
(See english text below)
La
industria del automóvil ha sido una de las protagonistas del siglo
XX, hasta el punto de que un reciente estudio afirma que en Estados
Unidos, un 20% de los empleos directos de la industria dependen del
sector del automóvil. Este sector ha sido siempre autocrítico por
definición, en el sentido de replantearse una y otra vez los
planteamientos técnicos, los planteamientos de producto, y la
relación con los clientes. Pero hasta ahora, al menos hasta donde yo
tengo noticia, jamás un fabricante de automóviles se había puesto
delante de una pregunta tan profunda y trascendental que llega hasta
la reflexión acerca de la propia existencia, como si del discurso de
un filósofo se tratase.
El
lunes 12 de septiembre Audi convocó, dentro de su consolidad
programa Audi Urban Future Initiative, una cumbre llamada Audi Urban
Future Summit, a la que invitó a algunos de los expertos y
estudiosos más relevantes del mundo en lo que toca a las ciudades,
empezando por Saskia Sassen y Richard Sennett. La cumbre planteaba
una sencilla pregunta: ¿Cuales serán las energías que moveran la
ciudad del futuro, y cómo será la movilidad en ellas? Hasta aquí
podría parecer que el evento no se sale de los cánones del
mecenazgo que los fabricantes de coches suelen ejercer en torno a
actividades que tienen que ver con la cultura y la arquitectura. Pero
Audi Urban Future Summit fue más allá, mucho más allá. A través
de las conferencias, y de los talleres, arquitectos como Allison
Brooks, José Castillo, sociólogos como Carlo Ratti y periodistas
como Charles Leadbeater plantearon un futuro para las ciudades
excitante, brillante, lleno de interacción a través de nuevas
tecnologías, con nuevos niveles de lectura, con nuevas energías que
lo muevan... pero en el que el automóvil pierde la mayor parte del
protagonismo que ha tenido en el siglo XX. Algo que resume de forma
brillante la frase de Charles Leadbeater acerca de la propuesta de
Allison Brooks "Kaleidoscope City": En la ciudad del futuro, la
unidad de movilidad no será "un coche" sino "un viaje".
Pero
la cumbre no puede resumirse meramente en la idea de que el automóvil
tiene que cambiar radicalmente sus principios para tener cabida en la
ciudad del futuro. En realidad, y en mi opinión, el resultado de
toda la lluvia (a menudo intensa) de ideas y datos que han tenido
lugar en el imponente marco de "The Squaire" es mucho más rico
que eso. La importancia de las redes de datos en la prospección y
planificación de ciudades es clara. Si bien la unidad de tiempo en
urbanismo sigue siendo mucho mayor que hablando de informática, lo
cierto es que los estudios estadísticos y de tendencias que antes
requerían tiempo y muchos medios para ser realizados pueden ser
ahora acelerados hasta niveles desasosegantes al analizar los datos
de consumo eléctrico, de intercambio de datos vía teléfono móvil,
o al seguir el camino que recorre nuestra basura hasta su destino
final (como el propio MIT ha hecho en el grupo de trabajo de Carlo
Ratti.

La
cumbre y el complejo mapa de contenidos y puntos importantes que ha
dejado puede, entre otras lecturas más complejas y reposadas, ser
resumida en algunas de las líneas que me parecen más interesantes y
que posiblemente marcarán la forma en que nos relacionaremos con las
ciudades en el futuro como ciudadanos, como estudiosos o como
planificadores:
-
Uno
de los grandes problemas de las ciudades del futuro es la
superpoblación. Entre dos tercios y tres cuartos de la población
mundial vivirá en las ciudades en los próximos quince años, pero
además, esa población se concentrará dramáticamente en un puñado
de megaciudades particularmente en Asia y Sudamérica. La
superpoblación obligará a entender las ciudades de un modo
distinto a como lo hacíamos hasta ahora, y a encontrar nuevas
formas de gestión y uso.
-
Las
nuevas tecnologías han cambiado la forma de usar y de leer la
sociedad, y por tanto la ciudad, y eso es algo que debemos usar en
el futuro para hacer la ciudad más habitable. Probablemente también
estas tecnologías contribuirán a que la ciudad sea más abierta.
