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Artículos - octubre 2009

# miércoles, 28 de octubre de 2009 13:58

La depresión, en alza

La ansiedad, la depresión y el estrés están acaparando las consultas de asistencia psiquiátrica, lo que ocasiona que los especialistas cada vez tengan menos tiempo para atender a los enfermos mentales graves. La crisis, que se ha sumado a la estresante vida que soportamos, está entre los causantes del problema. Y no me extraña, porque cada día son más las personas que pierden su empleo.

La otra cara de esta nefasta moneda es el inusitado interés del mundo occidental por todo tipo de terapias, sobre todo orientales, para calmar el cuerpo y la mente. Como explicaban los expertos que participaron el pasado 24 de cotubre en el XIII Congreso Nacional de Psiquiatría, "no hay salud, sin salud mental".

Según el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB), Julio Bobes, "muchos de los enfermos mentales graves tienen dificultades para ser atendidos por la invasión de personas que acuden con problemas mentales comunes", como la depresión, cuadros de ansiedad y estrés.

"Hemos pasado de trabajar sólo con los enfermos graves hace dos décadas a que ahora más de la mitad de los tratamientos sean de trastornos mentales comunes", ha señalado Saiz, quien opina que sería necesaria mejorar la coordinación con la asistencia primaria para que asumiera gran parte de estos casos.

Detrás de esta situación, según explica este experto, también esta el hecho de que los españoles por fin estamos aceptando que no pasa nada por ir al psicólogo, que es otro médico más que puede ayuranos cuando solos no podemos. Pero, ¿nos hemos ido al extremos contrario y ante cualquier contrariedad nos declaramos en "estado depresivo"? ¿Estamos evadiendo la realidad?

Soy firme partidaria de acudir al psicólogo e incluso al psiquiatra cuando existe un problema psicológico que no podemos resolver solos. Llevo toda la vida oeyendo a gente decir que ellos no necesitaban ir al "loquero"..., porque nunca habían pasado por un cuadro de ansiedad o depresión. Pero le puede pasar a cualquiera, y más actualmente. Según este especialista, "uno de cada seis españoles ha padecido, padece o padecerá un trastorno mental a lo largo de su vida". Y estos trastornos pueden producir discapacidad, pérdida de calidad de vida, sufrimiento, aislamiento social y hasta mortalidad por suicidio.

En el congreso se presentó también un estudio que concluye que "el 30 por ciento de la población femenina tiene riesgo de padecer un trastorno de conducta alimentaria y un 5 por ciento de las adolescentes y jóvenes tienen este trastorno". Demasiadas. Entre las causas que han provocado estas cifras se cita el culto a la delgadez, la exposición en los medios de comunicación de determinados contenidos relacionados con los desórdenes alimentarios y cambios en los hábitos alimentarios, como el abandono de la dieta mediterránea, no comer en familia y la abundancia de comida basura.

Creo que actualmente, dada la situación económica que estamos pasando es fácil, como mínimo, padecer estrés o ansiedad. Por eso me parece tan importante la prevención. Y ésta pasa, en mi opinión, por llevar una vida lo más saludable posible. El ejercicio y la dieta, como siempre, son la clave. Practicar una disciplina milenaria como el yoga o el tai chi puede ayudarnos a "desconectar" la mente y fortalecer el cuerpo. A mí practicar yoga e ir al gimnasio me ayuda a mantener el equilibrio entre cuerpo y mente. En casa se piensa demasiado... Y si no hay dinero para un gimnasio, salir a caminar o a correr puede ser una excelente terapia

¿Tenemos ahora más problemas mentales que nunca?

 

# domingo, 25 de octubre de 2009 17:42

¿Obeso yo?

