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Artículos - septiembre 2009

# martes, 29 de septiembre de 2009 15:40

¿Queremos photoshop?

Es una práctica tan común entre los diseñadores gráficos y tan requerida por las propias celebrities, que nuestro ojo ya no lo distingue. Pensamos que las modelos de las fotos son tan estupendas como las perciben nuestros ojos, envidiamos sus cuerpos, sus caras, su belleza, su perfección. Pero no reparamos en que no son reales. Todas pasan por el mágico filtro del photoshop, filtro que embellecería igualmente la imagen de cualquiera de nosotros.

 

¿Nos engañan o no dejamos engañar? Creo que ambas cosas, porque todos sabemos que el photoshop se emplea, pero lo olvidamos, nuestros complejos e inseguridades saltan como muelles ante esas maravillosas fotos que nos muestran las revistas o vallas publicitarias.

 

Francia ha reaccionado ante las fantasías de belleza creadas por el photoshop, que tanto daño nos está haciendo, y pretende tomar medidas legales al respecto. ¿El argumento? Los medios de comunicación están ofreciendo una imagen estereotipada pero, sobre todo, falsa, de las mujeres. Podéis comprobarlo en las fotos del post.

 

La polémica la desataba la edición francesa de la revista Elle. Monica Bellucci, Sophie Marceau y Eva Herzigova se atrevían a posar al natural, sin maquillaje ni photoshop. La reacción de las francesas no se hizo esperar: por fin una revista se atrevía a publicar imágenes de mujeres reales, algo que querrían ver más a menudo. Tras la reacción de las francesas de a pie, los parlamentarios proponían una ley que obligue a las publicaciones avisar que las fotos está retocadas con photoshop. En concreto, con este texto: “fotografía retocada para modificar la apariencia física de una persona”.

 

Estaría totalmente de acuerdo con esta ley. Porque las caderas de las mujeres que vemos anunciando cremas anticelulíticas no son reales. Los rostros de las mujeres que anuncian cremas antiarrugas, no son reales. Las pieles, cinturas, bustos, piernas, tripas de las fotografías que solemos ver en las revistas, sobre todo las de los anuncios publicitarios, no son reales. Y tenemos derecho a saberlo. Porque luego una se mira su trasero, su celulitis, sus arrugas o sus kilos de más, y puede llegar a sentirse una fracasada o un horror por no tener un cuerpo perfecto por mucho que se esfuerce.

 

¿No os gustaría saber si la foto de la impresionante mujer que estás viendo, y a la que te gustaría parecerte, está retocada?

 

# jueves, 24 de septiembre de 2009 10:42

Gordos, la película

Pizza.culpa.helado.deseo.chocolate.miedo.burger.familia.palomitas.sexo.alcohol.amor. Ésta es la sinopsis de "Gordos", la última película de Daniel Sánchez Arévalo, el director de la maravillosa "Azul oscuro casi negro". Una comedia dramática que tiene como excusa la obesidad, eso es "Gordos".

Me impresionó verla. Reí y lloré en el cine, me impactó, me removió y me hizo pensar. Mucho. "Gordos" es una película valiente y arriesgada, que habla de los miedos y ansiedades que sufre la gente con sobrepeso, pero también de los miedos y tabúes a los que se enfrenta la gente que convive con estas personas. Es una película divertida, pero también amarga, que trata el tema del sobrepeso con crudeza y sinceridad, sin "vendernos" un final feliz para quienes consiguen adelgazar, pero tampoco para quienes se contentan con su peso...

Porque todos, gordos o delgados, tenemos miedos, alegrías, deseos, complejos, ilusiones. El cuerpo es lo de menos, el peso es lo de menos. En "Gordos" la obesidad se convierte en una metáfora para analizar la sociedad, para mirar hacia dentro. La película gira en torno a una terapia de grupo en la que el propio psicólogo, alto, guapo y delgado, tendrá que enfrentarse a sus propios miedos respecto a la obesidad.

