Una experiencia similar a la de Zaragoza con el Opel Corsa se dió hace solo unos meses en la ciudad de Alassio, en Italia. Allí tuvo lugar un certamen de pintura llamado "L'arte incontra Fiat Punto", en el que una serie de autores realizaron pinturas tomando como fuente de inspiración el nuevo modelo de Fiat, el Grande Punto.
Los
artistas que participaron presentaron en este caso obras de formato
convencional, fundamentalmente cuadros sobre lienzo, aunque hubo alguna
creación sobre baldosas de cerámica esmaltada. Y el resultado
artístico, ciertamente, salvo en el caso de Giancarlo Zanni o Mónica Ferreti,
están verdaderamente atadas a una visión excesivamente convencional de
la creación, quizá con demasiado respeto a las formas del coche (¿por
respeto al patrocinador? ¿a los diseñadores? ¿por falta de
creatividad?...). Pocos se atreven a jugar con la modificación de las
formas básicas del automóvil, o incluso con el concepto. Algunos de
ellos, recuerdan claramente (sospechosamente) a otras propuestas
estéticas ya vistas en campañas comerciales, mientras que otros
sencillamente muestran la imagen del coche en un lienzo, sin más
plusvalía artística.
La experiencia de Alassio resulta
interesante en la medida en que se usa el arte más tradicional para la
promoción de un automóvil, aunque el resultado artístico de las obras
es francamente decepcionante. Un ejemplo de que no toda conjunción de
Arte y Automóvil deja buenos frutos, haciendo buena aquella máxima del
sabio oscense del siglo XI Pedro Alfonso: "Lee todo lo que encuentres,
pero no creas todo lo que leyeres, porque muchos son los árboles, pero
no todos dan fruto, y aún los frutos no son todos comestibles"
* Via: Virtualcar