Aunque no comamos demasiado bien o no hagamos el ejercicio suficiente, pensamos que la obesidad es un problema de otros. De "esa gente" que come son control, tiene algún problema psicológico o no se preocupa por su salud. Nos equivocamos. EEUU, con 127 millones de personas con sobrepeso, es el ejemplo de que un país puede enfermar si su dieta y su hábitos no son saludables. La OMS ya ha calificado a la obesidad como "la epidemia del siglo XXI". En España, las cifras empiezan a ser preocupantes: un 14,5% de adultos con obesidad, un 38,5% con sobrepeso, y uno de cada cuatro niños también con obesidad. Parece que ya no nos salva ni la dieta mediterránea.

Para los expertos, ésa es precisamente la clave de este mal: la degradación de nuestra dieta tradicional. El sedentarismo es el otro pilar sobre el que se va asentando cómodamednte la obesidad. Cada vez comemos peor y nos movemos menos. Y precisamente en España, el país de la cocina sana y mediterránea.

El asunto comienza a ser tan preocupante, que medios de comunicación como TVE 1 emiten cada vez más reportajes sobre el probelma del sobrepeso. Como "Vamos a más", que recorrió la pasada semana las comunidades autónomas con más obesos de España.

También comienzan a proliferar los estudios que tratan de averiguar las causas y soluciones de esta epidemia. Los habitantes de la localidad malagueña de Pizarra son objeto de un estudio que analiza las causas y consecuencias del aumento de peso de los andaluces, mientras que un estudio de la universidad de Las Palmas de Gran Canaria sobre la obesidad explica porqué hay pueblos donde uno de cada cuatro habitantes está "gordo".

En Madrid pronto comenzará la segunda fase de una exhaustiva investigación (PRONAF) que tratará de averiguar la mejor combinación de dieta y ejercicio para combatir la obesidad. En este estudio, pionero en España, participan el Inef de Madrid junto con el hospital La Paz y otros equipos de trabajo. Todos ellos respaldados por el Ministerio de Sanidad.

Las conclusiones del programa de TVE1 que os comentaba eran que hemos olvidado la dieta mediterránea y se ha impuesto la comida rápida, los precocinados o la bollería industrial, alimentos, todos ellos, con más calorías y grasas saturadas. "Comando de Actualidad" comprueba, además, cómo sólo cuando es demasiado tarde, cuando llegan las enfermedades asociadas, intentamos poner remedio por la vía rápida, por eso la obesidad llena las consultas de los especialistas.

Actualmente la obesidad y el sobrepeso se combaten con fármacos y cirugía, como el balón intragástrico, uno de los tratamientos que más se utilizan. El reportaje pone de relieve que no hay conciencia del problema de salud pública que tenemos en España, ya que hacemos poco o nada por cambiar un estilo de vida importado que engorda cada vez más a los españoles.

En otro post cité la película "Gordos", que habla, sin tapujos, de personas obesas y muestra claramente los prejuicios que los demás tenemos hacia ellas. En el fondo de este problema hay causas nutricionales, psicológicas, genéticas y relacionadas con hábitos de vida. Pero mucha gente no lo sabe y, para solucionar su problema necesitaría soluciones integrales.

¿Qué pensáis sobre el problema de la obesidad en España? ¿Podríamos llegar a las cifras de EEUU?

 

# miércoles, 21 de octubre de 2009 9:41

Mejora tu vida

No sé si es por la crisis, por la depre post vacacional o la propia del otoño, pero no hago más que ver artículos con consejos para mejorar la vida, estar más felices, más sanos y, de paso, ser más ecológicos. La verdad es que no suelo prestarle mucha atención a este tipo de recomendaciones, las leo y poco más. Pero esta vez he decidido ponerlo en común con vosotr@s. A lo mejor una gota no hace un océano, pero refresca un poco el ambiente.

Allá van las recomendaciones que hacían en una conocida revista:

Cambia los colores oscuros por tonos claros, los primeros "bloquean la regeneración celular"... No sé que hay de científico en esta afirmación, pero sí es verdad que los colores oscuros entristecen. De jovencita casi siempre vestía de negro, pero hace tiempo que prefiero la cromoterapia. Este invierno incluso me voy a atrever con unas medias ¡fucsias! El artículo recomienda usar el color blanco aunque sea en los accesorios. ¿De qué color es vuestro armario de invierno?

