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Artículos - junio 2008

# lunes, 16 de junio de 2008 14:15

Mondrian en Le Mans

 

En ¿Dónde está el depósito...? hemos tratado ya en repetidas ocasiones el campo de los coches cuya carrocería ha sido decorada por artistas, abarcando desde casos más enclavados en el diseño de corte industrial, como los coches de Romero Britto o Donatella Versace, a otros más en contacto con el arte en si mismo, como el BMW M1 pintado a mano por Andy Warhol. Aunque, como hemos visto, esta unión arranca al menos del Citroën 5 decorado por Sonia Delaunay para la promoción de su línea de moda y arte en la exposición del Art Decó de 1925, el ejemplo más paradigmático de esta variante es la larga serie de BMW's decorados por artistas para competir en las 24 Horas de Le Mans, desde 1975. Quizá por esto, y por la monumental y apasionada película que Steve McQueen produjo y prácticamente dirigió en 1970, las 24 Horas son una carrera especialmente relacionada con el arte, con una sensibilidad especial.

En esta edición de Le Mans se ha paseado por los míticos rincones del circuito de La Sarthe un coche decorado como un auténtico cuadro, un cuadro reconocible casi en cualquier lugar del mundo por casi cualquier persona. Se trata de un coche decorado como un cuadro de Piet Mondrian, el que presentó en parrilla el equipo francés Oreca, y que ha sido el coche más estiloso de la parrilla en la edición de 2008, además de cuajar una gran actuación acabando octavo, justo por detrás de los seis Audi y Peugeot oficiales y de un Pescarolo. El equipo Oreca, un histórico de las competiciones de resistencia y de Le Mans, que cuenta en su palmarés con algunas victorias en GT1 con los históricos Viper, es una de las estructuras que mejor entienden las 24 Horas de Le Mans, y junto a privados de alto nivel como Pescarolo, los que dan mucho sentido a esta carrera. Ese carácter especial, les ha hecho presentarse en este año con esta decoración en el coche, convirtiéndolo en el más especial de la parrilla, aunque en puridad conviene decir que el coche había debutado ya en las pruebas de las Le Mans Series. Un chasis Courage animado por un motor Judd, y puesto a punto por la experiencia del equipo francés, han animado al lienzo rodante.

Mondrian es uno de los artistas más relevantes del siglo XX, y aunque conocido principalmente por sus característicos cuadros a base de composiciones geométricas con colores planos, también exploró el mundo de la arquitectura y del diseño. El Neoplasticismo fue un movimiento de cierta envergadura y planteamientos artísticos un tanto extremados, que en cambio fue de gran relevancia para la construcción de la plástica de la segunda mitad del siglo XX. A las obras de Mondrian habría que sumar la importante vertiente de diseño que el arquitecto Gerry Rietveld desarrolló, y como prueba, su famoso sillón que, además de en las tiendas de diseño más "Cool", se encuentra en el MOMA.

Pero sobre todo la obra de Mondrian ha sido popularizada por su enorme versatilidad para ser adaptadas para diseños de moda de todo tipo. Sin ir más lejos, es relativamente popular el caso del equipo ciclista La Vie Claire, con el que Hinault ganó el Tour de 1985 y Lemond el del 1986. Este equipo tenía unos colores corporativos inspirados en un cuadro de Mondrian, y así era su maillot, una cotizada pieza de coleccionistas, y colorista ejemplo de la fusión entre arte y diseño cotidiano. El maillot, diseñado por Benneton, tuvo varias versiones en función de los patrocinadores del equipo. La asociación de intereses entre La Vie Claire y la marca de material de ciclismo Look, hizo que los colores corporativos del fabricante de pedales y bicicletas adoptasen los del propio maillot del equipo, colores que perduran hasta hoy en la marca.

De este modo, la estela de Mondrian en los eventos deportivos se alarga. A los dos Tour de Francia, puede sumar un octavo en una edición de las 24 Horas de Le Mans en la que, a lo más que podía aspirar un privado era a ser séptimo.

No está mal para un pintor.

PD: Es justo decir que la idea de decorar un coche al estilo Mondrian no es original de los chicos de Oreca. Solo que el resultado de los otros experimentos no había sido tan acertado...

