Después de un largo parón, debido más a mucho pensar lo que quería
escribir que a pocos temas para elegir, era casi cantado que el
artículo que tenía que volver a arrancar este blog, iba a estar
relacionado con la película "Cars"
Creo
que sobre Cars se podrían escribir muchas cosas, algunas relacionadas
con el cine, particularmente con el cine de animación y en relación con
las anteriores creaciones de Pixar, y la calidad técnica y del guion de estas pequeñas joyas, incluso del salto cualitativo que John Lasseter y
su equipo han hecho dar a las películas que, solo aparentemente, estan
dirigidas al público infantil. Pero hoy, apenas unas horas después de
ver la película, tengo tantas impresiones en la cabeza que solo quiero
hacer una desordenada e improvisada serie de valoraciones por las que
"Cars" me ha divertido como ninguna película desde "El sentido de la vida", y además la he disfrutado como ninguna película desde... esa no... digamos desde "Memento".
"Cars"
es, desde luego, una película hecha por gente enamorada de los
automóviles. No se explica si no la densidad que toman las referencias
a los coches en el escenario de la historia y de detalles que se
revelan solo perceptibles para los aficionados a este mundillo.
Resultan en este sentido curiosas dos cuestiones que me sorprendieron
en los primeros minutos de la película:
- Que los coches tienen
la "boca" en el parachoques, y los "ojos" en el parabrisas, lo cual
rompe con la tradición en los dibujos animados de que los "ojos" sean
los faros de los coches. Esto desde luego tiene dos consecuencias
directas muy interesantes: que el aspecto de los coches es más
reconocible a lo largo de la película, dado que apenas pierden su forma
con los gestos, y que, a la vez, son mucho más expresivos con esos
grandes ojos que son el parabrisas.
- Que el mundo en el que se
desarrolla "Cars", es un mundo sin humanos. Esto quiere decir que en la
primera secuencia de la película, durante la carrera, los cámaras,
comentaristas de televisión, público, vendedores de refrescos,
mecánicos etc, ¡Son coches! Esta característica es tan relevante que, a
partir de ella, hay que escoger un coche para el caracter de cada
personaje, y esto hace que los coches (modelos reconocibles a menudo,
ahora iremos a eso) sean actores. Esto en realidad es una versión
extremada de algo que ha sucedido a lo largo de la historia del cine,
con casos que ya hemos mencionado aqui, como la caracterización de los coches en "Bullit".
En cada plano de la película se pueden rastrear docenas de modelos
metidos a actores: unos Mazda MX-5 convertidos en unas "fan" repletas
de pegatinas, polivalentes monovolumen, varios Ford F-150 metidos a
personal de producción... Lo cual es una delicia que inmediatamente
hace esperar a la llegada de la película al DVD para escudriñar plano a
plano los coches que aparecen.
Por otro lado, los coches
protagonistas, tienen, añadida a su voz, que como en muchas de estas
películas suele ser prestada por actores de carne y hueso, otra
característica en su personalidad: el sonido de su motor. Invito a los
aficionados a que traten de escuchar el delicioso sonido que emite el
motor de Sally, la Porsche 911 regente del motel de Radiador Springs.
Cuando Sally anda despacio, se puede oir perfectamente el maravilloso
ronroneo de su motor boxer, como si en ese momento pasase por el
pasillo del cine un Carrera a ralentí. De la misma manera, el bramido
del apuesto Rayo McQueen seguro que hará las delicias de los amantes de
los grandes motores de los Muscle Car americanos.
Y desde luego
esta caracterización de los protagonistas no sólo es muy interesante
desde el punto de vista del automóvil, sino también de la narración. La
historia recae fundamentalmente sobre un grupo de coches que tienen su
"background" como personajes. Me fijaré solo en algunos, en espera de
alguna revisión más detenida
- Sally, el precioso 911 ex-abogado
en California y metida a regente de un motel en un pequeño pueblo en
plena... Ruta 66. ¿Puede un 911 ser femenino? esta es una pregunta que
probablemente se responderá en un artículo que estoy preparando sobre
"lo femenino" en la historia del automóvil, pero si quiero adelantar
algun apunte. Ciertamente, nunca pensé que un 911 pudiese ser femenino,
sobre todo atendiendo a bestias de la familia como el Turbo 3.3 de
1978, o el RS de 1973. Pero supongo que en la decisión de los chicos de
Pixar habrá tenido su peso la forma de las "caderas" del 911 desde
antiguo (no especialmente en el modelo escogido) que, vistas desde arriba es inevitable que recuerde a la mítica foto de Man Ray
con Kiki de Montparnasse, probablemente una de las imagenes más
femeninas del siglo XX. Solo aparecen otros dos coches "femeninos" en
la película, los Mazda MX-5, y un ranchera que yo diría que es un
Lincoln (si alguien puede precisar más, por favor que me lo comunique)
- Doc Hudson (guiño inevitable a Rock Hudson) es un Hudson Hornet
de 1951 algo gruñón, sensación a la que contribuye el ronco y
desaliñado sonido de su motor en baja. Es el alcalde de Radiador
Springs. Y no digo más por si no han visto la película aún.
- El Rey,
es un precioso (precioso precioso, de verdad) Plymouth Super Bird de
1970, el coche que domina la Piston Cup en los últimos años, y la
referencia para el novato Rayo McQueen. El coche es verdaderamente
fotogénico, asi que la elección es muy acertada. Por otra parte la
elección de este, junto con Chick Hicks, un modelo de los años 80, da
una curiosa estética a las carreras, con coches de diferentes épocas.
- Chick Hicks
un magnífico Buick Grand National (cuyo morro ha hecho aparecer un
bigote que yo diría que es un homenaje a Burt Reynolds) que es de
alguna manera "el malo" de la película.
Del resto de personajes, mis favoritos son, en orden inverso, el viejo militar, un Jeep Willys
retirado que vive junto a Fillmore,
una VW de 1960 que, como no, es un hippy que no ha terminado de volver
de sus vuelos de los años 60. Mientras Sargento iza la bandera de EEUU
cada día a ritmo del himno, Fillmore atruena Radiador Springs con unos
guitarrazos de Jimmy Hendrix. Y por supuesto, viven al lado. Y creo que
es inevitable hablar de Luigi, un Fiat 500 de 1969 que es,
probablemente el personaje más adorable de la película (un poco
maltratado por el doblaje en castellano, eso si). Luigi tiene el puesto
de neumáticos de Radiador Springs, y sueña con calzar un día a un
Ferrari.
"Cars" está repleta de inteligencia y buen hacer. Desde
los sonidos de los coches, a detalles como la decoración de Rayo
McQueen como homenaje al Corvette de 1956, o auto referencias de Pixar, como las secuencias del final de la película en el "Drive in Cinema", pasando por la serie de carteles
hechos para la película, que requerirían un artículo para ellos solos,
o la deliciosa y breve aparición de unos divertidos personajes que ya
protagonizaron un corto de la casa, que se dejan ver en la película en
un instante (concurso, se aceptan propuestas...)
Hace algún
tiempo que ando rondando la idea de un ciclo de proyecciones y
conferencias en torno a cine y automóvil. Para ello, con el
infinitamente paciente Toni, barajamos películas que recojan diferentes
papeles y visiones del mundo del automóvil en el cine, desde
competiciones como "24 horas" hasta el mundo de las fábricas como
"Tucker", pasando por clásicos como "Bullit", o "Christine". Desde
ahora, "Cars" se suma a la lista de imprescindibles.