Últimamente no paro de leer noticias preocupantes sobre nuestros hábitos nutricionales. En el post anterior hablaba sobre la mala costumbre de saltarse comidas. En éste, me centro en el desayuno, una de las ingestas perjudicadas por nuestros nuevos hábitos. Según la Fundación Española de Nutrición (FEM), el desayuno "está en peligro" en España, donde el estrés asociado a los nuevos hábitos de vida y la costumbre de cenar tarde hace que "lleguemos con menos hambre de la que deberíamos" a la primera comida de la jornada, esencial en la infancia.
Por ello, la FEM, apuesta por instaurar el Día Nacional del Desayuno "hasta que se corrija esta tendencia y se conciencie a toda la población". A mí, que el desayuno es la comida del día que más me gusta, la iniciativa me parece estupenda. Es más, para mí cada día es el día nacional del desayuno. Unas veces lo celebro con tostadas, otras con cereales (he descubierto unos biológicos de manzana y canela espectaculares), otras con magdalenas y galletas, churros cuando hay suerte o desayuno fuera, y siempre con fruta fresca, té o leche de soja. Mmmm, creo que voy a desayunar otra vez...
Pero las expectivas respecto a esta comida no son tan malas, aún siguen siendo mayoría los que no perdonamos el desayuno. En la noticia que leí había otros datos curiosos respecto al "perfil de desayunadores": el 72% desayuna sólo en casa y la mayoría (69%) siempre café con leche, fruta y una tostada con aceite de oliva. Éstos son datos extraídos de un estudio sobre los hábitos de desayuno de los españoles realizado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), presentado en Madrid en el marco de la Jornada '¿Qué desayunan los españoles? Un buen desayuno para un gran día'.
Según este trabajo, desayunar en casa suele tomarnos menos de un cuarto de hora durante la semana, casi 20 minutos en el tiempo de ocio. La mayoría lo hace sólo (63%) y sentado (75%) en la cocina o el comedor, ingiriendo 'entre dos y tres alimentos' (78%) que suelen ser siempre los mismos, salvo en el 31 por ciento de los encuestados que aseguran 'variar a veces' su menú de primera hora de la mañana. Yo pertenezco a este último 31%, ¡me encanta variar el desayuno!
El presidente de la FEN, quien destaca como positivo que sólo un 1,4 por ciento de los encuestados reconoció 'no desayunar nunca', dijo, sin embargo, que estos resultados demuestran que los españoles "desaprovechamos" la hora del desayuno, un momento que tiene que aportar al organismo "el 25 por ciento de las kilocalorías que necesitará consumir a lo largo del día", casi como la cena, y que requiere la conjugación de "al menos, cuatro alimentos distintos".
Aunque luego están los que desayunan dos veces... comen algo en casa a primera hora y 'redesayunan' a media mañana en el descanso del trabajo (23%). También los hay que sólo desayunan fuera (3,7%). La mayor parte de este colectivo suele hacer esta comida fuera 'más de dos veces por semana' (7,5%), sobre todo en cafeterías (50%) y dedicar una media de 20 minutos a la tarea, en la que gastan menos de dos euros para consumir chocolate (67%) y bollería (35%). Mal desayuno este último, poco nutritivo y muy calórico.
Según el estudio, la mayoría toma la primera comida del día fuera de casa por placer (23%), comodidad (19%) o por falta de tiempo (5%). Yo suelo desayunar en casa, pero me encanta hacerlo fuera. ¿Habéis probado los desayunos de Le Pain Quotidien? Merecen la pena: selección de panes riquísimos, mermeladas, zumo, té, café... La hora del brunch, ese desayuno tardío importado de Nueva York, también me encanta, aunque suele ser demasiado caro.
En la noticia que leí decía que a los españoles nos cuesta desayunar fuera una media de 1,79 €. Muy barato me parece... a no ser que te tomes un simple café. ¿Cómo debería ser el desayuno ideal? Según los expertos, aquel que incluya frutas, cereales, café, leche, zumo, bollería y algunos embutidos. Los embutidos y la bollería me los salto, a no ser que se trate de queso o la segunda sea casera o integral.
¿Qué clase de "desayunadores" sois?