La ansiedad, la depresión y el estrés están acaparando las consultas de asistencia psiquiátrica, lo que ocasiona que los especialistas cada vez tengan menos tiempo para atender a los enfermos mentales graves. La crisis, que se ha sumado a la estresante vida que soportamos, está entre los causantes del problema. Y no me extraña, porque cada día son más las personas que pierden su empleo.
La otra cara de esta nefasta moneda es el inusitado interés del mundo occidental por todo tipo de terapias, sobre todo orientales, para calmar el cuerpo y la mente. Como explicaban los expertos que participaron el pasado 24 de cotubre en el XIII Congreso Nacional de Psiquiatría, "no hay salud, sin salud mental".
Según el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB), Julio Bobes, "muchos de los enfermos mentales graves tienen dificultades para ser atendidos por la invasión de personas que acuden con problemas mentales comunes", como la depresión, cuadros de ansiedad y estrés.
"Hemos pasado de trabajar sólo con los enfermos graves hace dos décadas a que ahora más de la mitad de los tratamientos sean de trastornos mentales comunes", ha señalado Saiz, quien opina que sería necesaria mejorar la coordinación con la asistencia primaria para que asumiera gran parte de estos casos.
Detrás de esta situación, según explica este experto, también esta el hecho de que los españoles por fin estamos aceptando que no pasa nada por ir al psicólogo, que es otro médico más que puede ayuranos cuando solos no podemos. Pero, ¿nos hemos ido al extremos contrario y ante cualquier contrariedad nos declaramos en "estado depresivo"? ¿Estamos evadiendo la realidad?
Soy firme partidaria de acudir al psicólogo e incluso al psiquiatra cuando existe un problema psicológico que no podemos resolver solos. Llevo toda la vida oeyendo a gente decir que ellos no necesitaban ir al "loquero"..., porque nunca habían pasado por un cuadro de ansiedad o depresión. Pero le puede pasar a cualquiera, y más actualmente. Según este especialista, "uno de cada seis españoles ha padecido, padece o padecerá un trastorno mental a lo largo de su vida". Y estos trastornos pueden producir discapacidad, pérdida de calidad de vida, sufrimiento, aislamiento social y hasta mortalidad por suicidio.
En el congreso se presentó también un estudio que concluye que "el 30 por ciento de la población femenina tiene riesgo de padecer un trastorno de conducta alimentaria y un 5 por ciento de las adolescentes y jóvenes tienen este trastorno". Demasiadas. Entre las causas que han provocado estas cifras se cita el culto a la delgadez, la exposición en los medios de comunicación de determinados contenidos relacionados con los desórdenes alimentarios y cambios en los hábitos alimentarios, como el abandono de la dieta mediterránea, no comer en familia y la abundancia de comida basura.
Creo que actualmente, dada la situación económica que estamos pasando es fácil, como mínimo, padecer estrés o ansiedad. Por eso me parece tan importante la prevención. Y ésta pasa, en mi opinión, por llevar una vida lo más saludable posible. El ejercicio y la dieta, como siempre, son la clave. Practicar una disciplina milenaria como el yoga o el tai chi puede ayudarnos a "desconectar" la mente y fortalecer el cuerpo. A mí practicar yoga e ir al gimnasio me ayuda a mantener el equilibrio entre cuerpo y mente. En casa se piensa demasiado... Y si no hay dinero para un gimnasio, salir a caminar o a correr puede ser una excelente terapia
¿Tenemos ahora más problemas mentales que nunca?