En "¿Dónde está el depósito...?" ya he hablado de pasada de las
experiencias de unión de pintura actual y automóvil. En algunos
artículos he tratado sobre algunos ejemplares de coches surgidos de la
promoción publicitaria de películas (Ford Ka "Thunderbirds"), de la
experiencia de diseñadores de moda (Mini "Versace", Opel Tigra Twintop
"Gilles Deacon"), o de la oportunidad de un fenómeno de moda en
relación al diseño gráfico (Nissan Micra "Jordi Labanda"). Pero
estrictamente no deberíamos considerar esto como "automóviles obras de
arte", sino más bien como Pintura sobre automóvil o Automóviles singulares.
La Pintura sobre automóvil es en realidad un hecho cotidiano cuyo origen probablemente está muy relacionado con la publicidad. Las hoy veneradas camionetas de reparto rotuladas
de principios de siglo XX, muestra perfecta hoy en día de la estética
"retro" siempre tan de moda, incorporaban sin embargo impecables
muestras de arte contemporáneo en sus laterales: los rótulos, imágenes
y logotipos inspirados en la cartelería moderna inaugurada por Toulouse
- Lautrec, y la estética decorativa del Art-Nouveau (también llamado Jugendstil, en Alemania, Sezession, en Austria, y New Style en Estados Unidos y Reino Unido). Sin embargo, la distancia que separa un automóvil rotulado de una obra de arte sobre automóvil
es tan nítida (o tan difusa) como la que separa a la pintura de
vanguardia del diseño gráfico. Sobre esta delicada diferencia
hablaremos en otro momento, por ahora me conformo con plantear que
cuando me refiero a Pintura sobre automóvil
hablo estrictamente de experiencias únicas de artistas decorando
singularmente una unidad de automóvil con una obra única de arte.
Los
casos de pintores interviniendo sobre automóviles para crear obras
carrocerías decoradas como piezas únicas no son demasiados ni
excesivamente conocidos. Sin ninguna duda, el conjunto de referencia en
este sentido es la colección de coches pintados por artistas
contemporáneos que BMW posee en su factoría de Spartanburg, en Carolina
del Sur. Pero también hay otros casos reseñables, como el del diseñador
Romero Britto, decorando un Volvo V50, o el interesante y poco conocido
concurso convocado por Nissan y la Escuela de Bellas Artes de Barcelona
durante el Salón del Automóvil de Barcelona de 2003. Y algunas otras
piezas que iremos dando a conocer gradualmente. Prepárense pues para
ver una espléndida colección de arte... sobre ruedas.