Rotundo,
contundente y autoritario. Así ha sido el gesto de la selección
española contra la alemana. Sin dejarse intimidar. España ha ganado
negando el juego a los alemanes. Una defensa intensa a tres cuartas
partes de la cancha ha tenido la culpa de que la táctica diseñada por
la locomotora se derrumbara rápidamente. Sin referencias ofensivas,
puesto que Nowitzki ha estado perfectamente cubierto por Garbajosa
cuando se salía contínuamente de la marca de Felipe Reyes. En ese
momento el matador rubio se sentía cómodo, Reyes no le podía seguir lo
que provocaba la libertad del alemán. En esas le sustituyó Garbajosa para
hacerle un marcaje al hombre que no olvidará en mucho tiempo.
Defensa individual y colectiva. Esta fue la clave del mundial de Japón,
y la que sólo hemos visto ante rivales de pedigrí como Grecia y
Alemania. España en esos momentos se dispone seductora con el
espectador, con una propuesta atractiva y gustosa, momentos que ella
misma selecciona para cuando le conviene. Una lástima porque si
quisieran arrollarían y serían recordados como el Dream Team de
Barcelona, una bendita lástima, pero que recordaremos en un tiempo con
mayor o menor fortuna, con esa superioridad manifiesta pero practicada
pocas veces. Hoy una de ellas.
Alemania no ha ofrecido baloncesto, no es de extrañar porque han hecho
un torneo muy pasivo que se sostuvo por el talento de Nowitzki.
Alemania no ha sabido tampoco defender como otras tantas veces su
filosofía de juego. Menos disciplinada que en otros partidos, muy
anárquica y con poca claridad de ideas. Pocas líneas de pase definidas
y una ausencia de roles alarmante en un partido de cuartos de final.
Alemania se va sin encadenar más de 2 partidos de baloncesto
mínimamente correctos. Alemania se va con una anotación media de 68
puntos por encuentro y con más de 30 puntos de diferencia en sus dos
últimas derrotas. Triste y lamentable.
Muy diferente a la selección española, todos han sumado en la victoria
colectiva, hasta Sergio Rodríguez ha cumplido una actuación correcta.
Garbajosa ha vuelto a ser la pieza del equilibrio que hiciera encajar
la compleja maquinaria que es hoy la selección española. Muchos
nombres, muchos perfiles, muchos recursos. Y todo dependiente del pivot
madrileño. Los medios hablarán de sodomía, juego ofensivo y una
victoria contundente por 30 puntos, pero lo cierto es que hay que
reconocer a Garbajosa haber llegado a este partido con mucha
suficiencia. Gracias a él España respira más tranquila, quizás
alibiada, porque la selección con la victoria de hoy es mucho más
candidata que ayer. Más autoritaria.
Más estrellas que en el cielo, por The Digital Garden
La libreta del Eurobasket:
Vergüenza: En un partido en
horario de máxima audiencia y ante la Europa baloncestística, peor
presentación de cara a la Final Four del año que viene en Madrid es
posible. Una avería en los marcadores que marcaban los segundos de
posesión ha impedido iniciar el partido con toda normalidad. La
solución consistía en avisar a los 8 segundos del fin de la posesión.
Grada VIP mesetaria: Es una realidad la presencia de lugares más acondicionados para las personalidades, pero entre el Telefónica Arena y el Palacio de los Deportes se ha instalado la moda, o manía, de ocupar las primeras plazas para palcos de honor. La grada pierde su calor característico y se da una imagen clasista bastante reprobable. Lo mesetario no acaba ahí sino el hecho de cambiar los asientos por sillones de alto standing. ¿Comodidad o ganas de aparentar?
Gradas futboleras: Que el
Eurobasket atraiga las masas es justificable, pero a un servidor
purista le sorprenden que a cada canasta fallada salga un uiii de la grada y que cada canasta sea celebrada como si de un gol se tratara.
Nombre propio: David Blatt,
seleccionador de Rusia, que se ha ganado el cielo soviético al hacer a
su equipo candidato a las medallas del Eurobasket. El renacimiento ruso
es obra suya y es digno de reconocimiento.
Tiros libres: Un partido de
cuartos de final se decide por detalles, pero Tony Parker no ha sabido
digerir la presión para transformar los lanzamientos desde la línea de
personal. Los tiros libres siempre son importantes, y más al final.
Bases: El baloncesto se
construye a partir de la base, y esta vez lo han demostrado Calderón y
JR Holden. En el caso de Calderón no tenía rival con Hamann y Demirel,
pero en el caso del naturalizado ruso ha borrado del mapa a todo un MVP
como Parker. Gracias a él, Parker sólo ha anotado 15 puntos, los mismos
que Holden, sí, pero menos decisivos que los del americano.
Desapercibidos: Kirilenko y
Nowitzki con 6 y 11 puntos respectívamente. Kirilenko continuará y será
capital para su equipo, Nowitzki tendrá el difícil reto de liderar a
Alemania a la quinta plaza que la lleve a aspirar al Pre-olímpico del
próximo verano.