En la película me sorprendió y me encantó Verónica Sánchez. Su actuación me transmitió, me convenció, me emocionó y hasta me hizo llorar. En "Gordos" no hay medias tintas, la realidad se presenta tal cual es, con toda su belleza y toda su crudeza. Y todos podemos sentirnos reflejados en "Gordos", unos desde la delgadez, otros desde el sobrepeso. Lo impactante de la película es que te hace preguntarte, con sinceridad, si tú que estás delgado podrías de verdad salir con alguien obeso, tener sexo con alguien obeso, amar a alguien obeso, aceptar a alguien obeso... Porque a muchos, en el fondo, nos da tanto miedo tener sobrepeso como que las personas que están a nuestro alrededor se conviertan en obesos.

En mi familia todos somos de constitución normal, tirando a delgados, y realmente nunca he convivido con alguien obeso. Pero en mi entorno sí hay algunas personas así y lo cierto es que son realmente maravillosas. Como madres, como padres, como amigas, como vecinos, como trabajadoras. Pero no puedo opinar desde el punto de vista de marido, pareja o amante.

La terapia en torno a la cual gira la película pretende averiguar los motivos por los cuales los asistentes tienen sobrepeso. Qué les lleva a comer. Lo curioso es que sus miedos son los de todos... y lo que estremece, es que todos podríamos empezar a comer y a engordar por esos mismos motivos.

"Gordos" me ha parecido una película fantástica, una de esas películas que te hacen disfrutar y pensar. Que te entretienen y te emocionan, pero también te mueven los cimientos. Una gota en el océano de irreal belleza que nos rodea, tan cruda y dolorosa la delgadez de unos, como la gordura de otros.

¿La habéis visto? ¿Os ha impresionado tanto como a mí?

 

# martes, 22 de septiembre de 2009 9:35

Los 75 de Sophia Loren

Qué hermosa ha sido y sigue siendo la diva del cine italiano. Tres cuartos de siglo lleva trabajando en la interpretación sin haber sucumbido a las modas, la fama o las tiranías de la belleza. Sophia Loren siempre ha sido fiel a sí misma, a su estilo, su cuerpo y sus propios criterios estéticos. Y ésa, en mi opinión, ha sido la clave de su eterno atractivo. En el caso de la italiana, la belleza exterior se potenciaba por una profunda sabiduría y belleza interior.

Según sus propias palabras, "las dos grandes ventajas que tive al nacer son haber nacido sabia y haber nacido pobre". Talento, tesón y una pizca de suerte llevaron a esta joven italiana a lo más alto, a convertirse en uno de los grandes mitos de Holliwood y a ser considerada una de las mujeres más guapas de todos los tiempos.

Pese a que muchas actrices ven reducidos sus contratos a medida que van cumpliendo años, la Loren celebra su 75 cumpleaños entre promociones publicitarias y su participación en el musical Nine, junto a Nicole Kidman y Penélope Cruz. Aunque la edad ya se nota visiblemente en su físico, la italiana sigue conservando sus maravillosos ojos rasgados y su carnosa boca, siempre maquillados por ella misma. Su voluptuosos escote sigue siendo aún hoy uno de sus mayores atractivos.

Viuda del productor Carlo Ponti, con el el que tuvo dos hijos, Sophia Loren mantuvo siempre una estable y tranquila vida amorosa, sin escándalos ni romances, aunque muchos galanes de la época la pretendiera. Sophia fue siempre fiel a Carlo, "es un divertimento al que yo no juego", dijo una vez cuando le preguntaron acerca del adulterio.

 La diva italiana, una de esas "mujeres de verdad", con curvas y una gran personalidad, habla varios idiomas y tiene a sus espaldas una interesante vida que contar. De piernas y busto aun dignos de ser admirados, Sophia Loren continúa, a sus 75 años, siendo todo un mito erótico. A mí, de mayor, me gustaría ser como ella.

¿Os gusta Sophia Loren?

 

 

 

 

# jueves, 17 de septiembre de 2009 9:52

Dejar de fumar

Si éste es uno de vuestro propósitos para la nueva temporada, lo vais a tener más facil, ya que la Ministra de Sanidad pretende ampliar la Ley Antitabaco. El objetivo de Trinidad Jiménez es prohibir que se fume en todos los espacios públicos, sitios de ocio y restaurantes. La medida aún se encuentra en fase de negociación con los principales sectores afectados, sobre todo la hostelería.

