Una noticia publicada recientemente me ha hecho reflexionar sobre un mal hábito alimenticio que cada vez más adolescentes están adoptando: saltarse comidas. Y lo peor, no lo hacen por olvido ni por falta de tiempo o de hambre, sino para delgazar. Si tú, adolescente o no, haces esto, tienes que saber los riesgos que conlleva.
Escandalizaos tanto como yo: "El 10% de las adolescentes británicas se saltan el desayuno y la comida para poder lucir la talla de Victoria Beckham". Así empezaba la noticia que leí. A continuación, los expertos advierten del impacto negativo que las tendencias de moda tienen en la alimentación de las jóvenes, y la presión que se ejerce sobre ellas para que estén delgadas.
Una encuesta realizada en el Reino Unido acerca de los hábitos alimenticios de las adolescentes ha revelado que un 26% de ellas no desayuna y un 22% no come nada al mediodía, mientras que un 10% no hace ninguna de las dos comidas. Esto, en términos de salud, es una auténtica aberración. Por no hablar de los efectos tan negativos que a larga puede tener sobre el metabolismo e, irónicamente, sobre la imagen: caída del pelo, piel muerta, pérdida de masa muscular, degeneración de la dentadura, entre otras muchas cosas, a causa de la falta de nutrientes.
La razón que los expertos achacan a este comportamiento es el deseo de alcanzar la ansiada "talla cero", como la que lucen modelos y famosas del estilo de Victoria Beckham. Hace tiempo hablé en un post sobre esta maldita talla cero que lucen actualmente tantas actrices. En persona, os aseguro que os asustaríais de su aspecto.
Los responsables de este estudio aseguran que "la mayoría de chicas que quieren adelgazar tienen un peso normal, incluso algunas de ellas están por debajo de él". Por ello, temen que esta obsesión por la delgadez lleve a un posible aumento de los casos de desórdenes de la alimentación, tales como anorexia y bulimia.
Mary George, portavoz de Beat, la principal asociación benéfica británica dedicada a los trastornos alimenticios, ha advertido que "es muy poco sensato saltarse comidas, especialmente cuando el cuerpo está en pleno desarrollo. Las imágenes de cuerpos irreales influyen especialmente a los más jóvenes".
Mientras que los estudios alertan de los peligros que ciertas tendencias de moda representan, pocos son los que toman medidas para evitarlo. La pasarela Cibeles de Madrid fijó en 2006 una medida que prohibía desfilar a las modelos cuya masa corporal fuera inferior al 18,5% (unos 56 kilos para 1,75 metros de altura).
Esta decisión no fue bien recibida por el mundo de la moda, y cuando al diseñador Karl Lagerfeld se le ha criticado por la excesiva delgadez de sus modelos, ha replicado que "la moda va de sueños e ilusiones. Nadie quiere ver a una mujer redonda". Con opiniones así, desgraciadamente, se puede hacer daño a mucha gente.
Evidentemente, una modelo debe tener un cuerpo esbelto para poder lucir la ropa. Por ello, no todas las mujeres sirven para ser modelos ni eso puede conseguirse a base de adelgazar de forma extrema. Saltarse comidas es, tal vez, una de las peores formas de adelgazar porque al final el hambre nos lleva a darnos atracones de comida, el metabolismo se ralentiza y el cuerpo no suelta ni un gramo de grasa a la vista de tanta carestía. Y, por supuesto, se produce el típico efecto rebote de las dietas drásticas.
En contra de lo que muchas personas piensan, lo que nos ayuda a mantenernos en nuestro peso e incluso a adelgazar es comer muchas veces al día en pequeñas cantidades. Dependiendo de nuestra actividad física y desgaste, pueden llegar incluso a ser más. Comiendo cantidades moderadas de alimentos sanos muchas veces al día nos aseguramos los nutrientes que necesitamos y mantenemos el metabolismo funcionando constantemente, lo que al final quema más calorías.
¿Os saltáis comidas con el propósito de adelgazar?