Me ha gustado mucho un artículo que acabo de leer en una conocida revista, sobre todo por la parte que me toca... Ando ya más cerca de los 40 que de los 50, así que quiero pensar que formo parte de fenómeno No-Age del que habla el artículo. ¿Qué quiere decir esto? Que los límites entre décadas cada vez ae difuminan más, que se nota más la actitud que los años, que la juventud ha dejado de considerarse un momento en el tiempo para convertirse en una filosofía de vida.
¿Dirías que Sharon Stone tiene cincuenta años o que Demi Moore se aproxima a esta edad? ¿Te parece Kate Moss una mujer de casi 40 años? ¿Es Sarah Jessica Parker una cuarentona o parece más bien una treintañera? El fenómeno No-Age no sólo tiene lugar entre las celebrities. Si miras a tu alrededor, a ti misma o a tus amigas, seguramente te darás cuenta de que no aparentáis la edad que tenéis. Porque seguís vistiendo de forma joven a pesar de tener más de 30 o 40, porque hacéis ejercicio y cuidáis vuestra alimentación, porque no os abandonáis por haber tenido un hijo, porque seguís sintiéndoos jóvenes al margen de vuestra edad y disfrutáis de la vida pese a teer pareja o hijos.
Menos mal... No sé vosotros, pero yo de jovencita pensaba que a los 25 estaría casada, a los 30 sería madre de familia numerosa y a los 40... no podía imaginar mucho a partir de esas edad. Pero nunca me hubiera imaginado que a los 25 estaba saliendo de marcha como una loca, a los 30 soltera, viajando y disfrutando con mis amigas de mi soltería y mi independencia económica, rondando los 40, todavía no he sido madre. Y quiero serlo, pero no me veo dejando mi vida social por ello ni vistiéndome como una señora mayor (¿de 60?).
Volviendo al artículo, éste afirma que pasar de una década a otra ya no es una tragedia como antes. Yo no dejo de alucinar cada vez que veo a Carmen Lomana... te puede caer mejor o peor, que amí me cae muy bien, pero firmaría por llegar así a su edad, seguro que actualmente podríamos compartir vesturio. En gimnasio y centros d eyoga o pilates veo mujeres de cincuenta años que ya quisieran muchas de veinte.
Lo que está claro es que actualmente las mujeres de cuarenta no se distinguen mucho de las de treinta, y así sucesivamente. Quizá a las de veinte sea a las que más se les nota la edad, por fortuna para ella. ¿Y qué decir de Jane Fonda a los 70? Otra que parece haber un pacto con el diablo y por la que también firmaría. Quién iba a pensar hace una década que una mujer de esa edad sería imagen de una firma cosmética tan conocida. Porque ahí está el nuevo filón, el suculento mercado que suponen las mujeres maduras y estupendas, con ganas de mantenerse guapas y jóvene sy posibilidades económicas para costeárselo.
Esta confusión de edades también se debe a la democratización de la moda y los productos de belleza, ahora asequibles para todo el mundo. Las Converse, las mini o los pantalones pitillo han dejado de ser patrimonio de las adolescentes, yo me lo sigo poniendo. El pelo también es un signo de juventud, ya no hay que cortárselo y ponerse mechas rubias por cumplir los cuarenta.
La maternidad también se ha visto afectada por este fenómeno. Lo raro es tener hijos a los veinte, lo normal es a los treinta y las madres de más de cuarenta están empezando a dejar de ser bichos raros. Por fortuna, la esperanza de vida cada vez se alarga más, impidiendo que seamos las abuelas de nuestro hijos. La medicina anti-aging, basada en la suplementación, al dieta equilibrada y el ejercicio suave cada vez se hace más popular entre la gente normal. De hecho, creo que todos acabaremos practicándola... ¿quién no toma vitaminas, Omega 3 o 6 o nutricosméticos de vez en cuando?
Y para fenómeno, el que ha traído la difuminación de las edades. Por fin nosotras también ligamos, tenemos affaires y nos casamos con hombre smucho más jóvenes que nosotras. No hace falta que os dé ejemplos de parejas famosas de edades dispares, pero lo mejor es que seguramente en vuestro entorno también hay relaciones entre mujeres maduras y hombres más jóvenes.
Me gusta el fenómemo No-Age. Creo que independientemente del aspecto físico, nos ha proporcionado una mayor conciencia sobre nuestra salud y la importancia de cuidarnos para vivir más y mejor. Pero, sobre todo, creo que ha derribado las barreras mentales que impedían que una mujer se sintiera atractiva y joven pasados los 30, los 40 o los 50.
¿Os consideráis mujeres No-Age?