Suena al título de una conocida película española pero no tiene nada que ver con el cine. Se trata de la última tendencia sostenible a la que España acaba de apuntarse. ¿De qué se trata? Como imaginaréis, de evitar la carne y los productos de origen animal un día de la semana, el lunes. ¿Para qué? Porque con ello se contribuye a la reducción de las emisiones de CO. ¿Qué relación tiene la carne con el ecosistema? Según un informe de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) el sector ganadero es responsable del 18% de las emisiones de efecto invernadero. Si se tienen en cuenta las emisiones indirectas (deforestación, transportedel ganado, contaminación de las aguas...) la cifra aumenta a un 51%.
Así, este movimiento, defendido entre otros por el conocido ecologista Rajendra Pachauri, presidente del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático cde la ONU, sostiene que el hecho de que la gente coma menos carne puede ser una medida para frenar el cambio climático. La verdad es que yo como poca carne, y si esto es así estaría dispuesta a unirme al movimiento, pero ¿el jamón ibérico también contribuirá a las emisiones de CO?
La campaña fue lanzada en EEUU en 2003 y actualmente es apoyada por 23 países, y el número no para de crecer. España ha sido uno de los más recientes en unirse al movimiento a través de la asociación Lunes sin Carne (lunessincarne.org), que aún está dando sus primeros pasos. En Gran Bretaña, por ejemplo, esta iniciativa cuenta con el apoyo de personalidades como Paul McCartney. Pero además de la opinión pública, este movimiento busca el apoyo de las instituciones, como ha ocurrido en la ciudad belga de Gante, donde colegios, restaurantes y organismo públicos se han sumado a la iniciativa.
Además de evitar el cambio climático, los defensores de este movimeinto también pretenden luchar contra la crueldad con los animales o la deforestación del terreno, además de defender los beneficios sobre la salud que supone la reducción del consumo de carne. Aunque son muchos los vegetarianos que siguen este movimiento, en España, por ejemplo, la asociación LUnes sin Carne prefiere separar ambas tendencias para hacer entender a la gente que es cosa de todos.
Pero volviendo a los vegetarianos, estos afirman por cada persona que no coma productos de origen animal se ahorran 10 kilos de cereales, 2.000 m2 de selva amazónica, 15 kilos de CO2 y 18.000 litros de agua. Las cifras son impactantes, la próxima vez que vaya a pedir carne en un restaurante o a comprarla, me lo pensaré. Pero btambién pienso en la otra cara dela moneda: la industria ganadera y las miles de personas que trabajan en ella en todo el mundo. ¿Se puede conseguir el equilibrio entre el consumo de carne y el medio ambiente?
Algunas cifras. La carne de ternera genera más del doble de emisiones con efecto invernadero que la cerne de cerdo (¡arriba el jamón ibérico!), casi cuatro veces la del pollo y más de 13 veces que las proteínas vegetales, como las lentejas o el tofu. Un granjero podría alimentar a 30 personas durante un año produciendo vegetales, frutas y cereales, frente a las 5-10 que podría alimentar produciendo leche, huevos o carne. Comer un kilo de vacuno genera las mismas emisiones que viajar 250 km en coche.
Kevin Spacy, Gwyneth Paltrow, Sheryl Crow, Alec Baldwin o Richar Brandson apoyan este movimiento. ¿Lo apoyarías tú?