Zaragoza es una ciudad, supongo que como muchas, en la que hay gente asombrosa. Solo que en Zaragoza, que tiene un perfil algo duro, a veces casi insensible, la gente asombrosa lo parece mucho más. Desde hace ocho años se edita en el Instituto de Educación Secundaria Elaios, una revista de humanidades, Laberintos, que es un modesto pero estimulante ejemplo de que cualquier cosa, hecha con la suficiente pasión y sensibilidad, y unas buenas dósis de heterodoxia, siempre da resultados magníficos antes o después. Laberintos es una revista de humanidades (arte, literatura, cine...) con textos de gran nivel en la que durante años se han abordado de forma casi monográfica temas como el cine, lo barroco, las matemáticas, la arquitectura... En las mentes de Julio y Enrique, en esta ocasión, surgió una idea aún más descabellada: hacer un monográfico sobre el automóvil. Y en Zaragoza, donde siempre es fácil encontrar uno lo que busca, y también lo que no, la teoría de los seis pasos de distancia quedó reducida a dos: Toni Alarcón les puso en contacto conmigo, y tras unas cuantas cañas y cacahuetes "La Piel Metálica" estaba prácticamente en marcha.

Hacer una revista de humanidades con el automóvil como eje conductor es una audacia de la que el equipo que hace la revista ha salido más que elegantemente parado; lo ha hecho con un número que, más allá del modesto aspecto de la edición, es ya un referente de primer grado al que acudir al tratar sobre automóvil y humanidades. La inicial idea aparentemente descabellada de Julia Millán, no lo era tanto, al parecer.

Los contenidos de la revista se ordenan en una sección monográfica, y una sección general.

En la sección "dossier", los artículos abarcan muchos e interesantes temas relacionados con el automóvil y las humanidades. Salvador Claret, deja su preciosa y sustanciosa visión sobre la construcción de su propia colección de coches en un precioso artículo. En una línea no muy lejana, la sofisticada pero cercana prosa de Jesús Cuartero se une con su condición de historiador para hacer un entretenido e interesante relato sobre las aventuras de los Citroën Kegresse en 1932 cruzando Africa en el mítico "Croisiére Noire" (Crucero negro). Al tiempo, Julia Millán, la mitad de la imprescindible Librería Antigona de Zaragoza deja un precioso recorrido panorámico, pero no anecdótico, sobre el automóvil en la literatura, mezclado con un relato de ficción de cosecha propia, en una personalísima creación muy sugerente e ilustrativa. El propio Julio García, uno de los pilares de la revista, nos regala un relato en el que la literatura de la Generación Beat y el automóvil se dan un abrazo que, proféticamente, coincide en el tiempo con el anuncio de BMW que se sirve de un texto de Kerouac. Toni Alarcón y yo mismo hemos puesto por escrito por primera vez en "Sueños Cromados", el fruto de nuestras investigaciones sobre el automóvil en los géneros cinematográficos, en un artículo que estimo bastante sólido. Y por último, aunque en la revista ocupe el primer lugar, yo mismo he aportado una visión transversal a todos estos temas en un artículo, "El Canon de Bertoni" que es una visión panorámica a la relevancia del automóvil en el arte y la cultura popular del siglo XX. 

Algunos alumnos del instituto, disfrutando de una hermosa ventana a la literatura y una magnífica oportunidad para vivir la excitante experiencia de la escritura, colaboran en la revista como Fernando De Santos, con un atrevido y sólido artículo sobre un libro del filósofo Felix Duque y su relación con la máquina (que aparece ilustrado por una foto de Jacques Derrida de niño dentro de un coche de juguete), Alba García, con un artículo sobre Kerouac y su "En el camino"; o Ana Aguilar y Laura Beltrán, con un vistazo al Manifiesto Futurista desde un punto de vista interesante lanzándose sobre el fondo del mismo, un artículo de Carlos Moreno sobre el concepto de modelo de diseño y el vehiculo de producción, y por último un repaso al concepto del automóvil en Benno Hübner por Gonzalo Blasco. En lo que toca a la temática relativa al mundo del automóvil, Daniel García ofrece una interesante visión de una película de Sam Peckinpah, "Convoy" desde una óptica que la contempla enmarcada en toda la carrera del director y en sus claves internas tan sólidas.

En el día en el que se cumplían 20 años de la inauguración de la Librería Antigona, de la que ha salido buena parte de mi biblioteca y no pocas horas de interesantes conversaciones sobre libros, se presentó Laberintos 17 en la misma librería. Para mí, participar en este número ha sido todo un lujo. Que una heterodoxia de este tipo, automóvil y humanidades, haya sido abordado por un equipo tan variado, estimulante e ilusionado, y que que yo haya podido formar parte de él, ha sido una bonita experiencia. El resultado, una pequeña revista que como nos decía en clase el profesor y amigo Fernando Galtier, ya no es nuestra, sino que tiene vida propia.

