
El mundo entero es un libro para quien sabe leerlo. Las ciudades, que a menudo son un mal necesario, un agobiante conglomerado de actividad humana y maquinaria, son también un enorme libro que nos permite leer la historia de la evolución reciente, de los grupos humanos, de los hábitos, de la economía, etcétera. Y todo ello, nos lo ofrecen escrito con dos caracteres básicos: arquitectura y automóvil. Por ello, para leer la historia de las ciudades es imprescindible comprender la relación entre ambos y los resultados de su simbiosis. "Voiture Minimum. Le Corbusier and the Automobile", el libro del arquitecto Antonio Amado publicado por MIT Press es, por encima de cualquier otra cosa, un fascinante libro acerca de la intensa y trascendente relación entre arquitectura y automóvil en el siglo XX. Y lo es porque el hilo conductor y el argumento principal del libro es precisamente la incursión en el diseño de automóviles del arquitecto más importante y trascendente del siglo XX, Le Corbusier.
La
influencia de la obra arquitectónica de Le Corbusier en el siglo XX
es absolutamente trascendental y, en mi opinión, lo es en dos
aspectos fundamentales: por un lado, su insistencia en un concepto
maquinista y sistematizado de la arquitectura, una visión holística
que abarcaba desde la visión de una técnica en la construcción
mucho más automatizada y económica en cuanto a los recursos y
tiempos, hasta el propio concepto de la vivienda como “máquina de
habitar”; y por otro lado, una concepción del urbanismo que, si
bien no era completamente nueva, si que al menos planteaba un
escenario integrador para la evolución de las ciudades y de la
humanidad misma, con un fuerte contenido social, de modo que sus
bloques de viviendas pensados en términos de producción en serie,
respondían a un modelo de ciudad (y por extensión de sociedad)
llevado en volandas por los avances técnológicos y que debía
alejarse a toda velocidad del mundo inmediatamente anterior (el siglo
XIX). Ambos pilares están completamente vinculados al automóvil. De
una parte, la visión maquinista, automatizada y seriada de la
arquitectura que Le Corbusier propugnaba en algunos de sus ensayos
estaba completamente inspirada en la evolución técnica del
automóvil en apenas tres décadas desde su mismo nacimiento, y por
otro lado por el impacto comercial y económico causado por la
producción en cadena que Ford había comenzado en su factoría de
Detroit entre 1910 y 1913.
Pero
Amado nos muestra, en su magníficamente editado libro, que Le
Corbusier fue un paso más allá. En la segunda mitad de los años 20
y los años 30, uno de los dos o tres periodos más
fascinantes de la historia del automóvil, varios fabricantes e
ingenieros trabajaban en dos conceptos que están en el mismo núcleo
del automóvil moderno: las formas aerodinámicas, y las carrocerías
integradas como un solo cuerpo. En este momento, en el que los coches
estaban terminando de ser el “coche de caballos sin caballos”
para convertirse en el “automóvil”, Le Corbusier, que había
adelantado la tremenda influencia que este invento iba a tener en las
ciudades del futuro y en la forma de vivir de las personas, trató de
explorar el campo del diseño él mismo junto a su primo Pierre
Jeanneret.
Le Corbusier, como muestra Amado, investigó en la línea de algunos de los ingenieros que en la época trabajaban en los conceptos aerodinámicos y los coches "urbanos". Diseñó un pequeño coche, con ideas propias en cuanto al planteamiento general, y formas que recuerdan a los ensayos de Porsche, Jaray, Ledwinka o Boulanger. El "Voiture Minimum" es una intuitiva reflexión acerca del automóvil por el hombre que definió las líneas generales de la relación entre el automóvil y la ciudad.
En pocas palabras, ahora que en los medios está tan de actualidad reflexionar sobre la movilidad en las ciudades (a veces con una mezcla de ocurrencias e improvisación alarmantes) para entender la actual relación entre arquitectura, urbanismo y automóvil hay que entender el importante papel del automóvil en el concepto de la arquitectura y la ciudad en la obra de Le Corbusier. Y para entender este papel, no hay un documento mejor en este momento que el magnífico libro de Antonio Amado, publicado por MIT Press.
* Antonio Amado; Voiture Minimum. Le Corbusier and the Automobile; MIT Press, 2011