El partido de
esta pasada noche ha sido de los que dejan sensaciones contradictorias.
España se levanta después del batacazo sufrido frente a Croacia, pero
uno cree que Rusia, pese a que tiene menos recursos ofensivos que
España, podría haber hecho mucho más. Hoy España ha vuelto a ganar,
esta vez de 12 puntos y con un rival que por momentos le hizo recordar
la hecatombe croata. Siempre en un partido de baloncesto hay
posibilidades que un jugador se sobresalga de la partitura pese a la
inferioridad manifiesta, contra Portugal destacó Da Silva, contra
Letonia Biedrins, frente a Grecia a cuentagotas Diamantidis y hoy se
ha lucido Holden. De hecho el americano ha dado un recital de dirección
y sólo por ello sorprende la derrota soviética. A parte España por
momentos ha brillado, otros ha sesteado y en otros ha dado la sensación
de olvido de la derrota de hace cuatro días.
Pese a la teórica inferioridad, creo, si me permiten la expresión, que
Rusia no ha sabido como meterle mano a España. Su armas eran Holden y
Kirilenko y,
tal como dijimos en la previa, España de las dos opciones
ofensivas que presentaban los de David Blatt sólo tenía que evitar que
al menos uno de los dos no lanzara más de 15 balones. Ambos sólo lo han
echo en 8 ocasiones, una diferencia bastante importante que muestra la
elevada concentración defensiva de los hombres de Pepu frente a estos dos
valuartes. Holden, siendo su arma principal, no ha hecho un mal
partido sino que ha realizado, o quizás lo más exacto sería decir que
le han realizado desde la banda, una mala lectura del encuentro. En vez
de anotar se limitaba a asistir al compañero, proyectando unas líneas
de pase más que correctas, abriendo la cancha hacia las esquinas,
siempre difíciles de defender, y defender por momentos al base.
Pepu es conocedor de las habilidades defensivas del americano, y
también es consciente de lo bien que se le da defender a Navarro. Pepu
para solucionar la fluidez ofensiva situó a Calderón y a Rudy y esperar
situar en pista a Navarro cuando Holden se sentara. El nacionalizado
tenía que defender a éstos dos y aquel que eligiese Holden estaría
castigado a desaparecer por momentos del partido. Excelente defensa
individual por toda la pista que se ha podido ver en el encuentro de
Holden a Rudy. Momentos en los que el mallorquín no podía anotar y que
bien aprovechaba Calderón para llevar el peso de tal responsabilidad.
Si defendía a Calderón dejaba fuera de marca a Navarro ya que Rusia
carece de dos jugadores estrictamente defensivos en la base. Holden se
multiplicaba pero no podía evitar el caudal ofensivo que generaba
España a partir de estos tres hombres.
Puestos a elegir creo que David Blatt tenía que haber diseñado un nuevo
sistema de juego utilizando a Anton Ponkrasov, Holden consiguió que
Rudy no metiera los 20 puntos que podía hacer sin despeinarse y también
ha logrado que su equipo aprovechase de una marca individual a Navarro
ya que en esos momentos se conseguía que la selección española se
atascara, sin ideas y sin referencias, con él España generaba o bien
triples o bien canastas fáciles desde el arco de los cinco metros.
Navarro estaba muy suelto y Holden no estaba siendo bien utilizado por
parte de su equipo. De ello dependían el 90% de las opciones de
victoria de los rusos. Pero la dificultad residía en que también estaba
Rudy.
En el último cuarto Navarro sufrió las iras de Holden, de hecho el base
del CSKA se ha perdido sólo tres minutos del partido, fue un momento en
que Cabezas era el base y Holden decidió hacer una defensa al hombre a
Navarro
como la que le hizo en algún que otro partido de Euroliga. Navarro
estaba perdidísimo y no sabía que hacer en la pista. Entonces Pepu
decidió poner de nuevo a Calderón a la dirección y Blatt ordenó a
Holden defender al base. Navarro quedó libre ya que su marcador en
aquel entonces Samolienko no hizo una defensa a la altura quedando
retratado en más de una ocasión. Seguramente Navarro le estará
eternamente agradecido a David Blatt por esa decisión.
Por parte española Pepu por primera vez ha prescindido del mojopicón.
Ni un sólo minuto. Los minutos de base se los han repartido entre
Cabezas y Calderón, un hecho que frente a un rival que sólo tenía un
base de garantías demuestra o bien, que Pepu se ha comenzado a tomar en
serio la posibilidad de conseguir medalla, o bien que se ha firmado la
sentencia deportiva de Sergio Rodríguez a la espera que muestre un
estilo de juego más maduro. A falta de repasar hemerotecas creo que es
la primera vez en dos años que el canario no juga un sólo minuto.
Parece ser que Pepu ya ha sacado el látigo y lo ha hecho en la antesala
de llegar los momentos más comprometidos del torneo. Ahora Pepu deberá
hacerle entender a Sergio Rodríguez la magnitud del toque de atención y
recuperarlo. Aunque sean tres minutos, pero que lo recupere porque la
selección no puede permitirse jugar con sólo dos bases. Atentos pues a
los acontecimientos.
La libreta del Eurobasket
MVP: Para Betinho Gomes, decisivo y capital para la selección portuguesa con sus 23 puntos y 11 rebotes.
La derrota: de Israel frente a
Portugal sin saber aprovechar la oportunidad histórica de pasar a los
cuartos de final de la competición cuando lo tenían todo de cara ante
el futuro duelo entre griegos y croatas. Los hebreos están virtualmente
eliminados de la competición.
Duelo en la zona: Entre
Papadopoulos y Mario Kasun, en los primeros minutos el ahora madridista
ha ofrecido una lección de cómo moverse en la pintura como pez en el
agua. 22 puntos, 14 en la primera mitad y 6 rebotes. Kasun, si no fuera
por las faltas personales ingenuas iría mucho más allá, hoy 15 puntos y
6 rebotes.
La caída: inoportuna de
Planinic al defender la última posesión de Grecia transitada por
Spanoulis. Una caída que ha facilitado el lanzamiento del tirador
panathinaiko y que ha sido la que ha dictaminado el vencedor del
partido.
El protagonista: Tardío para Lior Eliyahu con sus 29 puntos y 9 rebotes que no han servido para doblegar a Portugal.