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El 68% de los españoles se pone a dieta después de Navidad", éste es el titular de la noticia de Europa Press que acabo de leer. Son muchos, pero una parte lo hace para quitarse los kilos ganados justo durante las fiestas y otra como primer propósito del año. El hecho en sí no es preocupante, lo peligroso y, sobre todo inútil, es que lo hacen por cuenta, lo que seguramente hará que la mayoría fracasen y sufran el efecto yoyó.
Estos son los datos facilitados por los expertos de Nutrición Center (NC), laboratorio
farmacéutico del sector de la nutrición, quienes advierten de que, con esta
decisión, se pone en riesgo la salud y aumenta el riesgo del temido efecto
'yo-yo'. "Con una dieta elaborada teniendo en cuenta las necesidades de cada
individuo, nunca se sufrirán carencias nutricionales, se podrá aprender a comer
y se evitará recuperar el peso perdido", recuerdan estos especialistas,
quienes han lanzado un decálogo de consejos para no descuidar la
alimentación tras la Navidad.
Entre los consejos básicos de este decálogo figura el de no saltarse ninguna
comida. Según explican, "cuando el cuerpo pasa muchas horas sin comer se vuelve 'ahorrativo', tiende a acumular, ya que no sabe cuánto tiempo va a
seguir sin recibir alimento". "Lo recomendable es tomar algo ligero
en las comidas siguientes a la 'comilona' para evitar este efecto",
aseveran.
Otra recomendación es no comenzar a comer con demasiado apetito. Lo mejor,
aseguran, es aumentar el consumo de fruta fresca rica en fibra -mejor sin
pelar- antes de las comidas principales y beber un vaso de agua. "Así
acentuamos el efecto saciante de la fibra y evitamos comer en exceso",
apuntan.
También es positivo llenar la nevera de verduras y frutas drenantes, pues después
de las fiestas podemos sentirnos más pesados, por lo que es importante consumir
alimentos que ayuden a sentirse más ligeros. Ejemplos de estos alimentos,
recuerdan, son la piña, el calabacín, los espárragos o las alcachofas.
Asimismo, defienden la importancia de cuidar la flora intestinal, pues en
muchos casos la Navidad suele venir acompañada de un mayor consumo de alcohol y
otros excesos. Así, es probable que la flora se resienta y puedan presentarse
problemas como la hinchazón abdominal, las malas digestiones y el estreñimiento
o la diarrea. Incluso, dicen, puede que se haya cogido un catarro,
con las defensas más bajas.
"Un buen remedio es aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra -como
verduras, frutas, cereales integrales o legumbres- y ayudarse con alimentos o
complementos 'probióticos'", señalan. Disminuir el consumo de sal, con trucos como sustituirla por especias como la
pimienta o la nuez moscada, también ayuda a perder peso. Cocinar de manera
sencilla, utilizando el horno, el microondas, la cocina al vapor, el papillote,
es, según estos expertos, "la mejor manera de 'descansar' de los fritos y
las salsas".
No
tener prisa por perder los kilos que se hayan podido ganar, aumentar la
actividad física y huir de las monodietas y las dietas milagro son otras claves
para conseguir bajar de talla en 2012.
"Las dietas sacadas de Internet o las del último 'best-seller', que
prometen resultados espectaculares en poco tiempo, no están adaptadas a las
necesidades de cada individuo", insisten, recordando además que, a menudo,
estas dietas son "demasiado restrictivas, o desequilibradas y podrían
poner en peligro la salud"
¿Adelgazar es uno de vuestros propósitos para 2012?