Espero que podáis disfrutarla tanto como he disfrutado yo colaborando en ella.

* La portada de este número de Laberintos, con ese precioso azul Bugatti, es obra del artista aragonés Vicente Villarrocha

Que un libro sea protagonista de un spot de televisión solo se explica si es el anuncio del superventas de turno tipo Ruiz Zafón, Follet o compañía, o si es una de las fallidas campañas del ministerio de turno por promocionar la lectura. Que el libro sea uno de los monumentos literarios del siglo XX, y una de las claves básicas para entender la historia de la segunda mitad del siglo XX, es ya, como mínimo, desconcertante. Y que este libro sea mencionado en un anuncio de coches es, como mínimo, desasosegante. Todo esto sucede en el último Spot de SCPF (los de "¿Te gusta conducir...?") para el BMW serie 1.

"On the Road", de Kerouac, es una novela que se puede considerar el acto inaugural de la revolución juvenil que daría lugar, una década más tarde, al tan influyente movimiento pacifista y contracultural que identificamos a grandes rasgos con la cultura "hippie" (o jipi, como autoriza el RAE), pero que tiene una gran trascendencia en nuestro mundo actual. Uno de los textos básicos de la "Generación Beat", en el que la vida se transforma en un viaje, y el viaje en la vida. Un auténtico catecismo para una generación que, en Estados Unidos, aprendió a descubrir la vida más allá de las cuatro paredes del sólido edificio de la familia americana media.

Si "On the road" está vinculada al mundo del automóvil, es por razones más que evidentes. La segunda mitad de los años 50, y toda la década de los 60, vió como se establecía de formas sólida y conudente la identidad entre Automóvil y Libertad que, todavía hoy en plena segunda crisis mundial del petróleo, seguimos viendo con inocentes e iluminados ojos. Sin el canto a la libertad, a la improvisación y a la falta de más ataduras que las del camino que se tiene delante, no se entenderían los "Muscle Car" de los setenta, "Easy Rider", o el auge de la individualidad en el diseño de automóviles en estos años. Los personajes de "On the road" son los mismos de "Rebelde sin causa", pero después de haber dado el salto que les arrancaría de su entorno social y de las tradiciones en las que crecieron, y les catapultaría hacia la vida en primera persona.

En los mismo años en los que surge el "Marlboro Man", el vaquero libre que tendrá mil interpretaciones en la cultura popular, y particularmente en el cine, algunas tan conocidas como el teniente Frank Bullitt (Steve McQueen en "Bullitt"), la libertad y la capacidad de elegir las normas se convierten en el equipaje ideal de todo el mundo, y particularmente en Estados Unidos. Las escapadas en coche cruzando el país, los viajes a lugares desconocidos, los caminos improvisados, la mitificación de la Ruta 66... todos hunden sus raíces en la "Generación Beat" y Kerouac.

Hoy, más de cincuenta años después, la retroalimentación de la cultura popular y las claves del comercio llevan a Kerouac a un anuncio de un coche de marca predilectamente burguesa y sinónimo de status. Solo que las marcas ya no pueden vender más status, y venden ahora, desde hace años, ideas. Sinceramente, creo que la fusión de "On the road" y un anuncio de coches podría haber dado más de si. El frenético montaje y la acelerada voz quizá resulten un tanto atropelladas, y la estética y la composición de los planos recuerde demasiado a otros spot, algunos incluso de la misma compañía. Resulta un homenaje de justicia que la marca que más ha hecho bandera del "placer de la conducción", retome a Kerouac (aunque sin mencionarlo) para uno de sus spots. Pero en el fondo plantea una pregunta que se responde a si misma ¿conseguimos aquella ansiada libertad? ¿rompimos las normas? ¿cambiamos el mundo? El "mayo francés", del que se acaban de cumplir 40 años también hunde sus raíces en este movimiento en el que se encuentra "On the road". Y Kerouac, como el Che, Sartre, Ghandi o tantos otros, parecen no ser hoy símbolos más que de un pasado caducado del que lo más que se puede sacar es un buen icono que comercializar.

Aunque si alguno de vosotros, después del frenético anuncio, decide leer "On the road" ("En el camino"), habrá valido la pena, y le dará mucho más a su alma que si se compra un Serie 1

* Ver el spot de BMW y "On the road"

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