, 07 de mayo de 2009 16:00

Cuestión de orgasmos

Hablando de orgasmos chicas, cada vez tengo más claro que hay que tomar la iniciativa. Y no sólo en la cama con tu pareja, sino fuera de ella y a solas. No existen mujeres anorgásmicas ni la responsabilidad del orgasmo femenino es del hombre. Lo que hay son mujeres inexpertas y desinformadas.

Hoy en día, quien no tiene un orgasmo, es porque no quiere. Además de vibradores, hay montones de juguetes eróticos para chicas que lo hacen todo por ti. Sólo tienes que buscar un momento sólo para ti, ponerte cómoda y ¡disfrutar!

Que el orgasmo sea clitoriano, vaginal o proveniente del punto G es lo de menos. Lo que importa es que toda mujer tenga los orgasmo que quiera y cuando quiera. Uno, dos, tres o múltiples, si aún no has conseguido tener más de un orgasmo es porque no te has puesto a ello... 

Para disfrutar realmente en pareja, toda mujer debería conocer su propia sexualidad, saber cómo conseguir placer. Porque cada mujer, como ellos dicen, es un mundo, y si no sabemos ni nosotras cómo llegar al orgasmo, no se le pueden "pedir peras al olmo". Un vibrador es una inversión segura en tu libido y en tu placer. Con él descubrirás los diferentes tipos de orgasmos que puedes conseguir, comprobarás que puedes tener más de uno y que masturbarte no te quita las ganas de hacer el amor con tu pareja, ¡te las multiplica!

Además de vibradores, si te das una vuelta por una boutique erótica para mujeres verás un montón de juguetes y productos pensados para que disfrutes sola o en pareja, para aumentar la intensidad y el número de tus orgasmos, para descubrir nuevas facetas de tu sexualidad; bolas chinas, lubricantes, vibradores del punto G, dildos, cosmética sensorial, pelis X para mujeres...

Si no está satisfecha con tus orgasmos, está en tu mano mejorarlos, ¿por qué conformarte? Tengas la edad que tengas, tu vida sexual siempre puede ser mejor. De hecho, aquello de que las mujeres disfrutan más a los 30 tiene incluso una explicación fisiológica: además de que a esa edad lo normal es tener más experiencia, por causas hormonales el punto G está más presente y receptivo.

Si llevas tiempo con tu pareja, deja a un lado el corte, los complejos y los tabúes. Dile qué te gusta y cómo te gusta, pídele que te ayude a hacer realidad tus fantasías, incorpora juguetes y nuevas prácticas a vuestra vida sexual... toma la iniciativa.

¿Estáis satisfechas con vuestros orgasmos?

 

 

# martes, 05 de mayo de 2009 8:42

¿Sanguijuelas para estar más guapa?

Horrorizada. Así me quedé al leer en una revista femenina el tratamiento alternativo al que famosas como Demi Moore se someten para mejorar su salud. !Arg¡ Toda la vida viendo en las películas terribles escenas en las que los protagonistas caían en pantanos llenos de sanguijuelas, y ahora resulta que algunas celebrities piden que se las pongan y están encantadas de que les chupen la sangre.

Terapia de sanguijuelas, así llaman a este, a mi entender, despropósito. Una clínica austríaca ofrece esta cura desintoxicante a sus clientes, ávidos de cualquier cosa que les haga estar más jóvenes, más sanos, más delgados y más guapos. Demi Moore se ha sometido a esta desagradable terapia por su afán de buscar "lo último en salud". Qué estómago...

¿Sabéis en qué consiste la terapia? Primero te tienes que dar un baño de aguarrás (¿pero eso no es horrible?) y luego te tumbas desnudo en una camilla (a mí tendrían que atarme) para que el terapeuta te coloque los asquerosos gusanos en sitios estratégicos. Uno en el ombligo (¡ay!) y el resto repartidos por el cuerpo. Las sanguijuelas, que pueden medir hasta 20 cm de largo (¡puagh!), succionan ininterrumpidamente la sangre gracias a una sustancia anticoagulante de su saliva, lo que hace que la herida reciba flujo sanguíneo constante y los tejidos no sufran daño (no quiero saberlo..). A los 40 minutos, las sanguijuelas se desprenden por sí solas (para entonces yo ya habría muerto de asco).

Todo este sufrimiento, para purificar la sangre. ¿Merece la pena? Para mí no, desde luego, y eso que en general me gustan las terapias alternativas. Pero algo más normalito y menos escatológico, no veo la necesidad de recurrir a un método tan morboso. Gwyneth Paltrow, por ejemplo, sorprendió a medio mundo al lucir en una première unas marcas circulares en su espalda fruto de una terapia a base de ventosas chinas para aliviar el estrés. Algo raro también (se colocan frascos que movilizan la energía al hacer el vacío sobre la piel) pero al menos aceptable estomacalmente (por aquello del asco...).

Las sanguijuelas se utilizaban desde el antiguo Egipto para aliviar dolores e inflamaciones, y posteriormente, para aliviar muchos padecimientos que, se pensaba, provenían de la "mala sangre". En la actualidad se revisa su uso en medicina para tratar enfermedades como la atritis y el dolor...

¿Os someteríais a un tratamiento tan desagradable como el de las sanguijuelas si os dijeran que adelgazaríais o estarías más guap@s?

 

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