Horrorizada. Así me quedé al leer en una revista femenina el tratamiento alternativo al que famosas como Demi Moore se someten para mejorar su salud. !Arg¡ Toda la vida viendo en las películas terribles escenas en las que los protagonistas caían en pantanos llenos de sanguijuelas, y ahora resulta que algunas celebrities piden que se las pongan y están encantadas de que les chupen la sangre.
Terapia de sanguijuelas, así llaman a este, a mi entender, despropósito. Una clínica austríaca ofrece esta cura desintoxicante a sus clientes, ávidos de cualquier cosa que les haga estar más jóvenes, más sanos, más delgados y más guapos. Demi Moore se ha sometido a esta desagradable terapia por su afán de buscar "lo último en salud". Qué estómago...
¿Sabéis en qué consiste la terapia? Primero te tienes que dar un baño de aguarrás (¿pero eso no es horrible?) y luego te tumbas desnudo en una camilla (a mí tendrían que atarme) para que el terapeuta te coloque los asquerosos gusanos en sitios estratégicos. Uno en el ombligo (¡ay!) y el resto repartidos por el cuerpo. Las sanguijuelas, que pueden medir hasta 20 cm de largo (¡puagh!), succionan ininterrumpidamente la sangre gracias a una sustancia anticoagulante de su saliva, lo que hace que la herida reciba flujo sanguíneo constante y los tejidos no sufran daño (no quiero saberlo..). A los 40 minutos, las sanguijuelas se desprenden por sí solas (para entonces yo ya habría muerto de asco).
Todo este sufrimiento, para purificar la sangre. ¿Merece la pena? Para mí no, desde luego, y eso que en general me gustan las terapias alternativas. Pero algo más normalito y menos escatológico, no veo la necesidad de recurrir a un método tan morboso. Gwyneth Paltrow, por ejemplo, sorprendió a medio mundo al lucir en una première unas marcas circulares en su espalda fruto de una terapia a base de ventosas chinas para aliviar el estrés. Algo raro también (se colocan frascos que movilizan la energía al hacer el vacío sobre la piel) pero al menos aceptable estomacalmente (por aquello del asco...).
Las sanguijuelas se utilizaban desde el antiguo Egipto para aliviar dolores e inflamaciones, y posteriormente, para aliviar muchos padecimientos que, se pensaba, provenían de la "mala sangre". En la actualidad se revisa su uso en medicina para tratar enfermedades como la atritis y el dolor...
¿Os someteríais a un tratamiento tan desagradable como el de las sanguijuelas si os dijeran que adelgazaríais o estarías más guap@s?