El BMW 3.0 CSL decorado por Alexander Calder fue el primero de una larga serie de BMW pintados por importantes artistas.
Alexander
Calder es uno de los artistas más influyentes del siglo XX. Junto con
Henry Moore, su obra contribuyó decisivamente a redefinir el concepto
de escultura. Sin embargo, a distinción de las experimentaciones de
Moore con el vacio y la forma masiva, que tanto influyeron en artistas
como Chillida, Oteiza, o, en paralelo a Moore, Gargallo, las obras de
Calder fueron siempre en busca de una cualidad completamente ajena a la
escultura clásica: el movimiento.
Calder (Pennsylvania 1898 -
New York 1976), comenzó a tomar contacto con el arte en su infancia, y
tras haber estado a punto de estudiar ingeniería, hecho de relevancia
en su carrera posterior, empezó a realizar ilustraciones para algunas
revistas. Trasladado a Paris en 1926, comenzó a desarrollar su "Circo Calder", una suerte de Performance
con alambres y materiales encontrados, que comenzó a hacerle popular
entre los artistas que en aquel momento vivían en la capital mundial
del arte. A algunos de ellos, Calder les hizo unos interesantes retratos tridimensionales en alambre.
En los años '30, inventó la llamada Escultura en movimiento o Móviles,
en parte por su colaboración conceptual con Marcel Duchamp. La
escultura móvil era un concepto interesante e innovador, que ya había
sido experimentado por los artistas de la Unión Soviética, con el
conocido caso del Monumento a la Tercera Internacional, de Vladimir Tatlin
proyecto que no llegó a ejecutarse. Sin embargo, el interés de Calder
caminaba más por la línea de introducir el dinamismo y la mutabilidad
en las formas, aparte de la propia idea de obra viva. Sus primeros
"móviles" eran esculturas mecanizadas que se movían mediante una serie
de motores, en lo cual volvía a aflorar el interés de Calder por lo
mecánico e ingenieril (las obras mecánicas fueron de gran fascinación
para algunos de los artistas de la época, como inmortalizó el conocido Manifiesto Futurista. Pero pronto abandonó las esculturas mecanizadas para avanzar hacia las esculturas móviles libres, que se movían en función de las solas corrientes de aire.
Ese
fue el paso inmediatamente anterior a la interesante etapa de las
grandes obras monumentales. Una de ellas, significativamente realizada
para el Pabellón Español en la Feria Internacional de Paris en 1937, la
"Fuente de Mercurio",
que simbolizaba la lucha del gobierno republicano contra el golpe de
estado fascista de Franco. Las esculturas exteriores de Calder pronto
se hicieron un hueco en el imaginario de la sociedad de vanguardia de
la época, y de paso en el de las futuras generaciones, mediante grandes
obras como la "Viuda Negra"
La
escultura y la obra de Calder se hizo famosa en los últimos años de su
vida, cuando recibió varios encargos para obras exteriores públicas,
como reclamo de su conocido nombre y en una época en la que comenzaba a
crecer desmedidamente el culto al individualismo artístico.
Fue
en los años setenta, poco antes de morir, cuando Calder recibió sus dos
encargos más atípicos: decorar un avión comercial para la compañía
Braniff, y el encargo del corredor Hervé Poulain para decorar el BMW
3.0 CSL con el que iba a correr las 24 horas de Le Mans de 1975.
En 1972, la compañía aérea Braniff compró a Frontier varios Boeing 727, uno de los cuales fue decorado por Calder
con motivo del bicentenario de la declaración de independencia de los
Estados Unidos. La unidad, rebautizada por Braniff como N408BN, tuvo
una larga y azarosa vida, pasando por las manos de varias compañías,
hasta que en 1984 le fue retirada la decoración diseñada por el artista
americano con motivo de la absorción de Braniff por Hyatt Hotels. El
N408BN, bautizado por los pilotos de Braniff como "Sneaky Snake" tuvo
un impactante final. Después de desposeído de su más valioso tesoro, su
pintura, el avión fue destinado al cine, para acabar ¡¡Destruido en
1995 una pavorosa explosión en "Bad Boys (Dos policias rebeldes)" la película de Michael Bay con Will Smith y Martin Lawrence!!
El BMW de Hervé Poulain
corrió mejor suerte. En 1975, el corredor tuvo la idea de correr las 24
horas de Le Mans con un coche decorado por Alexander Calder. Pero
Poulain ya había participado en 1973 en la redacción de una obra
fundamental para los estudios sobre Arte y Automóvil, "El Arte y el Automóvil". Por tanto, la figura de Poulain fue fundamental para la creación de todos los hoy llamados BMW Art Cars.
En las 14 participaciones en Le Mans, Poulain condujo el M1 pintado por
Warhol (Próximamente en esta web), el 3.0 CSL de Stella o el precioso
320 de Liechenstein.
En 1975, Poulain, con el 3.0 CSL privado
abandonó a las 9 horas de la carrera, cuando era quinto de la
clasificación Scratch. Pero el coche causó tanta sensación que Poulain
volvió al año siguiente con otro CSL decorado por Frank Stella, y en
los sucesivos con diferentes diseños, como comentamos.
El diseño de
Calder para el BMW CSL tuvo muy en cuenta sus colores predilectos para
las esculturas móviles, colores cálidos, rojos, naranjas etc, llenos de
vibración y dinamismo, y también la distribución asimétrica de los
motivos y colores, con una preciosa diagonal sobre el techo, y las
aletas en diferentes colores. El BMW de Calder es probablemente el
paradigma de los coches decorados para BMW y Poulain, por su belleza y
simbolismo, y por su calidad artística. El BMW CSL
fue sin duda un vehículo que marcó época, hasta el hecho de que
periódicamente la marca recupera esa siglas para alguna de sus
creaciones más especiales, como el reciente M3 CSL.
El
CSL fue a parar inicialmente al incipiente Museo BMW. BMW creó un museo
para su Art Cars, además de comenzar una interesante acción de
promoción cultural en campos insospechados para el sector del
automóvil. Los Art Cars
tienen una apretada agenda de exposiciones itinerantes en grupo e
individualmente (el M1 de Warhol estuvo en Zaragoza en 2002 en la
exposición "El juego en el arte del siglo XX). En la misma línea, BMW
desarrolla eventos como un premio anual de Pintura para jóvenes
artistas en, o, también vinculada al automóvil, la exposición "Auto-nom-mobile"
inaugurada en Kassel en 2003. Pero no hay que olvidar, y esa es una de
las motivaciones del inicio de este blog, que BMW participó activamente
en la revolución de la publicidad televisiva del automóvil, con una
campaña que hoy en día es ya un clásico, amado y odiado por igual..."¿Te gusta conducir...?"
Por
su parte, Calder sigue siendo uno de los artistas fundamentales del
siglo XX, y la participación en proyectos como el de Braniff y el de
Poulain en los últimos años de su vida sin duda le aportan una
dimensión aumentada y proyectada hacia los nuevos caminos del arte, que
por otra parte siempre, desde sus inicios en Paris, había buscado. En
1992, el IVAM, centro de arte Julio González le dedicó una exposición antológica de la que queda un fabuloso catálogo
editado que, aunque en la actualidad se encuentra agotado, puede
consultarse en algunas bibliotecas públicas o universitarias sin
dificultad.
*Fuentes: www.calder.org y www.bmwgroup.com
*Foto: www.bmwworld.com