Sé que mucha gente teme que sus negocios se vean muy afectados por esta posible ley, y en los timpos que corren, lo último que necesitan son más motivos para ahuyentar a la clientela. Sin embargo, yo soy de las que se alegrarían si esta medida se hace realidad. He sido fumadora social pero lo dejé completamente hace años y, como suelen decir de los ex fumadores, me he convertido en una militante antitabaco más radical que los que nunca han fumado.

Seguramente al principio esta medida sería problemática, pero, igual que en otros países europeos, nos acabaríamos acostumbrando. A diferencia de la primera Ley, que daba la opción a los restaurantes o cafeterías de decidir si eran espacios libres de humos o no, con esta ampliación de la norma todos los locales sin excepción tendrán que respetar la medida. Todos seguiremos desayunando, comiendo, cenando o tomando algo en estos locales aunque no se pueda fumar. Lo que sí creo que habrá es más gente en la puerta calmando el vicio.

Para muchos no será lo mismo irse a tomar una copa o un café, a divertirse o simplemente charlar, sin la compañía del cigarro, que tanto parece invitar a la calma y las confesiones. Pero creo que incluso esta medida, aún en contra de su voluntad, será una buena inversión en la salud de todas estas personas. Y, sobre todo, será un alivio para todo el personal no fumador que trabajan en hostelería y que tiene que soportar horas y horas aspirando los humos ajenos.

Para quienes no fumamos, desayunar en una cafetería llena de humo es un infierno. Yo prefiero no entrar. Comer o cenar aspirando a tu lado el humo de alguien que fuma resulta muy incómodo. Y algunos garitos de copas se convierten en gigantes ceniceros dada la concetración de humos y la falta de ventilación. A mí personalmente me asquea llegar a casa con la ropa, el pelo y el cuerpo oliendo a tabacazo.

El hecho de que cada vez se pueda fumar en menos lugares públicos hará que, si no lo dejan, al menos mucha gente fume menos. Y eso nos beneficia a todos, tanto fumadores como no fumadores. Porque el tabaco, en mi opinión, es una droga dura, de esas que matan lentamente y en silencio, de esas que te enganchan y se aferran a tus neuronas para impedirte escapar.

No me parecería mal que esta ampliación de la ley permitiese la existencia de locales exclusivos para fumadores, en los que tanto el personal como los clientes fumaran a su antojo; cada individuo debe tener libertad para elegir sobre su salud y su ocio. Pero en los locales "mixtos" sí me parecería bien esta prohibición para que no se dieran casos tan esperpénticos como el de la cafetería de mi gimnasio, un local pequeñísimo y sin ventilación donde estaba permitido fumar. Si por casualidad después de haber estado haciendo una clase de spinning o unos relajantes estiramientos se te ocurría entrar a tomarte algo, casi vomitabas al recibir el impacto del humo en los pulmones expandidos por el ejercicio. Tampoco era muy agradable irte al vestuario con la ropa de deporte oliendo a humo.

¿Qué os parece este proyecto de ampliación de la Ley Antitabaco?

# martes, 15 de septiembre de 2009 12:23

Famosos cambios de peso

Me pregunto cómo harán las famosas para subir y bajar tanto de peso sin que se les quede el cuerpo hecho un asco. A lo mejor mi piel es de mala calidad, pero cada vez que sufro una involuntaria subida o bajada de peso lo pago con unas cuantas nuevas estrías en el trasero o las caderas. Y mis cambios entran dentro de lo normalito: dos o tres kilos arriba o abajo. Y lo mismo me pregunto de las modelos, que suelen adelgazar aún más cuando tienen que desfilar o hacer alguna campaña importante.

Me imagino que tanto modelos como famosas deben tener médicos, nutricionistas o buenos esteticistas que las provean de vitaminas, suplementos, dietas o cuidados que eviten el deterioro de la piel y el cuerpo frente a todos estos cambios. Porque seguro que todas habréis experimentado la típica caída del pelo cuando no te alimentas bien o pasas por una época de estrés. ¿Cómo pueden conservar el pelo, uñas y piel en tan buen estado estando tan flacas o sometiéndose a grandes cambios de peso? Una vez más, creo que la explicación está en profesionales que vigilan que en sus cuerpos, aunque delgados, no haya escasez de vitaminas, minerales y otras sustancias. Eso o, como ya he dicho antes, que mi piel sea una birria o que ya tenga una cierta edad...