- Aceite de germen de trigo. Rico en selenio, zinc, silicio y vitamina B, es buenísimo para la piel y las uñas. La excusa del artículo es mejorar la manicura, pero la verdad es que tanto el germen de trigo como los alimentos de soja y las semillas son excelentes para la salud. Yo suelo añadirle al yogur un poco de germen de trigo o levadura de cerveza.

- Baila en tu casa. A este tipo de prácticas tipo "ponte la música que te guste y muévete" me niego, sobre todo porque aún no tengo cortinas y los vecinos de enfrente pensarían que estoy como una regadera. La intención del artículo es combatir la celulitis a base de movimiento, pero para eso yo prefiero el gimnasio.

- Más fruta y menos azúcar. En este punto sí que estoy totalmente de acuerdo, sobre todo cuando se trata del azúcar blanco. La redactora del artículo dice que eliminar el azúicar refinado de la dieta, incluidos bollos y pasteles, tiene un efecto lifting sobre la piel. No sé si tanto, pero sí es verdad que provoca muchas bajadas de glucosa que al final nos hacen comer más y en su absorción se lleva por delante hasta el calcio. Yo como mucha fruta y, como soy golosa, al menos intento que los dulces que tomo sean naturales o hechos con azúcar de caña o miel.

- Jornada especial. Según el artículo, de vez en cuando hay que sorprenderse a uno mismo con algo especial: una llamada a un amigo, un masaje, una cena... Estoy totalmente de acuerdo. El mal tiempo nos vuelve más perezosos y nos instala en la rutina, pero hay que moverse para ir al cine entre semana, tomarse unas cañas con un amigo, prepararnos algo rico aunque sea sólo para nosotros... Yo intento romper la semana con cosas así y no poner todas las expectativas de ocio en el fin de semana.

-  Deja el coche en casa. Y cámbialo por una caminata. Éste es uno de los puntos que más me gustan. Además, pienso que sí puede cambiar mucho tu vida. Utilizar el coche para todo puede suponernos una gran situación de sedentarismo, sobre todo si nuestro trabajo también lo es. Caminar cada día nos ayuda a consumir más energía, mejora nuestra forma física y cuida nuestro corazón. Si tenéis sobrepeso, lo notaréis enseguida en la báscula.

- Date un baño. No es una medida muy ecológica, pero muy de vez en cuando supongo que no hará daño. En el artículo recomiendan añadir al agua una monda de naranja, que drena los tejidos y evita la retención de líquidos. No sé si se conseguirá tanto, pero el aroma debe resultar delicioso y relajante. A no ser que alguien me invite a su cuarto de baño, por ahora este consejo no lo puedo llevar a la práctica porque no tengo bañera.

¿Qué cosas sencillas mejoran vuestar vida?

 

# lunes, 19 de octubre de 2009 15:38

Agua y chocolate

Una noticia publicada recientemente me ha producido mucha alegría, y me imagino que a todos los amantes del chocolate también se la dará. Según un estudio de la Universidad de Chicago comer chocolate o beber agua alivia el dolor. La clave está en tomarlos en ausencia de apetito. De lo contrario, me temo, más de la mitad de la población se volvería obesa y las reservas de chocolate se agotarían constantemente.

Pero qué gratificante sería, cuando te duele la cabeza, tomarte una oncita de chocolate con un vaso de agua en vez de un ibuprofeno. Qué sano y qué rico. El estudio, publicado en la revista Journal of Neuroscience, es el primero que demuestra este poderoso efecto analgésico, aunque por ahora sólo se ha demostrado en ratas. La conclusión es que el dolor se alivia cuando los roedores comen o beben algo que les resulta placentero.

El proeblema, como he dicho, está en acabar comiendo chocolate o dulce (que produce un efecto similar) cada vez que nos duela algo. Lo ideal sería probar primero con el agua y, en casos extremos, darle al cacao.

