Me pregunto cómo harán las famosas para subir y bajar tanto de peso sin que se les quede el cuerpo hecho un asco. A lo mejor mi piel es de mala calidad, pero cada vez que sufro una involuntaria subida o bajada de peso lo pago con unas cuantas nuevas estrías en el trasero o las caderas. Y mis cambios entran dentro de lo normalito: dos o tres kilos arriba o abajo. Y lo mismo me pregunto de las modelos, que suelen adelgazar aún más cuando tienen que desfilar o hacer alguna campaña importante.
Me imagino que tanto modelos como famosas deben tener médicos, nutricionistas o buenos esteticistas que las provean de vitaminas, suplementos, dietas o cuidados que eviten el deterioro de la piel y el cuerpo frente a todos estos cambios. Porque seguro que todas habréis experimentado la típica caída del pelo cuando no te alimentas bien o pasas por una época de estrés. ¿Cómo pueden conservar el pelo, uñas y piel en tan buen estado estando tan flacas o sometiéndose a grandes cambios de peso? Una vez más, creo que la explicación está en profesionales que vigilan que en sus cuerpos, aunque delgados, no haya escasez de vitaminas, minerales y otras sustancias. Eso o, como ya he dicho antes, que mi piel sea una birria o que ya tenga una cierta edad...
Uno de los cambios de peso que más me ha impactado en las famosas es el que ha experimentado varias veces Renée Zellweger, que tuvo que engordar más de 10 kilos para meterse en el papel de Bridget Jones. Kilos que cogía a base de hamburguesas, donuts y coca cola (qué poco saludable) y que luego perdía en poco tiempo hasta lucir una delgadez exagerada (como en Cabaret).
Al menos Reneé lo hizo por motivos de guión y, me imagino, que con el asesoramieto de un buen endocrino o especialista en nutrición. Pero respecto a otras muchas famosas, parece que, según aumenta su fama, disminuye su masa corporal. Como en el caso de Chistina Ricci, Lindsay Lohan o Mischa Barton, quien sube y baja de peso según su estado de ánimo, me temo.
Qué tirana entonces la fama si esta regla es así. Y qué poco saludable para quienes tienen tendencia a engordar, ya que les presupongo una dieta permanente y esfuerzos extra en función de estrenos, reportajes o trabajos varios. Sobre todo porque las rápidas bajas de peso son las peores para la piel y le organismo. Según me decían un endocrino y un experto en ejercicio, uno no puede pretender perder el peso que le sobra en unos meses cuando ha tardado años en cogerlo. La bajada debe ser casi tan lenta y progresiva como el aumento, sobre todo cuando hablamos de un sobrepeso importante.
Como yo no cuento con un asesoramiento permanente respecto a los aspectos estéticos de mi cuerpo, intentaré mantenerme en el peso e hidratar bien mi piel para no darle más cancha a las estrías.
¿Sois de los que sufrís habituales cambios de peso? ¿Cómo se os queda el "body"?