Como decía en el anterior artículo de este Blog, la aventura de la
pintora cubista Sonia Delaunay con la exploración del automóvil como
soporte de sus creaciones no acabó con el hermoso Bugatti T-35 de la
Exposición del Art Decó de 1925.
Muchos años más tarde, en los
últimos años de su vida, Sonia volvió a decorar un coche para una
subasta benéfica. En este caso se trató del sensual y atractivo Matra 530,que
se presentaba en el Salón del automóvil de Ginebra de ese mismo año. En
este caso, conociendo la historia interesante del Bugatti de 1925 y
cuando Sonia Delaunay era una artista largamente reconocida por su obra
de caballete y por sus ensayos con la "Boutique Simultaneísta", fue
solicitada su participación en una subasta benéfica con esta creación.
Algunos
de los rasgos del nuevo Matra recuerdan bastante a las formas y colores
aplicados sobre el Bugatti, aunque probablemente el potente fondo
blanco de éste hace que la creación sea más atractiva que en el caso
del Matra, cuyo fondo plateado o grisáceo apagan un poco más los
colores. No obstante, también esta combinación de colores más apagada
en su tono hacen del Matra Delaunay una obra de mayor sutileza que el
vibrante Bugatti.
El Matra 530 era una creación de René Guedón, el padre del popular Matra Bagheera
y el inspirador principal del Renault Espace, uno de los vehículos más
influyentes de los últimos 40 años. Con un motor central V4 de origen
Ford, y un diseño ciertamente atrevido del que se pueden ver
influencias claras en el hermoso (e igualmente fallido) Porsche 914 de 1969, el Matra 530 forma parte de esa serie de selectas y atrevidas creaciones de Matra
que forjaron, junto con los éxitos en competición, la imagen de una
marca "de culto" con creaciones siempre distinguidas y atrevidas en lo
estético y con la búsqueda de un comportamiento dinámico de alto
rendimiento. Eso, hasta que, absorbida por Renault, acabó cerrando como
planta de producción, de la cual el último modelo (y causante en parte
del cierre) fue el extraño (¿y adelantado?) Avantime.
A Matra corresponden creaciones atrevidas y adelantadas a su tiempo,
como el concepto de Coupé utilitario del que participaban el Bagheera y
el Murena; también la idea de Break con cualidades todoterreno del
Matra Simca Rancho (Un venerable Simca 1200 ranchera elevado y con
tracción permanente) que es el perfecto antepasado de nuestros actuales
y populares todocamino; y por supuesto el Renault Espace, salido de los
pinceles de la factoría Matra, y cuya influencia en la historia del
automóvil ha sido decisiva.
De esta manera, Matra fue siempre
una marca distiguida por sus cualidades estéticas, y no por casualidad
decidieron proponer a Sonia Delaunay participar con este coche en esta
subasta benéfica y también en la promoción del nuevo modelo presentado
aquel año. El Matra 530 Delaunay pudo verse en Barcelona en 2000 años
en una exposición acogida por el Museo Picasso
en colaboración con el Centro Pompidou
de París en la que se mostraba la obra del matrimonio Delaunay con
especial atención a las experiencias con sus formas artísticas en el
diseño de objetos utilitarios. También participó en el concurso de
elegancia Louis Vuitton Classic en 2001.
El
Matra 530 fue una de las últimas obras de formato no-convencional de
Sonia Delaunay, que moriría pocos años después. Probablemente sus dos
coches pintados abrieron los ojos a muchos, dentro y fuera del mundo
del arte, sobre la necesaria comunión entre este influyente objeto de
diseño que era el coche, y la representación artística de vanguardia.
Comunión que, aún hoy en día, sigue en plena exploración, y en pleno
proceso de hacerse visible.
Seguimos preguntándonos ¿Dónde está el depósito...?
* Fuentes: Matra Automobile y Passion Automobile
** Foto: S. Morliére