Las conclusiones del estudio no vienen sino a confirmar que cuando comemos algo que nos encanta se nos olvida todo, por lo menos mientras estamos con la boca llena. Y esto me recuerda a algo de lo que ya hemos hablado: la "comfort food", es decir, todos aquellos alimentos y platos saludables que nos hacen sentir bien, que nos producen una inmediata sensación de placer y bienestar.

No me suele doler la cabeza, pero cuando note el más mínimo dolor, voy a probar lo del agua y el chocolate a ver si funcionan.

¿Hay algún alimento que os alivie especialmente cuando os duele algo, os sentís mal o estáis bajos de ánimo?

 

# jueves, 15 de octubre de 2009 18:26

El entrenamiento salvaje

Mucho antes de que los gimnasios existieran, los hombres fortalecían su cuerpo en la selva o en el medio, adaptándose a las condiciones que la naturaleza les imponía. Erwan Le Corre, un francés de 37 años, puede considerarase hoy en día el hombre más completo del mundo en preparación física. No utiliza máquinas elípticas, ni pesas, ni cintas de correr, ni plataformas vibratorias u otras cosas por el estilo. Sólo el cuerpo y todo lo que ofrece un entorno salve.

Su aspecto está más que a la altura del sistema de ejercicio que practica: absolutamente atlético y fibroso, sin un gramo de grasa. Pero increíblemente fuerte, ágil y rápido. Su método de enetrenamiento se llama MovNat, es decir, "movimiento natural". Su base de operaciones está en la selva tropical brasileña. Sus "clientes" entrenan en bañador y descalzos. Hay que correr sobre tierra, en el mar, escalar árboles, lanzar piedras, cargar con otros compañeros, saltar grandes alturas sirviéndose de un palo... Como auténticos tarzanes.

Le Corre piensa que nuestro entrenamiento actual está "domesticado" y no nos serviría de mucho en caso de una emergencia real: una inundación, un incendio o cualquier otra catástrofe natural, incluso una guerra. Según Le Corre un cuerpo inteligente sabe cómo convertir la fuerza y la velocidad en un alista interminable de movimientos prácticos. Este entrenador plantea cuestiones como éstas: "a lo mejor tienes unos músculos impresionantes pero ¿podrías subirte a una ventana para sacar a alguien de un edificio en llamas? ¿Nadas todos los días, pero, podrías rescatar a alguien que se está ahogando?

Para este francés, estar en forma no significa levantar grandes pesas o tener un cuerpo espectacular, sino en redescubrir nuestra naturaleza biológica y liberar al salvaje que llevamos dentro. Los mejores deportistas no parecen precisamente deportistas... Saltar, correr, agazaparte, cavar... en las grandes ciudades no necesitamos hacer esas cosas, nuestros cuerpos se han adaptado a un cómodo sedetarismo del que a veces nos escapamos haciendo algo de ejercicio en un gimnasio, una escuela de tenis, una piscina...

Pocos de nosotros se irían a la selva para ponerse en forma (excepto los concursantes de algún reality, me temo). Pero si podemos utilizar más el entorno a nuestro favor. Y eso pasa, en primer lugar, por utilizar menos el coche y andar más. Podría continuar por visitar más los parques que tenemos cerca, por salir más al campo, por jugar con nuestros hijos e incluso, por aprovechar los obstáculos que la ciudad nos pone (sobre todo cuando hay obras) para hacer nuestros pinitos saltando y sorteando. Supongo que los padres que corren cada día tras sus niños pequeños también hacen algo de MovNat...

Porque, y concincido con Le Corre, lo que no es natural para el cuerpo es tenerlo sentado todo el día, inclinado sobre un ordenador, tumbado en un sofá, desplazándose siempre en un artilugio con cuatro ruedas...

¿Qué os parece el MovNat?