Uno de los cambios de peso que más me ha impactado en las famosas es el que ha experimentado varias veces Renée Zellweger, que tuvo que engordar más de 10 kilos para meterse en el papel de Bridget Jones. Kilos que cogía a base de hamburguesas, donuts y coca cola (qué poco saludable) y que luego perdía en poco tiempo hasta lucir una delgadez exagerada (como en Cabaret).

Al menos Reneé lo hizo por motivos de guión y, me imagino, que con el asesoramieto de un buen endocrino o especialista en nutrición. Pero respecto a otras muchas famosas, parece que, según aumenta su fama, disminuye su masa corporal. Como en el caso de Chistina Ricci, Lindsay Lohan o Mischa Barton, quien sube y baja de peso según su estado de ánimo, me temo.

Qué tirana entonces la fama si esta regla es así. Y qué poco saludable para quienes tienen tendencia a engordar, ya que les presupongo una dieta permanente y esfuerzos extra en función de estrenos, reportajes o trabajos varios. Sobre todo porque las rápidas bajas de peso son las peores para la piel y le organismo. Según me decían un endocrino y un experto en ejercicio, uno no puede pretender perder el peso que le sobra en unos meses cuando ha tardado años en cogerlo. La bajada debe ser casi tan lenta y progresiva como el aumento, sobre todo cuando hablamos de un sobrepeso importante.

Como yo no cuento con un asesoramiento permanente respecto a los aspectos estéticos de mi cuerpo, intentaré mantenerme en el peso e hidratar bien mi piel para no darle más cancha a las estrías.

¿Sois de los que sufrís habituales cambios de peso? ¿Cómo se os queda el "body"?

# jueves, 10 de septiembre de 2009 15:39

Bendito gimnasio

Porque nos ayudas a contrarrestar los excesos. Porque nos desentumeces el cuerpo tras las largas jornadas laborales. Porque nos permites disfrutar de la buena mesa sin andar contando calorías. Porque nos redescubres nuestros pobres cuerpos maltrechos por el sedentarismo. Porque nos regalas energía y buen humor, nos calmas las angustias y el estrés. Porque sintonizas cuerpo y mente. Porque nos regalas tiempo para uno mismo, tan escaso en nuestros días. Porque nos enseñas, en cada visita, que el cuerpo está hecho para el movimiento, y que con éste, florece, se rejuvenece y vuelve la alegría. Porque nos regalas compañía, conversación y, tal vez, amistad.

Nada como hacer ejercicio al aire libre, cerca del mar o la montaña; incluso en un parque. Pero la ciudad, el trabajo y las obligaciones no siempre nos permiten disponer de nuestro tiempo; o ni siquiera los tenemos cerca. Los meses de frío también hacen más difícil el deporte fuera. Los gimnasios, las escuelas de baile o artes marciales, los centros de yoga o los polideportivos se presentan entonces como pequeños oasis para nuestro cuerpo y nuestra mente. Sin ellos, la frase "del trabajo a casa y del sofá a la cama", sería una realidad para demasiada gente.

Para mí, que trabajo todo el día sentada frente a un ordenador, el gimnasio es una auténtica terapia. Me vuelve a conectar con mi cuerpo, ayudándome a compensar tantas horas horas de oxidación en una silla, y me ayuda a desconectar del trabajo y las preocupaciones. Me hace salir de mi realidad, ver y hablar con otras personas, me hace moverme de una forma beneficiosa para mí y ¡mis curvas! Me demuestra cada día que con ejercicio, mi salud es mejor. Hoy mismo hablaba con dos mujeres, una de ella joven y otra de mediana edad, que llevaban más de 10 años sin hacer nada de ejercicio. Una de ella me decía que necesitaba volver a descubrir su cuerpo, que lo tenía totalmente abandonado. Se sentía sin fuerzas y sin energía. 

En general, la gente que va al gimnasio tiene buen humor, se siente más ágil y más joven, más atractiva incluso en su día a día. Llegamos con caras de acelga, arrastrando el cuerpo por el cansancio y la pereza, y nos vamos a nuestras casas sonrientes, llenos de alegres endorfinas, con energías renovadas y la mente tranquila y en orden. ¿Se puede pedir más? No hay terapia más barata, no hay tratamiento de belleza más efectivo, no hay actividad más desestresante.

