Una final
Baskonia contra el Bilbao Basket. Televisívamente hablando la final de esta tarde será una auténtica ruina para el ente público que, salvo que no
contraprograme a última hora, retransmitirá una final con escaso interés
para el telespectador español medio. Quién hace unos años hubiese
pronosticado una final oficial entre dos clubes vascos, de Vitoria y de
Bilbao estaría encerrado por locura, aunque bendita locura por otra parte
puesto que años después se convertiría en algo real, tangible y esperanzador. Dos clubes y también dos
realidades de como entender este deporte frente a frente. Dos equipos
hechos a base de esfuerzo, sacrificios y mucha constancia. El valor que
siempre ha caracterizado al deporte vasco. Una realidad que bien merece
ser aplaudida.
Ambos equipos no partían como favoritos sino como tapados por el
glamour de los últimos finalistas de la ACB. Madrid y Barça. El equipo
de Joan Plaza se ha mostrado muy dubitativo en este partido, dudoso e
incómodo, incapaz de mostrar su superioridad hacia un contrario que
sólo ha dependido del binomio Prigioni Splitter para hacer carburar a
su equipo. Por contra el Madrid tiene una dificil ecuación que resolver
al introducir a su fichaje estrella en la rotación madridista. Ahora
mismo Papadopoulos le resta minutos a Reyes pero no a Hervelle que se
antoja imprescindible en este Madrid. Plaza por no optar por Hervelle
como alero alto no aprovecha las posibilidades que podrían ofrecer
Papadopoulos y Reyes. Intimidación, rebote y extraordinario juego de
espaldas a canasta. Baile de salón que pasó desapercibido por lo inédito ante el
eterno rodillo baskonista.
Existen también buenas notícias en el Madrid, como la irrupción de Llull, que aunque tuviera a un maestro como Prigioni en frente se le vieron maneras a pesar de su juventud. Pelékanos intentará hacer olvidar a Thomas y Mumbrú parece coger definitívamente un rol con más presencia en pista que antaño. Pero también peca de un exceso de dependencia en Bullock y de una mayor pluralidad en la anotación. Estuvo Hervelle pero no fue suficiente, deben mejorar pero demostraron ser un rival muy a tener en cuenta. No en vano, son el campeón vigente.
El Baskonia ha tirado de lo poco bueno que le quedaba de finales de la
temporada pasada, con Prigioni como abanderado de ese carácter Baskonia
que tantas veces hemos llegado a oir de los aficionados de Vitoria.
Mandando, forzando situaciones favorables al colectivo e imponiéndose
en todo momento a Tunçeri y Llull, que no olvidará este partido en
mucho tiempo, Raúl López pasó desapercibido mientras que el oponente
Prigioni se sintió cómodo e hizo jugar a todos sus compañeros. Del
Baskonia destacar la polivalencia de McDonald y Singleton y el
paulatino progreso de Mirza Teletovic dentro de los planes de Spahija.
Como notas negativas el difícil encaje de Jasaitis y la descolocación
de Rakocevic en la plantilla. Pero bastante han hecho con ocultar las
carencias de pretemporada ofreciendo lo mejor que tienen, mentalidad,
frente a una gran rotación poco afectada, en cuánto a salidas se
refiere, como es la plantilla madridista.
Spahija ha demostrado ofrecer una gran dirección desde el banco.
Múltiples recursos y una gran elección de los perfiles de los
jugadores. Es pronto para advertirse de ello pero en el croata se
insinúa un gran técnico que acabe de olvidar no sólo a Pedro Martínez,
Perasovic o a Boza, sino también de derribar el mito que tienen en
Vitoria con Dusko. Es pronto para advertirlo pero superó en todo
momento cualquier planteamiento de Plaza. Prescindiendo del juego de
escoltas para dar minutos a los aleros. Siempre con superioridad
física, tal como gustan a Spahija como a Plaza. Spahija comienza con
buen pie ante un rival que siempre se les ha atragantado en Vitoria. Y
esto es sólo el principio.
El Barça presenta su candidatura al título en Bilbao
No quisiera ser
irónico, ni que se mal interpreten mis palabras, pero el Barça creo en
mí opinión que hizo un buen partido. Creo como Dusko que este Barça
está muchísimo mejor que el año pasado y que pese al resultado, las
malas soluciones ofensivas y sobretodo un cansancio que acaba
penalizando al Barça en los primeros tiempos de la temporada, provocan
que el Barça caiga. Por resultados el Barça sigue abonándonos al jarabe
de palo amargo de los principios de temporada, por juego este Barça
promete y los rivales toman nota.
