Es una práctica tan común entre los diseñadores gráficos y tan requerida por las propias celebrities, que nuestro ojo ya no lo distingue. Pensamos que las modelos de las fotos son tan estupendas como las perciben nuestros ojos, envidiamos sus cuerpos, sus caras, su belleza, su perfección. Pero no reparamos en que no son reales. Todas pasan por el mágico filtro del photoshop, filtro que embellecería igualmente la imagen de cualquiera de nosotros.
¿Nos engañan o no dejamos engañar? Creo que ambas cosas, porque todos sabemos que el photoshop se emplea, pero lo olvidamos, nuestros complejos e inseguridades saltan como muelles ante esas maravillosas fotos que nos muestran las revistas o vallas publicitarias.
Francia ha reaccionado ante las fantasías de belleza creadas por el photoshop, que tanto daño nos está haciendo, y pretende tomar medidas legales al respecto. ¿El argumento? Los medios de comunicación están ofreciendo una imagen estereotipada pero, sobre todo, falsa, de las mujeres. Podéis comprobarlo en las fotos del post.
La polémica la desataba la edición francesa de la revista Elle. Monica Bellucci, Sophie Marceau y Eva Herzigova se atrevían a posar al natural, sin maquillaje ni photoshop. La reacción de las francesas no se hizo esperar: por fin una revista se atrevía a publicar imágenes de mujeres reales, algo que querrían ver más a menudo. Tras la reacción de las francesas de a pie, los parlamentarios proponían una ley que obligue a las publicaciones avisar que las fotos está retocadas con photoshop. En concreto, con este texto: “fotografía retocada para modificar la apariencia física de una persona”.
Estaría totalmente de acuerdo con esta ley. Porque las caderas de las mujeres que vemos anunciando cremas anticelulíticas no son reales. Los rostros de las mujeres que anuncian cremas antiarrugas, no son reales. Las pieles, cinturas, bustos, piernas, tripas de las fotografías que solemos ver en las revistas, sobre todo las de los anuncios publicitarios, no son reales. Y tenemos derecho a saberlo. Porque luego una se mira su trasero, su celulitis, sus arrugas o sus kilos de más, y puede llegar a sentirse una fracasada o un horror por no tener un cuerpo perfecto por mucho que se esfuerce.
¿No os gustaría saber si la foto de la impresionante mujer que estás viendo, y a la que te gustaría parecerte, está retocada?