Aquí podéis ver un vídeo de MovNat

 

 

 

# martes, 13 de octubre de 2009 9:57

Crisis, dulces y caprichos

Mucha gente combate la crisis dándose pequeños caprichos. Y no me extraña, porque con tantas preocupaciones, o se mima uno un poco de vez en cuando, o te levantas y te acuestas amargado. Cuando el dinero escasea y uno tiene que apretarse el cinturón, cuesta más hacer sacrificios extras, como ponerse a dieta o dejar de tomarse una caña con los amigos.

Los japoneses lo tienen claro. En la era global de la depresión hay que ponerle un punto dulce a la vida. Por ello, están reabriendo las populares dagashiyas o tiendas tradicionales de caramelos japoneses. Preciosas, por cierto: los caramelos, de mil colores, formas y sabores, son irresistibles a la vista, yo los pondría hasta para decorar mi casa.

En EEUU la crisis ha aumentado también considerablemente la venta de las famosas tiendas de chucherías (algunas, auténticos supermercados del dulce). Pero en este caso el motivos es, muchas veces, más triste: ante la escasez de dinero y el elevado precio de la comida, mucha gente come a base de golosinas.

En España no sé si nos hemos vuelto tan golosos, aunque en Madrid darse caprichos dulces también parece una tendencia al alza. Este puente he descubierto tres nuevas exquisitas tiendas de delicatessen. Y no he podido resistirme... 

Mi primera parada fue en El Ché, un pequeño y monísimo establecimiento argentino donde hacen auténticas empanadas y medias lunas caseras. Rellenas de carne, atún, queso de cabra, tomate y albahaca, las llevé a un pic nic campestre y desaparecieron en cinco minutos. Los mini cruasanes de dulce de leche son para quitarte el sentido, y los típicos alfajores de chocolate te hacen olvidarte de la crisis y hasta de tu nombre. Aunque mi preferida es la súper quiche de espinacas. Cócteles de zumos naturales, vinos y otros productos argentinos completan la carta de este coqueto local situado en la Plaza del Dos de Mayo, al lado del café Mahón.

Mi segunda parada fue, irremediablemente, en una panadería-pastelería digna de la típica 'rue parisien'. Con una decoración encantadora, no puedes resistirte a sus panes, dulces y pasteles. El de centeno se agotó nada más abrir, y la gente no paraba de comprar grandes magdalenas de chocolate, trozos de tarta o bollos recién horneados. No recuerdo el nombre pero si queréis visitarla, está en al calle Espíritu Santo, enfrente de un conocido sitio de comida italiana para llevar.

Mi tercera parada del finde (y última, menos mal) fue en la preciosa tienda de chuches que han abierto en la calle Fuencarral: Oomuombo. ¿Su lema? Good sweets for big children. O lo que es lo mismo: chucherías para adultos. En esta tienda entras aunque sea para ver las gominolas, en realidad, una versión de diseño de los típicos caramelos suecos. Son tan bonitas que te da pena comértelas, pero están tan ricas... Gelatinas, espumas, chocolates, regalices... una proposición irressitible para endulzarnos la vida. Hay más tiendas en la calle Núñez de Balboa 28, Alcalá 129 y una de próxima apertura en Mayor.

¿Qué caprichos os dais en estos tiempos de crisis?

 

# miércoles, 07 de octubre de 2009 9:55

Medidas antiestrés

¿La vuelta al trabajo ha supuesto también una vuelta al estrés? En pequeñas dosis, no es más que un mecanismos fisiológico que incluso nos ayuda a hacer frente a nuestras actividades y retos diarios: nos mantiene activos, nos motiva y empuja a hacer cosas. Pero cuando los niveles se disparan, puede convertirse en algo muy nocivo para la salud, mermando las capacidades físicas e intelectuales.

Además de perjudicar nuestra salud, el estrés puede ocasionarnos muchos problemas. Por ejemplo, conducir estresado aumenta el riesgo de accidentes; favorece la disfunción eréctil y pone al corazón en jaque. Según los expertos, lo importante no es la cantidad de estrés que haya en nuestras vidas sino cómo lo manejamos. 

