En tiempos de crisis como los que vivimos el estrés, la ansiedad y las depresiones están a la orden del día. Cuando todos estamos en la cuerda floja respecto al trabajo, las consultas de los psicológos y psiquiatras están más llenas que nunca. Seguramente habrá bajado el consumo de muchos productos, pero apuesto a que el de ansiolíticos y antidepresivos mantiene un buen ritmo.
En mi opinión, hay una alternativa mucho más saludable y barata a la consulta del psicólogo o la caja de Lexatin: practicar una disciplina cuerpo mente. Resulta mucho más agradable, nos cuida por fuera y por dentro y es una inversión en nuestra salud física y mental. El yoga se presenta como una auténtica medicina espiritual. ¿Sabíais que es mucho más practicado en USA que en la India, su país de origen? La causa es el estrés, la necesidad de la gente de buscar alternativas para poder sobrellevar la estresante vida de las grandes ciudades.
Practico yoga desde hace un par de años y puedo contar, desde mi propia experiencia, que funciona. En primer lugar produce un importante cambio físico, ya que estiliza el cuerpo y proporciona energía. Pero, sobre todo, provoca en quienes lo practican un cambio mental, emocional y espiritual. Serenidad, autocontrol, calma, relajación, equilibrio, tranquilidad... sn cosas que aporta el yoga, además de fuerza, salud y mejora de la forma física.
Aparte de la práctica física de las asanas, el yoga puede proporcionarnos una herramienta muy valiosa contra el estrés y las preocupaciones: la meditación. En contra de lo que muchos piensa, meditar no consiste en dejar la mente en blanco. Todo lo contrario, los pensamientos pueden fluir libremente, la clave es que la meditación nos ayuda a observarlos con desapego. También nos hace tomar conciencia de nosotros mismos y, en consecuencia, a vivir de una forma más consciente. También nos pone en cotacto con nuestra espiritualidad, algo que en el mundo occidental muchas veces se pierde, produciendo un gran sentimiento de extrañeza, soledad y alienación en la gente.
Meditar, al principio, no es fácil, pero sí muy agradecido. ¿Cómo empezar? Existen cursos específicos, cds guiados que pueden ayudarnos, libros que nos orientan. El Yoga Kundalini es una buena elección para comenzar, ya que en este tipo de yoga toda la práctica está encaminada a una meditación final. Algunos consejos para iniciarse en esta práctica son:
- Buscar un lugar o habitación tranquila, sin ruido y bien ventilada. Si puedes enciende una vela
- Siéntate con las piernas cruzadas y la espalda recta; puedes colocar las manos en las rodillas o en el regazo. Si te cuesta aguantar en esta posición, apóyate en la pared o siéntate en una silla.
- Cierra los ojos y céntrate en el flujo de tu respiración. Una técnica para meditar es contar respiraciones, por ejemplo, hasta diez y volver a empezar.
- Otra técnica consiste en mirar un objeto fijamente (colocado a la altura de los ojos para no forzar el cuello) o repetir un mantra (una palabra o frase) en voz alta o mentalmente. El mantra más potente y universal es Om, la palabra que reúne el universo, el todo.
- Una clave importante es no rechazar los pensamientos, sino dejar que acudan a nosotros sin juzgarlos.
- Al pirncipio lo mejor es comenzar con sesiones de cinco minutos, para ir aumentando el tiempo progresivamente a medida que nos vayamos sientiendo cómodos.
- Si al principio no notas nada especial, no pasa nada, sentarse un rato a solas para estar tranquilo ya produce un efecto muy beneficioso en ti.
Para mí meditar se ha convertido en una práctica placentera y muy beneficiosa. La otra cosa que me hace desconectar absolutamente del estrés y los problemas (me imagino que igual que a vosotros) es viajar. Por si os sirve, he descubierto un portal de viajes muy interesante, donde la gente cuenta sus experiencia, cuelga fotos y te da información muy útil para preparar tu propio viaje: Maravillage.
¿Habéis probado la meditación? ¿Cuáles son vuestras técnicas contra el estrés?