-
La
sostenibilidad exigirá de las ciudades en el futuro que los
desplazamientos sean lo más eficientes posible, y los elementos que
los realicen no sólo sean "multitarea" sino que además
optimicen su funcionamiento para evitar los tiempos muertos.
-
El
lenguaje del diseño se ha impuesto en el estudio de las ciudades, y
resultará decisivo en la futura manera de aproximarse a ellas. De
este modo, nuevos ejes de coordenadas permiten analizar la ciudad en
diferentes modos y, por tanto, abordar los problemas de modo
diferente.
-
Al
mismo tiempo, algunas clásicas preocupaciones del urbanismo, como
la flexibilidad, movilidad interna, densificación en la
construcción e incorporación de múltiples y operativas zonas
verdes en la ciudad, parecen estar tan vigentes como en el siglo XIX
o XX otros arquitectos las formularon de un modo u otro.
Y esto
son solo algunas notas mentales sin llegar a procesar todas las
(muchas) notas escritas tomadas durante la jornada. Y la pregunta
final es: Pero esto, ¿No lo organizaba un fabricante de coches?
¿Dónde está aquí el coche y la movilidad?. Efectivamente en Audi,
con los departamentos que han puesto en pie este Audi Urban Future
Initative, desde el de Márketing hasta el de Cultura y Tendencias,
han sido terriblemente valientes al plantarse frente a una pregunta
aterradora: ¿Cabe en la ciudad del futuro el automóvil? En mi
opinión la respuesta es clara: Si.
El
automóvil probablemente cambiará en su forma, en su estructura, en
el modo en el que lo usamos, en el modo en el que influye en nuestra
vida, no sólo en aspectos prácticos sino también simbólicos (su
carácter como indicador de estatus, su presunta relación con la
libertad, su imagen como objeto personal de diseño...) pero la
movilidad individual es algo que difícilmente desaparecerá en el
corto plazo, ya que está profundamente arraigada en nuestra
sociedad. La movilidad individual existe con los caballos, con las
bicicletas, con los carros... y el coche es probablemente la más
sofisticada, eficiente y aceptada forma de movilidad individual.
Por
eso en Audi han sido valientes al plantearse todas estas cuestiones.
En primer lugar porque esta aproximación es maximalista: Si los
coches son parte del sistema de las ciudades, en Audi quieren estar
exactamente en la vanguardia de la investigación para saber hacia
dónde se va. En segundo lugar, porque los expertos convocados tienen
prestigio y trayectoria suficiente para realmente decir lo que
piensan y no lo que el organizador desea oir, con lo cual la cumbre
ha sido mucho más sincera, en ocasiones radical e impactantemente
sincera.
Pero
sobre todo porque, si bien la mirada a 15 o 20 años vista, que es
donde Audi pone la mirada, parece ofrecer un futuro con alta
implantación de nuevas tecnologías y redes de datos donde el
automóvil no sólo tiene cabida sino que, incluso, puede tener de
nuevo un papel protagonista, la pregunta cuando se mira unas cuantas
décadas más allá es mucho más inquietante: ¿Es el futuro del
automóvil en la sociedad compatible con la actual estructura de la
industria del automóvil? O dicho en otras palabras ¿Hay espacio
para todos en el futuro del automóvil? En Audi no han querido
esperar a averiguarlo y han querido tomar la iniciativa, por muy
llena de vértigo e incertidumbre que esté.
Y eso
es algo que verdaderamente les coloca en una posición privilegiada.
Con independencia de si el futuro satisface nuestras predicciones o
las aplasta con su implacable realidad...
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Automobile
industry has been one the starring roles in the Xxth century, to the
point that a recent research about industry in the US says that 20%
of overall manufacturing industry direct jobs come from automotive
sector. This has always been a self - critical sector, in the meaning
of rethinking their own technical statements, product statements, and
their relationships to customers. But for now, at least as far as I
know, never before a car company had faced such a profound and
transcendental question that gets to reflect about their own
existence, as if it were a philosopher's thought.