En tu mente está la clave para manejar el estrés. Lo primero, tratar de generar penasamientos positivos, lo que los americanos han denominado técnicas de reframing (cambio de enfoque de los problemas). Por ejemplo, escribir una lista de las peores cosas que podrían sucederte en caso de gran estrés, y qué podrías hacer para plantarles cara.

Las técnicas de relajación y meditación también son muy efectivas contra el estrés. Y, por supuesto, la práctica de ejercicio físico regular ayuda a mitigar los efectos del estrés (ansiedad, irritación, nervios, cansancio) en el cuerpo. ¿Lo mejor? Apuntarte a un gimnasio o a alguna actividad deportiva (pádel, natación, mountain bike). En el gym, trata de buscar actividades que te hagan descargar adrenalina por un lado, y por otro relajarte: por ejemplo, combinando clases de spinning con sesiones de yoga o pilates.

En el trabajo es importante hacer pequeños descansos cuando sientas que el estrés empieza a agobiarte. Levántate, da un pequeño paseo, haz algunos estiramientos y respiraciones relajantes. Procura no pasar más de tres horas sin levantarte de tu puesto y evita en lo posible comer frente al ordenador.

Tu alimentación también juega un papel importante en la batalla contra el estrés. Tus mayores enemigos son el tabaco, el alcohol y las bebidas estimulantes, sobre todo el café. Una dieta variada, rica en frutas y verduras, te ayudará a mitigar los efectos indeseables del estrés en tu organismo, ya que éste merma tu sistema inmune. Comienza con un buen desayuno que contenga fruta fresca y algo de proteínas. Entre horas, tómate una pieza de fruta o un puñadito de frutos secos sin tostar. Procura sustituir la carne por pescado (mejor azul) e incluye siempre una ración de vegetales en cada comida. En tu mesa de trabajo, que no falte una botella de agua.

¿Sufrís estrés? ¿Cómo lo combatís?

 

# lunes, 05 de octubre de 2009 15:06

La dieta macrobiótica

Alimentación y salud están directamente relacionadas. Tanto, que una mala dieta puede hacernos enfermar y un cambio a mejor en nuestros hábitos alimenticios puede ayudar curarnos una enfermedad. A grandes rasgos, la comida natural y fresca mantiene nuestra salud, mientras que la procesada, refinada y envasada, la merma.

¿Cuál es la mejor dieta? La mediterránea y la asiática están entre las "top ten". Pero se puede comer sano de muchas formas siempre y cuando los alimentos sean variados, frescos, de calidad, y se cocinen de forma sana. ¿Hay dietas curativas? Según los expertos que la defienden, la dieta macrobiótica, que siguen celebrities como Madonna y Gwyneth Paltrow, lo es. Quienes la promueven dicen incluso que previene y cura el cáncer.

¿En qué se basa la dieta macrobiótica? En una nutrición proporcionada, variada y de calidad, en el respeto por la naturaleza y un estilo de vida pacífico. Es decir, se trata de comer sano, tranquilo y en paz con el entorno. La macrobiótica, una ciencia oriental que ofrece una vida más sana y longeva, cuenta cada vez con más adeptos.

El padre de la macrobiótica moderna, Michio Kushi, un gran pacifista, la ha adaptado a los gustos y necesidades occidentales. Según Kushi, la forma de comer de la gente influye no sólo en su salud sino en el comportamiento. ¿Su primera regla? "Ser vivo no come a ser vivo". Para este experto las grasas animales producen hipertensión y ésta se traduce en agresividad.

La pirámide nutricional de la dieta macrobiótica se asemeja a la de la mediterránea, pero sin lácteos, carnes rojas ni pescados grasos. Éstos son sustituidos por proteínas vegetales, más puras y fáciles de digerir. Más o menos la mitad de lo que comas de debe provenir de cereales y pastas, mejor integrales. Un tercio de la alimentación deben ser vegetales (verduras de hoja, raíces y tubérculos), mejor cocinados. El resto deben ser algas, legumbres, derivados del tofu, sopa de miso o leche de soja. Para cocinar hay que usar aceite de oliva virgen de primera presión y sal marina.

