Después de este último mes en el que en algunas semanas siempre había algún día de fiesta, la verdad es que se agradece centrarse un poco y volver con fuerza. Así que vuelvo al blog El Bazar de la Belleza, para contaros nuevas cositas sobre tratamientos de belleza, sobre cómo cuidaros, sobre deporte…
En estos días, he tenido tiempo de ojear revistas y fijarme en los looks de esta primavera-verano (que parece que nunca va a llegar). En muchas imágenes aparecen personalidades estupendas a pesar de los años y con unas pieles cuidadas que son una envidia.
En la actualidad, existen muchos tratamientos que pueden ayudarte a rejuvenecer tu mirada y que un especialista debe seleccionar con buen criterio para seleccionar los que mejor se adaptan a cada tipo de persona. Un tratamiento que siempre me ha llamado la atención es el bótox (por todo lo que se oye y se habla de él).
También conocida como toxina botulínica, el bótox devuelve la luminosidad al rostro ayudando a dejar la piel distendida, a eliminar y atenuar las arrugas y a relajar los músculos faciales, gracias a su inyección en cantidades minúsculas en los músculos del rostro. En ocasiones, esta técnica de Medicina Estética se relaciona con rostros artificiales y poco naturales, pero esto supone un error. En centros como Clínica Londres, especialistas desde la primera consulta médica hacen una valoración personalizada y examinan cada rostro y su expresividad, de forma que realizan el tratamiento sin modificar la expresión natural y tratando de buscar en todo momento la armonía.
¿Quieres realizarte el tratamiento pero tienes miedo? Te cuento más sobre el bótox. ¿Sabéis que es una proteína purificada que produce una relajación de los músculos? ¡Ojo! Pero no es peligrosa siempre y cuando la aplique un médico especialista autorizado. ¡Como curiosidad! Para el tratamiento de ciertas enfermedades neurológicas (tics, migrañas) se utiliza como medicamento.
Si estás pensando en realizarte este tratamiento, no lo dudes más y atrévete, te lo puedes hacer en cualquier época del año. Además no tienes que pedir ni día libre en el trabajo, se aplica habitualmente en 10 minutos y después puedes incorporarte a tu vida habitual sin efectos secundarios visibles. Los resultados los empezarás a apreciar a partir del tercer día tras realizarte el tratamiento. El tratamiento se termina a los 6 meses.
Y no tengas miedo al momento en el que desaparece el efecto del bótox, ya que el músculo vuelve a su actividad normal, aunque las arrugas nunca se marcarán tanto como antes.
Yo confío en Clínica Londres, porque conozco a sus especialistas y sé que me puedo poner en sus manos, ya que siempre buscan resultados naturales.