Today,
monday september 12th, Audi led, by his program Audi Urban
Future Initiative, a summit called Audi Urban Future Summit, to which
invited some of the most remarkable experts and researches in the
world about cities and society, starting on Saskia Sassen and her
husband Richard Sennett. The summit started on a simple question:
What will be the energies that will move the cities in the future and
how will mobility be into them?. So far, it could look like its just
another car company sponsoring cultural or architectural events and
activities. But Audi Urban Future Summit went a step further. A step,
or a good way of steps further. Through lectures and workshops,
architects such as Allison Brooksor José Castillo, sociologists such
as Carlo Ratti, and journalists such as Charles Leadbeater showed
their views of a future for cities which is exciting, brilliant and
full of interaction via new techologies, with new reading levels,
with new energies to move it... but in which automobile seems to lose
a part of the starring role it had in the XXth century. Something
which is brilliantly resumed in the sentence of Mr. Leadbeater about
the insight of Allison Brook's study “Kaleoidoscope city”: In
future city, mobility units won't be “cars” anymore, but “trips”.
But
the summit can't be summed up in the simple idea that the automobile
must change radically in order to fit into future cities. In fact, in
my view, the result of all this rain (sometimes so intense) of ideas
and data that had place in “The Squaire” is much richer than
that. The importance of data networks in the study and planning of
cities is very clear. Even when time unit in urbanismo keeps on being
much bigger that in technology, one can see that statistics and trend
studies that required so much time and effort can be easily done now
in some even unsetteling way, analizing electric consumption data,
data transfer through smartphones or tracking our trash to its final
place (as an MIT project with Carlo Ratti did).
The
summit, and the complex map of contents it brought can be, within
some more complex and delayed reading levels, be summed up in some
lines I feel like the main ones and those that will probably change
the way we relate to cities, as citizens, researchers or planners:
-
One
of the big issues for cities in the future is overpopulation.
Between two thirds and three quarters of world populations will live
in cities in the next fifteen years, and this population will be
concentrated in a bunch of megacities, specially in Asia and South
America. Overpopulation will force us to understand cities in a
different way and find new management and use forms and structures.
-
New
Technologies have changed the way we use and read society and
therefore cities, and that's something to use in the future in order
to make cities much more livable. Probably those technologies will
make them more open and fluent.
-
Sustainability
will demand from future cities much more efficient commuting and the
elements part of it to be “multitasking” elements.
-
Design
language has became the main one in cities study, and it will be
crucial in the future manner of getting an approach to them. This
way, new coordinate axis allows us to analize cities in different
manners and face different troubles.
-
At
the same time, some old concerns of urbanism, such as flexibility,
internal mobility, densification, and green zones, seems to be still
as present as they were in the early XX th century.
And
this are just some mental notes without still processing all the
written notes and stuff taken in the summit. And the final question
is: Wasn't this a car company event? Where are cars and mobility
here? That's right, Audi, with the departments that raised this Audi
Urban Future Initiative from Marketing to Culture and Trends, have
been very brave at facing a terrorizing question: Does car fits in
the future city? In my view, the answers is clearly Yes.
Automobile
will probably change its shape and structure, the way we use it, the
way it affects our lives, and not only in the more practical sense
but also in the symbolic fields (its role as an status indicator,
relationship with the idea of freedom, its image as a personal design
object...) But individual mobility doesn't seem to be likely
dissapearing, because its rooted in our society. Individual mobility
exist from the horse times, bicycles, carts and buggys... and cars
are probably the most sophisticated, efficient and accepted form of
individual mobility.
That's
why Audi has been brave to face all this questions. Because, first,
this approach is a maximalist one: If cars are a part of system of
cities, in Audi they want to be in the forefront of research and know
where to head. Second, because the experts called by Audi are very
important, and consolidated enough to say what they think and not
what the sponsor would like to hear, what made the summit much more
honest, sometimes very honest.
But
above all, because, even when Audi's sight is set on 15-20 years from
today, and it seems to bring a future with a high setting of new
technologies among which automobile no only fits but seems to be
starring, the question when we look some more decades further is: Is
automobile future in society compatible with the actual structure of
automobile industry? Or, to say it in other words: Is there room for
everyone in automobile future? Audi guys didn't wanted to wait and
started their Initiative, no matter how thrilling and even scary it
could be.
And
that's something that takes them to a privileged position, no matter
if future brings our own predictions or crushes them with its simple
reality