La variedad y frescura de los alimentos es otro de los principios de la macrobiótica. Lo ideal es elegir alimentos de temporada y hacer comidas lo más variadas posibles. La dieta macrobiótica no se considera un método de adelgazamiento pero es difícil ver a alguien que siga esta alimentación con sobrepeso. Debido a su gran contenido en fibra, esta dieta también limpia el organismo, evitando que lo que sobra se almacene.

Los defensores de esta dieta afirman que potencia tanto las defensas y limpia tanto el organismo, que con un programa personalizado puede curar enfermedades como la diabetes o el cáncer.

La dieta mediterránea es, en realidad, parecida a la macrobiótica. El problema está en cómo se ha desvirtuado, ya que actualmente se abusa de los lácteos y sus derivados, de las grasas y productos refinados (harinas, azúcares...).

¿Os convence la dieta macrobiótica?

 

 

# jueves, 01 de octubre de 2009 16:11

Comfort food

Fast food, slow food, organic food y, ahora, comfort food. Los americanos, tan aficionados a darle nombre a las tendencias, llevan tiempo hablando de esta forma de comer. ¿A qué se refieren? A algo muy sencillo y que a muchos de nosotros se nos estaba olvidando: a los guisos de nuestras madres, a aquellos platos cuyo aroma te hace sentir bien, a esos alimentos que te reconfortan el cuerpo y la mente, a esos sabores conocidos que te "entonan" por dentro y por fuera, a la comida que te hace sentir como en casa.

La comfort food pide una vuelta a los sabores y platos tradicionales con un toque de modernidad bien entendido. Pero para que los alimentos nos reconforten tienen que satisfacer algo más que el estómago: tienen que llegar al alma. Y todos sabemos cuáles son esos platos que nos hacen decir mmh, qué rico, relamernos, relajarnos y hasta sonreír. A mí me pasa con el cocido extremeño de mi madre, con el pan recién hecho y los churros. A muchas personas este efecto tan gratificante se lo produce el chocolate, o un buen plato de pasta, o la típica sopa de su madre.

Cocina tradicional, platos preparados por nuestras madres, sopas, guisos... la confort food tiene mucho que ver con la alimentación de antes, con la de nuestros padres. Tanto alimentos light, biológico, integral, congelado o envasado, le ha quitado mucha "alma" a la comida que consumimos actualmente. Pocos son los que se pasan horas en la cocina, como mis padres, para hacer un buen guiso. Pocos son los que se toman la molestia de ir al mercado a comprar alimentos frescos y de temporada. No es lo mismo comerse un filete de pavo a la plancha o una ensalada ya comprada, que un revuelto de huevos y gambas, un buen plato de lentejas, unas albóndigas, un arroz caldoso o un buen pollo al horno con patatas y verduras.

Lo ideal sería que tuviéramos tiempo para disfrutar también del placer de preparar estos platos. Hace tiempo que vivo en casas en las que, por unos motivos u otros, no se puede cocinar. Tampoco tengo mucho tiempo. Pero uno de mis sueños para el futuro es tener una casa con una gran cocina donde reunirme con mis amigos a charlar mientras abrimos una buena botella de vino y cocinamos. Lo he visto hacer toda la vida en casa de mis padres y me da pena haber perdido esta buena costumbre.

La comfort food no se refiere solamente a esos guisos o sabores tradicionales. También alude a aquellos alimentos, como el chocolate, que nos producen placer físico y emocional al comerlos. Ese capricho que nos regalamos después de una larga semana de trabajo. Ese postre especial que nos tomamos cuando salimos a cenar. Ese desayuno largo y completo que hacemos los fines de semana. Esa bolsa de palomitas que nos tomamos viendo una película. Esa fruta madura que te comes a mordiscos porque le cuerpo te lo pide...

¿Cuál es vuestra comfort food?

 

 

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