La pereza... A todos nos cuesta arrancar para ir al gimnasio, pero todos los que vamos habitualmente sabemos lo bien que se siente uno después. Para mí, el momento de la ducha es el mejor. Siempre soy otra persona diferente cuando regreso a mi casa. Es cierto que mucha gente abandona el gimnasio porque se aburre, odia el ejercicio, le supone demasiado esfuerzo o siente que no consigue lo que quería. Por eso es importante elegir bien club al que nos vamos a apuntar: que esté cerca de casa o el trabajo, que tenga una buena oferta de clases colectivas, que las instalaciones sean agradables. Para mí, elegir un gimnasio es como elegir una casa: te tiene que apatecer estar allí nada más entrar.

Pedir orientación. Una clave importante para comenzar con buen pie en el gimnasio y no abandonar, es pedir consejo a los profesionales que trabajan en él. Si hace mucho que no hacemos ejercicio, hay que empezar con ejercicios y clases muy suaves. También es importante saber qué tipo de entrenamiento debemos seguir para conseguir nuestros objetivos: ganar masa muscular, adelgazar, mejorar nuestra forma general, combatir el estrés... Hay que ponerse en manos de quienes saben. Los objetivos deben ser pequeños y a medio plazo: en una semana no puede uno recuperar el tiempo perdido, tener la forma de los 20 años y perder el peso que hemos ido ganando durante años.

¿También sois fans del gimnasio?

 

 

# martes, 08 de septiembre de 2009 10:11

El bello michelín

Algo está cambiando en los cánones de belleza. El pasado mes de agosto, la versión americana de la revista Glamour publicaba una foto de la modelo Lizzi Miller. La novedad está en que la chica aparecía en tanga, muy sonriente, y con un con visible michelín en la tripa. Más o menos la imagen de cualquier mujer de a pie.

Las lectoras de la revista, cuyos cuerpos se identificaban mucho más con el de Lizzi que con el de la mayoría de modelos habituales, reaccionaron ante las imágenes con júbilo y emoción. De hecho, el blog de la revista recibió más de 200.000 visitas. La directora de la revista, Cindy Leivi, anunció que a partir de ahí habría más modelos de la talla 44 en Glamour USA. En mi opinión, también haría falta ver modelos de la talla 42 y 40, porque lo normal es de 38 para abajo, sobre todo en las pasarelas.

Curiosamente estoy leyendo un libro muy interesante sobre cánones estéticos: La ciencia de la belleza, de Ulrich Renz. ¡No tenía ni idea de la cantidad de estudios científicos que se han hecho sobre los cánones de belleza! Los resultados son francamente sorprendentes. En general, la mayoría de la población, aun siendo de razas o lugares diferentes, encuentra bellos los mismos tipos de rostros. Y éstos suelen ser, sobre todo en las mujeres, los que presentan rasgos más aniñados y simétricos. El autor del libro también resulta franco: la personalidad y el interior hacen real o no la belleza exterior, pero ésta no le pasa desapercibida a nadie, al menos a primera vista. Según este autor la belleza tiene algo irresistible para cualquier ser humano.

Aún estoy leyendo el libro, cuando lo termine os contaré mis conclusiones y las del autor. Volviendo al tema que nos ocupa, no creo que la belleza, ni siquiera desde el punto de vista científico, esté en los escuchimizados cuerpos de la mayoría de las modelos y actrices. Por supuesto, un cuerpo esbelto y bien formado resulta elegante y bello; por eso las modelos lucen bien las creaciones de los diseñadores. Tengo claro que las mujeres altas y delgadas (dotadas así por la naturaleza) son las adecuadas para esa profesión, pero sin caer en los excesos. Pero también tengo claro que donde esté Scarlett Johansson, todo pecho y curvas, que se quiten las demás.

Es cierto que esta chica no tiene michelines, pero sí tiene un cuerpo más que generoso, del que muchas veces las mujeres renegamos en busca de ese modelo de delgadez que se nos impone desde los medios de comunicación. ¿Y qué hay de la modelo objeto de la polémica? Lizzi Miller tiene una talla 44-46 (la media de la mujer americana), practica a menudo deporte y recibe clases de baile. Es decir, se trata de una mujer sana y activa, bella y feliz en su peso. El objetivo de la publicación al sacarla era mostrar la belleza real, como hace Dove en sus exitosas campañas publicitarias.