Insisto en los resultados, si sólo debemos observar este aspecto el
aficionado y entorno lo va a pasar muy mal hasta noviembre. Si tiramos
de sensaciones, pese a que no son ejecutivas, el aficionado debe
congratularse. Sólo hay dos puntos negros, negrísimos, que deben estar
remarcados en la retina del aficionado, Basile y Morandais.También
existen puntos grises, como Marconato, con un estado de forma
lamentable y reconvertido a penúltimo pivot en la rotación, sólo por
delante de Moncasí. Pero el resto promete y mucho, Kasun resiste cuatro
cuartos y ha encontrado en Pepe Sánchez a su guía espiritual. Como si
de Lucanor y Patronio se trataran. Ilyasova ofrece mucho rendimiento,
siempre en el puesto de tres. Luchador, técnico y sacando petróleo de
la nada. Ayer 10 puntos y 9 rebotes en sus 18 minutos de juego. Dusko
sabe que es su mejor jugador defensivo y abusa de ello, porque se trata
de un grandioso jugador con todas las letras que no debería limitarse a
la defensa. Pese a ello Ilyasova no se esconde, no duda en poner la
mano o en ir al límite del reglamento y sigue a la espera que Zoran
Savic le busque un alero que le ayude a explotar como jugador dentro de
la rotación. Maciulis tiene que ser el hombre que le ayude a ello.
El Barça perdió no por no saber defender sino por no saber interpretar
a Pepe Sánchez. Muchas pérdidas de balón generadas por la falta de
costumbre en el juego del argentino. Ya saben, no es lo mismo sufrirlo
de rival que disfrutarlo de compañero. Sólo lo sabe interpretar Kasun,
que vió como alguién le facilita su trabajo para acabar con 14 puntos y
5 rebotes. No es para tirar cohetes pero si para mostrarse
esperanzadores con el croata. Pero sólo fue eso, no saber interpretar
las jugadas desde la banda, sentirse descolocados en la pista y perder
balones inútilmente. Que se pierdan 22 balones no se va a volver a
repetir esta temporada, y menos cometer 29 faltas personales para
evitar las canastas fáciles del oponente.
Es en la base donde el Barça completa muchas de sus novedades y por
tanto donde residen los principales problemas. En el esquema táctico
vimos a un Dusko tirar de ritmo y contundencia, con dos bases, uno
eléctrico y otro ecléctico, y tres jugadores por encima de los 2.07
(Ilyasova, Vázquez y Kasun). Pepe Sánchez, con sus 8 asistencias y 6
rebotes, demostró ser el base innegociable del equipo mientras que
Lakovic, con sus 23 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias, hace de brazo
ejecutor como en sus tiempos en el Panathinaikos. Con esto nos daban la
razón en que Jasikevicius tendría su presencia en el imaginario de
Savi. El dato es relevador, Sánchez jugó 32 minutos en pista, cuando
todos se pensaban que iba a ser el suplente del esloveno que jugó 34
minutos. Quizás con Acker se repartan los minutos pero parece ser que
Dusko puede hacer de Acker el alero que acompañe a esta pareja de bases
insólita.
Con esos cinco jugadores que coincidieron en la pista el Barça presentó
su candidatura. Ritmo, dominio y sobretodo mucha calidad de juego.
Fueron apenas diez minutos del tercer cuarto pero fueron un regalo
inesperado pero no menos agradecido. Ese es el Barça de esta temporada
y el que tenemos que tener como referencia. No tanto una derrota
producida más por el exceso de faltas que no por la concesión de
canastas. El Iurbentia anotó sólo 18 tiros de campo por contra de los
25 azulgranas. El Barça capturó una barbaridad de rebotes, 45, 19 de
ellos ofensivos. Sí, han oido bien.
Por eso Ivanovic se muestra esperanzador con esta plantilla, porque a
pesar de la derrota se dispone de un repertorio de argumentos hasta
entonces inéditos en los azulgranas. Sólo fue una cuestión de
colocación, de cansancio físico después de un stage en el Muntanyà y de
conocimiento de las virtudes y defectos de los compañeros. Una vez
superados el Barça habrá alcanzado el nivel competitivo requerido para
aspirar a ganar. Ahora los rivales ya comienzan a tomar nota.