"Para vencer la depresión hay que convertirse en un atleta". Éste es el consejo que un médico le dio a Nacho Cano, que atravesaba por un gran depresión a causa de un problema de salud que le había producido insomio y dolor crónico. Y lo hizo: Nacho descubrió el yoga bikram -que se practica a 42º y con un 50% de humedad-, con el que consiguió "sudar" la ansiedad y dejar de tomar la cantidad antidepresivos y ansiolíticos que necesitaba para poder soportar el día a día.
"Cuando le ves las orejas al lobo entiendes que se necesita volver a lo que uno realmente es. Y eso está relacionado con dónde vives, lo que comes, qué respiras y hasta con lo que hablas...". Éstas son palabras extraídas de la entrevista a Nacho Cano, publicada en una conocida revista, y una de las más interesantes que leído últimamente. En la misma revista también entrevistan a Paulo Coelho, el guía espiritual-literario de millones de personas en todo el mundo, y que recurrió a la palabra para sanar sus dolores del alma. El trío lo cierra Edurne Pasabán, la alpinista española, y una de las mejores del mundo, que también dice haber pasado por una gra depresión de la que la montaña la ayudó a salir.
Caer en una depresión es muy fácil. Salir no lo es tanto, pero se puede. Nacho Cano y Edurne son el mejor ejemplo de que se puede conseguir. Y la clave, como al final demuestran ellos mismos, no está en los medicamentos (Nacho dice haber estado tan enganchado como Michael Jackson), sino en el esfuerzo personal, en pasar por el infierno en lugar de eludirlo para poder renacer. "En el fondo, dice Nacho, "todos los problemas son bloqueos energéticos, así que necesitas activar la circulación a tope para que esos canales de energía se abran". Esto lo conseguía el compositor dándose duchas de agua helada y sudando con el bikram. "Otra cosa importante es la alimentación -dice-. Yo ya no tomo alcohol, ni cafeína ni azúcar". Estoy de acuerdo con él.
Por mi propia experiencia -yo también pasé por un depresión en mi juventud-, el deporte ayuda muchísimo, ya que consigue devolverle al cuerpo la vida y la energía que la depresión le arrebatan. Cuando uno se siente así, las fuerzas desaparecen y no querría más que dormir; pero hay que hacer todo lo contrario: moverse. Como cada uno pueda: andando, corriendo, yendo a un gimnasio o saltando a la comba si hace falta. Cuando además hay una enfermedad, como en el caso de Nacho Cano (le operaron tres veces por un problema de estómago, dejándole sin apenas capacidad respiratoria, grandes dolores y una limitada esperanza de vida) hay que cambiar los hábitos´. El trío alcohol, tabaco y azúcar es uno de los más peligrosos.
¿Por qué el azúcar? Porque el blanco, presente en la mayoría de los alimentos envasados (leed las etiquetas), es una sustancia química sin ningún valor nutricional pero que puede llegar a ser muy perjudicial para el organismo. Eliminarlo o al menos sustituirlo por azúcar integral o miel, y comer más sano, pueden cambiar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra energía, limpiándonos desde dentro.
El testimonio de Nacho Cano me ha impactado y ha reafirmado mis creencias en un estilo de vida más sano, en el que el ejercicio físico tenga una presencia fundamental. El yoga ha sido también para mí un gran descubrimiento. Cualquier estilo (Hatah, Kundalini, Ashtanga, Bikram) me parece beneficioso, ya que todos estimulan el organismo desde dentro, masajeando los órganos internos con las asanas, activando el metabolismo, oxigenando el cuerpo mediante la respiración, calmándonos, proporcionándonos paz y ayudándonos a descubrir nuestra parte más espiritual.
No todos podemos irnos a vivir a Ibiza, frente al mar, o tener una huerta propia como Nacho Cano. Pero sí podemos hacer ejercicio (¿por qué no yoga?), incluir en nuestra dieta más alimentos biológicos y menos manufacturados, dejar de fumar y beber, y tratar de encontrarnos con nosotros mismos.
¿Lleváis un estilo de vida saludable?