"He sido esa niña que mira las revistas intentando buscar a alguien que se pareciera un poco a mí. Y al no lograrlo, pensé que había algo equivocado en mi aspecto", dice Lizzy. Creo que eso es lo que nos pasa a la mayoría de las mujeres: en los medios de comunicación no vemos chicas como nosotras como ideales de belleza, lo que nos lleva a querer cambiar nuestro aspecto a toda costa. Miller afirmaba haberse emocionado con la reacción del público, y dice haberse aceptado y querer su cuerpo. En mi opinión, tiene un cuerpo precioso, que a cualquier hombre le resutaría sexy y femenino. ¿Por qué no entonces a nosotras mismas?

Menos mal que andan por ahí mujeres famosas como Beyoncé o Jennifer López para recordarnos que se puede una sentir guapa, triunfar en la vida, ser amada y válida sin tener que lucir unas medidas de modelo (con el hambre que pasan la spobrecitas...).

Según los expertos esta pequeña victoria contra la presión de ser delgadas y perfectas no va a derrumbar el ideal de belleza del mundo de la moda, pero sí es un paso hacia delante. La reacción de las lectoras americanas de Glamour también ha hecho que la dirección de la revista se replantee su enfoque y trate de mostrar mujeres más reales.

En mi opinión la cuestión de la moda es compleja y resulta fácil ser utópico y poco realista al respecto. Creo que una mujer alta y esbelta muestra mejor la ropa sobre una pasarela, porque hace que el público se fije más en el traje que en sus sinuosas curvas, y no es ese el objetivo del diseñador. Pero no creo tampoco que las mujeres deban convertirse en perchas de huesos y piel, que en mi opinión llegan a desmerecer los trajes que llevan con su aspecto enfermizo e irreal. En lo que sí creo es en la postura que ha adoptado Glamour USA: en mostrar a más mujeres reales en su publicación. Porque el mundo está lleno de mujeres gorditas, delgadas, altas, bajitas, atléticas, curvilíneas... y todas ellas tienen derecho a sentirse a gusto en su piel (precisamente el título del reportaje protagonizado por Miller).

¿Estáis de acuerdo en mostrar a más mujeres reales en el mundo de la moda?

 

# jueves, 03 de septiembre de 2009 17:00

Vuelta al 'redil alimenticio'

Me encanta esta expresión, que utiliza una amiga mía cuando se está pasando un poco con las comilonas o los caprichos. Después del verano, la mayoría necesitamos volver al "redil alimenticio", del que nos hemos "descarriado" durante las vacaciones. Saltarse los horarios, desayunar 'a la americana', abusar de los helados y los dulces, aficionarse a la paella y al chiringuito, tomar cañas o cócteles a cualquier hora...

Volver a la cruda realidad no es fácil. Ensaladas, legumbres, comidas ligeritas, yogures desnatados, cenas frugales... atrás quedaron los días de mojitos y paellas. Pero hace bien. Cuando termino las vacaciones hasta me apetece volver a mi rutina y a mis buenos hábitos. Y a los que intentan alargar las bondades del verano, por todas partes los medios de comunicación les recuerdan que hay que volver a portarse bien.

Normalmente, con volver a los horarios de comidas y ajustar las cantidades, uno recupera la figura y ayuda al organismo a depurarse de los excesos. Ponerse a hacer dieta después del verano me parece una tortura, bastante tiene uno ya con volver al trabajo y a las obligaciones diarias. Pero sí he visto una dieta que me apetece seguir: una sobre alimentos que te suben la moral para superar la 'depresión post verano'.

¿Cuáles son? El plátano por su contenido en triptófano, imprescindible para la producción de serotinina, que favorece el bienestar emocional y el sueño. El queso fresco (de cabra, mozzarella, feta), ricos también en triptófano y vitamina B12, cuyo déficit provoca mal humor; El germen de trigo, rico en vitamina E, B y magnesio, con gran poder antioxidante; las nueces, ricas en antioxidantes y beneficiosas para el sistema inmunitario; los garbanzos, que estabilizan la tasa de azúcar en sangre, evitan el cansancio y cuidan el sistema nervioso; el pescado azul, que refuerza las células cerebrales.    

¿Habéis vuelto ya al redil alimenticio?

# martes, 01 de septiembre de 2009 11:43

El resurgir de Nacho Cano

"Para vencer la depresión hay que convertirse en un atleta". Éste es el consejo que un médico le dio a Nacho Cano, que atravesaba por un gran depresión a causa de un problema de salud que le había producido insomio y dolor crónico. Y lo hizo: Nacho descubrió el yoga bikram -que se practica a 42º y con un 50% de humedad-, con el que consiguió "sudar" la ansiedad y dejar de tomar la cantidad antidepresivos y ansiolíticos que necesitaba para poder soportar el día a día.

"Cuando le ves las orejas al lobo entiendes que se necesita volver a lo que uno realmente es. Y eso está relacionado con dónde vives, lo que comes, qué respiras y hasta con lo que hablas...". Éstas son palabras extraídas de la entrevista a Nacho Cano, publicada en una conocida revista, y una de las más interesantes que leído últimamente. En la misma revista también entrevistan a Paulo Coelho, el guía espiritual-literario de millones de personas en todo el mundo, y que recurrió a la palabra para sanar sus dolores del alma. El trío lo cierra Edurne Pasabán, la alpinista española, y una de las mejores del mundo, que también dice haber pasado por una gra depresión de la que la montaña la ayudó a salir.

Caer en una depresión es muy fácil. Salir no lo es tanto, pero se puede. Nacho Cano y Edurne son el mejor ejemplo de que se puede conseguir. Y la clave, como al final demuestran ellos mismos, no está en los medicamentos (Nacho dice haber estado tan enganchado como Michael Jackson), sino en el esfuerzo personal, en pasar por el infierno en lugar de eludirlo para poder renacer. "En el fondo, dice Nacho, "todos los problemas son bloqueos energéticos, así que necesitas activar la circulación a tope para que esos canales de energía se abran". Esto lo conseguía el compositor dándose duchas de agua helada y sudando con el bikram. "Otra cosa importante es la alimentación -dice-. Yo ya no tomo alcohol, ni cafeína ni azúcar". Estoy de acuerdo con él.

Por mi propia experiencia -yo también pasé por un depresión en mi juventud-, el deporte ayuda muchísimo, ya que consigue devolverle al cuerpo la vida y la energía que la depresión le arrebatan. Cuando uno se siente así, las fuerzas desaparecen y no querría más que dormir; pero hay que hacer todo lo contrario: moverse. Como cada uno pueda: andando, corriendo, yendo a un gimnasio o saltando a la comba si hace falta. Cuando además hay una enfermedad, como en el caso de Nacho Cano (le operaron tres veces por un problema de estómago, dejándole sin apenas capacidad respiratoria, grandes dolores y una limitada esperanza de vida) hay que cambiar los hábitos´. El trío alcohol, tabaco y azúcar es uno de los más peligrosos.

¿Por qué el azúcar? Porque el blanco, presente en la mayoría de los alimentos envasados (leed las etiquetas), es una sustancia química sin ningún valor nutricional pero que puede llegar a ser muy perjudicial para el organismo. Eliminarlo o al menos sustituirlo por azúcar integral o miel, y comer más sano, pueden cambiar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra energía, limpiándonos desde dentro.

El testimonio de Nacho Cano me ha impactado y ha reafirmado mis creencias en un estilo de vida más sano, en el que el ejercicio físico tenga una presencia fundamental. El yoga ha sido también para mí un gran descubrimiento. Cualquier estilo (Hatah, Kundalini, Ashtanga, Bikram) me parece beneficioso, ya que todos estimulan el organismo desde dentro, masajeando los órganos internos con las asanas, activando el metabolismo, oxigenando el cuerpo mediante la respiración, calmándonos, proporcionándonos paz y ayudándonos a descubrir nuestra parte más espiritual.

No todos podemos irnos a vivir a Ibiza, frente al mar, o tener una huerta propia como Nacho Cano. Pero sí podemos hacer ejercicio (¿por qué no yoga?), incluir en nuestra dieta más alimentos biológicos y menos manufacturados, dejar de fumar y beber, y tratar de encontrarnos con nosotros mismos.

¿Lleváis un estilo de vida saludable?

 

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